La nacionalización del triunfo del Frente para la Victoria

El pasado 23 de octubre, a la vez que concluyó el cronograma electoral nacional, también concluyó el proceso electoral en 9 provincias: Entre Ríos, La Pampa, San Juan, Mendoza, Formosa, San Luis, Santa Cruz, Jujuy y Buenos Aires. De estas 9 provincias, 8 gobernaciones quedaron en manos del Frente para la Victoria, siendo la única excepción la provincia de San Luis, que quedó en manos del actual Jefe de Gabinete provincial. Esta diferencia también se mantuvo en la elección presidencial, ya que fue el único distrito de los 24 que conforman el país en que Cristina Fernández de Kirchner no obtuvo el primer lugar, sino que quedó segunda, por detrás del actual gobernador de la provincia Alberto Rodríguez Sáa. Entre los triunfos del FpV, hubo reelecciones en 6 distritos y la sorpresa estuvo en Mendoza, donde ganó Francisco “Paco” Pérez que peleaba la gobernación mano a mano, con el radical Roberto Iglesias. Por Gisela Lorca

Entre Ríos
El actual mandatario entrerriano Serio Uribarri obtuvo la reelección con casi el 56% de los votos, convirtiéndose en el primer mandatario reelecto de manera consecutiva en la provincia. Un dato destacable es que tres de sus cinco contendientes fueron al cuarto oscuro sin una fórmula presidencial que los ampare, tal fue el caso del Frente Entrerriano Federal, el PRO y la izquierda. Por su parte, el Diputado Nacional por el radicalismo Atilio Benedetti lo hizo unido a la boleta de Ricardo Alfonsín y la Diputada Provincial Ana D’Angelo integró la boleta del binomio Binner-Morandini. En la pelea por las cuatro bancas de diputados nacionales en disputa, el FpV se quedó con tres al obtener más del 58%, mientras que la UCR colocó un legislador. Con este resultado ingresan a la Cámara Baja Julio Solanas, exintendente de Paraná; Liliana Ríos, concejal de Gualeguaychú; Osvaldo Elorriaga, administrador local de Vialidad Nacional y el radical Fabián Rogel. Cristina Fernández también se llevó la mayoría de las preferencias electorales, superando el 54%.

La Pampa
En la provincia de La Pampa, mientras la Presidenta arrasaba con más del 58% de los votos, el gobernador Oscar Jorge logró su reelección con el 41% y extendió su mandato hasta el año 2015. Si bien no estaba dentro de sus planes postularse a un segundo mandato, aceptó el desafío luego de que el senador Carlos Verna renunciara a su candidatura por el malestar con el armado de las listas kirchneristas. Finalmente, la candidatura de Oscar Jorge terminó unificando al PJ local. En la pelea por las dos bancas de Diputados Nacionales, el oficialismo logró el ingreso de Luz Alonso, una joven militante de La Cámpora que iba con la boleta del Partido Humanista, que se alzó con casi el 57% de los votos. La banca restante quedó en manos del ex Diputado Nacional Daniel Kroneberger, que obtuvo un poco más del 34% por la Alianza Frente Pampeano Cívico y Social (FREPAM).

San Juan
José Luis Gioja, actual gobernador de San Juan, consiguió acceder a su tercer mandato con un poco más del 68% de los votos. En mayo de este año había sido habilitado para ir por su re-re-elección con una consulta popular que lo respaldó con un resultado favorable del 66%, aunque sus opositores denunciaron que el resultado de la misma quedaba deslegitimado por el gran ausentismo de votantes, ya que se estimó que solo concurrió un 30% del padrón. Sin embargo, el amplio margen respecto a su principal competidor, Roberto Basualdo del PJ disidente que obtuvo sólo un poco más del 19%, respalda cómodamente su nuevo mandato. La performance de la Presidenta en esta provincia fue un poco menor que la del actual gobernador, obteniendo un poco más del 65% de los sufragios. En la provincia cuyana también se ponían en juego tres bancas de senadores, categoría en la que también se impuso el FpV logrando ingresar por la mayoría al actual Diputado Nacional Ruperto Godoy y a Marina Río Frío, que renueva su mandato como senadora. La terna sería completada con el ingreso de Guillermo Baigorri por la minoría, ex Diputado Nacional que encabezaba la lista de Compromiso Federal. La categoría en que más arrasó el Frente para la Victoria fue la de Diputados Nacionales, rondando el 70%, permitiendo el ingreso a la Cámara Baja de Rubén Uñac, actual Vicegobernador y ex Diputado Nacional; Graciela Caselles (Diputada Nacional que renueva su mandato) y José Villa.

Mendoza
El candidato a gobernador por Mendoza, Roberto Iglesias, era el único candidato radical con chances de ganar el pasado domingo. Por eso, la victoria del kirchnerista Francisco “Paco” Pérez, impensado unos meses atrás, fue una de las sorpresas de la noche que mereció la mención de la Presidenta en el Hotel Intercontinental. Lo que sucedió es que a la buena imagen de Iglesias se le oponía la mala performance que había tenido Ricardo Alfonsín en las primarias, por lo que necesitaba llegar a un corte de boleta cercano al 30% para tener chances, hecho que no ocurrió y que terminó favoreciendo al FpV.

Formosa
En Formosa, el peronista Gildo Insfrán ganó su cuarta reelección en forma aplastante: obtuvo algo más del 75% de los votos, mientras que su principal contrincante, el sacerdote Francisco Nazar del Frente Amplio Formoseño, apenas superó el 24% de los votos. El triunfo del FpV fue contundente en todos los rubros y permitió que el oficialismo retenga las tres bancas de diputados puestas en juego y las dos bancas de senadores nacionales por la mayoría. Gracias a estos resultados fueron electos los diputados kirchneristas Carlos Donkin, Inés Lotto de Vechietti y Luis Basterra; y como senadores, José Miguel Mayans y Graciela De la Rosa. La Presidenta obtuvo en la provincia uno de los porcentajes más altos del país, superando la marca del 78%.

Santa Cruz
En Santa Cruz, provincia K por excelencia, el Frente para la Victoria ganó en todas las categorías. Si bien el triunfo del gobernador Daniel Peralta, que consiguió su reelección, fue uno de los más ajustados, ya que superó tan sólo en 6 puntos a su principal contrincante, el diputado nacional Eduardo Costa de la UCR, la Presidenta se alzó con una victoria histórica del casi 75% (sacándole 63 puntos de diferencia a la fórmula de Alfonsín-González Fraga). Para la Cámara Alta, y con el 70% de los votos, se consiguieron las dos bancas por la mayoría que permiten ingresar a Pablo González y María Esther Labado, mientras que por la minoría retendrá su banca Alfredo Martínez de la UCR. En la categoría de Diputados Nacionales, el FpV también se quedó con los dos escaños puestos en juego, ingresando a la Cámara Baja Mario Metaza y María Ianni.

Jujuy
El actual presidente de la Cámara de Diputados Nacional, Eduardo Fellner, obtuvo la gobernación de la provincia de Jujuy con algo más del 57% de los votos, porcentaje superado por Cristina, obtuvo el 63%. El candidato electo ya había gobernado la provincia entre 1998 y 2007 y en los comicios de ese año ingresó en la Cámara de Diputados de la Nación, cargo en el que se desempeña hasta la fecha. Para la categoría de Senadores, el FpV se alzó con casi el 53% y en la categoría de Diputados Nacionales superó el 54%. Con estos resultados, integrarán la Cámara Alta por la mayoría el actual gobernador Walter Basilio Barrionuevo y Liliana Fellner, que consiguió la reelección. A la Cámara Baja ingresarán por el oficialismo los justicialistas Rubén Rivarola y Mariela Ortiz.

Buenos Aires
Daniel Scioli rompió un record con su triunfo en territorio bonaerense. Hasta el momento, ningún gobernador había sido electo en la provincia con el porcentaje del 55% que alcanzó el actual gobernador, secundado por Margarita Stolbizer del Frente Amplio Progresista, con el 11,68%. Si bien la Presidenta sacó un porcentaje similar al del gobernador, fue un poco mayor y superó la barrera del 56%. El triunfo presidencial también se repitió a nivel distrital, ya que Cristina Fernández de Kirchner se impuso en 134 de los 135 distritos, mientras que el binomio Scioli-Mariotto lo hizo en 129. La lista de candidatos a diputados por el Frente para la Victoria obtuvo casi el 57% de los votos, con lo cual sumará 22 bancas al oficialismo, incluidas dos que pertenecen a Nuevo Encuentro. La nómina de Diputados nacionales electos es la siguiente: Julián Domínguez, actual Ministro de Agricultura de la Nación; Cristina Álvarez Rodríguez, actual Ministra de Infraestructura provincial; Mario Oporto, director general de Cultura y Educación bonaerense; Carlos Gdansky; Adela Segarra, que renueva su banca; Eduardo De Pedro; José María Díaz Bancalari, Diputado nacional desde 1999 y vicepresidente del bloque del FpV; Gloria Bidegain, que renueva su banca; Andrés Arregui; Graciela Giannettassio, que renueva su banca; Facundo Moyano, sindicalista; Adriana Puiggrós, que renueva su banca; Eric Calcagno, actual senador; Jorge Rivas, que renueva su banca por Nuevo Encuentro; Mayra Mendoza; Jorge Landau, que renueva su banca por tercer periodo consecutivo; Carlos Raimundi, que actualmente forma parte de la mesa de conducción de Nuevo Encuentro; Andrea García, actual secretaria de Asuntos Institucionales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación; Santiago Aragón; Leonardo Grosso; María Esther Balcedo y Horacio Pietragalla, de la agrupación Hijos-La Plata.

San Luis
San Luis fue la única provincia en que el kirchnerismo no logró triunfar ni en la elección presidencial, ni en la de gobernador. En ambas categorías quedó en segundo lugar, por debajo de la Alianza Compromiso Federal. Si bien por primera vez desde el retorno de la democracia, no se postuló a la gobernación ningún Rodríguez Sáa, la fuerza de los hermanos puntanos consiguió que un hombre de sus huestes, el actual Jefe de Gabinete de la provincia Claudio Poggi, se alce con algo más del 57% y se quede con el gobierno provincial. El candidato del Frente para la victoria Alfonso Vergés obtuvo el segundo puesto, superando apenas el 25%. En la categoría de senadores nacionales, el FpV también quedó segundo, permitiendo que ingrese Daniel Pérsico a la Cámara Alta pero por la minoría. Las dos bancas por la mayoría quedaron en manos de la Alianza Compromiso Federal, por la cual ingresan Adolfo Rodríguez Sáa y Liliana Negre de Alonso, ambos renovando sus mandatos. Para la categoría de Diputados Nacionales, fue el Peronismo Federal el que puso en juego dos escaños y los retuvo. De esta forma, Ivana Bianchi continuará con su mandato e ingresará Walter Lino Aguilar. Un dato a tener en cuenta es que, pese a la gran performance de la Alianza Compromiso Federal en la provincia, el candidato a intendente de la capital por el FpV, Enrique Ponce, le quitó el puesto a la oficialista Alicia Lemme, que competía por su reelección.

Los demás distritos
Finalmente se completó el calendario electoral 2011. Otras trece provincias (Catamarca, Chubut, Salta, Santa Fe, La Rioja, Neuquén, Misiones, Tierra del Fuego, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Chaco, Río Negro y Tucumán) ya habían elegido a su gobierno previamente a los comicios del pasado domingo. En once de ellas triunfó el oficialismo local, mientras que en Catamarca y Río Negro, el Frente para la Victoria desplazó al radicalismo. Las únicas provincias que no renovaron gobernador este año fueron Santiago del Estero y Corrientes, que lo harán en 2013.

La nacionalización de la victoria
Hay varios ejes para analizar el triunfo de Cristina Fernández de Kirchner a nivel nacional y cómo su figura produjo un gran arrastre en las candidaturas provinciales del FpV, como también en las de sus aliados. Por ello, una variable a tener en cuenta frente a esta nacionalización del triunfo en los gobiernos locales, es la particular relación existente entre la Nación y las provincias en un sistema federal como el argentino. Esta relación no es estática, sino que varía según las diferentes coyunturas económicas y políticas por las que atraviesa el país y se refleja al interior del sistema partidario, provocando en algunos casos la desnacionalización del mismo y en otros su nacionalización, como es el caso observado en las elecciones sucedidas el 14 de agosto y 23 de octubre del año 2011.

Remontémonos a los años ’90. Esta década estuvo signada de la reducción del tamaño del Estado nacional y de su participación en la economía, provocando un indudable retroceso en sus funciones. Muchas de las medidas adoptadas impactaron en la relación estado central-provincias provocando una gran descentralización administrativa y delegando competencias a los distintos niveles locales. Sin embargo, esta situación no fue acompañada por transferencia de recursos, de modo que las provincias siguieron dependiendo de los recursos repartidos por parte de la Nación, evitando que se traduzca en una desestructuración del sistema de partidos. Si los actores locales, para financiar las competencias delegadas seguían dependiendo de las decisiones tomadas en la arena nacional, debían por tanto, seguir obedeciendo a estructuras partidarias nacionales que pudieran negociar con el Estado central. En este sentido, la recentralización de recursos actuó como impedimento a la desnacionalización partidaria, que podría haber provocado la descentralización de competencias del nivel central al local. Esta situación fue modificada a partir de la crisis política y fiscal atravesada por el gobierno de De la Rúa, que provocó una gran debilidad del poder central y un fortalecimiento de los gobiernos provinciales, cuyo punto culmine fue la crisis del 2001, en que se produjo el nivel máximo de desnacionalización del sistema partidario.

A partir de la recuperación económica del 2003 la situación comenzó a revertirse, posicionándose el Estado Nacional en un rol mucho más activo. Al ampliar su participación en el gasto, adoptar el papel de regulador de la actividad económica, aumentar tamaño e incrementar los ingresos no coparticipables con las provincias, el Estado central se vio fortalecido a la hora de negociar con los gobiernos locales. Esta recuperación económica del país desde el 2003 a esta parte y la consolidación del Estado central como actor económico preponderante, impulsadas por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, decantaron en un robustecimiento del poder presidencial y en una nacionalización del sistema partidario. Esta situación puede ser leída entonces, como uno de los factores que hayan posibilitado la nacionalización de la victoria en los pasados comicios.