Mendoza: La nueva estrategia del PD para octubre

escudo mendozaEl PD mendocino decidió adoptar una nueva estrategia de cara a las elecciones de octubre haciendo foco en temas locales y se dejarán en segundo plano las críticas al kirchnerismo. Con este cambio esperan duplicar la cantidad de votos que obtuvieron en las PASO.

El PD apostará a un mensaje localista para recuperar votos

Cinthia Olivera

Los Andes – 22 de septiembre de 2013

La meta de Rosales es duplicar la cantidad de votos que obtuvo el partido en las primarias para acceder a una banca en el Congreso. Las críticas al Gobierno K ya no serán el eje.
Después del “mensaje de las urnas” en las primarias del 11 de agosto y con un resultado que no esperaban en el Partido Demócrata (PD), ahora los candidatos encabezados por Luis Rosales replantean la estrategia para la campaña que largan la semana que viene.

La idea es mantener el formato de caminatas y marketing, pero cambiar el mensaje de las elecciones pasadas e intentar mostrar la unidad del partido.

El casi 7 por ciento que reunieron los tres precandidatos demócratas (Rosales, Carlos Aguinaga y Eduardo Difonso) en las primarias abiertas obligó a la reflexión e incluso impulsó al partido a hacer un estudio cualitativo para diagnosticar el mal resultado.

Ahora, con más de un mes transcurrido de las últimas elecciones y preparados para el inicio formal de la campaña hoy, los gansos realinean las filas y reelaboran el mensaje.

“Vamos a hablar de temas locales e introducir la agenda mendocina en la discusión”, definió Rosales, postulante en primer término a diputado nacional.

Este será el primer punto a corregir con respecto a la campaña anterior, cuando el candidato centró su mensaje en contra de la presidenta Cristina Fernández e intentó sacarle ventaja al hecho de no haber tenido cargos anteriormente.

“En las PASO, la gente entreleyó que estábamos peleados, pero nosotros siempre tuvimos un acuerdo de previo para estar los tres unidos”, señaló Rosales sobre las tres listas que compitieron, otro de los temas a corregir y proyectar en la campaña que se avecina.

La realidad que tienen hoy en el PD no es la más auspiciosa y los esfuerzos que hagan deberán estar bien canalizados para poder sobrevivir a una elección que, según se prevé por las encuestas que se conocen, polarizará aún más los votos entre las principales fuerzas. En este sentido, no sólo el horizonte que pretenden alcanzar es alto, sino que el piso también.

La base de votos de la que deben partir (6,85 por ciento) es la cantidad de votos que sumaron los tres candidatos en las PASO, por lo cual el desafío es capitalizar ese número ahora con una sola lista. Pero con ese porcentaje no basta para que sea una buena elección sino que la historia los obliga ahora a repetir un resultado similar al de las elecciones de 2011, cuando Rosales sacó el 16 por ciento como candidato a gobernador.

“Creemos que a esta altura hay una recomposición del voto demócrata con la unión de la familia, y vamos a aspirar a un poco más para llegar a los resultados medios, por lo que necesitamos llegar al votante cercano, ese que no se reconoce demócrata pero se identifica con nosotros de alguna manera”, delimitó Rosales.

El voto promedio es el horizonte último con el que se entusiasma Rosales: “Mi aspiración es sacar no menos de 16 por ciento”. Este resultado le permitiría pensar en acceder a una banca de diputado nacional y al partido retener la que dejará Omar De Marchi. Pero las sumas y las cuentas no son tan simples, ni la lógica indica que tenga que ser así. Es por eso que los demócratas deben replantear un cambio de rumbo obligado al que traían hasta agosto.

“La ciudadanía no entendió el mensaje de las PASO y pensó que éramos un partido dividido y peleado” se les escuchó decir más de una vez a los demócratas y Rosales también lo interpretó así: “Los mendocinos usamos las elecciones pasadas para decir sí o no al Gobierno nacional. A partir de esta experiencia va a ser complicado que los partidos usen las primarias como tiene que ser”.