Santa Fe: tras los cruces, el oficialismo niega una reforma

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Luego de que algunos legisladores instalaran la posibilidad de reformar la boleta única, colocar un piso para las PASO y modificar la ley de campañas electorales y todo el arco opositor -más algunos socialistas- rechazara esta posibilidad, el ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Rubén Galassi, salió a desmentir lo que dirigentes de su espacio habían esbozado.

Ver Enfrentamientos por una posible reforma electoral en Santa Fe.

La boleta única no se tocará y el piso en las primarias deberá analizarse. Lo que sí se modificará es la ley de campañas.

En palabras del gobernador Antonio Bonfatti: “Hay tres leyes que se han mezclado. Desde el Ejecutivo no propiciamos ningún cambio con la boleta única, que quede clarísimo. Para nosotros ha sido un avance significativo en materia de transparencia. Hay un debate por el tema de los pisos para las primarias, creo que habrá que establecer algo en ese sentido. Y el otro tema tiene que ver con la publicidad de campaña electoral: la ley vigente dejó un vacío fenomenal. Para salvar ese vacío firmé un decreto en 2013 por única vez”.

La reforma electoral que murió antes de nacer

Diario Cruz del Sur – Rosario, Santa Fe – 30/07/2014

El ministro Rubén Galassi aseguró que el Ejecutivo no pretende cambios en el sistema. “Se trata de un proyecto legislativo”, puntualizó. Por las dudas, desde la oposición, salieron a rechazar posibles modificaciones en el régimen de boleta única. El oficialismo quiere evitar que el Estado se haga cargo de financiar las campañas audiovisuales de todos los candidatos.

Guillermo Acrich | Cruz del Sur

Autoridades del gobierno provincial negaron haberle dado impulso político a una modificación a la ley de boleta única, que implicaría pegar a las categorías de gobernador y vice con la de diputados, y la de intendente con la de concejales. “Se trata de un proyecto legislativo que está dando vueltas hace dos años y si hasta ahora no se trató es porque no queremos avanzar en ese sentido”, dijo una fuente del oficialismo consultada por Cruz del Sur.

A esa aclaración le siguió una tajante definición del propio ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Rubén Galassi, quien a este medio señaló: “Bajo ningún punto de vista estamos trabajando para cambiar la boleta única. No es nuestro objetivo ni nuestro propósito. Es más, como frente político impulsamos la actual ley y la aplicamos a rajatablas, porque además, creemos que es una herramienta que trasparentó el proceso electoral”.

El rumor sobre la modificación a la ley en cuestión surgió del propio seno del Frente Progresista, ya que la semana pasada legisladores del PS y de la UCR se reunieron para discutir varios puntos relacionados con los comicios del año próximo. Uno de ellos hace referencia a la unión de categorías –que sería volver a la boleta sábana–, aunque desde la Casa Gris remarcaron no es una propuesta de ese poder del Estado sino de los diputados.

“El proyecto corre por cuenta y orden de quien lo presentó”, dijo Galassi, que de esa manera le quitó entidad. Sin embargo, reconoció que le gustaría modificar la ley de campañas electorales porque esa norma hoy obliga al Estado provincial a financiar los spots publicitarios de todos los candidatos, en las radios y la televisión, pero no especifica de dónde obtener los recursos económicos para una inversión que será millonaria en 2015.

Por ejemplo, en 2013 el Estado tuvo que hacerse cargo de las campañas audiovisuales de todos los candidatos a concejales –de 50 ciudades– y de las ocho intendencias que estaban en juego. Solo para los comicios generales, y en esas dos categorías, la provincia tuvo que desembolsar 24 millones de pesos, informó el ministro. El año próximo, donde se elige gobernador, senadores, diputados, la mayoría de los intendentes, concejales y jefes comunales la inversión tendría que ser de varias decenas de millones más.

“Nosotros sí le pedimos a los legisladores, y ellos responsablemente quedaron en estudiar alternativas, que encuentren una respuesta distinta para la cuestión del financiamiento de las campañas electorales”, indicó Galassi, y añadió: “Hace dos años pudimos salvar esa obligación vía decreto, con reasignación de partidas presupuestarias, pero en 2015 queremos que eso se resuelva de otra manera para no comprometer los dineros públicos”.

Además, el jefe de gabinete del gobernador Antonio Bonfatti le apuntó al autor de la mencionada legislación. “El diputado (y presidente de la Cámara baja, Luis) Rubeo sabe que su ley es inaplicable tal como está hoy. Todos tienen que sentarse a ver cómo se soluciona este tema para el año que viene, porque es muy fácil disponer hacia dónde dirigir los recursos del Estado pero más importante es definir de dónde sacar los fondos para las campañas”.

—¿Cuánta es la inversión que tendría que hacer el gobierno en 2015 para la propaganda electoral en los medios?

—Es una cifra que hoy es imposible de saber, de cuantificar. Eso dependerá de cuántos candidatos y frentes se presenten en las elecciones, y para las categorías de gobernador, senadores, diputados, intendentes, concejales. Además, Rubeo dice que la Nación podría hacerse cargo de los espacios publicitarios, pero para que ello suceda los comicios nacional y provincial tendrían que ser simultáneos y eso hoy no es posible.

Efecto arrastre

Es de recordar que en mayo pasado Cruz del Sur adelantó que uno de los autores del proyecto de ley para unir categorías electorales, el diputado radical Santiago Mascheroni, iba a motorizar su propuesta durante el transcurso de 2014. En aquella nota (llamada Efecto arrastre para garantizar gobernabilidad), el legislador había dicho: “Tenemos el tiempo suficiente, de aquí a un año electoral complejo e intenso, para ver si hay voluntad política de tratamiento. Si la hay se considera y sino continuarán las cosas en su mismo estado”.

Ese texto fue presentado en 2012 y hace pocas semanas perdió estado parlamentario. Hasta ahora no volvió a reingresarse, pero otro de los firmantes, el socialista Eduardo Di Pollina, se mostró partidario de volver a llevar la discusión a la Legislatura. En tanto, un sector del macrismo pegó un volantazo respecto de lo que pensaba hace dos años porque en su momento un par de sus legisladores firmaron la iniciativa y hoy la critican con fiereza.

Es el caso de Alejandra Vucasovich, quien prestó su apoyo al proyecto de Mascheroni y Di Pollina y ahora se opone. Entre otras cosas, la legisladora de Unión PRO manifestó: “Ante el proyecto de radicales y socialistas para retocar el sistema de boleta única en nuestra provincia, pensamos que la política no debe tener miedo de darle el poder a la gente de elegir”. La definición política fue firmada por la mayoría de los diputados y concejales rosarinos de ese espacio.

Diversos sectores del justicialismo –el caso de Luis Rubeo– elevaron su queja frente a una eventual discusión parlamentaria sobre cambiar aspectos de la boleta única, y también lo hicieron dirigentes del propio FPCyS. El autor de la ley actual, Pablo Javkin (CC-ARI); el senador nacional del PS, Rubén Giustiniani (distanciado con gran parte de su partido); y el intendente santotomesino, Fabián Palo Oliver, fueron algunos de los que trazaron una línea en contra de una modificación.

Para el ministro Rubén Galassi, en tanto, el gobierno no tiene nada que ver con las “elucubraciones” que surgieron en las últimas horas en relación al tema electoral. De todas formas, dijo que lo sorprendió que haya dirigentes en la oposición que salgan con los tapones de punta contra el Ejecutivo cuando no fue el gobernador el que presentó el proyecto. “Más aún, hay gente que votó en contra de la ley de boleta única, defendió a ultranza la ley de lemas y ahora se rasgas las vestiduras; es de no creer”, indicó.

Otro aspecto que también figura en el menú de análisis y estudio de las leyes electorales tiene que ver con el piso de votos necesarios para sortear las primarias y así llegar a la general. En Santa Fe, de acuerdo a las normas vigentes, no importa la cantidad de votos que un partido o frente obtenga en las internas obligatorias; sus candidatos sí o sí estarán en la boleta única del comicio general. O sea, hoy el Estado garantiza la participación de todos (los habilitados que encuadran en las disposiciones legales) y campañas gratuitas.

En la provincia, solo está establecido que las agrupaciones políticas que compitan con más de una lista en las primarias para ingresar el sistema D’Hont (en la nómina definitiva) deben obtener el tres por ciento de los votos válidos obtenidos por ese partido o alianza. A nivel local las listas únicas carecen de piso para pasar de la primaria a la general, mientras que en la Nación se exige el 1,5 por ciento.

Sobre ese punto en particular, el PRO sí está dispuesto a avanzar. Por lo menos así lo hicieron saber los diputados Alejandra Vucasovich, Federico Angelini y Germán Mastrocola, quienes resaltaron: “Quizás se pueda pensar en exigir un piso mínimo a obtener en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias para poder participar en las elecciones generales en las categorías legislativas. Se podría simplificar más aún la boleta única en la elección final (…)”.

En el mismo comunicado, esos legisladores más los concejales rosarinos Anita Martínez, Roy López Molina, Alejandro Rossello, Carlos Cardozo y Julia Bonifacio habían manifestado que “no se pueden modificar las reglas de juego a conveniencia ante cada elección y que los sistemas electorales deben estar al servicio de los ciudadanos y no de una corporación que lo retoca a su antojo”.

About Juan Manuel Harán

Periodista. Estudiante de Ciencia Política (UBA).