Centro de cómputos, el recorrido del voto hasta el escrutinio final

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Muchas veces nos preguntamos que sucede una vez que emitimos el voto y que ese voto junto con el resto de los votos son escrutados.  Desde Argentina Elections compartimos la experiencia del centro de cómputos.

Por Matías Fernando Peña Ayala.

La sede del Correo Argentino, se utiliza como  centro operativo, para llevar adelante el escrutinio provisorio de las elecciones nacionales del 25 de octubre.

Previo al inicio del acto eleccionario, la logística y distribución de las urnas, boletas, etc., implica un gran esfuerzo de coordinación y de una gran inversión por parte del Estado nacional.

El ministro Alak destacó el trabajo  de más de 600 mil ciudadanos que trabajaron para garantizar las elecciones y también, la tarea “de los magistrados de la cámara Nacional Electoral, de los jueces federales y los 15 mil delegados de la justicia electoral”. También reconoció el trabajo de los 46 mil trabajadores del correo oficial que “trabajaron y siguen trabajando para que culmine la elección”, así como a los miembros del comando nacional electoral, integrado por el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea; a los efectivos de las fuerzas federales y a las policías provinciales.

El día de las elecciones, el voto emitido por los ciudadanos recorre un largo camino.

Una vez que se ingresa el voto en la urna, la autoridad de mesa, controlado por un fiscal de cada partido, contabilizará todos los votos y los registrará en un telegrama que se guardará en un nuevo modelo de sobre inviolable.

Ese telegrama será enviado a uno de los 235 centros de digitalización del país para ser enviado nuevamente, esta vez en formato digital, al Centro de Operaciones y Control. Allí será chequeado dos veces por usuarios diferentes para confirmar que todo esté en orden para ser cargado. Donde, como medida adicional, si hubiera alguna inconsistencia en la carga de datos, se envía a un tercer control, donde se revisa y se corrige el inconveniente.

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Es importante destacar que el recuento provisional de resultados no tiene valor legal, sino que es sólo para información de los ciudadanos y para control de las agrupaciones políticas. Se espera que el escrutinio definitivo comience recién 48 horas después de finalizados los comicios, luego de que las agrupaciones políticas puedan presentar reclamos y protestas ante el juzgado federal con competencia electoral.

Desde el Centro de Cómputos del Correo Argentino, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, declaro que estas elecciones “han sido las elecciones más controladas y fiscalizadas de la historia de nuestro país”. Además informó que se desarrollaron “con normalidad, en orden y en paz”, al mismo tiempo que confirmó que votó un 79% de los argentinos habilitados para sufragar.

En el lugar del recuento provisorio de votos, además del ministro y del director nacional electoral Alejandro Tullio, allí estuvieron presentes también la subsecretaria de Acceso a la Justicia, María Florencia Carignano, y la de Asuntos Electorales, Diana Quiodo.

3Un debate pendiente

En los últimos meses estuvo en la agenda pública instalada la idea de la necesidad de cambiar el actual sistema de votación en Argentina. Tras las variadas denuncias (todas sin pruebas ante la Justicia) de fraude en el recuento de votos, sumado al caso Tucumán, empezaron a circular distintas ideas de cual seria el mejor sistema a la hora de ir a votar.

Siendo la BUE, (Boleta Única Electrónica), la que tomara la delantera en las preferencias de un sector de los candidatos en estas elecciones 2015. Cosas que no sucedió, por las dificultades que implica cambiar en el medio de un proceso electoral las reglas de juego e incorporar un sistema que aun es muy discutido (y resistido) no solo por la posibilidad de ser hackeado, sino por los intereses en juego de quienes lo proponen y sus posibles vínculos con los dueños de las maquinas de la BUE (recordemos que en el caso de CABA, las maquinas fueron alquiladas a una empresa privada, y la gestión quedo en manos no estatales)

El sistema actual de boleta sabana en formato papel, ha entrado en su etapa final. Presenta muchas dificultades, no solo a la hora del recuento del voto, por lo cual se hace imperioso discutir, pensando en las elecciones legislativas de 2017. Habría que evaluar los pros y contras de cambiar, la aceptación por parte de la ciudadanía, los costos de un sistema comparado con el otro, las ventajas operativas que podría presentar a la hora del escrutinio, entre otras opciones a tener en cuenta.

Un segundo punto, es el costo en horas hombres que invierte el Estado en custodiar, el Centro de Cómputos.  En la sede del Correo Argentino, se encuentra personal de la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, y del Ejercito Argentino. (Además del personal que se destina a las escuelas, y la custodia de las urnas en su traslado). Desde la vuelta de la democracia a la Argentina, salvo casos aislados y claramente intencionados desde un partido político, no han ocurrido hechos de violencia que acrediten la necesidad de tanto personal custodiando el proceso electoral. Seria valioso, ver como se da el mismo proceso electoral en otros países y tratar de incorporar otras formas de velar por el acto eleccionario.

Y por ultimo, las elecciones tiene un trasfondo que muy pocos conocen, e implican un negocio millonario para algunas empresas asocias del Estado. En las elecciones presidenciales para elegir al sucesor de la Dra. Cristina Fernández de Kirchner, el recuento de votos no lo ha llevado adelante un organismo estatal (con control y participación de las fuerzas políticas que han presentado candidatos)

El Estado, terceriza el proceso del escrutinio provisorio a la empresa Indra (y no olvidemos a ERSA, la empresa que hace la logística de la entrega de las urnas) que es una empresa multinacional de origen español. Y a su vez, Indra, vuelve  a tercerizar el recuento de votos a través de diferentes consultoras de personal eventual con sede en Argentina.

Algo tan delicado y que afecta directamente a todos los ciudadanos, no debería ser controlado y sistematizado por una empresa multinacional. El Estado Argentino, debería asumir dicha responsabilidad (con los controles pertinentes, por parte de los diferentes actores involucrados en el proceso electoral), sumado a los costos que serian sensiblemente menores, que los actuales, que involucran una doble tercerización del trabajo del escrutinio de los votos.

Argentina, debe imperiosamente revisar su modelo electoral, la forma en que se lleva adelante el proceso de las elecciones, es típico en las democracias burguesas, no involucrar de forma activa al ciudadano. Solo se lo convoca para emitir el voto y luego, se lo desvincula de todo el proceso restante. En vez de movilizar a las Fuerzas Armadas, podría  convocar a los ciudadanos a ser custodios cívicos de las urnas, acompañar el traslado de las mismas, etc.

Así mismo, debe poner fin a los vínculos con empresas multinacionales, que llevan adelante el escrutinio provisorio, aunque no tenga valor legal el recuento provisorio de votos, siempre esta la posibilidad latente de hackear los valores resultantes del sufragio.

El Estado Nacional, debe asumir el control de dicho proceso, (así como también debe ser, monitoreado por diversos actores, tales como ONGS, apoderados de partidos políticos, etc.), de esta forma, no solo se vuelve mas transparente todo el proceso, sino que además, el Estado, se ahorra millones de pesos, que en la actualidad, se lo llevan las multinacionales como INDRA o ERSA, o las empresas de personal eventual que son contratadas por estas multinacionales para llevar adelante el recuento de votos.