Altamira cerró la campaña del FIT

En el día de ayer el candidato presidencial del Frente de Izquierda y los Trabajadores, junto a Christian Castillo, candidato a Vicepresidente, realizaron el cierre de campaña en la sede de Unione e Benevolenza, en Capital Federal. En el acto, que contó con la presencia del dirigente sindical Rubén “Pollo” Sobrero, hablaron Edgardo Reynoso (IS), Christian Castillo (PTS) y Jorge Altamira (PO). El principal objetivo del Frente será lograr representación en la Cámara baja, siendo en las provincias de Buenos Aires, Neuquén, Salta y la Ciudad de Buenos Aires, donde tiene más posibilidades

Crédito foto: Santiago Trusso

Con críticas a Binner, Altamira cerró su campaña presidencial
Ambito

19 de octubre 2011

El candidato presidencial del Frente de Izquierda de los Trabajadores, Jorge Altamira, cerró su campaña con una fuerte crítica a su rival del FAP Hermes Binner, a quien acusó de estar “junto al Gobierno detrás de la devaluación del peso argentino”.

“La razón de lo que dijo Binner es que junto al Gobierno nacional están preparando la devaluación de la moneda. Está cantado. Pongan bien grandes los titulares: el Frente de Izquierda denuncia el zarpazo del Gobierno y se opone al saqueo del pueblo y los trabajadores”, subrayó Altamira.

En el club Unione e Benevolenza de la Capital Federal, el candidato presidencial dejó en claro el objetivo de la izquierda para el próximo domingo, al asegurar que si consigue formar un bloque en el Congreso Nacional “que se olviden los kirchneristas de cantar victoria porque la victoria es del Frente de los Trabajadores”.

La izquierda tiene la ilusión de conseguir un diputado
Por Mauricio Caminos
LA NACION
19 de octubre de 2011

La izquierda apostó sus últimas fichas para entrar en el Congreso. Cuando restan 4 días para las elecciones, el Frente de Izquierda (FIT) cerró ayer su campaña en el club Unione e Benevolenza, en el microcentro porteño, y pidió el voto para lograr el ingreso de un representante en la Cámara baja.

Los oradores fueron el candidato presidencial, Jorge Altamira; su compañero de fórmula, Christian Castillo, y el primer postulante a senador por la provincia de Buenos Aires, Edgardo Reynoso.

En los discursos, agradecieron el esfuerzo de los militantes -que ayer coparon el salón-, criticaron con dureza al gobierno de Cristina Kirchner y advirtieron sobre las consecuencias de la crisis internacional en la Argentina.

Además de las banderas partidarias, el rostro de Mariano Ferreyra -de cuya muerte mañana se cumple un año- se mostró en varios afiches, aunque desde el FIT negaron que hagan uso electoral de su imagen.

“Nosotros vemos un ascenso cotidiano de nuestra fuerza, sabemos que es difícil pero me conformo con un solo diputado”, dijo a LA NACION Altamira, referente del Partido Obrero.

“El ingreso de la izquierda es más que una representación, es una referencia política para una construcción más vasta”, explicó el candidato, que afirmó que Hermes Binner y la Presidenta “fogonean una devaluación económica” para el próximo año.

“Ya no se puede decir más que a la izquierda del kirchnerismo está la pared, porque ellos no lograron silenciarnos como querían”, afirmó por su parte Castillo, del Partido de los Trabajadores Socialistas. “Algunas de las propuestas son el salario mínimo igual a la canasta básica, la lucha contra la tercerización de trabajadores, la democratización de los sindicatos y la nacionalización de empresas privatizadas”, enumeró.

A su vez, Reynoso, de la Izquierda Socialista, advirtió que el voto a la Presidenta el próximo domingo “será el voto del ajuste”.

En el escenario también se mostraron los candidatos a diputados Gabriel Solano, Myriam Bregman, José Castillo y Néstor Pitrola, además del postulante a gobernador de Buenos Aires, José Montes.

Entre los asistentes estuvo el sindicalista ferroviario Rubén Sobrero, que fue detenido y luego liberado por el juez Juan Manuel Yalj, quien lo acusó de ser el responsable de la quema de vagones de TBA..

Izquierda argentina busca ingresar al Congreso para renovar debate “agotado”
ADN
19 de octubre 2011

La izquierda argentina aspira a repetir en los comicios generales de este domingo el “milagro” de las primarias y conseguir una banca en el Congreso para modificar el “agotado” debate entre el “kirchnerismo” y la oposición.

El trotskista Jorge Altamira, candidato a presidente del Frente de Izquierda y los Trabajadores, que engloba a agrupaciones minoritarias que por primera vez lograron unirse en una misma fuerza, obtuvo el pasado 14 de agosto una adhesión del 2,48 %, un resultado histórico en su carrera, superando el piso del 1,5 % de votos requerido para competir, por quinta vez, por la Presidencia.

No obstante, el dirigente, de 69 años, le quitó hoy importancia a su candidatura presidencial, al asegurar en una entrevista con Efe que su lucha no tiene como objetivo “real” la Casa Rosada sino lograr representación parlamentaria para romper la dicotomía actual entre el oficialismo y la oposición y hacer oír la voz de la clase obrera.

“Lo nuestro es desde muy abajo, subiendo a un ritmo que ya para nuestros adversarios resulta preocupante”, consideró el candidato, cuyo verdadero nombre es José Wermus, pero que desde joven utiliza un seudónimo inspirado en un popular cómico argentino.

Altamira no duda de que la presidenta argentina, Cristina Fernández, va a ser reelegida este domingo con cerca del 50% de los votos, pero considera que este porcentaje no supone una novedad, pero cobra magnitud frente a “la enorme fragmentación de la oposición”.

Altamira sostuvo que “el clima social se está poniendo fuerte en Argentina” y aseguró que, pese al inminente triunfo del oficialismo. “el desgaste gubernamental es impresionante” y la “desintegración política del frente oficial es aguada”.

El candidato izquierdista es optimista y cree que van a mejorar el resultado de las primarias e incluso duplicar el número de votos y ubicarse sexto de siete postulantes, como indican varias encuestas.

“Algunos se están animando y creen que podemos quedar incluso por encima de (el expresidente Eduardo) Duhalde”, señaló, en tono de broma, al comentar la gran caída en intención de voto que dan los sondeos al peronista disidente, que baja de un virtual empate en segunda posición en las primarias a una relegada quinta plaza.

Mientras para las primarias, los seguidores de la izquierda inundaron las redes sociales con la campaña “Un milagro para Altamira” para que éste quedara habilitado para las presidenciales, ahora los militantes piden el “milagro” de alcanzar el millón de votos, una cifra difícil pero no imposible, en opinión del propio Altamira.

Este ferviente predicador de León Trotsky, que entre otras medidas propone el no pago de la deuda externa y la nacionalización “de los bancos, el petróleo, la minería y las telecomunicaciones”, ha centrado su campaña en los distritos en los que tiene una “posibilidad real” de lograr una banca en el Congreso nacional, como la capital y las provincias de Buenos Aires, Neuquén y Salta.

Altamira cree que muchos de los que el domingo opten por Fernández para la Presidencia votarán al mismo tiempo por los candidatos a legisladores del Frente de Izquierda, dado que en Argentina es posible votar por una fuerza política para la categoría de presidente y a otro partido para la de diputado o senador.

“Yo -y el Frente de Izquierda- gozo entre los kirchneristas de muchas simpatías y es muy probable que muchos digan ‘Cristina corazón, voto adentro para la presidenta’ y apoyen también a nuestros diputados”, apuntó.

“Si alcanzamos el propósito de ingresar al Congreso nacional, yo el domingo a la noche me declaro vencedor de la jornada, porque produciríamos un cambio realmente sustancial”, concluyó.

El Frente de Izquierda busca el segundo “milagro”
NCN
18 de octubre 2011

La alianza entre el Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas y la Izquierda Socialista, cerrará esta tarde su campaña electoral. En diálogo con NCN la candidata a diputada nacional por la Ciudad, Myriam Bregman, habló de los proyectos que impulsará si logra ocupar una banca.

Antes de las elecciones abiertas, primarias y obligatorias el frente que encabeza Jorge Altamira como candidato a presidente denunciaba que la medida del piso del 1,5 por ciento de los votos para participar en las elecciones del próximo domingo es proscriptiva.

Casi como una broma, comenzó a circular por las redes sociales una campaña que postulaba “un milagro para Altamira”, pidiendo el voto para la izquierda. Finalmente el “milagro” se consiguió, y ahora el Frente de Izquierda va por otro objetivo: lograr alguna banca en la Cámara baja.

Myiriam Bregman reconoce la “repercusión” de aquella campaña, pero niega que haya sido definitoria. La candidata a diputada destaca los logros obtenidos por el Frente sin esa difusión mediática, como por ejemplo la obtención de una banca en la legislatura neuquina por el trabajador ceramista Alejandro López, y otra en la cordobesa por Liliana Olivero.

“Esta fue una muy buena campaña de las tres fuerzas juntas que permitió que pudiéramos recorrer el país. Hemos logrado una muy buena llegada a los trabajadores, estamos seguros que hicimos una buena campaña”, sostuvo Bregman en diálogo con NCN, y destacó que ellos no tienen “militancia rentada” como otros partidos.

En cuanto a su posible ingreso a la Cámara de Diputados, Bregman dijo que sus principales proyectos serán aquellos destinados a mejorar la situación de los trabajadores. “Hay que terminar con las tercerizaciones, el jueves se cumple un año de la muerte de Mariano Ferreyra”, recordó, y agregó que también impulsará un proyecto para el aborto seguro, legal y gratuito.

Consultada sobre el escenario que podría encontrarse para dar vía a estas iniciativas en comisiones como la de Legislación del Trabajo, presidida por el kirchnerismo, Bregman consideró que “la fuerza tiene que venir de la calle”, y puso como ejemplo la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final. “Para lograr estos derechos vamos a tener que apoyarnos en la movilización extrapartidaria, y trataremos de dar batalla en una tribuna tan importante como es el Congreso”, evaluó.

El acto de cierre de campaña será hoy a las 18.30 en Unione e Benevolenza (Juan Perón 1362). Los oradores serán Edgardo Reynoso, candidato a senador nacional por la provincia de Buenos Aires, y la fórmula presidencial Christian Castillo y Jorge Altamira.

Jorge Altamira: La inflación es una bomba de tiempo
La Voz
17 de octubre 2011

El candidato a presidente por el Frente de Izquierda, Jorge Altamira, aseguró que “la inflación es una bomba de tiempo” y consideró que “la huida de capitales que vive la Argentina es recesiva”.

En una entrevista con DyN, Altamira expresó que “no hay ningún modelo económico” propuesto por el kirchnerismo y consideró que la política oficial es “levantarse a la mañana, ver el derrumbe de las bolsas europeas y ver dónde colocar un plasma”.

El postulante presidencial de izquierda señaló que “la situación de la inflación es explosiva: las tarifas de los servicios privatizados y transportes están congeladas desde hace 11 años y no tiene recursos fiscales para mantener los subsidios”.

“Lo han contenido -explicó-, pero como cuanto más lo contengan, la explosión será más intensa”.

Expresó además que “el gobierno de Cristina Fernández cede dólares a los especuladores y a un tipo de cambio gratuito, así les vende dólares a noviembre al mismo valor que reviste el tipo de cambio actual”.

Altamira afirmó que frente a la crisis externa los funcionarios del gobierno de Cristina Fernández “se levantan a la mañana, miran el derrumbe de las bolsas de Europa y el exterior, y ven donde colocan un plasma aquí o allá”.

Por ello, el dirigente de izquierda consideró que “no creo que haya ningún modelo” económico promovido por el kirchnerismo desde el 2003 y consideró que la defensa impuesta del ˜modelo k˜ resulta ser “un acto de omnipotencia infundado”.

“No hay ningún modelo económico que hubiera dicho que (Néstor) Kirchner que plateara la estatización de las AFJP, cuando se quedó corto de plata frente a la crisis mundial, se preguntó dónde se podría meter la mano” para financiar el gasto público; y como eso no era suficiente, luego recurrió al Banco Central”, explicó.

Altamira afirmó: “este gobierno tuvo un tipo de cambio alto, luego bajo, hoy tiene déficit fiscal, y antes tuvo superávit, así vemos que no hay un punto que resista la idea de un planteamiento coherente (de la política económica oficial)”, consideró Altamira.