Cortar boleta o no cortar boleta, esa es la cuestión

Impensable en años anteriores, el leitmotiv de la oposición para este 23 de octubre es el “cortá boleta”, un pedido de contrapeso en el congreso y desnacionalización de elecciones locales.  Nos detendremos a ver quiénes son los principales impulsores de esta iniciativa que alcanza todos los niveles, municipal, provincial y nacional, incluso en aquellos partidos con candidatos en todas las categorías. Más allá de la valoración personal que podamos tener de esta estrategia, la pregunta del millón es: ¿Dará resultados?. Por Javier Tejerizo.

Partidos con listas incompletas

Por motivos varios, que van desde ser una fuerza sólo de orden municipal o provincial o de un distrito; por no querer realizar alianzas con fuerzas de orden nacional; por no querer adherir su boleta a un candidato a presidente; por no haber logrado superar el umbral de las primarias en todas las categorías; serán varías las listas cortas que encontraremos este fin de semana en el cuarto oscuro. Por ello, han sido varios los partidos a lo largo y ancho del país que han reclamado un “tijeretazo” el domingo.

Empecemos con un ejemplo desde el nivel más bajo, el municipio. La agrupación municipal Color Gualeguaychú presentó ante la Secretaría Electoral Nacional del distrito de Entre Ríos un pedido formal para que se autorice a sus fiscales a facilitar tijeras y/o reglas en todos los cuartos oscuros de Gualeguaychú. Con esto, Color Gualeguaychú, busca evitar una nacionalización o provincialización de las elecciones gualeguychenses, ya que su participación es absolutamente local, con candidatos a ocupar cargos electivos municipales, sin un vínculo formal con las alternativas que competirán en el orden provincial y nacional.

Pasando a un caso nacional, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, recorrió el país pidiendo a los votantes cortar boleta, en particular a los porteños, a favor de la lista de diputados del PRO, que encabeza Federico Pinedo, ya que en ese distrito tiene en juego dos bancas. Su campaña apuntó a desligar la elección de presidente, de “las voces que cada partido llevará al Congreso”. Cabe recordar que Macri bajó su candidatura presidencial y obtuvo la reelección de la Ciudad de Buenos Aires con más del 50% de los votos. Luego no realizó ninguna alianza formal a nivel presidencial y la mayoría de sus candidatos compiten con boletas cortas.

Otro caso emblemático es el de Proyecto Sur, ya que su candidata a presidente, Alcira Argumedo, no superó la barrera del 1,5% de las primarias, pero varías de sus listas de legisladores nacionales si lo hicieron. Por eso, su líder Fernando “Pino” Solanas pidió “cortar boleta y votar por nuestros diputados porque nuestras causas son fundamentales y no las recoge ninguna otra fuerza”. Así emprendieron una campaña denominada “Corta por la Verde”, y repartieron boletas cortas y tijeras en la Ciudad de Buenos Aires y La Plata, con el objetivo de permitir el ingresos de otros partidos, dándole mayor legitimidad a la labor legislativa y evitando el bipartidismo.

Con listas completas, pero…

Cuando el resultado de las primarias resultó totalmente favorable para el Frente para la Victoria, a tal punto que la re-elección de la presidente Cristina Fernández es un hecho consumado, recurrir al arrastre de las demás candidaturas presidenciales se volvió poco atractivo. En los casos donde esta concepción golpeó más fuerte, fueron en las formulas presidenciales de la UDESO y la Coalición Cívica, debido a que los resultados de las primarias fueron mucho más bajos de lo esperados en la categoría presidencial.

En el caso de la fórmula AlfonsínGonzález Fraga, en varios distritos se comenzó a promocionar el corte de boleta, tal vez los más paradigmáticos sean las provincias de Mendoza y Buenos Aires. En la primera, los radicales comenzaron a repartir las boletas con todos los candidatos pero cortada la fórmula presidencial y fue muy fuerte la campaña del candidato a la gobernación por el radicalismo, Roberto Iglesias, “cortá boleta”, con jingle y todo.

En Buenos Aires, pese a que formalmente comparte boleta con Ricardo Alfonsín, el candidato a gobernador bonaerense Francisco de Narváez decidió realizar el resto de su campaña junto al candidato presidencial de Compromiso Federal, Alberto Rodríguez Saá. “Yo estoy con Alfonsín sin duda y con Rodríguez Saá apoyando, porque no tiene candidaturas en la provincia de Buenos Aires y han decidido apoyarnos”,explicó De Narváez.  Pero esto no fue todo, ya que, a pesar de que no hubo un pedido de corte de boleta explicito por parte de De Narváez, el candidato a gobernador presentó una boleta con un diseño diferente al de Alfonsín, buscando diferenciar con más claridad las categorías presidente de gobernador.

Pero en la UDESO la estrategia del corte de boleta no se cirsncucribe a estos casos aislados, el propio Alfonsín se mostró favorable a promocionar esta iniciativa a nivel nacional, con el objetivo de que haya un corte de boleta favoreciendo a sus legisladores, en vista de que, como dice en sus spots de campaña, “es muy probable que Cristina gane las elecciones a presidente”.

El otro caso importante es el de la Coalición Cívica, donde Carrió paso de obtener más del 20% de los votos en 2007 a sólo el 3% en las primarias, un caída de popularidad abismal. Ante este panorama, fue la propia líder del partido quien salió a pedir a los votantes que la “castiguen” a ella y no a sus candidatos a legisladores, gobernadores, intendentes y concejales. Asimismo, “Lilita” modificó su campaña apuntando a la necesidad de “limitar ese poder porque si es absoluto, la libertad de los argentinos está en juego”.

¿Dará resultado?

Las primarias y las elecciones provinciales mostraron escenarios donde el corte de boleta jugó un papel importante. En las primarias el caso más destacado fue el de la provincia de Buenos Aires, donde el candidato a gobernador de la UDESO, De Narváez, obtuvo casi el 20% de los votos, mientras que Alfonsín apenas superó el 10%; de haber obtenido esos casi 10 puntos porcentuales en la provincia que representa el 40% del electorado, estaríamos ante una elección general completamente diferente, con un candidato claro con posibilidades de acceder a un balotaje, lo cual permitiría los votantes antikirchneristas coordinar su voto útil.

Habrá que esperar los resultados, para ver si el corte de boleta nos depara una nueva sorpresa. Mientras tanto en la vereda opuesta el Frente para la Victoria, en palabras de su candidato a vicepresidente, Amado Boudou, pidió “no cortar el futuro”.