Santa Fe: Pasaron las PASO y nos dejaron…

“…si la democracia tiene un precio, es el costo de celebrar elecciones periódicas”[1]

El pasado 13 de agosto celebramos las elecciones Primarias, Abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) y nos dejaron muchas cuestiones para analizar, revisar y mejorar. Por Claudia Susana Catalín[2]

La Previa:

Los ciudadanos vimos proliferar cartelería durante el período prohibido para realizar campañas (antes del límite de 30 días previos). La misma pretende instalar a futuros candidatos, pero al no evidenciar la postulación y sólo “presentar” a una persona, queda fuera de la norma, y de la posibilidad de sancionar a quien la utiliza.

Todos entendemos que no es casual que aparezcan antes del período establecido imágenes de ciudadanos que luego competirán, pero indudablemente esto debería regularse a fin mantener la equidad en la competencia e incluir estos gastos en las rendiciones de cuentas de gastos de campaña, que en la actualidad, quedan sin control.

Los actos de gobierno están prohibidos durante los 15 días anteriores a la elección, y se pudo observar a los oficialismos burlando la norma que pretende que no se realicen lanzamientos, o presentaciones que traten de captar el voto.

Otra cuestión que requiere reglas de juego claras es el uso de internet y redes sociales, actualmente no hay normas en esta materia y fue verdaderamente agobiante el acoso que sufrimos los usuarios aún en período de veda electoral.

Durante el comicio:

Empezamos la jornada con demoras y quejas respecto de la conformación de las mesas ante las ausencias de la autoridades de mesa. Parece que el hecho de ser una carga pública, y que la ausencia injustificada está considerada un delito electoral -penado con prisión de seis meses a dos años- más la expectativa de recibir una compensación económica, no alcanzan para lograr que los designados se presenten a cumplir con una tarea vital para el proceso, que requiere que ciudadanos sin afiliación política asuman una responsabilidad de organización, custodia, control y sobre todo de escrutinio de los votos emitidos por más de trescientos vecinos. Es un tema que debería ser evaluado profundamente, considerando alternativas que den certezas, seguridad y garantías de contar con las autoridades suficientes y capacitadas. En la provincia de Salta, es una carga pública para los docentes, establecida por ley, que “premia” con puntajes en concursos docentes por este desempeño y que además garantiza que los conocimientos y la inversión en capacitación permanecen en el staff a convocar.

La participación estuvo cerca de los estándares de esta provincia, aunque al mediodía sólo se registraba una asistencia del 30%, lo que se revirtió alcanzando el 71,45%, aceptable, si consideramos que en general el porcentaje es menor en las primarias y se presumía que habría apatía luego de las discusiones  y cuestionamientos a las PASO.

No  contamos aún con datos sobre el voto de los extranjeros, aunque por las noticias periodísticas podríamos decir que fue muy bajo. Si bien es un voto voluntario, es un derecho a elegir a las autoridades locales que otorga nuestra constitución provincial y que debería difundirse más a partir de la ampliación del padrón lograda con la última modificación normativa y de la facilidad de hacerlo con el Documento Nacional de Identidad para extranjeros que se les otorga a los residentes.

El escrutinio provisorio, nunca pasa desapercibido, aunque en estos comicios las preocupaciones tuvieron que ver más bien con el nacional a cargo del Correo Argentino e Indra, con las demoras en la carga y los porcentajes alcanzados de algunos distritos (97% para nuestra provincia).

Algo habrá que hacer con este procedimiento que carece de valor legal pero tiene gran impacto mediático y social, generando no pocas veces acusaciones  infundadas y sospechas de manipulación que no ayudan en nada a la sociedad y su percepción sobre la verdad de lo ocurrido. Destaquemos que en nuestra provincia no hay restricción horaria para conocer los datos ingresados (en el orden nacional se pueden conocer tres horas después de cerrado el acto), lo que da mayor transparencia y evita especulaciones sobre la carga.

Voto en blanco- voto nulo

La Boleta única por categoría contaba en sus inicios en la provincia (2011) con un casillero de voto en blanco, donde el elector debía poner la marca en caso de ser su opción electoral. La ley establecía además que las boletas sin marcas, con más de una marca o con otras leyendas eran votos nulos.

En las elecciones de 2011 y 2013, hubo un llamativo crecimiento de votos nulos, que correspondían (en un 64%) a boletas sin marcas. Esta conclusión surgió de un relevamiento por muestreo de apertura de urnas y estudio de marcas, luego del escrutinio definitivo y previo a su destrucción (reciclado de papel).

Los votos nulos correspondían en un alto porcentaje a boletas sin marcas. En consecuencia, la recomendación fue eliminar el casillero del voto en blanco, ya que así como el elector deja el sobre sin boletas para votar en blanco, es entendible y de sentido común que deje la boleta sin marcas cuando pretende votar en blanco. Así lo hizo la Ley 13461, y desde el año 2015, las boletas únicas no tienen este casillero.

Según los comentarios de autoridades de mesa y fiscales, los votos nulos correspondieron a mas de una marca, tachones, leyendas y marcas en todos los casilleros. En general así se observaron los casos en el 2015, en la inusual apertura de urnas realizada en el escrutinio definitivo.

Esperaremos un nuevo análisis por muestreo sobre las boletas marcadas, aunque percibimos que el elector no desconoce cómo anular su voto (tanto con boletas tradicionales como únicas), lo que podría indicar otras motivaciones más profundas que deberían relevarse y estudiarse. A pesar de ello, no estaría demás continuar con la difusión y campañas respecto de la correcta forma de marcar las boletas únicas.

Tamaño de la boleta y de las opciones:

En las ciudades de Santa Fe y Rosario donde compitieron respectivamente 36 y 43 listas, se hizo necesario que las hojas fueran de tamaño A3, y que los precandidatos tuvieran espacios y fotos tal vez pequeñas, generando el descontento de algunos electores.

Creemos que esto  no es un problema de la herramienta (boleta) sino de la posibilidad de presentar listas en cantidades que parecen exageradas y poco representativas (y prueba de ello son los resultados electorales que obtienen). No obstante esta preocupación sobre la cantidad de listas deberá siempre analizarse a la luz de que cualquier propuesta para limitarlas debe establecer barreras razonables, que no hagan imposible la libre participación.

Sirven o no sirven?

Creemos que sirven, se pueden mejorar, o estudiar alternativas, pero en la provincia de Santa Fe cumplen su objetivo, permiten al ciudadano definir a los candidatos que competirán en las Generales.

Tal vez sea interesante aclarar que no funcionan como una primera vuelta (lo que parece instalado), ya que además de ser erróneo, podría desdibujar la próxima elección donde están en juego varias bancas de diputados nacionales y de concejales, determinándose por sistema D’Hont la definición final de los que las asumirán.

Que se discutió en los medios?

Se observaron algunas discusiones interesantes -que en general estaban reservadas a los estudiosos e interesados en temas electorales-: Cantidad de Listas presentadas; Listas de mujeres: paridad y cupo; Campañas: plazos, modos, incumplimientos de la norma, financiamiento; PASO: costo, utilidad, mejoras; Sistema de Votación: voto electrónico y Boleta Única; Organismos Electorales: funciones a cargo del Poder Ejecutivo o del Poder Judicial; Escrutinio provisorio, por citar las más escuchadas y que esperemos generen la preocupación de los legisladores nacionales y provinciales para dar respuestas una vez finalizado el proceso electoral en curso, y con la seriedad y compromiso democrático que requiere.

La democracia moderna exige la organización de procesos electorales no sólo periódicos, sino también limpios, transparentes y cuyos resultados sean incuestionables” (Tuesta Soldevilla, 2003, op.cit.)

 

[1]              Fernando Tuesta Soldevilla “ La democracia tiene un costo: hacer elecciones”. Oficina Nacional de Procesos Electorales. Perú, 4 de noviembre de 2003.

[2]              Ex Secretaria Electoral de Santa Fe. Miembro honoraio del  Foro Federal de Organismos Electorales de la República Argentina.