“Nuestro proyecto es a largo plazo, no cambiamos de ideas por encuestas, tampoco por un mal resultado”

ArgentinaElections se hizo presente en el búnker del Frente para la Victoria en el Hotel NH Tango en pleno centro porteño, que fue una vez más, sede del candidato a Jefe de Gobierno Mariano Recalde. En las elecciones de ayer, el titular de Aerolíneas Argentinas obtuvo el tercer lugar, con el 21.92%  votos, quedando así afuera del ballotage entre Horacio Rodríguez Larreta (PRO) y Martín Lousteau (ECO).

Mariano Recalde

De la misma manera que en las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias del 25 de abril, el Frente para la Victoria (FPV) se posicionó como la tercera fuerza en la Ciudad de Buenos Aires, distrito que ellos mismos admiten como “complejo”.

Desde el inicio de la tarde, la sala de prensa se mantuvo tranquila y distendida prácticamente toda la tarde. La calma se vio interrumpida cuando minutos antes de las 19 ingresó el diputado por la Ciudad de Buenos Aires, Juan Cabandié,  para atender a los medios. Manifestó que, si bien no estaba la información con los resultados oficiales, consideraban que la performance del candidato había mejorado en relación a las PASO del mes de abril. Aprovechó los micrófonos  y las cámaras para agradecer a los militantes, compañeros, vecinos y funcionarios del gobierno nacional “que han trabajado y militado con mucha fuerza.” “Estamos muy bien, estamos juntos y estamos con los legisladores y comuneros que están llegando desde sus barrios”, concluyó.

Luego de esas declaraciones, en la sede del viejo cine Metro reinó el hermetismo. Los primeros números oficiales empezaban a llegar y la cantidad de votos que le era adjudicada al candidato kirchnerista ya parecía no alcanzar. Los minutos pasaban pero ya se empezaban a escuchar con más fuerza los cantos de la militancia que, a fuerza de bombos, comenzaban a ingresar al teatro dispuesto para tal fin.

Cualquier desprevenido que hubiera pasado por las inmediaciones del hotel en plena Avenida 9 de Julio, podría haber imaginado que en el búnker del Frente para la Victoria había motivos de sobra para celebrar. Los bombos, los cánticos y la arenga iniciaron cerca de las 20 y sonaron con potencia a lo largo de la velada. Las alusiones a la presidenta, a la “cruzada” contra los fondos buitres  y a los logros obtenidos en los años del kirchnerismo en el poder, se detuvieron únicamente para darle lugar a la palabra de Recalde.

De hecho, la música propiamente dicha se escuchó poco, aunque bastó para ser noticia. La letra de la canción de Los Tipitos pareció una broma de mal gusto: “Hoy la suerte va a cambiar, hace cuánto no ganas una”.

“Claro que no van a volver los buitres, que hoy recibieron una lección en Grecia, en plena democracia”, con esas palabras, en respuesta a uno de los hits de la militancia y al referéndum griego en el que triunfó el “No”, inició el discurso el candidato kirchnerista, alrededor de las 21 y con más del 85% de los votos escrutados.

Por lo tanto, y como los resultados ya hablaban por si solos y el futuro de la capital porteña ya estaba delineado, Recalde no tardó en decir que iba a llamar a Horacio Rodríguez Larreta y a Martín Lousteau para felicitarlos, ya que habían alcanzado los votos necesarios para enfrentarse en la segunda vuelta.

A continuación, no se olvidó de “felicitar especialmente a toda la ciudadanía, a quienes no nos votaron, pero también a esos que confiaron a nuestro proyecto, que votaron convencidas de una alternativa distinta, de un proyecto político que para algunos no tiene anclaje en la Ciudad de Buenos Aires”.

Resaltó el involucramiento de los candidatos y la militancia en la campaña que permitieron “no solamente mantener ese 18% de las PASO, (…) sino superar ese porcentaje”. Si bien la lectura es cierta, cabe aclarar que ésta no resultó una elección positiva para el kirchnerismo al mirar resultados en contiendas pasadas: en 2011 Mauricio Macri obtuvo el 47,08% en la primera vuelta y Daniel Filmus el 27,87%.

Destacó el factor tiempo como uno de los mayores inconvenientes contra el que debieron luchar y que aseguró que con un poco más, se podría haber ofrecido a la ciudadanía un ballotage distinto. “Muchos nos daban por muertos, nos habían querido borrar (…), pero acá vamos seguir con Carlos Tomada en la Legislatura, con cada uno de los legisladores (…), con cada uno de nosotros en las calles o donde nos toque estar, porque, no tengan la menor duda, que con Cristina y con todos los compañeros, vamos a seguir con lo que él empezó”, cerró haciendo alusión a Néstor Kirchner.

Así se expresó el único orador de la noche, en un discurso que se extendió un poco más de cinco minutos, pero en el que no hubo espacio para que pudieran dirigirse a la gente ni el candidato a vicejefe Leandro Santoro, ni quien lideraba la lista de candidatos a legisladores, Carlos Tomada, que lo escoltaron toda la noche. Sin embargo, Recalde no estuvo solo mientras pronunciaba sus palabras: Los ministros Axel Kicillof, quién también encabeza la lista de diputados nacionales, Julio de Vido, Alberto Sileoni  y Teresa Parodi, dijeron presente en el escenario. No faltaron tampoco el secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, los diputados Andrés Larroque, Mara Brawer, Horacio Pietragalla, Juliana Di Tulio, Diana Conti y Mayra Mendoza, los legisladores Aníbal Ibarra y Gabriela Alegre, Daniel Filmus, Martín Sabbatella, Nilda Garré, y hasta el comentarista de fútbol, Miguel Ángel Tití Fernández, entre otros, que también cantaron al son de la militancia, los papeles celestes y blancos y las banderas partidarias. Así, el “búnker lleno de convicciones”, tal como lo llamó la presentadora antes de la llegada de Recalde, trató de consolarse ante las ausencias de los candidatos de la fórmula presidencial del partido, Daniel Scioli y Carlos Zannini,  del Secretario General de la Presidencia, Eduardo “Wado” de Pedro, y del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que volaron a la provincia de La Rioja para respaldar al gobernador electo Sergio Casas.

En relación a las bancas legislativas y a los comuneros, Recalde no hizo ningún comentario. En esta oportunidad, el Frente para la Victoria debió someter a decisión de la ciudadanía diez bancas de un total de 16. Sin embargo, con los porcentajes alcanzados, sólo pudo mantener seis convirtiéndose así en la tercera minoría dentro de la Legislatura, dejando atrás una década en la que se mantuvo en segundo lugar. Los nuevos legisladores que se suman a los seis que ya estaban en funciones son Carlos Tomada, Paula Penacca, Silvia Gottero, Claudio Heredia, Javier Andrade y Edgardo Form.

Las últimas declaraciones del candidato en conferencia de prensa tuvieron los mismos lineamientos que las palabras en el teatro del NH Tango. Sin embargo refirió a que “nuestro proyecto es a largo plazo, no cambiamos de ideas por encuestas, tampoco por un mal resultado.” Allí insistió nuevamente en las dificultades impuestas por la falta de tiempo y, por las similitudes de propuestas presentadas por los candidatos del PRO y ECO.

Cerrando la noche y cuando parte de la militancia empezaba a retirarse, se escuchó un “a pesar del resultado, estuvo bueno, ¿no?”. La victoria, que una vez más le fue ajena al kirchnerismo en la Ciudad de Buenos Aires, contó con las palabras precavidas y medidas del candidato ante la derrota pero con la euforia de la militancia.