Alfonsin se impone en las internas de BsAs

Luego de las internas del partido radical en la provincia de Buenos Aires, Ricardo Alfonsín, hijo del ex-presidente argentino se impuso frente a Julio Cobos, actual vice presidente de la Nación y uno de los principales opositores a su propio gobierno.


UCR: Alfonsín le ganó a Cobos y ya convocó al Acuerdo Cívico
PorNicolás Wiñazki
Clarin
7 de junio 2010

Ricardo Alfonsín estaba descalzo, sus zapatos tirados por ahí, desordenados, iba y venía por la habitación 202 del Hotel Castelar, fumando, fumando mucho. A cada rato le alcanzaban un celular y escuchaba buenas noticias: ganaba en Mar del Plata, en San Fernando, en Quilmes. El rostro se le iluminaba: “¡Esto no puede ser! ¡Ya está!”. Efectivamente, ya estaba: su lista, la 27, ganó la elección interna de la UCR bonaerense. Él será delegado al Comité Nacional. Miguel Bazze es el presidente electo del Comité Provincia. Los primeros resultados de anoche los daban vencedores por alrededor del 60 por ciento de los votos.
Más allá de que los comicios eran solo para elegir cargos partidarios, la votación supone una victoria de Alfonsín sobre Julio Cobos, que apoyaba la lista que perdió, liderada también por lo históricos jefes territoriales del radicalismo de Buenos Aires, Leopoldo Moreau y Federico Storani.
En sus primeras declaraciones tras la confirmación del triunfo, Alfonsín llamó a la unidad de la UCR. Antes de que le preguntarab, dijo que no iba a hablar de su candidatura presidencial. Eso sí: pidió que vuelvan al partido Elisa Carrió, Margarita Stolbizer y el cobismo. También llamó a sostener la alianza nacional con el Socialismo. “Tenemos que consolidar el Acuerdo Cívico y Social, después veremos. Voy a caminar el país como un militante”. Eran argumentos que durante el atardecer le había repetido el jefe del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales, uno de los tantos dirigentes que compartió la intimidad de la victoria. Alfonsín había seguido el final de los escrutinios también junto a su compañero de fórmula, Bazze; el economista Mario Brodersohn; el senador Mario Losada, y el diputado Ricardo Gil Lavedra, entre muchos otros.
A las 20 y 20 de la noche recibió el llamado que terminó por convencerlo de que efectivamente había ganado. Era el vicepresidente, Julio Cobos, que quería felicitarlo por una victoria que sus aliados bonaerenses todavía no habían admitido en público. Alfonsín agradeció el gesto con absoluta cordialidad. Quedaron en verse esta semana. Cobos emitió después un comunicado. Dijo que “con esta elección, la Unión Cívica Radical convalida, fortalece y legitima el proceso de reunificación”. Con otro párrafo intento despegarse de la derrota de sus aliados: “El resultado no debe ser interpretado como el triunfo de un sector sobre otro, sino como una ponderación de los valores democráticos por los que tanto lucharon Alem, Yrigoyen y Alfonsín”. Según contó el propio Alfonsín en varias ocasiones, hasta último momento había intentado llegar a un acuerdo con Cobos, pero éste finalmente decidió seguir los consejos de sus aliados bonaerenses y liberó a sus dirigentes para que vayan a la interna. El vice, sin embargo, intentó mantenerse alejado de la campaña y no hizo ninguna declaración hasta anoche.
Más de 800 mil radicales de Buenos Aires estaban habilitados ayer para votar. Lo hicieron muchísimos menos, unos 120 mil, según los cálculos partidarios. Alfonsín esperaba hacer una buena elección pero hasta bien entrada la tarde se mostró prudente: era consciente que disputaba la interna con los viejos jefes territoriales de Buenos Aires. “¡Viejo, se nos dio después de diez años de lucha!”, festejaba, ya sabiéndose ganador. La tenedencia era inamovible pero él seguía pidiendo datos de diferentes distritos: “¿Qué pasó en Tigre?”. Según admiten sus propios rivales, la clave del triunfo fue la votación espontánea de una masa de afiliados “independientes”, que hace años que no se acercaban a los comités. A eso se sumó que los votantes fueron menos de los esperados en los distritos dominados por el “cobismo”, algo que pasó en San Isidro, cuyo intendente es Gustavo Posse.
Para salir a confirmar públicamente su victoria, Alfonsín esperó recibir el llamado de rigor de sus adversarios. Eso pasó a las nueve menos diez de la noche. Lo llamaron a Brodersohn. Él seguía descalzo.
Alfonsín ganó la interna radical y se posicionó para la pelea de 2011
Por Laura Capriata
La Nacion
7 de junio 2010

Apelando al recuerdo de su padre y con el voto de afiliados por fuera del aparato partidario, Ricardo Alfonsín se impuso ayer en la interna de la UCR bonaerense y quedó un paso más adelante en la pelea presidencial de 2011.
“Vamos a convocar a todos, a consolidar el proceso de recuperación y a llevar al radicalismo al gobierno en 2011”, anunció eufórico Alfonsín al evaluar el resultado de los comicios de ayer, en los que se eligieron las autoridades de la UCR provincial y distrital y los delegados bonaerenses al comité nacional. Sólo votó el 15% del padrón (unos 120.000 afiliados).
Alfonsín, del sector Radicales para el Cambio, tuvo un fuerte apoyo del grupo que en el nivel nacional lidera el jefe de bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales. Sus adversarios fueron Federico Storani y Leopoldo Moreau, discípulos dilectos de su padre, que no perdían una interna en la provincia de Buenos Aires desde 1983 y que habían recibido el implícito apoyo del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, hasta ayer el principal postulante radical a la presidencia, lo que le dio a la contienda un tono nacional.
Cerca de la medianoche, los datos extraoficiales arrojaban, sobre un 80% de mesas escrutadas, un 58% de votos para la lista de Alfonsín y un 42% para Eduardo Santín, referente de Moreau y Storani.
“Había una demanda mayoritaria de cambio que muchos no vieron venir”, analizó Alfonsín, en diálogo con LA NACION, tras la conferencia de prensa en la que anunció su victoria. Uno de los primeros en felicitarlo fue Cobos. Más tarde, Alfonsín recibió el saludo de las diputadas Margarita Stolbizer y Elisa Carrió, y del gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner.
En la UCR ayer interpretaban la victoria de Alfonsín como un espaldarazo a sus ambiciones presidenciales y un traspié para Cobos, aunque ayer, con los resultados en la mano, los dos procuraban restarle implicancias electorales.
“Antes de que me lo pregunten: No estaba en juego la disputa por las candidaturas”, se atajó Alfonsín, escoltado por Miguel Bazze, su amigo y flamante presidente electo del comité provincia.
“No debe ser leído como el triunfo de un sector sobre otro, sino como una ponderación de los valores democráticos por los que lucharon Alem, Yrigoyen y Alfonsín”, señaló Cobos en un comunicado.
Alfonsín y Cobos coincidieron, además, en un llamado de unidad de todo el partido y elogiaron que la elección se hizo sin irregularidades ni denuncias, a pesar de las múltiples advertencias que Alfonsín había hecho en las últimas semanas.
Sin embargo, cerca del vicepresidente no lo tomaron tan bien, a pesar de que pudieron imponerse en los municipios que gobiernan.
El intendente de Junín y cobista, Mario Meoni, dijo a LA NACION que “el Gobierno quería esta victoria, para decir que con Alfonsín vuelve el plan Austral”, y cerca de él consideraron que el avance de Alfonsín obligará a Cobos a ponerse en campaña antes de lo pensado.
“¡Es un alfonsinazo!”, festejaban en el primer piso del hotel Castelar, adonde desde las 17 fueron llegando Alfonsín y sus aliados.
En el resultado final fue decisivo el voto masivo del interior de la provincia, que ya se preveía apoyaría a Alfonsín, pero la mayor sorpresa fue su triunfo en varios lugares del conurbano, bastión histórico de Moreau y Storani.
“Ganamos en Lanús, Lomas, Morón, La Plata, San Miguel, Esteban Echeverría, San Fernando…”, anunció Alfonsín, asombrado. Como contrapartida, la lista de Santín no logró sacar la diferencia que esperaba en San Martín, Tres de Febrero y San Isidro, donde Moreau fue aliado al intendente local, Gustavo Posse.
“Hubo un fuerte voto espontáneo de mayores de 50 años que no militaron desde el 83, pero volvieron por el apellido Alfonsín”, admitieron desde el sector derrotado. A las 19, el búnker que habían instalado en las fundación que conduce Moreau, en Callao 58, todavía estaba desierto.
Malas noticias
A las 19.30, Storani y Santín dieron la cara, que ya evidenciaba malas noticias. “Siempre es más afortunado victimizarse, Alfonsín lo planteó como si él fuera David y nosotros Goliat, y fue al revés: él hizo una campaña con recursos gigantescos y nosotros, casi nada”, se lamentó Storani con LA NACION.
En el búnker de Alfonsín, los dirigentes de todo el país que le acercaron esos recursos no se animaban a festejar, incrédulos.
Además de Morales, estaban los diputados Ricardo Gil Lavedra (Capital), Eduardo Costa (Santa Cruz), Agustín Portela (Corrientes) y Carlos Ullrich (Chaco), entre otros, junto a Juan Manuel Casella, segundo en la lista de delegados al comité nacional que encabezó Alfonsín.
Faltó Ernesto Sanz, integrante del sector, pero que como presidente del partido decidió mantenerse al margen. “El radicalismo es el gran ganador de la jornada”, dijo cuando se conoció el resultado.
Debajo del escenario se quedaron los hermanos de Ricardo; sus sobrinos; el titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, y amigos del ex presidente, como Mario Brodersohn.
“Volveremos a ser Gobierno como en el 83”, resonó todo el tiempo, junto con ¡Alfonsín, Alfonsín! En cambio, cuando nombraron a Cobos, la barra contestó con un hostil: “Yo no me vendo por nada del mundo, a la UCR la llevo en el alma y a Alfonsín en el corazón”.
Alfonsín mandó callar el mensaje para el pasado kirchnerista de Cobos y enseguida convocó a “los que se fueron del partido”, desde el vicepresidente, Elisa Carrió hasta Margarita Stolbizer, y anunció que trabajaría para fortalecer el Acuerdo Cívico y Social que integraron junto con los socialistas.
Cerca de las 23, cerró la noche con un apretón de manos a Moreau y varios de los integrantes de esa lista que fueron hasta el hotel a felicitarlo.
120.000
Votantes
* Es el total de afiliados que según las estimaciones de la UCR concurrieron a votar. Había más de 800.000 en el padrón radical.
134
Distritos
* Los radicales votaron ayer en 134 distritos de toda la provincia de Buenos Aires.
GANADORES Y PERDEDORES JULIO COBOS
Vicepresidente de la Nación
Aliado de Leopoldo Moreau y Federico Storani, es uno de los derrotados de la interna, aunque ganaron varios de sus candidatos.
LEOPOLDO MOREAU
Ex diputado Nacional UCR
El dirigente bonaerense, junto con Storani, fue uno de los principales impulsores de la compulsa con Alfonsín y apoyó a Cobos.
ELISA CARRIO
Diputada Nacional
La líder de la Coalición Cívica festeja el resultado de la interna, ya que rechaza mantener su alianza con la UCR si Cobos es el candidato.