Las PASO siguen siendo necesarias

Ya se fue la fiebre por el cierre de listas. Ahora es tiempo del análisis. Las PASO son como las grietas, dividen en amor/odio o, quizá mejor, en necesarias/innecesarias. Mucho se escribe al respecto. Y aquí m defensa… sí, defensa crítica pero defensa al fin: las PASO siguen siendo necesarias.

Parodiando a un boxeador, empiezo respondiendo a los golpes que pueda recibir. El que se cae de maduro es: “mucha plata y se sigue eligiendo a dedo, ergo, no sirven para nada”. Palabras más, palabras menos, este argumento es empleado por especialistas como Delia Ferreira Rubio – que hasta llama a votar en blanco en esta instancia – y aplica en enormes titulares de grandes medios de tv y prensa escrita indignados por los millones “gastados”.

Pues bien, primero respondo con datos y hechos concretos. Que en la provincia de Buenos Aires haya listas únicas en los frentes electorales, no significa que en todos lados sea así. No solo cruzando la General Paz hay una interna más que interesante con tres listas en juego. Sino también, yendo un poco más al norte, en Santa Fe tenemos que los principales frentes electorales definen sus candidatos en listas internas. Aquí el dedo queda mocho.

Si al dinero se refiere, parto de una premisa filosófica: las elecciones no son un gasto, son una inversión, una inyección de cuota ciudadana. Y sí, soy de los tipos que celebra que haya elecciones. Que festeja que le gente se detenga a ver qué pasa en los pasillos de los partidos. Me interesa la persona que quiere votar a un partido porque quiere que supere el umbral o por qué no a un candidato de su gusto que quiere llegar. No es gasto, es inversión. Y aclaro, repito partido a propósito, porque creo fervorosamente en la democracia de partidos.

Ayer tuve el aliciente de leer un artículo del especialista y colega Facundo Cruz, quien el suplemento Ideas de La Nación reafirmó el valor de las PASO elevándolo a términos supremos. Ahí dice mucho, no hace falta agregar demasiado.

Muchacha/os, las PASO no son de Cristina, las PASO son de toda/os. Son y serán ampliamente necesarios por el estado de debilidad en el que se encuentra nuestro sistema de partidos. A no olvidar la alta fragmentación que arroja datos alarmantes como ser 624 partidos políticos de orden distrital. Y el número se agregaría más si sumáramos a los partidos provinciales y vecinales. Esto va en respuesta a la crítica acerca de la intromisión del Estado. Justamente, sin PASO, definitivamente no solo que seguí siendo todo a dedo firme sino que la palabra representación estaría en coma profundo.

Que algún día las PASO deberían dejar de existir y que los partidos políticos tengan sus propias internas con afluencia de militantes a votar es el deseo de todas y todos, incluso de quienes redactaron la ley. Pero efectivamente el sistema de partidos se encuentra en tal situación que hace imprescindible pensar que tendremos PASO por mucho tiempo.