En Buenos Aires ¿Pasó algo en las PASO?

Mucho se discutió previo a la elección del domingo sobre la utilidad de las PASO. Se cuestionaba las principales características para las que fueron creadas: la capacidad de dirimir internas partidarias “por adentro”, capacidad de ordenar el sistema de partidos y democratizar el mismo. Muchos autores como Nicolas Cereijo, Facundo Cruz y Javier Tejerizo en Argentina Elections, polemizaron estas críticas.

Una de las principales observaciones se situaba en que las opiniones contrarias a los efectos positivos de las PASO tomaban únicamente el escenario de la Provincia de Buenos Aires y lo extrapolaban a todo el país. Para los detractores de las PASO, en Buenos Aires se daba el caso perfecto, prácticamente no había listas internas dentro de los frentes, y en los casos en los que había eran en agrupaciones poco competitivas, con fines más bien oportunistas en términos económicos que perseguidores de una mejora en la representación. Los casos más resonantes fueron el de Bandera Vecinal (que presentaba 6 listas internas, por las cuales recibiría 20 millones de pesos para impresión de boletas partidarias)  y el de Unión Federal (con 7 listas internas para cargos provinciales).

Con el diario del lunes ¿Qué pasó con las PASO en Provincia de Buenos Aires? ¿Fueron simplemente una gran encuesta sin efectos en el sistema de partidos?

La Provincia de Buenos Aires está dividida en ocho secciones electorales, las cuales se alternan para elegir diputados y senadores provinciales, es decir, en cada elección cuatro secciones eligen diputados y cuatro senadores. Ambas cámaras se renuevan por mitades. Analizando los resultados a precandidatos al Senado y a la Cámara de Diputados bonaerense, tenemos un primer indicio del efecto de las PASO. Por un lado, como ya era sabido los principales frentes que concentran la competencia no presentaron listas internas, estos son: Cambiemos, Unidad Ciudadana, Frente de Izquierda, Frente Justicialista y 1Pais. Por ende, la crítica hacia el incumplimiento del postulado de la democratización y resolución de internas sería cierto.

Sin embargo otro dato interesante es quienes competirán en la elección de octubre:

–  En 7 de las 8 secciones presentaron 12 frentes electorales (con excepción de la sección Capital donde se presentaron 14)

– En 7 de las 8 secciones solo 5 frentes llegaron a superar el umbral legal del 1,5% y podrán competir en la elección general (en Capital 7 de 14)

En este punto se aprecia el fruto de las PASO: menos listas en la elección general.

A modo de conclusión, en el caso de la Provincia de Buenos Aires mirando cargos provinciales en esta elección en parte las críticas se cumplen y en parte se rebaten: las PASO si bien no ayudaron a dirimir internas “por adentro” y a democratizar los partidos, lograron un efecto reductor de la oferta partidaria. Ante el debate de cambios, una posible eliminación de esta herramienta deberá tener en cuenta que una supresión completa nos podría devolver al escenario de proliferación de listas en la elección general, una modificación de la misma tendrá que buscar la forma de lograr el resto de los postulados, democratizar y ordenar la resolución de internas.