LUZ RIERA: “Si la ciudadanía toma conciencia, impactará negativamente en la elección de los partidos que impulsan la iniciativa de la instalación de la central nuclear en Río Negro”

La precandidata del Partido Socialista está casada, tiene dos hijos y trabaja como  médica especialista en medicina general, desde 1991 lo hace exclusivamente en la salud pública de Río Negro, desempeñándose, prioritariamente en atención de los puestos periféricos de la ciudad de Cipolletti. Durante varios períodos ejerció la jefatura de la atención primaria y entre los años 2012 y 2015 la Dirección del Hospital de Cipolletti. Desde el año 2006 es docente de la facultad de Ciencias Médicas de la UNCo, miembro del Consejo Directivo de la facultad en dos oportunidades y actualmente secretaria de Extensión de la misma casa de estudios.

“Siempre participé activamente en la sociedad pero nunca en un partido político. Hasta el 2010 que empecé a militar en el Partido Socialista, ya que este respondía a mis ideales. En 2015 fui propuesta por el partido como candidata a diputada nacional, dentro del Frente Progresista y nuevamente soy propuesta en estas PASO por el Partido Socialista: Creo que es un deber cívico involucrarse en los asuntos que hacen al devenir de las comunidades”.

¿Cuáles considera los principales temas de la campaña electoral de su partido?

Como siempre, presentamos una alternativa distinta a los partidos tradicionales con la bandera de la igualdad, que involucra los derechos humanos, la opción por los pobres, el feminismo, la diversidad sexual y cultural, la defensa irrestricta del medio ambiente, el trabajo y las economías regionales a escala humana. Como partido de izquierda la bandera de la democracia participativa sobre la base de criterios y valores éticos. Como estrategias de campaña para las PASO nos planteamos visitar las localidades y regiones de nuestra provincia, escuchar a sus pobladores, participar de las movilizaciones populares y hacer conocer nuestras ideas a través de los medios que estén a nuestro alcance. Siempre privilegiando el escuchar y el comprometernos con los más vulnerables y excluidos. Cómo criterio general, nosotros creemos que la democracia se construye día a día y desde cada barrio o comisión de fomento, por eso nosotros las planteamos desde la realidad de cada rincón del territorio provincial, de ahí a la realidad regional, provincial y nacional. El Partido Socialista nunca respondió a un mandato nacional, sino a los criterios, principios y valores de la democracia participativa. En cuanto a los objetivos para las PASO se trata de lograr que la ciudadanía conozca una alternativa a los partidos hegemónicos y a las izquierdas tradicionales.

¿Cómo cree que influirá el debate en torno a la instalación de la central nuclear en la elección?

Nosotros nos opusimos desde un primer momento y acompañaremos a todas aquellas expresiones que se manifiesten en contra de esta iniciativa. Es vergonzoso que algunos partidos que a nivel nacional promueven o han promovido este tipo de actividad y que sus referentes locales digan que están en contra por evidente oportunismo electoral. Nosotros seguiremos luchando en contra de esto más allá del resultado electoral porque esto nos afecta a todos los patagónicos. No pretendemos que influya en lo electoral, pretendemos que los gobernantes escuchen al pueblo y desistan de este proyecto de muerte. Nunca aceptaremos que se cambie salud por dinero o empleo. Creemos que si la ciudadanía en su mayoría toma conciencia de lo que esto significa, seguramente impactará negativamente en la elección de los partidos que impulsan la iniciativa. Hay que pensar y hacer cumplir los principios de sustentabilidad, solidaridad, subsidiariedad, cooperación.

¿Si tuviera que describir la actual gestión del gobierno provincial, de qué manera lo haría?

Convengamos que a la actual gestión le tocó hacerse cargo de un gobierno que no estaba en sus planes. La trágica muerte de Carlos Soria puso al actual gobernador en una situación muy difícil. La herencia de una administración radical de casi 28 años y un peronismo provincial que lo veía como un “usurpador”. Además le tocó sortear crisis ambientales, climáticas y sociales complejas, las consecuencias del volcán Puyehue en el 2011 y el Calbuco en abril del 2015, la sequía y las inundaciones en la región sur, los intentos de saqueos, la crisis de la fruticultura, de la pesca, del turismo. A partir del 2015, vuelca todo su esfuerzo en consolidar un espacio político propio con un partido provincial, y eso es lo que hoy marca la agenda de sus prioridades políticas. Para ello, distrae fondos que debieran estar volcados a solucionar los problemas de infraestructura escolar, de salud, recursos humanos y equipamiento. La crisis financiera restringe las posibilidades de obras para lo cual recurre al endeudamiento y a las buenas relaciones con el gobierno nacional. Si debiera caracterizarlo, diría que es un gobierno pragmático y con estrategias tradicionales, donde lo local es lo único que lo distingue del resto de los partidos hegemónicos. Este es un gobierno sin doctrina ni ideología clara.

¿Cómo observa hoy a la provincia de Río Negro?

La provincia de Río Negro es un territorio con un excepcional potencial que está siendo desaprovechado por no decir destruido. Se está priorizando economías de enclave en manos de multinacionales sobre las economías regionales. El petróleo y el gas de fractura hidráulica por la producción e industrialización de frutas, verduras, carnes, granos del oasis irrigado; la planta nuclear a costa de la pesca artesanal, el turismo; privilegios a magnates extranjeros o especuladores inmobiliarios por reservas naturales, soberanía y turismo; la formación de grandes conglomerados urbanos contaminantes y con problemáticas sociales graves en detrimento del fortalecimiento de las pequeñas localidades del interior a través de buenos caminos, ferrocarril, comunicaciones y servicios de calidad.

¿Considera que los resultados de las PASO diferirán de los resultados de la elección general del mes de octubre?

NO, porque esta elección oficia de una gran encuesta nacional pre-electoral que marca tendencias y predispone al electorado para las generales. Paradójicamente las PASO potenciaron aquello que quería evitar, que las internas de los partidos hegemónicos se manifestaran en las elecciones generales para que los resultados no impactaran severamente hacia dentro de esos partidos y sus dirigentes. Está visto que los partidos tradicionales en lugar de dirimir sus diferencias en las PASO, lo que hicieron es conformar frentes o nuevos partidos para seguir presentes en las elecciones generales con la ventaja que las PASO se constituyeron en una gran encuesta pre-electoral a cargo del Estado y en beneficio de los partidos hegemónicos. Y como toda encuesta, marca tendencias que influyen directamente en el electorado y dejan afuera a las expresiones políticas que no alcancen un mínimo. Sin mencionar que el dinero público invertido en esto, la publicidad, la enorme cantidad de contendientes y la obligación del electorado de ir dos veces a votar en un corto plazo, genera en el electorado cierto hartazgo que además causa en el ciudadano apatía, descreimiento, desmovilización, desinterés, desconfianza en la política. Y esto es lo peor que le puede suceder a una democracia y a un país que pretende ser una nación.

¿Cuál cree que será el impacto de las elecciones de octubre de cara a las elecciones ejecutivas del 2019?

Todo dependerá de los resultados. Una masiva inclinación del electorado por la oposición debilitará al gobierno nacional y podrá ponerle freno a sus políticas neoliberales y esto lo puede beneficiar para morigerar un contundente rechazo popular para el 2019. También puede suceder que, por el contrario se empecine aún más en sus políticas para pocos y que tendría la misma consecuencia que si recibiera un espaldarazo eleccionario, una progresiva resistencia de los sectores más excluidos con consecuencias desconocidas.