“La UCR no​ necesariamente​ ​será​ fagocitada por el PRO”, Facundo Cruz

Entrevistamos a Facundo Cruz, Magister en Análisis, Derecho y Gestión Electoral y docente en la UBA, para hablar un poco de coaliciones y concretamente de Cambiemos. El rol de los miembros, el futuro de la UCR, quien sucederá a Macri, son algunas de las cuestiones que nos responde.

A partir de los estudios que realizan en el Grupo de Investigación en Ciencia Política (GICP)​ Coaliciones Políticas (UBA)​, ¿es Cambiemos una coalición de gobierno?

Consideramos que Cambiemos es una coalición de gobierno sui generis, novedosa en lo que respeta América Latina, en la cual hay una marcada distribución de funciones. Tendemos a pensar a las coaliciones en un sentido más tradicional y clásico, donde solo se ve la distribución de cargos ejecutivos entre socios. Más allá del reparto de  los ministros​, secretarias, direcciones y empresas estatales, observamos​ hoy en Cambiemos​ una diferenciación del rol de cada aliado marcada por la desnacionalización de los escenarios de competencia partidaria y en el cual se necesita un alto grado de coordinación política.

​Producto del debate al interior del grupo, hace algunos meses publicamos junto a Lara Goyburu en Ideas La Nación un primer esbozo respecto a qué tipo de coalición representaba Cambiemos. Básicamente planteamos que cada actor cuenta con una función particular asignada dentro de la coalición y los datos acompaña​n​ esta presunción. Mientras que el PRO concentra las decisiones ejecutivas​,​ la UCR aporta apoyo legislativo y presencia territorial, la Coalición Cívica transparencia y ​presencia ​metropolitana​,​ y Fe apoyo sindical. Cambiemos está formada por ​partidos políticos y actores con determinadas funciones, con​ recursos ​ compartidos​ para objetivos de gobierno comunes​. Cada uno ​trae algo​ al acuerdo que el otro no tiene​.

Gráfico de distribución de carteras ministeriales, de bancas en el Congreso Nacional y de intendencias.

Fuente: Grupo de Investigación en Ciencia Política de la UBA “Coaliciones Políticas en América Latina”

Mencionaste la desnacionalización partidaria, ¿qué impacto tiene concretamente?

Los partidos políticos que integran la coalición no tienen presencia activa en todo el territorio nacional de manera homogénea, algunos son importantes en algunas provincias, otros en otras. El Pro, la Coalición Cívica y FE son partidos de orden nacional, pero no fuertemente extendido a nivel territorial. Entonces lo que tenemos son actores que tienen presencia jurídica pero no fuerza real extendida homogéneamente en todo el territorio.

Asimismo, además de que en la Argentina los partidos políticos no tienen la misma penetración y presencia en todo el país, se le suma que las reglas electorales hacen que las coaliciones que se forman no sean congruentes. En cada provincia hay distinta cantidad de partidos y la fragmentación es diferente. En ese escenario, esas alianzas tienen que consensuar candidaturas. En estos escenarios, como el argentino, la clave para ganar elecciones y gobernar es formar coaliciones multinivel. El desafío es que duren.​

No sería lógico que los partidos buscaran nacionalizarse

Penetrar y mantenerse en el tiempo cuesta décadas, el único miembro de la coalición que tiene presencia homogénea en todo el país es la UCR y es un partido que tiene más de​ 100 años, mientras que el resto de socios en su mayoría nacen con la crisis del 2001​ o después.

Penetrar y consolidar se encuentra muy asociado a tener cargos públicos, observamos una tendencia al multipartidismo en distritos con grandes centros urbanos; mientras que en provincias que no los tienen prevalece el bipartidismo con poca alternancia, donde pesa más las formas tradicionales de hacer política ligadas al control territorial y recursos públicos rentistas.

​Esto está institucionalmente guiado y no va a cambiar: en las provincias grandes se reparten muchos cargos legislativos nacionales, mientras que en las chicas pocos.​ Por eso se ​​puede pensar​ que la UCR no​ necesariamente​ ​será​ fagocitada por el PRO​.​

​E​s más puede ganar sin perder identidad​. Hoy en día ​continúan los encuentros​ partidarios​ municipales, provinciales y nacionales​. Los intendentes y gobernadores​ se reconocen como radicales​, aunque tengan diálogo asiduo con referentes del PRO​. Acá también se ve una lógica de funcionamiento coalicional: cada uno mantiene su identidad y sus propios recursos. Así funcionan la mayorías de las coaliciones en los países latinoamericanos y europeos.​

Pero esto puede entonces traer conflictos en los armados subnacionales

Requiere de un alto grado de coordinación política para la toma de decisiones, ya que las decisiones del armado nacional deben contemplar su impacto sobre el de las provincias y los municipios. Asimismo, como mencionamos las reglas electorales derivan en que las coaliciones que se forman no sean congruentes en todos los distritos.

Por ejemplo, para la UCR en Santa Fe uno de los principales objetivos de su presidente, José Corral, es avanzar en el armado de Cambiemos en la provincia; mientras que CABA es más difícil el acuerdo por la presencia de un el actor competitivo, como es Martín Lousteau, hace que la UCR tenga más incentivos para presentarse​ por fuera​ y ganar.

Lo importante es que a pesar de ciertas diferencias y socios distintos en cada distrito, esto no ha afectado la gobernabilidad y son más los acuerdos​ que las disidencias. A esto se le suma una buena relación bilateral del Gobierno nacional con los gobernadores peronistas, facilitado por la falta de un líder en el espacio que deriva en pocos incentivos para coordinarse. Recién pasadas las elecciones legislativas de medio término, que cristalizará el peso de sus integrantes, dentro del PJ se abrirá el debate por el liderazgo nacional.

Hablando de las próximas elecciones ¿las candidaturas de este año podrían traer complejidades para Cambiemos?

Cambiemos aprendió a convertirse en coalición y a pesar de ciertas tensiones entre los socios, aún no pasó por una gran crisis que normalmente se da con la salida de un Ministro de alguno de los partidos que la integran (el caso de Prat Gay no afectó porque no era un miembro de ningún partido en particular). Por lo que la regla de distribución de candidaturas será similar a la consensuada para las elecciones 2015. UCR tiene fortaleza distrital, con lo cual en la mayoría de los distritos sus dirigentes encabezarán las listas; PRO y CC-ARI tendrán mayor presencia en los grandes distritos metropolitanos; el resto​ de los aliados distritales​ sólo donde tengan peso o candidatos competitivos.

Cada uno de los miembros tiene claras sus limitaciones. La gran discusión probablemente se dará cuando haya recambio, ​cuando ​disputan poder,  ​cuando haya ​competencia y ​cuando ​la reelección ya no sea una opción, ¿a quién le toca?

¿Quién encabezará las fórmulas ejecutivas en ese momento?​ Sobre todo en Provincia y Ciudad de Buenos Aires, y en Nación. Ya algo de este debate se ve ahora en la definición de las candidaturas para Corrientes. Puede ser un anticipo. Cada provincia es un mundo distinto, y tiene su lógica y su funcionamiento particular.​

De todas maneras, ​a nivel nacional ​las PASO son una gran herramienta para solucionar estos potenciales conflictos, los miembros tratan de llegar a consenso para presentar lista única y donde no puedan van a PASO.