Tachame la doble. ¿Y si bajan a Zannini?

Aníbal Fernández ZanniniComo repasábamos en artículos anteriores (ver No me tiren con cuchillo) Scioli debe correrse hacia el centro si desea buscar los votos necesarios para ganar la segunda vuelta.

Esto quiere decir dar por sentado que los votantes más afines al gobierno están asegurados y salir a dar señales a aquellos que comparten la políticas llevadas adelante por el FpV pero no su modo de conducción o rechazan el núcleo duro que conforman agrupaciones como La Cámpora o personalidades como Aníbal Fernández, Kicillof,etc.

 La buena noticia para Scioli es que el 22 de noviembre ya no cargara con Aníbal ni Kicillif, ni otras figuras de agrupaciones kirchneristas que despiertan rechazo en la mayor parte de la sociedad.

La mala noticia es que en su boleta aún cuenta con “lastre” a nivel electoral, Carlos Zannini. La realidad es que la oposición ha generado un “miedo” o duda en los votantes respecto al rol de “Chino”; principalmente instalando la duda sobre quien gobernará en caso de acceder Scioli a la presidencia. Será él o el núcleo duro del kirchnerismo a través del vicepresidente.

Aunque la historia Argentina está plagada de vicepresidentes que quisieron enfrentar a su mandatario infructuosamente (Cobos como último ejemplo), la sociedad considera que en este caso en particular la historia podría ser diferente.

En este sentido, no es descabellado, y si realmente quiere vencer la segunda vuelta, que el núcleo del sciolismo este pensando en pedirle la renuncia Zannini como muestra clara de su voluntad de ser Presidente y de esa manera borrar la posible suspicacia de que será un simple marioneta de Cristina.

La situación desde un punto de vista normativo existe en el Código Nacional Electoral:

Artículo 155.- En caso de renuncia de los dos candidatos de cualquiera de las dos fórmulas más votadas en la primera vuelta, se proclamará electa a la otra.

En caso de renuncia de uno de los candidatos de cualquiera de las dos fórmulas más votadas en la primera vuelta electoral, no podrá cubrirse la vacante producida. Para el caso que la renuncia sea del candidato a Presidente, ocupará su lugar el candidato a Vicepresidente.

Habrá que ver si existe la voluntad política de llevar adelante semejante movimiento político, siempre opinar desde afuera es más fácil.