Nicolás del Caño: “Estoy convencido de que el FIT seguirá creciendo”

del cañoNicolás del Caño es diputado nacional del FIT (Frente de Izquierda de los Trabajadores). En entrevista con Argentina Elections habló de la actualidad política, de las próximos comicios y de los desafios de la izquierda de cara a lo que se viene.

¿Cómo ve la situación del FIT?

En un contexto de crisis, el FIT es la única fuerza que combate de lleno la política de ajuste del gobierno nacional. La oposición responde a intereses patronales y si alguno de ellos llegara a ser gobierno, no cambiaría mucho la variable del ajuste, que siempre la paga la clase trabajadora.

Nuestra lucha es coherente. Siempre defendemos los intereses de la clase trabajadora frente a los atropellos de la clase dominante, que ahora también se viste de buitre. El ejemplo trascendental es Lear, donde nos plantamos y dejamos bien en claro que no van a pasar por arriba como quieran. Si bien la lucha por la restitución sigue, logramos que muchos compañeros recuperaran su puesto de trabajo.

Aquí es sistemática la complicidad del gobierno. Desde el aval al lider del SMATA, Pignanelli, quien en acuerdo con los dueños buitres se encargaron de eliminar la comisión interna. Este mismo señor no solo lidera el sindicato sino también una patota que recientemente se tomó el trabajo de quemar la carpa que los trabajadores ubicaron frente a la empresa. Y si de oposición se trata, es curioso que Macri anunció que de ser presidente ayudaría a Moyano a “contener” a los troskos.

La “derechización” del gobierno hace que cada vez sean más los trabajadores que confían en la izquierda. Se nota mucho desencanto con el kirchnerismo sumado al hartazgo hacia las burocracias sindicales. No puede ser que algunos líderes sindicales, los llamados “gordos”, sean millonarios y no trabajen. En conflictos como Lear, Gestam y tantos otros donde los trabajadores perciben el modelo sindical clasista y antiburocrático es una alternativa posible en la fábrica.

Lo interesante es que a la lucha en la fábrica le sumamos los embates en el parlamento. Hemos presentado una serie de proyectos y nos hemos posicionado en contra de la criminalización de la protesta social que el gobierno nacional, junto a la oposición de derecha, intentan llevar adelante. Denunciamos la feroz represión por parte de la gendarmería nacional, con cosas inauditas como el gendarme “Carancho”.

De cara al 2015, ¿qué presentará el FIT tanto a nivel nacional como provincial?

Los argumentos sobran para hacer notar la coherencia en la lucha que llevamos adelante. Por eso venimos de sacar más de un millón de votos en la última elección parlamentaria y logramos tener diputados en varias provincias.

A nivel presidencial, a la candidatura de Jorge Altamira por parte de los compañeros del Partido Obrero, nosotros, desde el PTS tuvimos en el mes de abril un congreso partidario donde se establecieron nuestros candidatos para ir a la interna. Allí, fui elegido precandidato.

A nivel provincial, en principio Cristian Castillo competiría para gobernador de la provincia de Buenos Aires, mientras que Noelia Barbeito lo haría en Mendoza. Justamente, esta provincia (de donde soy oriundo) junto a Salta hemos relizado muy buenas elecciones. Curiosamente, en la provincia cuyana, el FIT sigue manteniendo alrededor del 15% de intención de voto, contrario a lo que algunos se encargaron de decir de que nuestra excelente elección correspondía a un “fenómeno pasajero”. Más allá de los candidatos, estoy convencido de que el FIT seguirá creciendo.

¿Es probable pensar las PASO junto a otras fuerzas de izquierda como el MST o Unión Popular?

El FIT está compuesto por tres fuerzas: el Partido Obrero (PO), el Partidos de los trabajadores Socialistas (PTS) e Izquierda Socialistas. A pesar de ciertas diferencias lógicas producto de ser tres organizaciones con trayectoria, nos unen criterios generales. Eso no ocurre con el resto de las fuerzas de izquirda.

Cuando fue el conflicto entre el campo y el gobierno, el MST tomó una postura a favor del agro y llegó a apoyar a candidatos como Luis Juez, quien hoy no se cansa de reconocer sus intenciones de aliarse al pro. Para el caso de UP no tuvimos ningún acercamiento y en muchas cosas no coincidimos. Con lo cual, en principio el FIT no iría a internas con dichas fuerzas.

¿Cuál es su opinión con respecto al voto joven y cómo fue su incidencia en Mendoza?

Estoy claramente a favor porque permite la participación de sectores juveniles en la política. Justamente uno de nuestros ejes de campaña fue brindar cursos y talleres en escuelas secundarias. En Mendoza tuvimos más votos de esta nueva franja que de la juventud universitaria. A diferencia de Buenos Aires, allá la Federación Universitaria esta gobernada por el kirchnerismo desde hace mucho tiempo, constituyendo un bastión importante.

Hay algo altamente destacable que hacen todos los legisladores del FIT, que lamentablemente se difunde poco… ¿puede contar de qué se trata?

Entiendo que te referís a nuestro sueldo.

¡Exacto!

Corresponde a una medida histórica del movimiento obrero. En el primer gobierno proletario, que fue la Comuna de París en 1871, se estableció que un trabajador puede hacer política como herramienta de transformación y no como la forma de asegurarse un buen sueldo.

Al reivindicar este modelo estamos totalmente en contra de la política pensada simplemente para ocupar un cargo y tener asegurada una buena vida. Ejecutando este modelo es que se observa lo permeable a todo tipo de fidelidad ideológica y con la facilidad con la que ciertos políticos cambian de partido como de auto.

Desde el FIT cumplimos con dos cosas. Primero, que cada legislador cobra lo mismo que un docente público. Esto es, de los $50.000 aprox que es el sueldo de un diputado ( hay que sumarle a eso los gastos de pasajes y demás) cada uno de nosotros percibe $8500 y el resto lo donamos a fondos de huelga y otros fines colectivos. Esto lo hacemos porque no entendemos a la política como un lucro sino como una herramienta de transformación social. Segundo, tenemos la banca rotativa. Esto es, el perído de cuatro años es ejercido por dos legisladores. La idea es que no se estanque nadie sino que se promueva el trabajo y la responsabilidad.

Justamente, recientemente salió un informe con los legisladores que más veces participan en sesiones y presentan proyectos. Llama la atención que ciertos precandidatos reconocidos practicamente no van al recinto mientras que otros pocos, entre los que está incluido, tienen asistencia perfecta y un alto nivel de participación.

Es que de eso se trata. Nosotros no hacemos política para llenar nuestros bolsillos ni es que llegamos acá para salvar nuestras vidas y traicionar a los compañeros. Desde el FIT, estamos comprometidos y confiados en transformar la realidad sin perder de vista nuestros ideales que nos llevaron a militar. Acá también militamos, eso creo que es clave.

Para cerrar, ¿cuáles son las medidas fundamentales que se proponen desde el FIT?

Como venimos hablando, la principal cuestión es criticar profundamente que en el actual momento de crisis, la variable de ajuste sean los trabajadores. Este el eje piramidal y desde aquí se desprenden el resto de las políticas.

Desde el punto de vista legal, estamos preocupados frente al avance hacia los sectores pobres. La justicia pone una vez más en evidencia que se trata de una justicia de clase. Partiendo del intento de Cristina de criminalizar la protesta (apealando tristemente a una ley pinochetista) ahora se le suma la “estigmatización” hacia el migrante en la reforma del código penal. Quieren hacer creer que la culpa es de los “inmigrante pobres”, cuando en relidad no se trabaja a fondo con la cada vez más mayor desigualdad. Se pretende instalar la idea de que los culpables de la inseguridad son los sectores más vulnerables. Claro ejemplo es la droga donde no se ataca a su principal problema que es narco que la vende. Tristemente la corrupción policial una vez más se hizo presente en el caso de Luciano Arruga, quien por no aceptar robar para la policía, fue asesinado y enterrado en el Cementerio de la Chacarita como NN. Por eso, ante la incapacidad y las pocas ganas de resolver las cosas, se le echa la culpa a los indefensos, total son el blanco fácil de mucha gente y además, su posibilidad de defensa es muy baja.

En lo que respecta a la vivienda, denunciamos la complicidad de Macri con Berni en el brutal desalojo del predio de Villa Lugano, donde la gente quedó en la calle sin ninguna respuesta. Una vez más, la solución a la que asiente Cristina es que cuando el conflicto crece hay que reprimir.

Finalmente, en materia laboral venimos denunciando que lejos de bajar, la precarización laboral sube, consolidándose de manera estructural. Ningún gobierno se preocupa por detenerla. Y ni hablar que a la precarización se le suma la persecusión sindical. Y no solo hablo de los conflictos en la industria automotriz, sino mismo en el estado, donde muchas de los militantes de las juntas internas son hostigados y perseguidos.