¿Por qué mantener las PASO? Mayor coordinación e información

Los partidos en la Argentina, a pesar de sus intereses comunes, no comúnmente logran coordinarse bajo un número moderado de candidaturas. Esta situación fue llevando progresivamente a la fragmentación del electorado, alentada fuertemente por la dificultad de coordinación que representa la existencia de múltiples listas, generando una dispersión de un gran número de sufragios en distintas candidaturas sin posibilidad de lograr representación. Por Javier Tejerizo.

En el año 2009 se llevaría adelante una modificación de la reglamentación electoral que tendría dentro de sus objetivos atenuar esta problemática. Si bien se establece las PASO para lograr la democratización de la representación electoral, en el sistema de primarias se incluye un umbral. La Ley busca salvaguardar la democratización de la representación, pero también tiene como propósito la reducción del número de la oferta electoral, y por ende, de posibles opciones de representación.

A partir de nuevas normativas institucionales que incentivarían la formación de coaliciones, actualmente la oferta electoral se aglutina en Frentes y Alianzas que han contribuido a evitar la dispersión extrema de los sufragios a partir de limitar el número de candidatos.

Descoordinación

En relación con los efectos del sistema electoral sobre el sistema de partidos, las hipótesis duvergerianas consideran que el tipo de sistema electoral tendría una incidencia importante sobre la cantidad de partidos viables y, específicamente, los sistemas proporcionales estimularían el multipartidismo[1].

En este sentido, estas teorías consideran que las estrategias de los partidos se ajustan a los escaños en juego en un distrito como si cada distrito fuera independiente y estuviera aislado de los demás; los cálculos regionales o nacionales no se contemplan. Según esta premisa en sistemas electorales en los que hay una significativa variabilidad de las magnitudes de distrito, puede haber partidos que sólo son viables en algunos distritos. Estos distritos deberían ser los que ofrecen las mejores posibilidades para crear muchos partidos, es decir, los que asignan más escaños. Este es el caso argentino, donde los Diputados Nacionales se eligen en distritos que varían en magnitud, y en particular de Provincia de Buenos Aires, el distrito con la magnitud más elevada.

La Provincia de Buenos Aires en la elección de Diputados Nacionales se convierte en un distrito primario con una magnitud elevada, la cual torna más proporcional al sistema y a la vez reduce la presión para las coaliciones electorales como para el voto estratégico, al elegirse 35 Diputados Nacionales cada dos años.

Asimismo, nuestro sistema electoral cuenta con otros elementos que son evaluados por los partidos para su entrada: a) la realización de otras elecciones de forma simultánea, tanto nacionales como sub-nacionales, a las de Diputados Nacionales[2]; b) las leyes electorales ofrecen incentivos para presentar candidaturas, por ejemplo, los fondos para realizar campañas entregados por el Estados y el derecho a los tiempos de emisión gratuita en los medios de comunicación que sólo corresponde a aquellos partidos, confederaciones o coaliciones que presenten candidaturas nacionales[3].

Entonces encontramos dos posibles caminos que pueden seguir los partidos. Por un lado, tienen incentivos para coordinar sus decisiones de entrada con otros partidos para convertir sus votos en escaños en aquellas circunscripciones en las que están en condiciones de ganar, coincidiendo con la gravedad duvergeriana. Por el otro, competir en todos los distritos, aprovechando los incentivos institucionales, lo cual aumentará el número de partidos que ganan votos pero no escaños.

Resultados Elecciones de Diputados Nacionales de la Provincia de Buenos Aires del año 2007

  Partidos / Alianzas Electorales VOTOS % Cargos
1 ALIANZA FRENTE PARA LA VICTORIA* 3.116.229 46,02 20
2 ALIANZA FRENTE COALICION CIVICA* 1.386.438 20,48 9
3 ALIANZA UNION – PRO* 628.025 9,27 4
4 UNION CIVICA RADICAL 417.565 6,17 2
5 ALIANZA SOCIEDAD JUSTA* 253.870 3,75
6 ALIANZA FRENTE JUSTICIA UNION Y LIBERTAD* 251.738 3,72
7 SOCIALISTA AUTENTICO 132.595 1,96
8 RECREAR PARA EL CRECIMIENTO 106.681 1,58
9 UNIDAD FEDERALISTA 96.791 1,43
10 MOVIMIENTO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES 79.155 1,17
11 ALIANZA VAMOS* 57.949 0,86
12 OBRERO 56.993 0,84
13 FRENTE DE LOS TRABAJADORES SOCIALISTAS – M.A.S.- IZQUIERDA SOCIALISTA* 44.655 0,66
14 ALIANZA FRENTE HACIA LA UNIDAD LATINOAMERICANA* 26.108 0,39
15 MOVIMIENTO INDEPENDIENTE DE JUBILADOS Y DESOCUPADOS 24.905 0,37
16 CONVERGENCIA SOCIALISTA 16.532 0,24
17 POPULAR DE LA RECONSTRUCCION 16.063 0,24
18 MOVIMIENTO FEDERAL DE LOS JUBILADOS 15.667 0,23
19 CONVOCATORIA DE INTEGRACION CIUDADANA 11.343 0,17
20 MOVIMIENTO POPULAR PARA LA RECONQUISTA 9.271 0,14
21 RENOVADOR DE LA PROVINCIA 7.206 0,11
22 ACCION SOLIDARIA INDEPENDIENTE BONAERENSE 6.618 0,10
23 MOVIMIENTO DEL TRABAJO 6.242 0,09
24 CONCERTACION PLURAL 2.067 0,03
25 LEALTAD Y DIGNIDAD 580 0,01

*Alianzas Electorales

Resultados Elecciones de Diputados Nacionales de la Provincia de Buenos Aires del año 2009

  Partidos / Alianzas Electorales VOTOS % Cargos
1 ALIANZA UNION PRO* 2.606.632 34,68 13
2 ALIANZA FRENTE JUSTICIALISTA PARA LA VICTORIA* 2.418.104 32,18 12
3 ALIANZA ACUERDO CIVICO Y SOCIAL* 1.613.037 21,46 8
4 ALIANZA NUEVO ENCUENTRO* 415,961 5,53 2
5 ALIANZA FRENTE DE LA IZQUIERDA Y LOS TRABAJADORES ANTICAPITALISTA Y SOCIALISTA* 107,174 1,43
6 OBRERO 79,467 1,06
7 ALIANZA FRENTE ES POSIBLE* 60,495 0,80
8 MOVIMIENTO FEDERAL DE LOS JUBILADOS 49,158 0,65
9 ALIANZA MST – MIJD – NUEVA IZQUIERDA EN UNIDAD* 39,976 0,53
10 NUEVA UNION CIUDADANA 27,561 0,37
11 VECINALISTA DE INTEGRACION CIUDADANA 26,079 0,35
12 POPULAR DE LA RECONSTRUCCION 19,632 0,26
13 RENOVADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 18,633 0,25
14 AUTENTICO 12,613 0,17
15 MOVIMIENTO POPULAR PARA LA RECONQUISTA 12,493 0,17
16 ACCION SOCIAL INDEPENDIENTE 4,081 0,05
17 VOLUNTAD PARA LA INTEGRACION Y EL DESARROLLO AUTENTICO 3,576 0,05
18 CONCERTACION PLURAL 621 0,01

*Alianzas Electorales

En el caso analizado a diferencia de lo que plantean las teorías duvergerianas, el dilema se suele resolver en favor de entrar en todos los distritos, aunque sea individualmente, ya que las elecciones para Diputados Nacionales los partidos tienen incentivos para competir incluso si no pueden ganar escaños. A los efectos de la fórmula electoral se le suman el bajo costo de entrada de los candidatos, que para las decisiones estratégicas de los partidos tendría más peso que la coordinación estratégica de los votantes (voto estratégico) y la información disponible, como podemos ver a través de la cantidad de agrupaciones que entran individualmente en los comicios de 2007 y 2009.

Tabla Nro. 1: Número de Listas y Partidos que compiten en las elecciones para Diputados Nacionales en Provincia de Bs. As.

Año Total de Partidos Partidos con Alianzas Alianzas Partidos Sin Alianzas Cantidad de Listas Obtienen cargos
2007 56 39 8 17 25 4
2009 51 40 7 11 18 4

En definitiva, con todos estos elementos políticos e institucionales, es muy probable que el dilema de coordinación que afrontan los partidos se resuelva a favor de entrar en la competición en todos los distritos nacionales, aunque sea presentando candidaturas que son seguras perdedoras.

La Reforma de 2009

Las primarias básicamente son un sistema de selección de candidatos, los afiliados de un Partido postulan pre-candidatos para un comicio interno del cual surgirá el candidato que postulará el Partido en las elecciones generales. Los electores pueden optar por las distintas listas de diferentes agrupaciones políticas, pero deben emitir un sólo voto por cada categoría de cargos a elegir. Esto significa que un votante registrado puede votar en cualquier primaria de cualquier Partido independientemente a su afiliación o adhesión, pero cuenta con un voto para escoger solamente un pre-candidato a Diputado, por dar un ejemplo.

Todas las agrupaciones políticas deben participar de las PASO, aún en aquellos casos en que se presentare una sola lista. La posibilidad de presentar una única lista permite que los Partidos que hayan logrado un consenso interno en la postulación de sus candidatos, no dependan de la decisión de los votantes que no están afiliados al Partido. Esto genera una salvaguarda de la organización interna de los Partidos y de sus métodos de selección de candidatos. En caso de haber más de una lista de pre-candidatos, para el caso de Diputados, la lista que participe de las elecciones generales deberá estar integrada por candidatos no sólo de la lista vencedora, eligiendo cada agrupación la forma en que se realizará está asignación.

El segundo gran objetivo de la reforma era reducir la atomización del sistema de partidos[4]. Para ello se establecieron controles más firmes sobre las estructuras internas, en particular en el mínimo legal de afiliados para mantener la personería jurídica. Por otro lado, en el sistema de primarias se incluyó un umbral y sólo podrán participar en las elecciones generales las agrupaciones políticas que hayan obtenido como mínimo un total de votos, considerando los de todas sus listas internas, igual o superior al 1,5% de los votos válidamente emitidos en el distrito de que se trate para la respectiva categoría. Con esta barrera se logra que a las elecciones generales ingrese un menor número de candidatos y por ende haya una menor dispersión del voto. Asimismo, se generan incentivos para la creación de Alianzas en el caso de los Partidos que no tengan asegurado un piso del 1,5 % constante.

Tabla Nro. 2: Número de Partidos que compiten en elecciones primarias y generales (superando el umbral del 1,5%) de Diputados Nacionales en Provincia de Bs.As.

Año Total de Partidos Partidos con Alianzas Alianzas Partidos Sin Alianzas Cantidad de Listas
2011-PASO 55 48 6 7 13
2011 48 47 6 1 7
2013-PASO 54 52 8 2 10
2013 45 45 6 0 6
2015-PASO 61 54 7 7 14
2015 48 48 5 0 5

Como podemos ver en la Tabla Nro.2 el umbral introducido en las primarias sirvió como una barrera para reducir el número de listas que participaban de la elección general[5].

Las características más importantes de los sistemas electorales son aquellas que afectan la formación de coaliciones, sean alianzas explícitas negociadas entre los dirigentes del partido o alianzas tácticas establecida por los electores a través del voto estratégico[6]. La esencia de estas coaliciones es la reasignación del voto para obtener una conversión más eficaz de los mismos en escaños.

Tabla Nro. 3: Número de Partidos que compiten para Diputados Nacionales de Bs.As.

Año Total de Partidos Partidos con Alianzas Alianzas Partidos Sin Alianzas Cantidad de Listas Obtienen cargos
2007 56 39 8 17 25 4
2009 51 40 7 11 18 4
2011 48 47 6 1 7 5
2013 45 45 6 0 6 5
2015 48 48 5 0 5 4

Como podemos ver en la Tabla Nro. 3 a partir de la reforma de 2009 la cantidad de partidos que compiten por afuera de alguna coalición electoral se redujo hasta cero, estando en 2013 el total de las agrupaciones políticas, 45, englobadas en 6 alianzas. Inclusive en el 2013 se cumple la regla de M+1, ya que de 6 coaliciones que participaron de la elección general 5 consiguieron representación. Algo similar se vería en 2015.

Con anterioridad a la reforma el dilema estratégico que afrontaban los partidos que no eran viables acerca de entrar o no en el distrito se resuelve a favor de competir, aunque fuera en solitario; la gravedad duvergeriana se relaja y aumenta el número de partidos en las circunscripciones más permisivas. Basándonos en la literatura y los datos, tratamos de demostrar como la inclusión de un sistema de primarias pudo generar los incentivos para que éste promueva la formación de coaliciones, cambiando la administración de la competencia. En una primera instancia parece que no tuvo efectos sobre la fragmentación partidaria, pero sí sobre las relaciones de competencia.

Esta tendencia, una mayor concentración de la oferta en coaliciones explicitas, reduce el número listas ente las cuales eligen los votantes disminuyendo la necesidad de tácticas como el voto estratégico. En tal caso, el juego de coordinación que comenzaba, y fallaba, entre las elites en el plano de las negociaciones de alianzas continuaba en el plano de las decisiones de votación masiva.

Antes de la reformar gran parte de los individuos que integran el electorado masivo de la Provincia de Buenos Aires seleccionaban sus preferencias electorales de forma sincera, optando por su primera preferencia, sin considerar las probabilidades de obtener representación que tenga esta última. Estas actitudes llevan a una dispersión de los votos en varios partidos ante la dificultad del voto estratégico y de coordinación entre electores por la baja información disponible.

A partir de la reforma de 2009 las PASO, las cuales cuenta con reglas relativamente permisivas donde pasan todos o la mayoría de los competidores (sólo se debe superar el umbral del 1,5%), se tornan sondeos de opinión que proporcionan información sobre las fuerzas relativas de los diferentes candidatos. En las PASO  los candidatos tienen la expectativa de avanzar hacia las elecciones generales y los votantes entienden que pueden expresar su primera preferencia en esta la primera vuelta, apelando a votar de forma sincera.

Gráfico 1: Número de Listas que compiten para Diputados Nacionales de Bs.As.

Listas

Luego en la segunda vuelta, las elecciones generales, a partir de la información que brindan las paso, los votantes están en una mejor situación de realizar un voto estratégico si su candidato no estuviera obteniendo escaños o cerca de hacerlo; pudiendo modificar su voto a una segunda preferencia que haya obtenido un mayor número de votos en la primera instancia o mantener su sinceridad.

 

Conclusiones: costo de entrada e información

La entrada estratégica de los actores políticos implica numerosas decisiones, entre las que se encuentran evaluar con qué grupo político se decidirá competir y los incentivos institucionales. En este sentido, las decisiones de entrada estratégica se tornan decisiones de coalición estratégica, ya que, a pesar de que Argentina es un sistema multipartidista, las coaliciones se han ido constituyendo en agentes que administran estratégicamente la nómina final de los candidatos en las elecciones nacionales. Para comprobar mi argumento, he examinado algunas elecciones recientes a la cámara baja.

El análisis del caso permite demostrar cómo los costos de entrada y la disponibilidad de información de los agentes políticos y los electores inciden sobre la coordinación electoral y el número de candidatos viables. Los electores como los candidatos cuentan con abundante información sobre las preferencias electorales, lo que permite que los electores coordinen, aun cuando los candidatos no lo hagan. En este sentido, como pudimos ver los costos de entrada y grados de información tienen un peso significativo en la explicación de la decisión de la elite de reunirse en una alianza. Las PASO facilitaron la coordinación estratégica tanto de las elite como de los votantes, al subir los costos de entrada y aumentar la información entre votantes y candidatos para predecir eventuales resultados.

La relación entre sistema electoral y sistema de partidos no siempre está en función de las leyes de Duverger, incluso cuando los votantes son estratégicos, ya que este depende de la cantidad de información disponible. Los entornos de baja información tendrían de por sí un incremento en el número efectivo de partidos adosado a la descoordinación de los votantes. Las PASO, y la información que generan, tiene un efecto positivo en la coordinación de los votantes.

[1] William H. Riker. The Number of Political Parties: A Reexamination of Duverger’s Law. 1976. P. 93-106

[2] Hay autores que sostienen que la magnitud de distrito no tiene una influencia tan significativa en la fragmentación local o en los distritos dentro de los sistemas electorales como consecuencia de efectos de contaminación (Ignacio Lago, 2005).

[3] Cox concuerda en que convertir un partido lanzado en un partido conocido depende sobre todol de acceso a los medios masivos de comunicación y al financiamiento.

[4] La atomización y fragmentación excesiva de la representación fue fenómeno que se profundizó después de la crisis del 2001, llegando a la cifra de 656 Partidos nacionales y de distrito. En el caso de la Provincia de Buenos Aires, la misma pasó de 27 partidos habilitados de distrito en 1998 a superar los 70 en el año 2008.

[5]Reducir el número de competidores puede reducir o no el número de partidos, ya que en una lista conjunta los partidos que apoyan la lista continúan como entidades independientes. Por eso podemos apreciar una gran contracción en el número de entidades a las cuales se les asignan legalmente escaños sin una contracción correspondiente en el número de partidos.

[6] Cox, Gary: La Coordinación Estratégica de los Sistemas Electorales del Mundo. Pág. 90.

[7] Los datos de los cuadros, gráficos y tablas provienen del Atlas de Andy Tow y la Cámara Nacional Electoral.