Nuevo Encuentro y sus des-Encuentros con Scioli

Scioli

Insaurralde se ha convertido en el gran candidato del kirchnerismo y sus fuerzas aliadas para las PASO en la Provincia de Buenos Aires; pero a la vez, Scioli, actual gobernador, ha pasado a ser el referente del oficialismo en la Provincia de cara al 2015.  Esto generó un gran descontento entre sus aliados tácticos del Frente Nuevo Encuentro, quienes no ven con buenos ojos que Scioli sea el continuador del proyecto nacional.

 

Nuevo des-Encuentro con el Gobernador

Portal La Tecla. info

Lunes 29 de Julio de 2013

 

Daniel Scioli se ha convertido otra vez en la piedra en el zapato para el sabbatellismo. El mandatario provincial cuenta con el aval de la Rosada y pasó a ser el referente K en la Provincia.

Daniel Scioli se ha convertido en el principal exponente de la campaña electoral en territorio bonaerense.  Con el aval de la presidenta de la Nación, el Gobernador trabaja para que la sociedad reconozca al primer candidato a diputado nacional, Martín Insaurralde, y, de esa forma, su-mar votos para el oficialismo. Con el visto bueno de la Rosada, hay varios partidos a los que no les cayó para nada bien que el mandatario bonaerense haya ganado tanto espacio. Uno de los espacios que ya pusieron “el grito en el cielo” fue Nuevo Encuentro (NE).

El partido liderado por el titular de AFSCA, Martín Sabbatella, no dudó en salir a marcar su descontento con respecto al avance de Scioli en el Frente para la Victoria (FpV). El diputado provincial Marcelo Saín fue el primero en decir que su “límite es Scioli”. El legislador expresó que “si Scioli es el sucesor de este modelo, yo voy a estar afuera”.  Nuevo Encuentro, hoy enrolado en Unidos y Organizados, se propone “seguir creciendo como fuerza política para certificar el presente y el futuro de lo que ellos llaman las transformaciones populares”.

El sabbatellismo venía transitando por un camino auspicioso para sus futuras aspiraciones gubernamentales. Tanto es así que varios de sus principales referentes mantienen reuniones cotidianas con funcionarios nacionales. Pero de repente se toparon con un Scioli que ha tomado una preponderancia superlativa. Eso no les gustó nada. Des-de la localidad de Morón, refugio principal de NE, señalan que “la idea es sumar, por más que todos sepan lo que pensamos de Scioli”.

Nuevo Encuentro reconoce que el mandatario provincial cuenta con el aval de Cristina Fernández, pero remarcan que no por tener el crédito presidencial tiene el reconocimiento del universo kirchnerista. “A Scioli no le quedó otra opción que quedarse adentro del FpV, porque de otra forma no tenía chances políticas para el futuro”.

Ante cada embestida, el ex vicepresidente responde con su habitual espíritu conciliador. “No tengan ninguna duda que voy a poner mi lealtad para acompañar a la presidenta Cristina”, dijo en uno de los últimos actos.

Aunque con ciertos reparos, el sabbatellismo reconoce que el Gobernador “es un tipo conocido, que ayuda a instalar a un candidato que tiene una buena gestión municipal pero que tiene cierto grado de desconocimiento”. En el espacio algunos indican, con cierto grado de disconformidad, que “la misión de Scioli es hacer conocido a Martín Insaurralde, no más que eso, y quedó demostrado en el cierre de las listas”. Y desde el seno íntimo de Nuevo Encuentro exponen que lo que ellos anhelan es que “a la Presidenta le vaya bien, y si para eso tenemos que ‘bancarnos’ que Scioli esté adentro, lo vamos a hacer”. También remarcan que ellos quieren “la reelección de Cristina”. En ese sentido, y descartando la posibilidad de Scioli 2015, señalan: “Nos encantaría que Cristina siga siendo la Presidenta después de 2015. Esperemos que se dé la posibilidad de discutir este tema en el Congreso nacional, ya que es lo mejor que le puede pasar al país”.

Daniel Scioli se ha convertido en la principal figura del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires. Hoy el Gobernador recorre el territorio con la chapa de “salvador”, por más que le pese al espectro duro de los K. El mandatario cuenta con la venia de la Presidenta, y ante eso, Nuevo Encuentro y las demás organizaciones críticas al sciolismo deberán bajar la cabeza y esperar los resultados de las elecciones de agosto y octubre.