Cierre de campaña para la segunda vuelta porteña

Con estilos claramente distintos, el pasado jueves los dos candidatos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cerraron su campaña. Mauricio Macri encabezó una ronda de varios micro eventos cuyo destino final fue el Buenos Aires Desing, ubicado en el barrio de Recoleta. El actual jefe de gobierno, siempre rodeado de los emblemáticos globos de colores, se mostró tranquilo y confiado. Reiteró la consigna de “juntos venimos bien” y le pidió a los ciudadanos que no lo votaron en la primera vuelta, que le den una oportunidad. Por su parte, Daniel Filmus organizó un único acto en el Bar Homero Manzi del barrio de Boedo bajo el lema “50 +1”, haciendo referencia al porcentaje necesario para ganar la elección. En el evento se entregaron diplomas a destacados artistas, académicos y militantes por los derechos humanos, homenajeados por su labor en la Ciudad. El candidato manifestó su confianza en lograr “lo que parece imposible y remarcó que “este domingo no hay lugar para grises”, apelando a los ciudadanos que no concurrieron a votar en la primera vuelta y a los que optaron por emitir su voto en blanco.

Créditos de las fotos: Santiago Trusso y Facebook oficial  Filmus – Tomada 2011

Un cierre con onda cóctel y más globos
Werner Pertot
Página 12
29 de julio de 2011

El jefe de Gobierno insistió con las consignas de tipo publicitario. “Juntos venimos bien por cuatro años más”, dijo, por ejemplo. Como le aconsejaron, esquivó los actos multitudinarios y encabezó diez microeventos.

Música electrónica. Una pista llena de jóvenes. Sillones blancos. Una barra con vasos de plástico alineados. No era un boliche, era el cierre de campaña de Mauricio Macri. Entre carteles de colores y rodeado de sus candidatos, el jefe de Gobierno encabezó el último de los diez microeventos que hicieron durante el día. Fueron cinco minutos a pura consigna. “Juntos venimos bien por cuatro años más”, tituló el líder de PRO, quien se ocupó de elogiar a la militancia macrista, que no cesó de inflar globos durante toda la campaña. Tempranísimo, en un club de barrio, Macri había afirmado que su espacio “es energía puesta en el futuro y no en buscar los errores y miserias del pasado”.

Como en el último día de campaña de la primera vuelta, la decisión fue seguir al pie de la letra el evangelio según Jaime Durán Barba y no hacer un único acto multitudinario. Según reza el primer mandamiento: no mostrarás al candidato en una tarima, por encima del resto, sino al lado de la gente, junto al vecino. En eso se concentró la estética de los afiches y por ese mismo motivo en la primera vuelta los microeventos fueron en casas de vecinos. Para el cierre del ballottage eligieron clubes de barrio, aunque dejaron afuera al club 17 de Agosto de Villa Pueyrredón, tras la polémica por el medio millón de pesos que iba a recibir el lugar, dirigido por un funcionario porteño.

El primer encuentro del día fue un desayuno de todo el PRO en un club de Barracas. “Se viene la fiesta del domingo, donde vamos a votar”, señaló Macri, quien afirmó, ecuménico, que “con los que existen problemas de comunicación, prejuicios, buscamos construir más allá de las diferencias. Que cada uno, aportando desde ese matiz, construya algo superador”. E invitó a “animarse a ser testimonio de que se puede aspirar a una vida mejor, como lo hizo Miguel Del Sel tan lindo en Santa Fe”.

El último acto fue en el Buenos Aires Design, porque el club de ajedrez que pensaban utilizar les quedó chico. En un segundo piso con estética de disco y con los infaltables globos de colores, los jóvenes PRO esperaban a Macri distribuidos en diversos sillones blancos, que formaban un semicírculo en torno de los carteles multicolores de la campaña. En una de las barras, había un equipo de DJ, En otra, vasos con gaseosa alineados.

En el centro, como en un cóctel, conversaban María Eugenia Vidal, Sergio Bergman, Horacio Rodríguez Larreta, Oscar Moscariello, Emilio Monzó, Andrés Ibarra y Fernando de Andreis, entre otros. Cuando llegó Macri, los jóvenes PRO coparon el centro. Una señora de tapado se paseaba entre la multitud buscando un recoveco para saludar al jefe de Gobierno. Otra, con una remera amarilla, se abrió camino a los codazos y le estampó un beso al líder del PRO, entre los aplausos de varias decenas de personas.

“Este es el final, final, final de campaña”, empezó Macri. “Estamos muy contentos de estos tres años y medio maravillosos”, definió su primer mandato. “Les agradecemos el 47 por ciento, pero sabemos que falta muchísimo más. Pusimos muchísimo diálogo en cada lugar. Muchas audiencias públicas para cambiar la tendencia”, sostuvo sobre su gestión.

El jefe de Gobierno luego se dedicó al chascarrillo y al jueguito para la tribuna. “Una militante me decía que, a la noche, cuando se va a dormir, sigue sintiendo que infla globos”, destacó. Otra, según contó, seguía haciendo dormida el movimiento de entregar un volante. “Juntos venimos bien por cuatro años más”, concluyó el candidato. En seguida, los jóvenes PRO se unieron en un cantito: “Borom bom bom, borom bom bom, para Mauricioooooo, la reelección”.

Tres chicas muy jóvenes lanzaban risitas entre la multitud mientras le sacaban fotos con sus celulares. Enseguida, propusieron una canción a coro, que se oyó de fondo mientras Macri hablaba con las cámaras: “Ya le ganamos a Rossi / Ahora Filmus y Tomada / compañeros, en octubre tambalea la Rosada, oe oe, oe oaaaa”, cantaron las tres jóvenes PRO al unísono. Pero la consigna no fue muy bien recibida:

“¡Qué tirabombas esas!”, se escandalizó una de las señoras de tapado.

Con un llamado a cambiar la Ciudad
Nicolás Lantos
Página 12
29 de julio de 2011

En un acto en la esquina Homero Manzi, el candidato a jefe de Gobierno del FpV dijo que el domingo “no hay lugar para grises”, apelando a quienes no votaron en la primera vuelta o lo hicieron en blanco. Tomada cargó contra Macri: “Nosotros somos otra cosa”, dijo.

La esquina Homero Manzi fue la sede elegida por Daniel Filmus y Carlos Tomada para cerrar la campaña, a dos días del ballottage porteño. En el clásico reducto emplazado en la esquina de Avenida San Juan y Boedo, los candidatos compartieron escenario con cincuenta y una figuras destacadas por su trabajo en la Ciudad, desde académicos hasta artistas, pasando por militantes y luchadores por los derechos humanos, a quienes reconocieron con un diploma: el lema fue 50+1, en referencia al porcentaje de votos necesario para imponerse en la segunda vuelta. El domingo “no hay lugar para grises”, arengó el candidato a jefe de Gobierno, buscando apelar a los que no votaron el 10 de julio o lo hicieron en blanco. Su compañero de fórmula hizo hincapié en la necesidad de construir en la Ciudad, cualquiera sea el resultado del domingo, “una fuerza que reúna los valores y las convicciones” que sostiene el Frente para la Victoria. Tras atacar con dureza a Mauricio Macri, sentenció: “Nosotros somos otra cosa”.

Para las cinco de la tarde, hora en la que estaba anunciado el acto de Boedo, que cerró una jornada de varias apariciones públicas para los candidatos, el lugar estaba repleto. Los sitios más alejados del escenario se llenaron pronto de vecinos y militantes, mientras que en las mesas de adelante alternaban candidatos a legisladores y diputados del Frente para la Victoria con las figuras que serían “premiadas” con un diploma: así, se cruzaban Juan Cabandié y Mercedes Marcó del Pont, Roberto Feletti y Teresa Parodi, Quito Aragón y Alejandro Dolina, intercambiando saludos y comentarios políticos o quejándose por cuánto demoraba un café.

Para abrir, Peteco Carabajal subió al escenario e interpretó dos temas, mientras terminaban de acomodarse los últimos en llegar y se esperaba por el arribo de Filmus y Tomada. A esa altura, la vereda (adonde se había instalado una pantalla gigante) ya estaba abarrotada de gente que se había acercado a mirar y dar su apoyo, que pronto consiguió abrir el ventanal para apreciar mejor lo que sucedía adentro.

Algunas de las figuras homenajeadas hablaron sobre los candidatos, para romper el hielo: Estela de Carlotto (que encabezó con comodidad el aplausómetro) sostuvo que Tomada y Filmus “van a cumplir el sueño de los 30 mil desaparecidos”, mientras que Dolina (que también se llevó una buena cuota de aplausos) dejó caer una ligera crítica a lo que fue la campaña: “Creo que Daniel sería un jefe de Gobierno extraordinario. Pero no basta con eso para ganar una elección. Tenemos que aprender eso”.

Los dos candidatos fueron los encargados de darles los diplomas a los distinguidos, a medida que subían uno a uno al escenario para respaldar desde allí sus discursos de cierre. Abajo, la legisladora Gabriela Cerruti tomaba fotos desde su iPhone, mientras Aníbal Ibarra saludaba a varias señoras que se le acercaban.

“Esto sirve”, comenzó Tomada a su turno, haciendo hincapié en la construcción política después de este domingo. También atacó duramente a Mauricio Macri, de quien dijo que ocultaba “la cara de la mentira detrás de la cara de amor y respeto”, y se preguntó: “¿La nueva política es ocultar lo que se va a decir el lunes?”, en referencia a la afinidad entre distintos sectores del PRO con la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde.

Para cerrar la larga campaña, Filmus dio su discurso, en tono sosegado: “Nunca nos sentimos solos –manifestó–. Vimos una militancia en las calles como nuestra fuerza nunca desplegó en la Ciudad”. El senador se despidió remarcando que el domingo habrá una “oportunidad única” para transformar la Ciudad y trató de apuntar a los que no votaron o votaron en blanco en la primera vuelta, remarcando que no hay “lugar para grises”. El acto terminó con los acordes de “Arde la ciudad”, canción de La Mancha de Rolando que durante mucho tiempo fue usada por el macrismo, hasta que su autor, Manu Quieto, hizo explícitas sus preferencias por el kirchnerismo. En una pausa entre el estribillo y una estrofa, un dirigente porteño celebraba, con mucha buena voluntad: “Les afanamos la canción y, si se descuidan, el domingo les afanamos la ciudad”.

Cierre de campaña: Macri se mostró tranquilo y Filmus confió en “lograr lo que parece imposible”
IProfesional.com
28 de julio de 2011

Los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires definen este domingo quién será el nuevo jefe de Gobierno. Los candidatos son Mauricio Macri (quién ganó con gran ventaja la primera vuelta y se perfila hacia su segundo mandato) y Daniel Filmus.

El actual jefe de Gobierno porteño y candidato a la reelección cerró esta tarde su campaña electoral de cara al ballottage porteño del próximo domingo y sostuvo que su espacio tiene “vocación y ganas de seguir gobernando por cuatro años más” la Ciudad.

Junto a su compañera de fórmula, María Eugenia Vidal, y al legislador porteño electo, Sergio Bergman, Macri dijo que para el domingo espera que “todos se entusiasmen y vayan a votar”.

En este marco, sostuvo que “está bueno que participemos, que nos enganchemos con la política porque es la única forma de lograr una mejor sociedad”.

“Somos un espacio nuevo y siempre queremos aprender. Los que nos votaron, este domingo podrían hacerlo”, agregó Macri en declaraciones a la prensa tras un acto en Barrio Norte.

Asimismo, pidió a los ciudadanos que no lo votaron en la primera vuelta que le den “una oportunidad”.

Por último, el candidato ratificó su “vocación” y sus “ganas” de “seguir trabajando juntos” porque “juntos vamos bien”, al tiempo que resaltó que “estamos dispuestos a mejorar y a aprender en lo que pudimos haber fallado”.

Filmus

En tanto, el candidato por el Frente para la Victoria (FpV), Daniel Filmus, manifestó su confianza en lograr “lo que parece imposible” de cara al ballottage y agregó que “queremos demostrar que se puede cumplir con lo que se promete”.

“Estamos confiados en lograr lo que parece imposible, pero más en alcanzar una nueva mayoría para la Ciudad con todas las fuerzas a las que le importa una Buenos Aires distinta”, explicó Filmus a Télam antes de empezar el acto de cierre de campaña realizado en el bar Homero Manzi, ubicado en la esquina de San Juan y Boedo.

Filmus, acompañado por su compañero de fórmula, Carlos Tomada, sostuvo además que “queremos demostrar que se pueden cambiar las cosas, cambiar las prioridades y dejar en claro que se puede cumplir con lo que se promete”.

El senador cierra su campaña con un encuentro denominado “50 + 1, para ganar”, del que participan 51 personalidades de diferentes ámbitos.

Además, hizo hincapié en que “este domingo no se puede votar en blanco”.

“No hay lugar para grises”, concluyó.