Fernando Muñoz: “CABA sigue profundizando un modelo de endeudamiento feroz y suba de impuestos constante”

Fernando muñozFernando Muñoz, de larga trayectoria en la gestión pública, es Legislador de la Ciudad de Buenos Aires desde el 23 de Octubre de 2014, en reemplazo de Susana Rinaldi (quien fuera designada como Agregada Cultural en la Embajada Argentina en París). Representa al Frente Progresista y Popular, liderado por Aníbal Ibarra. En entrevista con Argentina Elections, habló de los temas relevantes de la agenda política local y también brindó sus percepciones sobre la boleta electrónica y su apoyo a Ibarra como precandidato a Jefe de Gobierno.

Argentina Elections: La vivienda es una problemática que crece dándose a conocer dos datos especialmente alarmantes. El primero es que el 30% de los porteños alquila y el segundo es que se calcula que aproximadamente hay 120.000 viviendas deshabitadas. ¿Cómo analiza la situación y qué medidas se impulsan en la Legislatura para su abordaje?

Fernando Muñoz: La cuestión de la vivienda de alquiler está absolutamente desregulada, a pesar de haber crecido casi un 50% la población inquilina en los últimos diez años. El único sector que regula la actividad es el mercado inmobiliario, con sus propios intereses y sus prácticas absolutamente autónomas de cualquier control estatal. En la Legislatura se han presentado varios proyectos que jamás han sido tratados siquiera en la comisión de Vivienda, es decir que la cuestión “alquileres” está ausente de la agenda política dominante en la Legislatura.

AE: ¿Qué medidas propone el Frente Progresista Popular al respecto?

FM: Lo fundamental es lograr una regulación acorde a la situación actual de los inquilinos. En esta línea se desprenden tres cuestiones: que sea más accesible entrar a una vivienda para alquilar, que no sea una imposibilidad de acceso a la vivienda el no tener una garantía familiar y de la ciudad, y extender los contratos de alquiler de dos a tres años.

AE: Otro tema a priori conflictivo en la modificación del Código Contravencional, fundamentalmente en lo que refiere al “control” de los trapitos. ¿Cuál es su posición?

FM: Los proyectos de prohibición de la actividad de trapitos y limpiavidrios en la ciudad son prácticamente una vuelta a los edictos policiales. No regulan la actividad, son lo suficientemente vagos e imprecisos, no determinan cuándo esta actividad es legal o ilegal. De esta manera, dejan vía libre a la interpretación policial y al refrendo del funcionario judicial la determinación de quién es potencialmente peligroso y quién no. Si no se regula la actividad y se reduce todo a la prohibición demagógica, podemos caer en extremos un tanto “paranoicos” como, por ejemplo, perseguir a los que volantean en las esquinas so pena de cargo de sospechoso y “marcador” de viviendas.

AE: En relación al presupuesto 2015 de la Ciudad de Buenos Aires, una de las principales críticas fue que comparativamente con años anteriores, esta vez se disminuyó lo destinado a educación y vivienda. ¿Qué opina al respecto?

FM: La ciudad sigue profundizando un modelo de endeudamiento feroz y suba de impuestos constante. La educación y la vivienda social son considerados gastos innecesarios para un modelo de ciudad elitista y excluyente. Jamás hubo tanta recaudación en paralelo con tantas personas en situación de calle como ahora. El modelo macrista se basa en una ciudad opulenta que desplaza y excluye todo aquello que no debe ser contenido ni mezclado con los sectores más privilegiados de la sociedad.

AE: Pensando en materia electoral ¿cuál es su opinión con respecto a la boleta electrónica? ¿Le parece bien la separación de los comicios porteños?

FM: El tema del voto electrónico es un tema que reaparece en cada elección. Creo que hay que desmitificar que sea un sistema totalmente eficiente. Puede tener mejores o peores resultados dependiendo de cómo se lo utilice. Creo que la clave para que el voto electrónico pueda funcionar es implementarlo gradualmente y capacitar a los ciudadanos, a las autoridades electorales y a los partidos políticos que fiscalizan. Y todo eso no puede hacerse de un momento para el siguiente. Creo que sería interesante aplicar el sistema de a poco, como lo hizo Salta, primero aplicaron el sistema en un 10%, después en un 30% y en la tercera elección llegaron al 100%.

En cuanto al desdoblamiento de las elecciones, me parece lo más lógico. Principalmente porque se está respetando la constitución. No es sano modificar el texto constitucional, para algo tan liviano como un cronograma electoral, menos todavía, argumentando que el desdoblamiento va a generar un gasto para la Ciudad. Además, permite discutir la Ciudad, discutir qué modelo de Ciudad queremos y que las elecciones nacionales no se lleven toda la atención.

AE: Por último, ¿cómo ve la candidatura de Aníbal Ibarra como Jefe de Gobierno?

FM: Ibarra tiene experiencia en la gestión de la Ciudad de Buenos Aires, conoce perfectamente al electorado porteño y ofrece una contracara muy marcada y definida respecto al modelo actual de gestión de la ciudad. Con sus aciertos y sus errores, Ibarra distinguió a la educación pública: incorporó la doble escolaridad, la obligatoriedad de enseñar al menos un idioma y brindó excelentes capacitaciones a los docentes. Promovió el desarrollo y la inversión a través de las herramientas del Estado. Si nos centramos en el transporte público, durante su gobierno se inauguraron líneas de subte nuevas y se prolongaron otras como en ningún otro momento de la historia de la Ciudad. Todo esto sin endeudar a los porteños, aplicando fondos propios, sin traspasar una feroz carga tributaria a los vecinos. Su pilar fue la defensa de lo público, logrando conformar una alquimia social en nuestra sociedad donde pudieron expresarse en forma armónica y adecuada las voces del progresismo, el rescate de los valores democráticos y de los Derechos Humanos, los de la inclusión social, los de la cultura, y las voces de las mejores tradiciones políticas y sociales embanderas con la historia nacional y popular. Por todo lo dicho es que vamos a las PASO del Frente para la Victoria, para aportar nuestra tradición y nuestro perfil al proyecto nacional.