Ana María Mustapic: “Los comicios de octubre apenas alterarán el balance de fuerzas en el Congreso”

Elecciones Argentinas entrevistó a la prestigiosa académica especializada en instituciones políticas, quien definió a Cambiemos como “una coalición legislativa” capaz de verse beneficiada si las distintas ramas del peronismo no alcanzan la unidad. Asimismo, expresó cuán necesario será para el Gobierno presentar candidatos fuertes de cara a los próximos comicios de medio término.

Elecciones Argentinas. La legislación otorga a los partidos políticos provinciales y distritales la oportunidad de conformar alianzas disímiles a las visibles a nivel nacional. Tomando un ejemplo, en pocos meses las ramas porteña y santafesina de la Unión Cívica Radical competirían ante el PRO, incluso cuando ambas estructuras respaldan al jefe de Estado. ¿Entiende que estas disimilitudes arriesgan la continuidad de Cambiemos?

Ana María Mustapic. Previo a responder, conviene aclarar un punto. Las únicas elecciones nacionales son las presidenciales; las elecciones legislativas, en particular de medio término como las que tendremos, son distritales. ¿Por qué digo esto? Porque habilitan a que en cada provincia los partidos elijan aquel comportamiento considerado más ventajoso para sus aspiraciones. En el caso particular de Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe, donde serán elegidos 13 y 10 diputados, respectivamente, la UCR y el PRO pueden estar interesados en ir por separado y medirse directamente en los comicios generales, antes que decidir la conformación de una lista común mediante elecciones primarias.

EA. ¿Cuáles motivos facilitan un escenario así?

AMM. Se me ocurren tres. En primer término, los incentivos del sistema proporcional: en estos distritos, la aplicación de la fórmula D’Hont permite una distribución de bancas acorde al número de votos obtenidos por las diversas fuerzas políticas, lo cual refleja mejor la fuerza electoral correspondiente a cada una. Además, recurriendo a las PASO, pueden producirse maniobras por parte de otras fuerzas políticas interesadas en jugar estratégicamente. El riesgo de que esto suceda impediría que las elecciones primarias señalen adecuadamente la relación de fuerzas entre dichos partidos. Finalmente, una decisión así no afectaría la permanencia de Cambiemos, coalición principalmente legislativa. Cabe aclarar que la situación es otra allí donde son electos pocos diputados, o también senadores. En este caso, que UCR y PRO compitan por separado significará la pérdida de cargos.

EA. El armado oficialista no logra definir en Buenos Aires postulantes fuertes de cara a los comicios de medio término. Sin embargo, numerosos funcionarios afirman que la ciudadanía terminará respaldando la gestión, más allá de los nombres. ¿Podrá el Gobierno instalar la estructura sobre los candidatos, o bien debiera preocuparse por estos últimos?

AMM. Me resulta difícil tomar seriamente el comentario de tales funcionarios. La gestión es ciertamente importante, pero el candidato también lo es, particularmente si se enfrenta a una oposición competitiva. Las encuestas indican que las preferencias de los bonaerenses está distribuidas en tres tercios: Cambiemos, peronismo y kirchnerismo. Sólo con la gestión es insuficiente.

EA. Aprovecho su referencia hacia el Partido Justicialista, donde la coyuntura es bastante compleja. Las divisiones se encuentran a la orden del día, y al massismo y el kirchnerismo se agregaría un ala comandada por Florencio Randazzo. Pese a esta realidad, sus dirigentes confían en superar las divisiones y diseñar una lista única. ¿Intuye que el acuerdo sería posible?

AMM. Luego de una derrota, las elecciones de medio término lejos están de significar el gran momento para la unidad, ya que aún se procesa la derrota y son repartidas culpas. En algunos distritos grandes, es posible que no surjan muchos incentivos para la unidad del PJ, debido a las características del sistema electoral antes mencionadas. Inclusive, los distintos sectores pueden interesarse por competir entre ellos para ver cuál cuenta con mayor respaldo ciudadano. Los riesgos de esta estrategia disminuyen si se considera que los resultados apenas alterarán el balance de fuerzas en el Congreso, desde el momento en que el oficialismo no tiene chances de conseguir quorum propio. Sin embargo, en los distritos más chicos, las vertientes del PJ tienen buenas razones para juntarse, ya que de lo contrario aumentan las posibilidades de perder bancas. En todo caso, a Cambiemos le conviene que los distintos peronismos se presenten por separado.

EA. Últimamente, el traslado de días feriados, el convenio por Correo Argentino y la modificación de la fórmula de movilidad jubilatoria han provocado malestar en amplios sectores sociales, ante lo cual Mauricio Macri decidió corregir las medidas adoptadas. Si él y sus ministros defienden la capacidad para admitir equívocos, aliados como Elisa Carrió y Mario Negri sostienen que una sucesión de contramarchas es perjudicial. ¿Qué opina usted al respecto?

AMM. Está bien admitir y rectificar errores, pero la continuidad de los mismos significa un problema, ya que erosiona la confianza que la ciudadanía tiene respecto a la capacidad de gestión de sus representantes. Estando en condiciones de minoría legislativa, el Gobierno necesita el apoyo de la opinión pública para enfrentar la situación desventajosa en la que se encuentra frente a otras fuerzas políticas, sobre todo en un año electoral.