Primer Semestre

 

recesion

Se cumplieron 6 meses de la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia de la Nación. En base a las propuestas de campaña realizadas por el Frente Cambiemos durante los debates presidenciales, este artículo pretende hacer un relevamiento de la agenda electoral para determinar cuántas de aquellas promesas han sido cumplidas durante este primer semestre, cuáles están aún pendientes y qué otras problemáticas se incorporaron a la agenda del oficialismo durante este período.

Agenda Electa vs. Agenda de Gobierno. Ejes temáticos

#Desarrollo Humano y Económicocuadro a

#Educación e Infancia

cuadro b

#Seguridad y Derechos Humanos

cuadro c

#Fortalecimiento Democrático

cuadro d

En los cuadros temáticos, las promesas de campaña cumplidas o que están en vías de cumplirse se destacaron en color azul y las que no fueron cumplidas aun, se resaltaron en cojo rojo.

Desde ya que en buena parte de ellos, los efectos de las medidas adoptadas sólo podrán ser analizados en el mediano y largo plazo, aunque algunas de ellas, como la quita de retenciones al agro o el pago de la deuda a los fondos buitres, ya están mostrando su impacto positivo. Hay indicadores que hablan de cierta recuperación del sector pampeano y ya algunos gobernadores pudieron salir a buscar deuda a tasas razonables, para financiar obras de infraestructura y generar empleo. Quizás los únicos indicadores económicos con buenas noticias. La mayor parte de la economía continua en recesión. Y Brasil que no ayuda.

La devaluación, el aumento de despidos y suspensiones tanto en el sector público como en el privado, sumado al necesario pero poco planificado aumento de tarifas de servicios, han sido un golpe mortal al alicaído poder adquisitivo de los salarios, como lo muestra el informe sobre pobreza publicado por la UCA. Salarios que vienen desde hace casi una década perdiendo por knock-out la pelea contra la inflación. Y esta es la madre de todas batallas. Batalla que el oficialismo se propuso dar pero que no ha podido poner aun entre las cuerdas. ¿Sabrá cómo hacerlo?.

Vale destacar, que varias medidas “compensatorias” se han incorporado en la agenda de gobierno producto de presiones de sectores sindicales y de organizaciones sociales, ante la abrupta suba del costo de vida. Las tarifas sociales para los hogares más necesitados, la devolución del 15% del IVA a la canasta básica de alimentos para jubilados y beneficiarios de planes de sociales, la ampliación de la AUH para los hijos de monotributistas, quienes finalmente se incorporan al régimen de asignaciones familiares. Con estas medidas se intentan recomponer los ingresos para reactivar el consumo, pero éste sigue estancado.

La lluvia de inversiones prometida en los primeros días de diciembre, por el momento son sólo una garua finita. Un nuevo proyecto de blanqueo de capitales, cuyos fondos pretenden utilizar para saldar la deuda histórica que el Estado mantiene con los jubilados (juicios a la ANSES, el veto del 82% móvil, etc.), es también el reconocimiento por parte del equipo económico de que las inversiones prometidas no se concretaron en los montos previstos. Parece que muchos desensillan hasta que aclare.

Recalculando…. con el Excell

El experto en comunicación política, Mario Riorda, sostiene que el gobierno de Cambiemos comenzó su gestión manteniendo por inercia la comunicación electoral. Para él, se “electoralizó la comunicación gubernamental”, hasta que finalmente corrigieron el error y lograron “gubernamentalizar la comunicación”.

Con este cambio, las expectativas a futuro se moderaron, se dió a conocer la herencia recibida de la anterior administración, que lejos de afectar la gobernabilidad, marcó una distancia ideológica con el pasado y permitió ademas crear un canal para la negociación política, dando marcha atrás y rectificando algunas medidas ya anunciadas: como el tope de aumentos tarifarios, la designación por decreto de los jueces para la Corte Suprema, etc.

Si bien es una cualidad a destacar que frente a un error el Gobierno escuche y corrija el rumbo, lo cierto es que también esa actitud se interpreta como un cierto grado de improvisación y falta de sensibilidad social en las decisiones del oficialismo, que no comprometen en principio la gobernabilidad pero, sí vienen a horadarla.

El mejor equipo de los últimos 50 años, como lo calificó el Presidente, conserva altos de niveles de aprobación en la opinión pública, pero esto no significa que se esté haciendo todo bien. Si la economía no sale de su  inercia recesiva y la inflación sigue en los niveles de los últimos años, el humor social fogoneado por lideres sindicales que durmieron el sueño de los justos en la ultima década y/o por actores del peronismo-kirchnerismo (sobre todo en territorio bonaerense), puede ser otro dolor de cabeza para el gobierno.

Estamos a un paso del segundo semestre y la luz al final del túnel, todavía no se deja ver.

Patricia De Vita