Lo que dejó la elección de la Ciudad

Habrá segunda vuelta en Ciudad de Buenos Aires, el Pro con la formula Macri-Vidal logró el 47% de los votos, 19% de diferencia sobre su inmediato perseguidor Daniel Filmus, del Frente para la Victoria, quien logró el 28% de los votos. En tercer lugar se ubicó el Proyecto Sur, con “Pino” Solanas como candidato a Jefe de Gobierno, con el 13%, lo cual implica que superó lo que le daban las encuestas (se esperaba un 9%). Éste no es un dato menor, ya que es más de la mitad de la diferencia entre Macri y Filmus, por lo que será el electorado fundamental para definir quién vencerá en el balotaje y por cuanto vencerá. Por eso, las palabras de Solanas anunciando que en la segunda vuelta dejará libertad de acción a sus votantes abre un poco de suspenso, no mucho, pero un poco. Por Javier Tejerizo

A excepción de los votantes del Proyecto Sur, el resto del electorado vivió la jornada como un balotaje, lo cual se hace visible en los bajos porcentajes obtenidos por todo el resto de los candidatos a Jefe de Gobierno, donde sólo Estenssoro, de la Coalición Cívica, logró apenas superar el 3%. Por ello es importante tener en cuenta, con vistas a las elecciones nacionales, que gran parte de los votos del Pro son votos anti-k. En el balotaje esta tendencia se reforzará y, de mantenerse el mismo porcentaje de participación (rondó en el 73%), Macri necesitaría justamente del 3% para vencer. Filmus entonces tendrá la doble tarea de convencer al arco opositor y lograr que participe más gente, en el caso reciente de Tierra del Fuego esto fue fundamental para que Fabiana Ríos diera vuelta el resultado.

Volviendo al Pro, teniendo en cuenta que no tendrá candidato a Presidente no serán pocas las agrupaciones políticas que traten de prenderse de esta victoria. Es probable que Alfonsín y Duhalde salgan a dar su apoyo al actual Jefe de Gobierno, terminándole de asegurar una victoria en segunda vuelta. Lo que deberá analizar el Pro es si le suma o resta votos pegarse a algún candidato presidencial antes del 31 de julio, fecha del balotaje.

En este sentido la pregunta es qué estrategia utilizará Macri en la segunda vuelta, ya que hasta el momento casi no realizó declaraciones ni propuestas, consciente de que contaba con la intención de voto suficiente como para ubicarse primero. Tras conocer los primeros resultados, en su discurso desde el Bunker del PRO en Costa Salguero, dedicó una extensa parte de sus palabras a los ciudadanos que no lo votaron, pero sin mencionar Partidos. Lo cierto es que está muy cerca de conseguir la reelección, pero no será lo mismo una victoria amplia que una ajustada. Por lo pronto será importante que iguale o supere el resultado logrado en 2007, donde aventajó a Filmus por más de 20% de diferencia (60,94% contra 39,6%).

Por su parte, Filmus hace un par de semanas que esperaba éste escenario, por ello en sus discursos, como lo hizo en el debate de la UBA (se le dio ese nombre por más que no se debatió), habló de Gobierno de coalición tratando de acercase al resto de las fuerzas opositoras de la Ciudad. Ahora tendrá un par de semanas para tratar de conseguir esos votos, sabiendo que es probable que ninguno de los Partidos con candidatos nacionales lo apoye, debido a que aún restan las elecciones del 14 de agosto y 23 de octubre. En este sentido el Pro al no contar con candidato a Presidente y ser oposición a nivel nacional corre con ventaja.

Como pueden ver el balotaje en la Ciudad es visto como una oportunidad para varios candidatos presidenciales, debemos recordar que hasta el momento el Gobierno Nacional no había tenido ninguna derrota, ya que Catamarca, Chubut, La Rioja, Misiones, Neuquén, Salta y Tierra del Fuego, se impusieron candidatos del FpV o afines al mismo. Pero todas esas provincias sumadas le han dejado tan sólo 1 millon y medio de votos, de los 28 millones de votantes habilitados. Si le sumamos los resultados de las Primarias de Santa Fe y la reciente primera vuelta de Buenos Aires el número se acerca a los 3 millones.

A pesar de que lo datos numéricos son interesante, no debemos perder de vista que esta derrota del FpV no será absorbida totalmente por ningun candidato presidencial de la oposición, por lo que no se pueden transferir los 800 mil votos logrados por Macri a nadie. Esto hace respirar aliviada a Cristina, que en breve sí deberá afrontar dos elecciones muy complicadas contra un rival directo, Hermes Binner, en Santa Fe y Córdoba (juntas representan el 17% de los votantes y eligen Gobernador el 24 de julio y 7 de agosto respectivamente).

Lo cierto es que cuatro derrotas al hilo para el FpV no serían un buen antecendente de cara a las Primarias del 14 de agosto, pero también hay que dejar claro un par de cosas:
1-Es la mejor elección realizada por el FpV en la Ciudad, ya que en el 2007, con Filmus como candidato a Jefe de Gobierno, había logrado el 24% y en las legislativas de 2009 sólo el 11%.
2-Puede elegir que esas derrotas sean 3 en vez de 4, bajándose del balotaje en la Ciudad.
3-En 2007 Cristina logró la presidencia a pesar de no ganar en Ciudad de Buenos Aires (se impuso Carrió) y Córdoba (Lavagna).
4-Muchos de los santafesinos que votan al Frente Progresista para gobernar Santa Fe, luego votan al justicialismo a nivel nacional. Asimismo, la boleta única infló los votos obtenidos por Miguel Del Sel, el cual no podrá transferir ese resultado a la listas nacionales, ya que no lo logró ni siquiera en sus listas provinciales.
5-La oposición a nivel nacional aún sigue sin obtener una victoria, el ejemplo más fresco es que los candidatos por la Ciudad de Alfonsín, Duhalde y Carrió realizaron ayer elecciones paupérrimas; ésta es una tendencia que se ha repetido en el resto de las elecciones provinciales que se han realizado, tal es así que los 200 mil votos del Proyecto Sur es el mejor resultado obtenido por una agrupación de la oposición con aspiraciones nacionales.

Como podemos ver las elecciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires han dejado mucho para pensar, para el Frente para la Victoria la derrota es dura por su amplitud, pero esperable, aún así como toda derrota duele y habrá que esperar a ver como reacciona. Para la oposición nacional es un respiro después de tantas victorias oficialistas, pero como vimos tampoco es un sinónimo de que estén mejorando sus expectativas de cara a las Primarias, las cuales serán a fin de cuenta el momento de la verdad.