La Cámara alta aprobó el proyecto impulsado por el Gobierno.

Tras seis horas de debate, el proyecto enviado por el Ejecutivo para la democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral, fue aprobado al obtener 42 votos a favor y 34 en contra. La nueva Ley establece internas abiertas y simultáneas en agosto de 2011 y la eliminación de los espacios de audiovisuales de campañas privados. Hubo un fuerte rechazo de los Senadores de todo el arco opositor y varios anunciaron que buscarán votar una nueva ley en abril del año que viene, cuando el balance en la Cámaras se vuelva desfavorable para el oficialismo. La jefe de Estado, Cristina Fernández, resaltó que los siguientes candidatos a la presidencia ya no serán elegidos a dedo sino por la sociedad.


El Senado se despidió con la reforma política
Eduardo Tagliaferro
Crítica
3 de diciembre 2009
Antes de cerrar las puertas del Senado, los legisladores del oficialismo convirtieron en ley la reforma electoral impulsada por Néstor Kirchner después de haber sido derrotado en los comicios del 28 de junio. El kirchnerismo alineó consigo a la totalidad de su bancada, más los dos fueguinos que supieron pertenecer al ARI y que reportan a la gobernadora Fabiana Ríos, el neuquino Horacio Lores y la radical correntina María Dora Sánchez. De esta manera se impuso por 42 votos contra 24. La crítica contundente de la oposición a la injerencia estatal en la vida de los partidos a partir del manejo de la pauta publicitaria y de los fondos para las campañas llevó a los voceros del kirchnerismo –Nicolás Fernández y Miguel Pichetto– a decir que “no se trataba de una ley eterna” o bien de que “era una ley perfectible”. Un reconocimiento de que la iniciativa nacía renga de apoyos.
La oposición entendió que la norma era un intento de resolver la interna peronista obligando a todos los sectores disidentes a regresar al PJ. Las internas abiertas, obligatorias y simultáneas, se realizarán el segundo domingo de agosto de 2011. Para esa fecha el Gobierno espera reposicionarse ante la opinión pública o haber conquistado la voluntad de aquellos sectores internos que lo enfrentan. Kirchner considera que posponer las definiciones de los candidatos ayuda a darle aire al Gobierno y ganar tiempo.
A la hora de cerrar el debate, Pichetto, que había defendido la derogación de la ley de internas abiertas y simultáneas aprobada en 2002 con el argumento de que el Estado intervenía en demasía en los partidos, ahora obvió el tema. Comenzó con el pie izquierdo, o mejor dicho con el derecho, ya que apeló a una cita del constitucionalista Jorge Vanossi, hoy enrolado en las filas del PRO. La cita era una defensa extrema del pragmatismo. “Lo electoral es coyuntural. Todo es relativo”, leyó el jefe del bloque K.
Para dar fe de pluralismo, Pichetto señaló que el director nacional electoral, Alejandro Tullio, “es un hombre del radicalismo”. Con sus manos, Gerardo Morales, le decía que no. “¿Lo echaron?”, preguntó Pichetto. Después de que el radical jujeño le dijo que sí, el rionegrino del Frente para la Victoria acotó: “Bueno, yo siempre condené el transfuguismo”. Una lápida para un radical K, quien trabajó en la reforma electoral que Néstor estaba impulsando para contener la interna peronista. El rionegrino tuvo tiempo, incluso, para ensayar una autocrítica por las candidaturas testimoniales.
Pichetto se veía alterado. Hasta último momento, mientras Morales exponía las razones por las que la UCR votaría en contra, había intentando convencer a Guillermo Jenefes para que acompañara al bloque. “Andá a la puta que te parió”, fue lo último que dijo Jenefes, antes de darse vuelta en su banca y comenzar a ponerse más colorado que de costumbre. El jujeño cuestionó tres artículos (34, 56 y 57). Todos ellos se refieren a la publicidad de campaña y penan a los medios que los infrinjan con la caducidad de la licencia. Jenefes votó en contra de ellos porque dijo que afectan el derecho de propiedad y a ejercer el comercio y la igualdad ante la ley. El radical Ernesto Sanz dejó asentado que su bloque votaba en contra también, pero “por una concepción que está en las antípodas de las consideraciones de Jenefes”. El puntano Adolfo Rodríguez Saá no dudó en sostener que la reforma apuntaba a la interna peronista. “Es una maniobra de Kirchner para perpetuarse en el poder. Pretende hacer una elección fraudulenta para quedarse al frente del PJ. Si no pudieron terminar con el masivo robo de boletas, si violentaron la voluntad popular en 2009 con candidaturas testimoniales, cómo vamos a creer que ahora pueden garantizar internas abiertas y simultáneas transparentes”, confió Rodríguez Saá a este diario. Las críticas del socialista Rubén Giustiniani, de María Eugenia Estenssoro y del PJ disidente no hicieron mella en el oficialismo. Hasta se permitieron tolerar la protesta de dos dirigentes del Partido Obrero, que después de la votación exhibieron un cartel que decía: “Abajo la reforma política proscriptiva”. No hubo festejos en el kirchnerismo. Fue una victoria sin sentimiento. Nadie pudo ver el rostro de Néstor.
El Senado aprobó la reforma política y es ley
24.Horas
3 de diciembre 2009
En la última sesión del año y previo a la asunción de los nuevos legisladores, el kirchnerismo impuso por última vez su mayoría automática en el Senado y convirtió anoche en ley el proyecto de reforma política que había llegado de Diputados con media sanción obtenida en iguales condiciones: la mayoría K y sus aliados contra la negativa unificada de todo el arco antikirchnerista.
Tras largas horas de debate, en las que se registraron graves acusaciones contra el proyecto y se exigió, entre otras cosas, abordar las candidaturas testimoniales y la inclusión de la boleta única, el oficialismo sumó sus fuerzas al apoyo de sus habituales aliados y consiguió 42 votos a favor contra 24 en contra, en la votación en general del proyecto.
El oficialismo daba por sentado que tendría el voto seguro de 36 senadores propios más tres aliados incondicionales, como los fueguinos María Rosa Díaz, José Martínez y el neuquino Horacio Lores. Finalmente alcanzó 42.
Desde la oposición, a lo largo de toda la tarde de ayer, nadie se animaba a negar que el proyecto saldría esa misma jornada convertido en ley. Aunque el radicalismo, el peronismo disidente, la Coalición Cívica y el Socialismo se pronunciaron en contra. Estos bloques cuestionaron el fuerte intervencionismo estatal en la vida interna de los partidos.
En tanto, el senador por Santa Cruz, Nicolás Fernández, miembro informante del bloque del Frente para la Victoria, minimizó las críticas porque las entendió sólo “centradas en que se trata de un proyecto del Poder Ejecutivo”. Pero en la oposición aprovecharon la sesión presidida por el titular del Senado, Julio Cobos, para poner sobre la mesa una discusión que parecía empezar a apagarse: las candidaturas testimoniales.
El senador radical por Formosa, Luis Naidenoff, recordó las elecciones del 28 de junio, las que consideró “una vergüenza, una estafa electoral”. “Estamos tratando supuestamente una reforma política y no abordamos el tema de las candidaturas testimoniales”, continuó.
La posta la tomó el santiagueño Emilio Rached, también de bloque de la UCR, sostuvo que “no se debaten las candidaturas testimoniales y otras ventajas que tiene el Gobierno como las pautas publicitarias” y además afirmó que “tampoco contempla innovaciones como los padrones en Internet y no abre la puerta al voto electrónico”.
Por su parte, Samuel Cabanchik, de Proyecto Buenos Aires Federal, opinó que el gobierno tiene una afición “por pervertir el sistema institucional argentino” y lamentó que el Ejecutivo “no haya incluído entre los cambios la boleta electoral única, cuya iniciativa había iniciado el año pasado y contaba con el apoyo de 30 senadores”.
Para el socialista santafesino Rubén Giustiniani “es una norma proscriptiva, porque obstaculiza la posibilidad del surgimiento de nuevas fuerzas políticas y además resulta anacrónica porque concentra en el PEN y en el Ministerio del Interior facultades que son propias del Congreso de la Nación y de la Justicia Electoral”.
El Senado convirtió en ley la Reforma Política impulsada por el kirchnerismo
Rosario Net
3 de diciembre 2009
En la 16º sesión y última del año, la Cámara alta convirtió en ley el proyecto de Reforma Política que propone instaurar, entre otras cosas, elecciones internas abiertas, simultáneas y obligatorias para los partidos.
Tras seis horas de debate, el Senado aprobó por 42 votos a favor y 24 en contra el proyecto del Poder Ejecutivo para la democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral.
Al comenzar el tratamiento, el miembro informante del oficialismo fue el titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta, el santacruceño Nicolás Fernández, quien defendió el proyecto de reforma política afirmando que su “única finalidad es fortalecer a los partidos políticos”, y lograr así “que la ciudadanía participe de forma democrática”.
El santacruceño sostuvo que esta ley “hay que votarla y si hay que mejorarla, se hará” a futuro, luego de repetir que se necesitó “coraje” para presentar una ley como ésta, teniendo en cuenta el “peso que tiene las estructuras partidarias en la actualidad”.
Asimismo, aseveró que las críticas realizadas por la oposición “están centradas en que se trata de un proyecto del Poder Ejecutivo” y justificó la falta de inclusión de boleta única y voto electrónico afirmando que “no son en sí mismas una solución a nada”.
Desde el radicalismo, el formoseño Luis Naidenoff denunció que un proyecto “sin el acompañamiento de todos los partidos, no tiene sentido”, ya que la media sanción que obtuvo en la Cámara baja fue únicamente gracias a los votos del bloque oficialista.
“Terminamos, señor presidente, de la peor manera: con una modificación del Código Electoral Nacional sancionado en diputados que contó con el rechazo unánime de toda la oposición”, reconoció Naidenoff en su discurso en la Cámara Alta y sentenció: “es grave que la reforma política termine sin un acuerdo de todos los partidos políticos”.
El senador hizo alusión a las elecciones del 28 de junio, uno de los temas que desde la oposición se ha criticado duramente, y aseguró que fueron “una vergüenza, una estafa electoral. Estamos tratando supuestamente una reforma política y no abordamos el tema de las candidaturas testimoniales”.
A su turno, el senador radical por Santiago del Estero Emilio Rached calificó a la ley en cuestión como “desacertada” ya que “no considera otros procesos de democtatización, como por ejemplo el iniciado en 1983” y consideró que en realidad se asocia más a una Reforma Electoral que a una Reforma Política.
Con respecto a esta última apreciación, el senador del Frente Cívico sostuvo que “no se debaten las candidaturas testimoniales y otras ventajas que tiene el Gobierno como las pautas publicitarias” y además afirmó que “tampoco contempla innovaciones como los padrones en Internet y no abre la puerta al voto electrónico”.
Por último analizó que la aplicación de la nueva disposición deja “un mar de dudas” ya que “sólo cuatro partidos políticos tendrían la posibilidad podrían participar de las elecciones”y que lleva sujeto al debate en las Cámaras el “autoritarismo y soberbia intelectual del Gobierno, ya que en ningún otro Parlamento del mundo se trata una ley de éstas características en sólo diez días”.
Votan polémica ley de partidos
Listin
3 de diciembre 2009
El Senado argentino aprobó ayer la ley de reforma política que establece elecciones internas partidarias simultáneas, abiertas y obligatorias y regula el financiamiento de las campañas electorales, que era resistida por la oposición.
El oficialismo obtuvo 42 votos a favor, contra 24 de grupos opositores, con lo que cumplió con el requisito necesario para sancionar la norma con la mitad más uno de los integrantes del cuerpo (37 senadores).
En la última sesión del Senado de mayoría oficialista, los senadores no modificaron el texto que había recibido la media sanción en la Cámara de Diputados el pasado 19 de noviembre.
Para la aprobación de la reforma política, proyecto que impulsaba la presidenta Cristina Fernández, el gobierno prorrogó las sesiones ordinarias, que tendrían que haber concluido el 30 de noviembre.
El 10 de diciembre asumirán los diputados y senadores electos en los comicios legislativos del 28 de junio y el oficialismo perderá la mayoría en ambas cámaras del Parlamento.
Los legisladores que responden al gobierno se habían visto obligados a introducir unos 50 cambios al proyecto para obtener los votos necesarios para su aprobación en la Cámara de Diputados el pasado día 19.
La iniciativa era cuestionada por partidos de centroizquierda tradicionalmente aliados al gobierno porque afirman que la norma disminuirá las posibilidades electorales de los partidos menores y marcará el regreso del bipartidismo entre el Peronismo y la Unión Cívica Radical.
La ley fija la realización de primarias partidarias abiertas, simultáneas y obligatorias, que se llevarán a cabo el segundo domingo de agosto, dos meses y medio antes de las elecciones presidenciales o legislativas.
También fija en el 4 por mil del total del padrón la cantidad de afiliados que debe tener un partido político para obtener la personería jurídica y establece un piso de 2% del total de votos en dos comicios sucesivos para que un partido pueda seguir vigente.
Cristina, sobre la reforma política: “Los candidatos ya no serán elegidos a dedo”
Clarín
3 de diciembre 2009
La presidenta Cristina Kirchner se mostró hoy en un acto en La Matanza con Néstor Kirchner, horas antes de que el ex mandatario jure a su banca en Diputados, y defendió la reforma política sancionada ayer por el Senado. Según la mandataria, los candidatos “ya no serán elegidos a dedo”.
La mandataria, que llegó a su candidatura en 2007 sin internas, sostuvo que la reforma servirá para “abrir los partidos a la sociedad”.
En la localidad de San Justo, durante el acto de entrega de las primeras tarjetas del programa de asignación por hijo, la Presidenta dijo sentirse “orgullosa” por la sanción.
Además, unió ambas medidas en una única idea. “Con estas medidas le hemos devuelto a los partidos políticos los militantes y les hemos devuelto los clientes a los supermercados, donde tienen que estar y no en los partidos políticos”, aseveró.
Anoche, el Senado aprobó la ley de reforma política por 42 votos a favor y 24 en contra. La norma establece la convocatoria a todos los partidos políticos reconocidos, a una elección interna, abierta, simultánea y obligatoria a realizarse dos meses antes de la elección general. La interna o primaria se realiza para elegir candidato a presidente y vice y a legisladores nacionales.
Aprueban reforma política en Argentina

Milenio
03 de diciembre 2009
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, celebró hoy la reforma política que aprobó la víspera el Senado y aseguró que los drásticos cambios electorales pondrán fin al clientelismo en este país sudamericano.
“Se han vuelto a poner las cosas en su lugar: los militantes a los partidos y los clientes a los supermercados”, afirmó la mandataria en un acto público, ya que la reforma exige a los partidos que cuenten con afiliados y no sólo adherentes para mantener su registro.
También celebró que de ahora en adelante los próximos candidatos a presidente, vicepresidente y legisladores “ya no sean elegidos a dedo, sino por la sociedad que participará en internas abiertas para todos los partidos”.
La reforma política que impulsó el gobierno, y que fue aprobada la víspera en el Senado, obliga a los partidos políticos a realizar elecciones primarias abiertas y simultáneas de sus candidatos en las presidenciales de 2011.
De esta manera se terminará con la anomalía que en las elecciones generales de 2003 y 2007 permitió que el gobernante Partido Justicialista (PJ-peronista) tuviera hasta tres candidatos presidenciales.
Fernández vinculó la reforma política con el inédito programa que lanzó para asignar un apoyo económico a todos los menores de edad y un acuerdo con los supermercados para que hagan ofertas especiales de productos básicos durante este mes.
Explicó que estas últimas medidas de su gobierno se relacionan porque las familias con menores de edad recibirán los recursos sin intermediación de ningún político, lo que evitará que tengan que ser “acarreados” a actos de campaña.
“Me siento orgullosa de que los partidos políticos vuelvan a tener militantes, y de la dignidad de las personas que no van a tener que depender del político de turno para cobrar un beneficio social”, señaló.
Fernández entregó este jueves las primeras tarjetas que le permitirán a un millón 979 mil familias argentinas de escasos recursos contar con un apoyo mensual por hijo de 50 dólares y de 190 dólares en caso de discapacidad.