¿Què hacen los Congresos latinoamericanos durante la pandemia?

El rol central que han adoptado los Ejecutivos a lo largo de estos 100 días desde que se decretò la pandemia por el COVID 19, ha relegado al resto de los poderes a una intervenciòn y agendas màs acotadas. Sin ir mas lejos, en Argentina el poder judicial, salvo en algunas jurisdicciones, se encuentra de feria extraordinaria por el aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado. El Congreso Nacional retomò hace unas semanas las sesiones, con algunos miembros presentes en el recinto y otros conectados via zoom. Oposiciòn y oficialismo acordaron restringir el trabajo legislativo a proyectos vinculados con la crisis sanitaria, aunque han habido excepciones.

En què andan los Congresos latinoamericanos?

La Fundaciòn Directorio Legislativo junto a ParlAmericas han elaborado un informe que aporta un análisis sobre la agenda legislativa a lo largo y ancho de la región, que nos permite conocer cuàl es la modalidad de trabajo adoptada en los distintos paìses (virtual y/o presencial), cuáles son las temáticas abordadas y el ejercicio de la función de control político de las respuestas de los gobiernos ante la pandemia.

Del relevamiento surgen los siguientes datos:

  • En Trabajo Social e Ingreso Social, sòlo el 13% de las medidas fueron aprobadas por los Congresos.
  • En Economía y Salud, el 90% de las medidas se aprobò vìa ejecutiva y sòlo el 10% por via legislativa.
  • En Restricción a la Movilidad, los legislativos fueron responsables sòlo del 4% de las medidas implementadas.
  • La Agenda de Gènero fue puesta como prioritaria sòlo en ocho Congresos.

Como vemos, los Ejecutivos han copado la escena, con pocos incentivos para promover que los otros poderes del Estado tambien cumplan su rol esencial, motivados en parte por aminorar el impacto negativo que la crisis sanitaria produce en sus poblaciones.

Sin embargo, debemos romper con la lògica de no colaboraciòn entre los poderes, que en el caso argentino es una constante, ya que no son compartimentos estancos. La divisiòn de poderes debe implicar cooperación mutua y màs en el contexto que atravesamos.

Garantizar el pleno ejercicio de derechos individuales, auditar y analizar el impacto de las polìticas pùblicas y consensuar un temario legislativo mas amplio, de ninguna manera esmerilan al poder ejecutivo sino que pone en pie de igualdad al resto de los actores de la Democracia.

 

Compartimos el informe completo AQUI