Fuerte respaldo de Kirchner a Cristina

Fue ayer en el acto realizado por el inicio de las obras en la central Atucha II, en Zárate, donde la inauguración fue una excusa para continuar con la campaña oficialista iniciada en el Luna Park. El jefe de Estado, en referencia a los actos de corrupción de que esta acusados miembros del gobierno, manifestó, í¢â‚¬Å“No me van a hacer retroceder y a Cristina menos».


Kirchner advirtió que ni él ni Cristina «retrocederán»
Infobae
16 de Agosto 2007
El presidente Néstor Kirchner fustigó ayer al mediodí­a a sectores de la oposición que lanzaron crí­ticas a su administración y anunció que ni él ni la candidata a la primera magistratura, Cristina Fernández, «retrocederí­an» ante los ataques que vendrí­an.
«No me van a hacer retroceder y a Cristina menos», manifestó el jefe de Estado en Zárate ante la presencia de gran parte de su Gabinete y el de la senadora nacional. «Si me quieren atacar, que me ataquen, pero la Argentina va a ser un paí­s fuerte», señaló Kirchner al tiempo que pidió a la multitud agolpada en el lugar que lo «ayude».
El presidente recordó que quien cerró la construcción de Atucha II fue el ex
ministro de Economí­a, Domingo Cavallo, y volvió a criticar la década psasada.
«El que cerró la construcción de Atucha II fue Cavallo. Nunca se olviden, eso es lo que significó la década del 90», agregó Kirchner.
Además, el Presidente aseguró que Atucha II marca «un punto de inflexión en la Argentina» y es resultado de la fuerte «convicción», de creer en «el capital argentino».
«Cuando decidimos poner esta obra en marcha nuevamente habí­a algunas personas cercanas que me decí­an que era gasto público. Me puse firme y dije esto es capital argentino», dijo el Presidente durante el acto.
Recordó que «Atucha I la inauguró (el general Juan Domingo) Perón» y aseguró que «Atucha II la inaugurará en el 2010 (la senadora nacional) Cristina» Fernández.
Para finalizar, el Presidente hizo un pedido: «Ayúdenme, ayúdennos y ayúdenla», dijo el Presidente y agregó que se sentí­a «con fuerza y decisión».
Kirchner, entre el reactor y los bombos
La Nación
16 de Agosto 2007
Bombos y euforia partidaria se congregaron desde temprano en las instalaciones, recorridas por afiliados a la Uocra y Luz y Fuerza. «Cristina, te quiero», gritaron varias veces al escenario, montado para celebrar la soldadura del circuito primario de la central. Además de la candidata, estaban el presidente Néstor Kirchner; el vicepresidente Daniel Scioli; el ministro de Planificación, Julio De Vido; el gobernador bonaerense Felipe Solá, y Eduardo Messi, presidente de Nucleoeléctrica Argentina SA.
La candidata recorrió el predio, repartió besos entre el personal y mantuvo siempre la sonrisa. «í‚¡Cristina!», la llamaron. La primera dama volvió y se acercó al empleado, que pidió: «í‚¡Baje los impuestos!» La senadora preguntó cuáles. «El IVA…, í‚¡todos!». La homenajeada encontró una ocurrencia para despedirse: «Ah, í‚¿sí­? í‚¿Y cómo hacemos Atucha II?»
«Por más que algunos pretendan hacerlo olvidar poniendo plata en algunos medios -acusó Kirchner-, no hay que olvidar que el que frenó esta obra fue el ex ministro Cavallo. Nunca lo olviden.» La mención desató una silbatina. Tanto entusiasmo habí­a llevado al Presidente a agregarle 4 años a la paralización de Atucha II: dijo que se habí­a interrumpido hací­a 17 años. En rigor, en 1990 Cavallo era ministro de Relaciones Exteriores y decidió frenar el proyecto solo en 1994.
Según el plan de energí­a original, anunciado en 2004, Atucha II debí­a arrancar en 2009 y costarí­a 472,7 millones de dólares. Las cosas cambiaron: el plazo es ahora octubre de 2010, y el costo, 740 millones.
La central se empezó a construir en 1979, pero se detuvo en 1984, en un contexto internacional que rechazaba el uso de material nuclear. Por eso, la usina, que debí­a terminarse en 1987, no tuvo avances hasta 1992, cuando Carlos Menem decidió continuarla y colocó 3000 trabajadores en la planta. En 1994, ya con Cavallo, la desregulación de la economí­a -que contaba además con gas suficiente-, derivó en un auge de las centrales de ciclo combinado a gas, más atractivas y baratas para los inversores privados. Todo se volvió a detener.
De ahí­ la pretensión oficial por resaltar las crí­ticas a los 90 mediante un arranque de fuerte simbolismo: quien defendió al Gobierno y dijo que los cimbronazos financieros no afectarí­an al paí­s como sí­ lo hicieron el efecto tequila, la crisis de Rusia y la devaluación brasileña fue Solá, ex secretario de Agricultura de esos años. «í‚¡Para vos, Menem!», se oyó desde el público, mientras el gobernador afirmaba que, «después de tantas frustraciones, los argentinos tenemos esperanza y optimismo». Solá desparramó elogios para Cristina Kirchner. «Vamos a seguir gobernando la Argentina», confió.
Otro sí­mbolo polí­tico: no habló, acaso por primera vez en un acto del sector energético, Julio De Vido, el hombre que tiene a cargo el área.
Kirchner: «A mí­ no me van a hacer retroceder, y a Cristina menos»
Antonio Rossi
Clarí­n
16 de Agosto 2007
Tras comprobar el avance de las obras de terminación de la central nuclear de Atucha II, el presidente Néstor Kirchner salió al cruce de las crí­ticas por los casos de corrupción que envuelven al Gobierno y aseguró que ni él ni esposa van a retroceder ante los ataques de la oposición.
«Si me quieren atacar, que me ataquen, pero la Argentina va a ser un paí­s fuerte, independiente y autónomo en la globalización», aseguró el Presidente en un acto realizado en las instalaciones nucleares de Atucha.
Bajo una carpa estructural que albergó a unas 1.500 personas -la mayorí­a trabajadores y técnicos de la central atómica en obras-, Kirchner volvió focalizar su discurso en los aspectos clave que suele destacar cada vez que el Gobierno se ve jaqueado por casos de corrupción que afectan a funcionarios de primera lí­nea.
Por un lado, dio a entender que las recientes denuncias formarí­an parte de una ofensiva de la oposición. «A mí­ no van a hacer retroceder, y a Cristina menos, sépanlo los que siempre nos atacan», destacó el jefe de Estado.
Y por otro lado, se puso en una supuesta posición de debilidad para solicitar el apoyo de la gente. «Ayúdenme, ayúndela a Cristina y ayúdennos para poder seguir creciendo y hacer un paí­s mejor», solicitó Kirchner.
El primer mandatario y su esposa se trasladaron ayer hasta la localidad bonaerense de Lima para asistir al inicio del montaje electromecánico del reactor de Atucha II, cuya construcción estuvo más de 10 años parada hasta que las actuales autoridades decidieron a mediados de 2005 encarar la terminación de la obra.
A la hora del acto, la candidata oficialista Cristina Kirchner se sentó al lado del titular de Planificación, Julio De Vido; quien quedó en el medio de la tormenta por el papel que tuvieron en el escándalo de la valija de los US$ 800.000 su ex subordinado, Claudio Uberti y el actual titular de ENARSA, Exequiel Espinoza.
Tras recordar que el responsa ble de haber paralizado la obra en 1994 fue el ex ministro de Economí­a, Domingo Cavallo; Kirchner remarcó que «la terminación de Atucha II marca un punto de inflexión para el paí­s» y según su vaticinio «la central será inaugurada por Cristina en el 2010».
Al término del acto, el secretario de Energí­a, Daniel Cameron señaló que antes de fin de año se definirá con Uruguay la construcción de una planta regasificadora para la importación conjunta de gas natural licuado (GNL). La nueva planta -similar a la que acordaron llevar adelante ENARSA y PDVSA en la zona de Bahí­a Blanca- se instalarí­a en Montevideo y para su financiación los dos paí­ses abrirí­an el juego a inversores privados.