Crónica de un acuerdo anunciado

Imagen SANZHace años que no se esperó tanto por una Convención Nacional de la UCR. El partido centenario volvió a tener sus horas de gloria, donde todas las miradas estuvieron puestas en saber si triunfaba el acuerdo cerrado con el Pro y CC o bien la opción de la “gran interna opositora”. Finalmente se impuso la primera, con una votación que recién llegó en la madrugada del domingo. Luego de intensos debates y discursos profundos y emotivos, se decidió que Ernesto Sanz sea quien compita en las PASO con Mauricio Macri y Elisa Carrió.

Argentina Elections estuvo presente en Gualeguaychú, donde desde nuestra cuenta oficial de twitter pudiste seguir el desarrollo de una Convención que sin duda puede marcar el resurgir de un partido que pareciera salir de las cenizas.

Desde el mediodía del sábado militantes radicales fueron llenando la calle, donde se ubicó una gran pantalla para que se pudiera seguir el acto. Mucha presencia de sectores muy activos de la militancia, como la “Juventud Radical en Lucha” o la OTR (Organización de Trabajadores Radicales). Más tarde hizo su llegada la Franja Morada. Estos sectores, en su mayoría iban en distinta sintonía de lo que se iba a vivir dentro del lujoso Teatro de Gualegaychú.

A los cánticos de amenaza de no pactar con la derecha, se sumaban carteles de “no queremos globos amarillos”. Pero adentro, el clima era otro. Teatro colmado, con presencia de varios medios de comunicación y militantes camuflados de periodistas que coreaban al grito de Sanz o Cobos, dependiendo el momento, pero más bien al primero.

Como mencionara un twitt de nuestra cuenta, “la primera fila marcaba el juego de posiciones, con una paradójica ubicación. A la izquierda se encontraba Ernesto Sanz y a la derecha Julio Cobos”. Más atrás, Ricardo Alfonsín.

primera fila                                                               Primera fila

Los convencionales presentes fueron 330. En un salón dividido en dos, las sospechas del triunfo de Sanz comenzaron desde temprano. Fue cuando la Presidenta de la Convención, Liliana Puig, puso a votación la impugnación a la presentación de convencionales de la provincia de Corrientes, dado un conflicto suscitado por el plazo en que figuraba su mandato y la presentación formal de la lista. En fin, la votación ganada por el sector de Sanz, celebrado con mucha euforia, parecía definir la historia.

Luego llegó el momento de los oradores. Debutó Ernesto Sanz, con un discurso muy fuerte hacia los sectores radicales que lo critican, autodenominándose como uno de los recuperadores del partido. Comparó el momento de “resistencia” que transitó la UCR desde el 2001 hasta el “cambio” que es lo que la sociedad “demanda”. Distinguió a su partido por tener “vocación de poder” a diferencia de otros que eligen ser “testimoniales”.

Luego referenció que el objetivo es “vencer al populismo, con su hegemónico deseo de perpetuarse en el poder, con un republicanismo democrático” y aclaró que las única dos fuerzas que siempre fueron oposición y, además son las más competitivas, son el Pro y la CC. Finalmente, aclaró que no se trata de “irse con la derecha” sino que la cuestión fundamental pasa por derrotar al populismo.

Luego fue el turno de Gerardo Morales, quien llegaba con un acuerdo con el Frente Renovador de Sergio Massa para llegar a la gobernación de su provincia, Jujuy. En un discurso muy duro contra alSanz, se refirió a la necesidad “de un gran acuerdo” y mencionó que acercarse Pro perjudicaría sus intenciones de ganar la provincia, echando todo a perder. Además sostuvo que “el gobierno nacional festejaría un acuerdo entre la Ucr y el Pro”

Además, se encargó de defender a otros posibles aliados – los ex integrantes de UNEN – como Margarita Stolbizer, Hermes Binner y Fernando “Pino” Solanas”, estableciendo que hay principios en los que se puede acordar.

El de Julio Cobos fue más bien un discurso derrotista, el de alguien que sabe por dentro que estaba perdido. “Sea Ernesto o yo, de acá tiene que salir un candidato fortalecido y debe tener todo el apoyo”, dijo el ex gobernador mendocino, quien luego de concluir se retiró del recinto hasta el momento de la votación final.

Vale decir que Cobos escuchó atentamente las exposiciones anteriores del presidente de la FUA como de un miembro de la OTR, ambos discursos muy críticos de Sanz y, particularmente desde OTR, marcaron que son poco escuchados por los propios dirigentes radicales. A buena hora, Cobos los mencionó en su discurso, seguramente pensándolos como posibles aliados de cara a una contrucción más progresista al interior del partido.

cobos                                                          El discurso de Cobos

Quien tuvo un discurso enérgico fue Raúl Alfonsín, pronunciándose muy duro tanto con el Pro como también con Elisa Carrió, a quien le adjudicó gran responsabilidad en la fractura de UNEN. “Si gana la postura de Sanz, ¿ustedes creen que el radicalismo será la columna vertebral del acuerdo? ¡Mentira! Será el furgón de cola de Macri”. Del jefe de gobierno también dijo: “ Yo no me olvido todo lo que dijo de la UCR, que erámos todos una manga de corruptos y fracasados”.

Adentro, en general todos los discursos fueron muy aplaudidos. Afuera, más bien había bronca, desilusión. Conocida la votación a favor de la postura de Sanz, se registraron algunos incidentes, pero afortunadamente pronto todo volvió la calma.

En líneas generales, se notó optimismo en un partido que, como el mismo Sanz calificó, pasó de la resistencia al cambio, siendo esta una gran oportunidad de tomar el poder. Quedaron expuestas dos posturas al interior. La primera, la triunfante, fue la programática o “electoralista” que condecoró a fuerzas como el pro y la CC y las consideró como las verdaderas opciones, junto a la UCR, de republicanismo democrático. No le importa el peligro de pactar con partidos de derecha (algo que algunos radicales lo condenaron) dado que el único objetivo es derrotar a cualquier versión del populismo – siendo Massa también considerado así –.

Por el otro, un radicalismo molesto con el acuerdo con el pro, representado con figuras como Cobos pero donde también toman protagonismo organizaciones de lucha, de base, como son la OTR o la juventud radical en su mayoría.

Si por un momento nos trasladáramos en el tiempo, sería como la discusión entre personalistas (Yrigoyenistas) y anti personalistas (la línea conservadora de Alvear), con la diferencia que ahora la línea conservadora triunfa sobre la progresista.

En fin, el tiempo dirá si efectivamente la UCR es el principal partido de la oposición y que será la columna vertebral de la coalición opositora, como proclamó la gente de Sanz. También habrá que ver si efectivamente será la “columna vertebral” del acuerdo como piensa el grupo ganador o si será el “furgón de cola del pro” como creen Alfonsín y los sectores más progresistas del partido.