Alfonsín se relanza de la mano de la UCR

Realizó un acto en la Ciudad de Buenos Aires, en donde presento su plan “Propuestas para Un Gobierno Mejor”. Aseguró que pelearía por la presidencia y no simplemente por obtener bancas legislativas. El acto sucede tras una semana agitada, en la cual la jueza  Servini de Cubría, a cargo de la Secretaría Electoral, citó a declarar a Ernesto Sanz, Gerardo Morales, Ricardo Gil Lavedra y Angel Rozas para que expliquen por qué se suspendió la convención del máximo órgano partidario encargado de oficializar la fórmula presidencial. Esta semana el candidato de la UDESO también había presentado un plan ferroviario, que aquí se incluye.

 

Alfonsín se mostró con toda la cúpula de la UCR
Por Laura Capriata
LA NACION
9 de septiembre de 2011

Hacer visibles sus propuestas de gobierno, diferenciarse de su oponente directo, el socialista Hermes Binner, y, sobre todo, mostrar que toda la UCR lo sigue respaldando a pesar de los modestos resultados que sacó en las primarias de agosto.

Esos fueron los objetivos del acto que ayer encabezó el candidato presidencial de la UCR, Ricardo Alfonsín, en el hotel Savoy.

Seguro de que no puede achicar sus aspiraciones si quiere mantener o aumentar el 12,20% de los votos que obtuvo, Alfonsín renunció ayer a una campaña centrada en conservar las bancas radicales en el Congreso y, por lo menos en su discurso, fue por todo.

“Para realizar la Argentina con la que soñamos, necesitamos llegar al Gobierno. No nos vamos a limitar a defender el equilibrio de poderes en el Congreso”, sorprendió, en una estrategia diferente de la que anunció su partido al día siguiente de las primarias. Sobre ese magro resultado, dijo que “la dificultad no es razón para dejar de luchar”.

Lo acompañaban el presidente de la UCR, Ernesto Sanz; los jefes de los bloques parlamentarios, el senador Gerardo Morales y el diputado Ricardo Gil Lavedra, y los candidatos cabeza de lista de todo el país.

En los pasillos del hotel se mezclaron alfonsinistas de primera hora con los candidatos del vicepresidente Julio Cobos y de Roberto Iglesias (promotor del corte de boleta) llegados de Mendoza. También estuvieron los diputados Oscar Aguad y Silvana Giudici, que enfrentaron al alfonsinismo por la conducción del bloque.

Para Alfonsín la asistencia casi perfecta fue un aval tácito para seguir adelante con su campaña, y le sirvió para diferenciarse del socialista Hermes Binner, a quien la UCR ve como su principal oponente. “Somos un partido con arraigo en todo el país, no un armado de ocasión para esta coyuntura electoral”, le apuntó al frente que lidera Binner.

El resto de su discurso lo dedicó a marcar su distancia del Gobierno y explicar su plataforma electoral. “Si alguien no tuvo propuestas fue el Gobierno, que hizo campaña con el espejo retrovisor y no admitió un sólo error”, sostuvo Alfonsín.

El candidato radical enumeró su Plan Crianza (dedicado a asistir a la infancia en riesgo), prometió construir “tres veces más viviendas que este Gobierno”, recuperar el crédito hipotecario e implementar un Plan Casa Joven para primera vivienda.

También propuso renovar el ferrocarril, mejorar la educación, recuperar la inversión y diversificar la matriz productiva para “transformar el crecimiento en desarrollo”, según el lema de su campaña.

“No estoy diciendo ninguna genialidad, este gobierno lo podría haber hecho, pero la faltó visión estratégica. Igual la última palabra la tienen los ciudadanos”, reconoció.

Hacer visibles sus propuestas de gobierno, diferenciarse de su oponente directo, el socialista Hermes Binner, y, sobre todo, mostrar que toda la UCR lo sigue respaldando a pesar de los modestos resultados que sacó en las primarias de agosto.

Esos fueron los objetivos del acto que ayer encabezó el candidato presidencial de la UCR, Ricardo Alfonsín, en el hotel Savoy.

Seguro de que no puede achicar sus aspiraciones si quiere mantener o aumentar el 12,20% de los votos que obtuvo, Alfonsín renunció ayer a una campaña centrada en conservar las bancas radicales en el Congreso y, por lo menos en su discurso, fue por mucho más que esto.

“Para realizar la Argentina con la que soñamos, necesitamos llegar al Gobierno. No nos vamos a limitar a defender el equilibrio de poderes en el Congreso”, sorprendió, en una estrategia diferente de la que anunció su partido al día siguiente de las primarias. Sobre ese magro resultado, dijo que “la dificultad no es razón para dejar de luchar”.

Lo acompañaban el presidente de la UCR, Ernesto Sanz; los jefes de los bloques parlamentarios, el senador Gerardo Morales y el diputado Ricardo Gil Lavedra, y los candidatos cabeza de lista de todo el país.

En los pasillos del hotel se mezclaron alfonsinistas de primera hora con los candidatos del vicepresidente Julio Cobos y de Roberto Iglesias (promotor del corte de boleta) llegados de Mendoza. También estuvieron los diputados Oscar Aguad y Silvana Giudici, que enfrentaron al alfonsinismo por la conducción del bloque.

Para Alfonsín, la asistencia casi perfecta fue un aval tácito para seguir adelante con su campaña, y le sirvió para diferenciarse del socialista Hermes Binner, a quien la UCR ve como su principal oponente. “Somos un partido con arraigo en todo el país, no un armado de ocasión para esta coyuntura electoral”, le apuntó al frente que lidera Binner.

El resto de su discurso lo dedicó a marcar su distancia del Gobierno y explicar su plataforma electoral. “Si alguien no tuvo propuestas fue el Gobierno, que hizo campaña con el espejo retrovisor y no admitió un solo error”, sostuvo Alfonsín.

El candidato radical enumeró su plan Crianza (dedicado a asistir a la infancia en riesgo); prometió construir “tres veces más viviendas que este Gobierno”; recuperar el crédito hipotecario e implementar un plan Casa Joven para primera vivienda.

También propuso renovar el ferrocarril, mejorar la educación, recuperar la inversión y diversificar la matriz productiva para “transformar el crecimiento en desarrollo”, según el lema de su campaña.

“No estoy diciendo ninguna genialidad; este gobierno lo podría haber hecho, pero le faltó visión estratégica. Igual, la última palabra la tienen los ciudadanos”, reconoció.

Servini hace tambalear la fórmula de Alfonsín
Por: Rudman Ezequiel
Ambito
7 de septiembre

Ricardo Alfonsín y su candidato a vicepresidente, Javier González Fraga, presentaron ayer el Plan Nacional de la Industria Ferroviaria en la estación Villa Urquiza. Un amparo en el juzgado de Servini cuestiona la legalidad de la fórmula.

La cédula judicial que partió del juzgado nacional en lo criminal y correccional federal No 1 a cargo de María Romilda Servini de Cubría sacudió los cimientos del búnker de Ricardo Alfonsín. Su efecto podría ser aún más devastador que el resultado de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias del 14 de agosto teniendo en cuenta que exige explicaciones ante la suspensión, sin fecha cierta, de la Convención Nacional que debe aprobar la fórmula Ricardo Alfonsín-Javier González Fraga para las elecciones presidenciales del 23 de octubre próximo.

La cédula de notificación que partió hace siete días de la Secretaría Electoral a cargo de Servini tiene como destinatarios a Ernesto Sanz, Gerardo Morales, Ricardo Gil Lavedra y Angel Rozas. Todos son citados a prestar declaración testimonial ante la jueza para explicar los motivos de la suspensión de la convocatoria al máximo órgano partidario encargado de aprobar la plataforma electoral y la fórmula presidencial.

Documentación
Pero además, la cédula establece que el apoderado de la UCR, Mariano Genovesi, deberá acompañar en un plazo de dos días el libro de actas partidario donde se encuentra inserta el acta mediante la cual se dispuso la suspensión del plenario de la Convención Nacional del radicalismo que estaba prevista para el 29 y 30 de julio pasados.

El cosmos radical todavía no termina de decodificar la gravedad o bonomía política de esta advertencia judicial. Y se desconoce cuál será la reacción del alfonsinismo. El amparo promovido por los convencionales Diego Barovero, Fernando Blanco Muiño, Mario Peres Lerea y Federico Domeniani podría ser interpretado como un intento de proscripción, como una normalización de la fórmula Alfonsín-González Fraga o incluso como un puente de oro para retirar la candidatura frente al ascendente crecimiento del socialista Hermes Binner en el lote opositor y el alto vuelo de Cristina de Kirchner a partir del resultado de las primarias.

Renuncia
Más allá del amparo presentado por estos convencionales de la UCR, varios de los cuales se encuentran alineados con Julio Cobos, esta misma crisis ya había llevado al jefe de la Convención Nacional, Hipólito Solari Yrigoyen, a presentar su renuncia disconforme con la suspensión, hasta nuevo aviso, de la reunión de la Convención encargada de aprobar el programa de gobierno y el binomio presidencial.

Puntualmente, Barovero, Blanco Muiño, Peres Lerea y Domeniani alegaron el presunto incumplimiento de la Carta Orgánica partidaria y de la normativa vigente en materia electoral, Ley 26.571, Código Electoral Nacional, Ley Orgánica de Partidos Políticos y decretos reglamentarios por parte de las autoridades del radicalismo que suspendieron la convocatoria al Plenario de la Convención Nacional partidaria.

Estos dirigentes sostienen que la fórmula Alfonsín-González Fraga padece un vicio de origen debido a que no fue aprobada por la Convención. Ese defecto constitutivo la expone incluso a impugnaciones de otros partidos que podrían dejar a la UCR sin oferta presidencial para las elecciones del 23 de octubre.

«A esa candidatura sin sustento legal, se agregó la invitación a un extrapartidario a integrar la fórmula y se formalizó una alianza electoral con fuerzas políticas que no coinciden con el mandato de la Convención Nacional que sesionó en la Ciudad de Mar del Plata (abril de 2009) y cuya directriz se mantiene vigente hasta la fecha por no haber habido nuevo pronunciamiento. Esto es, integrar una alianza electoral con fuerzas afines que se asienten sobre los principios democráticos, republicanos, progresistas y socialdemócratas», se quejan los denunciantes en el amparo.

Alfonsín presentó el Plan Nacional de la Industria Ferroviaria
Parlamentario
6 de septiembre 2011

Frente a una estación del Ferrocarril San Martín, habló de un sistema de trenes “de avanzada”, previendo poner “a nuevo” 22 mil kilómetros de vía a 10 años, y modernizar todo el rodado y el sistema de señales.

El candidato a presidente de Unión para el Desarrollo Social, Ricardo Alfonsín, y su candidato a vicepresidente, Javier González Fraga, presentaron el Plan Nacional de la Industria Ferroviaria, uno de los capítulos del Plan Nacional Integral de Transporte.

Frente a la estación Villa Urquiza del Ferrocarril San Martín, Alfonsín señaló que “el objetivo es tener un sistema de transporte de avanzada, que cumpla con las necesidades de desarrollo de nuestro país y que se traduzca en una notable mejora de la calidad de vida. En este marco, el sistema ferroviario ocupa un lugar central. Es económico, confortable, seguro, rápido, ecológico y federal. Y, como ningún otro medio de transporte, asimila rápidamente los avances tecnológicos en beneficio del bienestar del país y de la población. El tren lleva esperanzas. Y las lleva a todo el país. Es el símbolo del país federal. Crea accesos a regiones hoy postergadas”.

“Cuando pensamos el futuro de la Argentina -continuó-, pensamos en terminar con la pobreza, dar posibilidades de progreso a todos, sofisticar el aparato productivo, crear más trabajo estable y en blanco, potenciar las economías regionales, integrar el país, otorgar más confort a los Argentinos y mejorar las relaciones con los países vecinos. Asegurar el progreso a lo largo de la historia: que las futuras generaciones vivan mucho mejor que nosotros. El ferrocarril lleva consigo las posibilidades de contribuir a cumplir con estos objetivos. Incluso el transporte ferroviario produce mucho menor daño ambiental que el produce el transporte automotor”, sostuvo Alfonsín.

“Hoy el sistema ferroviario prácticamente no gravita sobre el transporte de cargas en nuestro país. Y las nuevas tecnologías están ausentes en el actual sistema ferroviario. Nosotros vamos a desarrollar el transporte de cargas y de pasajeros, y lo haremos aprovechando las nuevas tecnologías. Parte de todo lo que proponemos se podría ya haber hecho en la Argentina. Pero el Gobierno, a pesar del crecimiento extraordinario que se ha producido en los últimos años, no hizo nada para mejor el transporte ferroviaria, porque no existió la decisión política de hacerlo”, agregó Alfonsín.

Luego, Javier González Fraga explicó que “el proyecto cuesta 18.000 millones de dólares a gastar en 10 años. Representa solamente el 0,4 % del PBI, cuando hoy gastamos el 5 % en subsidios. E incluso representa solo el 7 % de lo que este Gobierno ha gastado adicionalmente al gasto público presupuestado desde 2003. El Gobierno gastó 285.000 millones de dólares por encima de lo estipulado, y el mayor drama es que con todo ese dinero gastado sigue habiendo déficit habitacional, casi 30 % de la población en la pobreza, y seguimos teniendo los trenes en el estado lamentable que todos conocemos. Por eso tenemos la decisión y el coraje de confrontar a quien sea para desarrollar el ferrocarril”.

El proyecto prevé poner “a nuevo” 22 mil kilómetros de vía a 10 años, y modernizar todo el rodado y el sistema de señales. Asimismo estiman que los trenes podrán alcanzar una velocidad promedio de 130 km/hora.

El plan es parte de un programa de transporte, que contempla la construcción, en los primeros cuatro años de nuestro gobierno, de unos 4000 Km. de autopistas y autovías sobre todos los corredores con tránsito mayor de 4500 vehículos por día, la utilización de la hidrovía en los tramos en los que ella no se utiliza y la construcción de nuevos puertos.

Como ejemplo, señala el proyecto que el trayecto Buenos Aires – Mar del Plata se podrá recorrer en hasta 3 horas y media.

Para los trenes de la región metropolitana, en el cual viajan diariamente 4,5 millones de personas, se prevé alcanzar una frecuencia de 5 minutos en horas pico, con una notable mejora en las condiciones de confort y seguridad durante el viaje, y con un importante aumento de velocidad. Esto traerá una notable mejora en la calidad de vida de los pasajeros.

“Con los trenes, concentraremos los esfuerzos sobre los 22.000 km de la red histórica, más nuevas prolongaciones, que van a resultar más productivos, integradores de todo el país, y de mayores soluciones para los pasajeros”, detalló.

Plan Ferroviario