El superclásico presidencial: un debate acotado

Argentina Debate_3Por Lic. Laura Virginia Mor y Matías Fernando Peña Ayala. 

Fotos: Gentileza de Argentina Debate.  

Es un año de hitos históricos: un ballotage y dos debates. Al primero uno de los candidatos no fue, en el segundo eran sólo dos.  Con un 80,95% de audiencia se desarrolló el segundo debate presidencial 2015: Macri – Scioli, Scioli-Macri, casi como un superclásico dominguero para millones de argentinos que concurrirán por primera vez en la historia a decidir el próximo Presidente en un ballotage apretado.

Este domingo se llevó a cabo del debate presidencial entre Daniel Scioli -candidato por Frente para la Victoria- y Mauricio Macri -candidato por Cambiemos- en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Un debate en el que no se produjeron grandes acontecimientos, en el sentido de aquello que ocurre de manera inesperada; predominó un formato excesivamente pautado que, en algún sentido, anula o minimiza la contingencia.

Los equipos de comunicación de ambos candidatos solicitaron a sus seguidores vía mensajes de whatsapp que los respaldaran en tiempo real durante el debate a través de las redes sociales, pero también en el antes y el después. Mientras Scioli promovió la utilización de los hashtags #YoVotoAScioli y #GanaScioli, Macri promocionó #MacriPresidente y #GanaMauricio, ambos tratando de convertirse en trend topic twittero del día y con ello, lograr instalar en la opinión pública al ganador de ese debate vía los hashtags #GanoScioli y #GanoMacri, con períodos de horas para usar cada uno.  Los medios hicieron lo propio con sus encuestas on line y vía aplicaciones para móviles, algunas de dudosa credibilidad.

Daniel Scioli subió al escenario, con la idea de mostrar que detrás del cambio que propone Mauricio Macri con globos, alegría y mucho marketing,  hay un cambio al pasado, volver a la devaluación y al ajuste.  Por el contrario Macri, buscó quitarle peso a las críticas que recibiría su gestión y las declaraciones de sus posibles ministros.

Desarrollo económico y humano, educación e infancia, seguridad y Derechos Humanos y fortalecimiento democrático fueron los bloques temáticos propuestos, aunque las intervenciones de los candidatos no siempre lograron ahondar en los tópicos acordados.  Con un Macri a la defensiva y un Scioli enfocado en dejar en claro que se debía debatir propuestas a futuro y no con un gobierno que ya termina (en alusión al gobierno saliente de Cristina Fernandez de Kirchner), transcurrió la hora y media de show televisivo donde abundaron chicanas, situaciones ásperas y momentos de tensión con un claro objetivo: captar el voto de los indecisos de cara a los comicios del 22 de noviembre.

A una semana del ballottage, el debate presidencial tuvo muchos chispazos. El tema económico, especialmente el de la defensa del trabajo, atravesó todo el debate. Aquí se jugaba lo central para conquistar el voto de aquellos indecisos o de aquellos que votaron por otro candidato en las elecciones generales y ahora en el ballotage, deberían inclinarse por otra opción.

En el caso de Scioli, en su discurso, trato de  advertir a los electores seducidos por las promesas del candidato de Cambiemos de bonanza, sobre las contradicciones entre el discurso y los hechos del candidato del PRO, incluída la oposición del macrismo cuando se votó en el Congreso la estatización de las AFJP, Aerolíneas y de YPF.  Asimismo, remarcó que en el caso que gane Macri, el trabajador saldría perdiendo pues levantará el cepo del dólar, librado al mercado su tipo de cambio, lo que significará devaluar y a cada trabajador le representará un recorte, al igual que abrir la economía, implicaría la pérdida de miles de puestos de trabajo para la industria nacional, como también recordó Scioli que el otro candidato quitaría los subsidios al transporte, lo que perjudicaría seriamente a los trabajadores.

Macri intento esquivar las críticas y apuntó a que dichas acusaciones eran sólo mentiras, evitando responder muchas de las preguntas formuladas por Daniel Scioli. Desde un eventual gobierno de Cambiemos -de forma abstracta sin explicar como lo llevaría a cabo- se crearían dos millones de puestos de trabajo, otorgaría un millón de créditos hipotecarios, extendería la asignación por hijo y crearía un plan primer trabajo “para que los jóvenes estén en blanco sin que los empleadores paguen impuestos”.

Scioli defendió el rol del Estado como impulsor de la economía, para defender “a la clase media y al pequeño y mediano industrial”, en sus propias palabras. “Trabajo para crear el mercado interno, para garantizar empleo, para tener paritarias libres y dar la posibilidad de jubilarse y cobrar mejores haberes a los jubilados; si hubiera prevalecido la posición de Macri, que se opuso a recuperar los fondos del ANSES, esto no hubiera sido posible” enfatizó el candidato del FpV.

La Ley de fertilización asistida que Cambiemos propuso nacionalizar (aunque ya es Ley nacional) fue rebatida por Scioli con el hecho de que Ciudad de Buenos Aires fue el único distrito que la vetó.  Otro punto clave fue educación, donde el candidato oficialista puso énfasis en la reciente promulgación de la nueva Ley de Educación Superior que garantiza la gratuitidad de la educación superior a la cual la bancada de PRO se opuso.

El punto épico de la noche lo representó esa frase ya viralizada de Daniel Scioli con respecto al narcotráfico, eje de la campaña de Cambiemos: “No pudiste combatir los trapitos, ¿en serio crees resolver el tema de las drogas?”.   En materia de seguridad, el candidato de Cambiemos remarcó la creación y eficacia de la Policía Metropolitana y su intención de nacionalizar el modelo de seguridad; mientras que el candidato del FpV prometió un blindaje de fronteras.

Llegó el turno del fortalecimiento democrático y Macri lanzó la propuesta más controversial: sancionar y expulsar a Venezuela del MERCOSUR por medio de la “clausula democrática”, exigiendo además por políticos que se encuentran presos (presos políticos en sus términos) por propiciar un golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Nicolás Maduro Moros.  Scioli no escapó a la acusación no respondida por el memorándum con Irán firmado por el actual gobierno nacional, proponiendo Macri la derogación del mismo.  Scioli por su parte reforzó el camino por la Memoria, Verdad y Justicia y acusó a su contrincante de contar con causas por escuchas ilegales en el caso AMIA.

A lo largo del debate, las  referencias concretas de Scioli fueron tomando cada vez más la escena, mientras que elArgentina Debate_1 carácter general, sin especificación de temas y problemas, se fue acentuando en el discurso de Macri.  Al cerrar el debate Scioli, le permitió profundizar las diferencias con el discurso abstracto de Macri y dejarlo en una posición de mayor debilidad. Scioli tuvo un mensaje encuadrado desde lo ideológico, enfatizando que se ponen en disputa dos modelos de país, asociados en la memoria colectiva de los votantes a desempeños diferentes de cada candidato.  Por el contrario, Macri, evitó el debate ideológico, continuando bajo la misma estrategia de la campaña presidencial en primera vuelta y que, al menos para Cambiemos ha resultado en cierta manera: diluir la ideología, volver difusa la frontera ideológica, igualar postulados al decir que “‘todos convalidamos aspectos de continuidad”, cuando el cambio era lo que lo diferenciaba de Scioli.

El debate dejó más preguntas sin responder que propuestas en concreto, aunque Daniel Scioli, parece haber quedado mejor posicionado de cara al ballotage.   La última palabra queda a los electores, que, soberanos, serán quienes el próximo domingo decidirán el modelo de país que esperan para los próximos cuatro años.