UCR: No habrá interna para candidato a Presidente

El precandidato Ernesto Sanz, al igual que Julio Cobos, decidió participar sólamente de las Primarias obligatorias del 14 de agosto y anunció que no se presentará a las elecciones preinternas de la UCR previstas para el 30 de abril. Tras el anuncio, el titular del comité nacional de la UCR, Angel Rozas, dijo que el diputado nacional Ricardo Alfonsín “será proclmado candidato oficial” del radicalismo el próximo viernes por la junta electoral del partido.


Sanz se bajó de la interna radical y apuesta a las primarias de agosto
MARTÍN BRAVO
Clarín
30 de marzo de 2011
“El país es muy grande, y el tiempo es poco”, aseguró Ernesto Sanz en un tramo de la rueda de prensa que armó para confirmar que no competirá contra Ricardo Alfonsín en la interna anticipada del 30 de abril, en la que iba a definirse el candidato a presidente del radicalismo. Sanz se bajó de esa disputa pero no de su aspiración: anunció que participará de las primarias obligatorias del 14 de agosto , y dio como argumento que “habrá más participación” del electorado en esa instancia que en la pulseada partidaria del mes próximo. “Todavía no encuentro concientizada a la ciudadanía”, alegó.
Encaminado a una derrota , su equipo de campaña y el propio Sanz venían preparando el terreno para este anuncio al sembrar sospechas sobre posibles “irregularidades” en la interna de abril. Incluso, el senador había advertido sobre una eventual “ayuda externa” del kirchnerismo a su rival. Desde que Leopoldo Moreau cerró un acuerdo con Alfonsín, Sanz se quedó sin estructura en la provincia de Buenos Aires y su nivel de conocimiento en el electorado no levantó lo suficiente como para contrarrestar con apoyo “independiente” la fortaleza dee su adversario en el partido.
“Hay que trabajar mucho más. Después de recorrer el país, veo que nuestro propósito para lograr una participación plena está más en perspectiva para agosto”, repitió durante su discurso. Así, para las primarias, por el radicalismo pueden competir tres candidatos: Julio Cobos de entrada se había reservado para esa instancia, aunque nunca confirmó su postulación.
Alfonsín no habló: lo hará este mediodía, acompañado por dirigentes que lo aclamarán como el candidato presidencial del radicalismo. En privado ayer no ocultaba su bronca, mientras repasaba recortes periodísticos con declaraciones de Sanz asegurando que esperar hasta agosto era “caer en la trampa” del kirchnerismo.
“En la relación costo-beneficio, encuentro más beneficioso el grado de participación que habrá en las primarias para construir una alternativa potente al Gobierno”, argumentó ayer el mendocino.
Angel Rozas, titular del partido durante la licencia de Sanz y enrolado en el sector de Alfonsín, adelantó que la UCR mantendrá el plan que había establecido al fijar la interna para abril. “Se reunirá el Comité Federal y la Convención Nacional para proclamar a Alfonsín como candidato oficial del partido y avanzar con la política de alianzas”, anunció el chaqueño en referencia al socialismo y al GEN de Margarita Stolbizer, que habían pedido que los radicales dirimieran su disputa antes de las primarias. “Sanz tiene derecho a ir a agosto, pero ha faltado a su palabra”, agregó. “Se bajó e incumplió sus propias reglas porque miró las encuestas. Ricardo se convirtió en el candidato oficial”, se sumó el diputado Juan Tunessi, ladero de Alfonsín.
– ¿Se va a oponer a esa proclamación? , preguntó Clarín a Sanz.
-Pueden hacer lo que quieran. La interna de agosto es vinculante y, si gano, el candidato voy a ser yo.
El entorno del senador se quejó de que los titulares del Comité Nacional (Rozas) y Provincial (Miguel Bazze) pertenecieran al sector de Alfonsín. Lo incluían en las sospechas sobre la elección de abril.
La decisión de Sanz reflejó su debilidad para disputarle a Alfonsín la candidatura en un escenario predominantemente partidario, más allá de que la interna del mes próximo era abierta. “Cambia todo. La campaña era en un 70% apuntada al radicalismo y ahora será al revés”, se entusiasmó Sanz con la apuesta al electorado independiente.
Los hombres de Alfonsín consideraron que también se bajará de esa instancia, más si Cobos decide presentarse. “Ratifico que quiero ser candidato a presidente”, dijo Sanz cuatro veces en la rueda de prensa.
Sorpresa, bronca y alivio
Con sorpresa, bronca y algo de alivio. Así tomó el sector de Ricardo Alfonsín la decisión de Ernesto Sanz de bajarse de la interna del 30 de abril. “Estamos sorprendidos porque esta elección anticipada se había decidido por unanimidad y con la anuencia de Sanz”, aseguró Angel Rozas, más allá de que en privado los hombres de Alfonsín contaron que “se veía venir” por las declaraciones de los últimos días. La bronca fue porque pretendían “despejar cuanto antes” la disputa y consideraban que si Sanz no competía debía desistir también de participar en agosto. Algo de alivio llegó también porque la interna estaba generando acusaciones cruzadas que iban a desgastar tal vez más de lo que sumaba para fortalecer al ganador.
Alfonsín se mostrará este mediodía, en el Hotel Castelar, como el candidato presidencial del radicalismo. “Con cautela, porque lo tiene que proclamar la Convención Nacional” del partido, aclaró uno de sus hombres de confianza. Lo acompañarán dirigentes radicales y el sector procurará reflejar que, más allá de que Sanz compita en agosto, el socialismo y el GEN consideran a Alfonsín como el “preferido” para encabezar el armado electoral.
Antecedentes
1 Alfonsín y Sanz acordaron una interna para el 30 de abril, para que el radicalismo definiera un candidato antes de las primarias de agosto, “ganar tiempo” ante el cronograma elaborado por el kirchnerismo y avanzar con el armado de un “frente progresista”.
2 Cobos rechazó participar en la interna y la cuestionó. Luego de la derrota de Brizuela del Moral en Catamarca, pidió a Alfonsín y a Sanz suspenderla. Los dos la ratificaron. El mendocino decidió ayer bajarse para competir el 14 de agosto, con el argumento de que habrá más participación y aumentarán sus chances con el electorado “independiente”.
3 Rozas, titular del partido e impulsor de la caniddatura de Alfonsín, aseguró que la UCR proclamará como “candidato oficial” al hijo del ex presidente. Sanz se reserva el derecho de participar en las primarias igual que Cobos, que no definió si será candidato.
SE CONSOLIDA RICARDO ALFONSÍN COMO CANDIDATO OFICIAL DE LA UCR
Gacetillas de Prensa de la UCR
29 de marzo de 2011
El titular de la UCR, Ángel Rozas, sostuvo hoy que “ha quedado despejado el camino para proclamar al candidato oficial del radicalismo en las elecciones presidenciales, que será Ricardo Alfonsín”.
De esta manera Rozas se refirió al anuncio de Ernesto Sanz que declinó su participación en la interna abierta del radicalismo prevista para el próximo 30 de Abril.
“La convocatoria a estas internas respondía a una necesidad de proclamar nuestro candidato presidencial con tiempo suficiente para hacer su campaña, frente a una situación que le impedía la postergación hasta el 14 de agosto dispuesta por el gobierno nacional”, explicó el líder radical.
“Al Comité Nacional nos sorprendió muchísimo la decisión de Sanz, que tendrá que explicar porque convalida la estrategia electoral del gobierno nacional, pero de ninguna manera altera el plan político del radicalismo para las elecciones presidenciales del 30 de octubre”, enfatizó Rozas.
“Todo va a continuar como estaba previsto, avanzaremos con el programa de gobierno moderno y transformador, asimismo trabajaremos en la conformación de alianzas con partidos políticos afines, tal como nos ha facultado la Convención Nacional”, concluyó el ex gobernador del Chaco.
Con los argumentos de Cobos
Los Andes
30 de marzo de 2011
Se mostró incómodo al momento de hacer el anuncio en su búnker de la calle Avenida de Mayo, a dos cuadras del Congreso nacional. Es que fue quien promovió primero la candidatura
de Ricardo Alfonsín cuando Julio Cobos era el único candidato que tenía el radicalismo y fue quien pactó, en enero, la interna del 30 de abril para intentar derrotar a quien él mismo creó: Alfonsín.
“En aquel momento las primarias obligatorias que fijó una ley no estaban seguras porque el Gobierno daba señales ambiguas. Pero hoy sí lo están”, se justificó Sanz. “La ciudadanía necesita más tiempo para concientizarse de que hay que participar”, aclaró luego para explicar por qué ahora prefiere atrasar la elección del candidato.
Sanz usó el mismo argumento que Cobos repitió para excusarse de no participar de la interna de abril: que la gente no tiene la mente puesta en las elecciones. “Si le tengo que dar la razón a Cobos no se me va a caer ningún anillo. Pero pregúntenle a él qué va a hacer, yo respondo por mí y aseguro que voy a presentarme el 14 de agosto”, cerró el senador nacional mendocino.
Al igual que Alfonsín, Cobos no habló ayer al respecto de la decisión de Sanz, pero hoy enfrentará los micrófonos cuando presente un libro con su propuesta para la educación.
Con ánimo renovado
Página 12
30 de marzo de 2011
La declinación del precandidato de la UCR Ernesto Sanz de la interna, prevista para enfrentar al diputado Ricardo Alfonsín el 30 de abril, fue un tubo de oxígeno para el vicepresidente Julio Cobos, que recibió con alegría la noticia un día antes de reaparecer públicamente en la presentación de un libro sobre educación. Cobos había decidido no participar de la interna y competir directamente en agosto, lo que se le dificultaba ante la compulsa que habían fijado Sanz y Alfonsín. En el entorno del ex gobernador mendocino consideran que en un par de semanas la candidatura de Sanz terminará por “desinflarse” y que volverán al esquema original en el que Cobos debía enfrentar solamente a Alfonsín. Fuentes cercanas al vice anticiparon que en la presentación de hoy Cleto ratificará su intención de pelear en agosto, algo que había perdido fuerza en los últimos días.
“Cobos, sin hacer campaña y sin anunciar formalmente su candidatura, mide hoy lo mismo que Alfonsín, que hace meses que no para un minuto de recorrer el país”, se entusiasman en el seno del cobismo. Los operadores del vicepresidente aseguran que tanto desde el alfonsinismo como del cobismo harán lo posible para dejar de lado a Sanz, a quien ambos acusan por lo bajo de “traición”. En principio, los alfonsinistas le achacan haberse apartado del Morena para lanzar su propia candidatura y ahora patear el tablero para ir a agosto, dejándolos sin interna. Los cobistas, en cambio, lo cuestionan por su actitud cuando estuvo al frente del Comité Nacional, por haber aceptado hacer la interna en su momento, y por el armado político que tejió en Mendoza, que perjudicó al vice.
Un nuevo realineamiento de sectores internos se producirá ahora en la UCR, que se había adaptado al esquema de la interna de abril. Cobos buscará levantar su perfil y recuperar terreno en el escenario actual, que él había anticipado. “Al final Cobos tenía razón, no tenía sentido hacer la interna de abril”, dice sacando pecho un cuadro parlamentario del vicepresidente.
El manual de la derrota perfecta
Martín Rodriguez Yebra
LA NACION
30 de marzo de 2011
Ernesto Sanz bombardeó su propia criatura: fue él quien ideó el plan de internas anticipadas en el radicalismo, convenció a Ricardo Alfonsín, decidió postularse y anunció que Julio Cobos ya estaba fuera de la carrera hacia la Casa Rosada porque la oferta de la UCR se definiría “sí o sí” el 30 de abril.
La onda expansiva llenó de heridas al partido que él conducía hasta el inicio de su aventura presidencial. Aunque no lo dijo ayer, dejó correr sospechas sobre sus rivales internos y anunció que competirá en agosto en las primarias obligatorias que debe controlar la Justicia.
¿Qué ilusión de gobernabilidad transmite la UCR si antes siquiera de definir sus alianzas electorales muestra una división tan encarnizada? ¿Cómo instalar un mensaje de “institucionalidad” mientras se acusa a los propios y se eluden las reglas de juego acordadas?
La decisión de Sanz deja al radicalismo en un escenario aún más difícil que el que ya estaba para volver al poder. La indefinición hasta agosto incomoda al socialismo de Hermes Binner y al GEN de Margarita Stolbizer: los dos se sienten cerca de Alfonsín y distantes de Sanz y Cobos. Si tuvieran que elegir a ciegas, ante la obligación de anotar los acuerdos en junio, podrían incluso optar por un proyecto que les asegurase al menos la coherencia ideológica (como el que encarna Pino Solanas en Proyecto Sur). Elisa Carrió sintió convalidada su decisión de llevar a la Coalición Cívica por un carril separado.
Incluso si se siguen los argumentos que el sector de Sanz esgrimía hasta hace una semana, estirar la incertidumbre hasta dos meses antes de las elecciones generales es todo ganancia para el oficialismo, que tiene muy claro quién será su candidata: Cristina Kirchner.
Ricardo Alfonsín quedó indignado al descubrirse protagonista de una campaña virtual. En su afán por crecer, sumó a archirrivales -como Leopoldo Moreau-, a los que había prometido desterrar del poder radical durante su ascenso interno. La adhesión al ricardismo de casi todos los dirigentes que controlan desde hace años la estructura de la UCR le dio excusas a Sanz para instalar el fantasma del fraude. Es tan cierto como que su candidatura no pareció causar al menos hasta ahora el revuelo que él imaginaba en el tablero electoral. Lo admitió él cuando dijo ayer que no veía “suficiente conciencia en la sociedad” para participar en abril de unas elecciones internas.
En respuesta, las autoridades de la UCR amenazan con proclamar a Alfonsín su candidato oficial, en un acto que chocará con la ley. Nadie puede prohibirles a Sanz y a Cobos presentarse en agosto.
Confusión
El desconcierto no es patrimonio radical. Un par de horas antes de Sanz, Mauricio Macri anunció la fecha de las elecciones porteñas después de meses de dudas. Fracasó en su intento de unificar las elecciones, una empresa en la que invirtió engorrosas gestiones, pero que se desinfló a medida que crecía el miedo en Pro a una derrota doble en octubre.
Al final, Macri separó todo lo que pudo las elecciones locales de las nacionales. Y evitó desmentir definitivamente a su entorno íntimo, que le pide pelear la reelección y olvidarse de enfrentar a Cristina Kirchner. Hasta la precandidata Gabriela Michetti dice en público que no sería mala idea que Macri buscara un segundo mandato en la ciudad.
El jefe porteño hace movimientos que sus potenciales aliados del Peronismo Federal interpretan como titubeos. Francisco de Narváez ya le dijo en una reunión privada que espera que anuncie ya la candidatura nacional. Mientras tanto, negocia también con radicales y otros sectores del peronismo, en un intento de recuperar la posición que perdió en la provincia durante los meses en los que se embriagó con un sueño presidencial que choca con la Constitución.
Las otras cabezas del PJ disidente caminan por un laberinto. Mario Das Neves quedó malherido por el escrutinio manchado de sospechas en Chubut. Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá se encaminan a unas internas que todo su entorno quiere suspender por miedo a marcar un récord de baja participación. Felipe Solá ya no puede ocultar la incomodidad de hacer política en un espacio al que imagina encarrilado al fracaso.
El kirchnerismo se deleita con estos devaneos. Los desafíos de Hugo Moyano, las crecientes contradicciones ideológicas, el revival del reeleccionismo indefinido, el pacto con Carlos Menem, el revisionismo del crimen de María Soledad Morales y los tropiezos de gestión se administran más fácil con una oposición dedicada minuciosamente a escribir el manual de la derrota perfecta.