Cinco preguntas a Diamint: “El marketing político avanza, la política se degrada”

En una entrevista con Argentina Elections – Elecciones Argentina, la académica argentina Rut Diamint (Universidad Di Tella), dijo que las elecciones de este año presentan varias opciones  que “glorifican las personalidades” y que “licúan a  los partidos políticos, la base democrática”.

La entrevista forma parte de la serie “Cinco preguntas a… Los académicos tienen la palabra” que realiza el equipo de Argentina Elections – Elecciones Argentina a varias figuras del ambiente académico nacional e internacional para analizar los comicios de 2011. Para ver el resto de las entrevistas, visite esta página: http://www.argentinaelections.com/2011/08/cinco-preguntas-a-los-academicos-tienen-la-palabra/

Contribuyen en la serie: Juan Cruz Fernández, Mariano Machado, Luciano Romero Mascarell, Mariela Szejnfeld Sirkis

Entrevistas anteriores a Rut Diamint: http://www.argentinaelections.com/2009/05/diamint-escenario-complicado-luego-de-las-elecciones/

Crédito de la foto: cedida  por la entrevistada

 

Hugo Passarello Luna:  ¿Cómo cree Ud. que impactan las modificaciones a la reglamentación electoral en la democracia interna de los partidos, en relación a las experiencias previas?

Rut Diamint: Las reformas electorales en un contexto de despartidización de la política tienen poco impacto. Lo que se ha visto en el armado electoral de este año no responde por lo menos al espíritu de una reforma democratizadora. No hubo en general procesos de selección por internas, sino decisiones a dedo de las principales autoridades de las coaliciones. El gran problema de estas elecciones es que crecen las opciones “apolíticas” o sea, las que no promueven una identidad partidaria, sino que por el contrario glorifican las personalidades por encima de definiciones programáticas y las construcciones colectivas. Es una forma de organizar el juego electoral que licúa la base democrática, que son los partidos políticos, elementos centrales de la mediación política. El pragmatismo y el marketing político avanzan y se consolidan mientras la política se degrada.

 

HPL: ¿Qué efecto tendrá la reforma política en el sistema de partidos?

RD: El piso de votantes que se pide a cada partido debería obligar a los partidos chicos ha hacer alianzas y a simplificar las opciones electorales. En un sentido, ello puede ser entendido como un mecanismo que restringe la libertad de elección. Pero en otro sentido, es una forma de fortalecer a los partidos, juntándolos en coaliciones homogéneas que hipotéticamente deberían alcanzar una mayor presencia en las legislaturas, mayor legitimidad y representatividad. En el momento del debate de la reforma electoral, había una expectativa de que esas modificaciones apuntaban a vigorizar el sistema de partidos políticos. Sin embargo, hasta ahora eso no se cumplió. Lo que se ha visto en las elecciones provinciales son alianzas muy inestables y flexibles que no alientan la construcción partidaria y una militancia formal.

 

HPL: ¿Y en el electorado?

RD: El electorado ha realizado mucho corte de boleta, pero lamentablemente, no en función de una construcción colectiva, sino en función de personalidades, de castigos, de denuncia. Así, se diluye el efecto de esa selección en pos de candidatos que no tienen trayectoria política o que no han pasado por procesos de selección interna dentro de sus estructuras partidarias. De todas formas, parece ser un electorado muy móvil y que no se ata a identidades como sucedía en el pasado, más conciente de su poder y su papel en definir la política.

HPL: “A partir de la crisis de 2001, ha tenido lugar un aumento en la participación política de la juventud argentina ¿De qué modo caracterizaría dicho fenómeno?”

RD: Es una acción positiva, a pesar de que no puedo darle un significado indubitablemente democratizador. Que las nuevas generaciones se sientan atraídas por la política es siempre un signo positivo para la democracia. Pero en algunos casos lo que se muestra es una vocación de poder más que un compromiso por el mejoramiento de la política. Muchos de esos jóvenes expresan un interés por el cambio, una vocación de reforma. Pero no hay plataformas ni ideas, sino oposiciones.

 

HPL: ¿Cuáles son los logros y las materias pendientes de la democracia en nuestro país, desde 1983 a la fecha?

RD: Sin duda, la situación más positiva es la estabilidad de la democracia. Pese a crisis reiteradas en todo el periodo, el golpe de Estado como opción política se desterró de la política argentina. Los militares no son más un factor de poder. Los otros grupos de poder (empresariado, sindicatos, medios de comunicación, etc.) también han debido adaptarse al juego de la política democrática. En general se puede considerar que la división de poderes, esencial a la democracia, se asentó y que, a pesar de los rasgos personalistas de la política, el sistema funciona con relativa eficiencia.

Falta desarrollar una práctica de construcción de consensos, un fortalecimiento de los partidos políticos y mayor transparencia en los actos de gobierno y en las acciones de los dirigentes políticos.

 

¿Quién es?

Rut Diamint es profesora de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) Es investigadora de CONICET. Co-dirige el proyecto “Liderazgo, renovación política y prácticas democráticas en América Latina” con apoyo de Open Society Institute.

Es editora de los libros Argentina y la seguridad internacional (1998); Control civil y fuerzas armadas en las nuevas democracias latinoamericanas (1999)); La OTAN y los desafíos en el MERCOSUR, Comunidades de Seguridad y estabilidad democrática (2001), es co-editora de El Rompecabezas, conformando la seguridad hemisférica en el siglo XXI (2006) y autora de Democracia y Seguridad en América Latina publicado en 2002.

Entrevista por Hugo Passarello Luna