La visión de los encuestadores

El director de Poliarquía, Eduardo Fidanza estimó que un 70 por ciento de los bonaerenses rechazan las candidaturas testimoniales. Por su parte, Julio Aurelio de Aresco, pronostica una victoria del kirchnerismo en la provincia.


“El 65% dice que votará a un candidato opositor”
Laura Capriata
La Nación
11 de Mayo de 2009

Eduardo Fidanza no tiene dudas de que serán unas elecciones complicadas para el oficialismo, aunque reconoce que Néstor Kirchner sorprendió en la última semana y llegó la oficialización de su candidatura con un perfil más moderado. En una entrevista con LA NACION, el director de Poliarquía estimó que el 70% de los bonaerenses rechazan las candidaturas testimoniales y explicó la caída en las encuestas del matrimonio Kirchner.
-¿Cómo impacta la postulación de Kirchner?
-Tengo la sensación de que a pesar del deterioro de su imagen, Kirchner parece haber llegado al cierre de listas mejor de lo que podía pensarse hace unos días, quizá más por las dificultades que mostró la oposición para mostrarse cohesionada que por sus propios méritos. Aunque la nueva estrategia de Kirchner de besar chicos pueda dar alguna sorpresa.
-¿Qué hubiera cambiado si Scioli se postulaba solo?
-Hubiera tenido una ventaja mayor, de 7 u 8 puntos, sobre De Narváez. Hoy cualquier lista que incluya a Kirchner baja 4 o 5 puntos.
-¿Por qué?
-El representó un perfil de liderazgo fuerte, polarizador y confrontativo, con buenos réditos hasta 2006, pero la clase media empezó a ver ese estilo como contraproducente y a rechazarlo. Además, cuando se peleaba con distintos actores económicos y mantenía 60% de imagen positiva, el país crecía al 9% y la economía marchaba bien. Los sectores medios tienen mayor tolerancia a cualquier liderazgo con bonanza económica y se vuelven más sensibles y críticos cuando hay problemas.
-¿Las candidaturas testimoniales benefician o perjudican al kirchnerismo?
-Cayeron muy mal en la opinión pública. En la provincia, el 70% las rechaza, sólo un 20% está a favor y el 10% restante no sabe. Contribuyeron a deteriorar más la imagen del matrimonio Kirchner, que cayó 3 o 4 puntos en las últimas dos semanas. Hoy los dos están muy parejos, entre los 25 y los 30 puntos de imagen positiva y con más de 40 de imagen negativa.
-¿Por qué cae la imagen de la Presidenta?
-Hoy la opinión pública está enojada y saturada. Hay saturación de la comunicación mediática, con la Presidenta dando uno o dos discursos por día, con reiteración temática, y eso genera rechazo, y también hay prejuicios hacia la mujer en un rol ejecutivo.
-¿Quién ganará en la provincia?
-Por ahora las dos fracciones del PJ compiten por el primer lugar, pero desde la muerte de Alfonsín hay un crecimiento del tercero, el panradicalismo. No hay una división en tercios. En promedio, el 65% de los bonaerenses dice que va a votar a un opositor y el 35%, al Gobierno. La cuestión es cómo se distribuye ese 65%, porque si un 10% vota a partidos menores, va a perjudicar a Stolbizer y a De Narváez.
-¿Cómo quedará el Congreso?
-El kirchnerismo va a perder diputados. En Buenos Aires necesita el 45% de los votos para retener las 20 bancas que pone en juego. En la Capital necesita el 24%; en Córdoba necesitaría el 36% y van cuartos, detrás de Juez, Schiaretti y la UCR. En Santa Fe están terceros y necesitarían el 28% de los votos. Es como el tenis, cuanto más se gana, más difícil es después mantenerse.
-¿La ventaja de Michetti en la Capital es definitiva?
-Es superior a 10 puntos, pero la incorporación de Carrió está ayudando a subir a Prat-Gay. Se verá si es suficiente para alcanzar a Michetti.
-¿Qué le aconsejaría al Gobierno?
-Moderar el estilo. Kirchner es una figura desmesurada, pero hoy hay otro tipo de demandas: diálogo, consenso, mejora institucional.
Poliarquía no participa en ningún comité de campaña. En los últimos tiempos trabajó para los gobiernos de Capital Federal, Buenos Aires y Tierra del Fuego y para la UCR y el socialismo.
“La mejor campaña es dedicarse a gobernar”
La Nación
11 de Mayo de 2009

Julio Aurelio está convencido de que la estrategia que más beneficiaría al Gobierno en esta campaña sería mostrarse totalmente abocado a la gestión. El director de la consultora Julio Aurelio SA (Aresco) cree que el apoyo del conurbano será fundamental para que el kirchnerismo revierta el voto en contra que tendrá en el interior bonaerense y que estas elecciones dejarán un desafío importante para el oficialismo: recurrir a la negociación política y el consenso en un Congreso donde no conservará las mayorías que hoy tiene.
-¿Por qué Kirchner pasó de anunciar que si no gana llegará el caos a la postura actual de recorrer barrios y escuelas?
-Se animó a leer bien las encuestas. Se habrá dado cuenta de que en ningún caso le rindió; ni siquiera entre la propia gente que concurría a los actos en los que decía eso.
-¿Qué debería hacer el Gobierno en esta campaña?
-Cuando las cosas no van bien, las campañas no resuelven nada. Convalidan cosas que la gente percibe desde su sentido común. Mi idea es que, con una campaña muy lograda, el que anda mal puede hundirse del todo y el que anda bien puede terminar mejor. En virtud de ese criterio, les diría que se dedicaran lo menos posible a la campaña y el ciento por ciento a gobernar, a mostrar su capacidad para resolver los problemas de la gente. Es la mejor campaña que pueden hacer.
-¿Cuáles son esos problemas?
-Varios. La idea de inseguridad sintetiza varias cosas; no es solamente el miedo a que te maten, sino un estado anímico que impide tener confianza, optimismo, buenas ondas. Este año hubo un bajón fuerte en las expectativas del futuro; el punto de inflexión fue el conflicto con el campo. Ahí cambiaron todas las curvas de los gráficos. Hasta ahí, la imagen positiva de Cristina Kirchner era muy favorable y la gente creía que el año siguiente iba a ser mejor. Ahora no. La gente no le ve envergadura ni al Gobierno ni a la oposición; hay una percepción crítica del sistema político y una demanda de cambios más profundos, que no sé cómo se van a manifestar.
-¿Va a ganar el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires?
-Los resultados van a ser muy diversificados territorialmente. Aunque la mayor parte del territorio de la provincia vote contra el Gobierno, hasta hoy ganarían igual, por la concentración del padrón del conurbano.
-¿Dónde sería el mayor contraste?
-Las tres ciudades más grandes de la provincia, La Plata, Bahía Blanca y Mar del Plata, podrían repetir una derrota del Frente para la Victoria, como ya pasó en 2007, pero las tres sólo representan el 10% del padrón. Y las 10 ciudades que le siguen, otro 10%. En cambio, en el conurbano está el 60% del padrón. Entonces, aunque en esas ciudades Kirchner quede tercero detrás de De Narváez y Stolbizer, no influye tanto en el resultado total.
-¿Qué desafíos le van a dejar las elecciones al Gobierno?
-Llevar adelante sus proyectos en situaciones más adversas que las actuales en el Congreso; van a tener que incrementar la predisposición al diálogo, la negociación política y la búsqueda de consenso.
-¿Qué dirigentes pueden emerger de estas elecciones?
-Hay figuras más visibles: Scioli, Macri, Cobos, pero no hay liderazgos contundentes y consensuados. Puede ser que con un buen resultado Scioli neutralice un poco la imagen negativa del Gobierno. Cobos es un fenómeno político muy importante, pero condicionado por ser vicepresidente. Tampoco hay que descuidar a Kirchner, que, si triunfa, puede mantenerse en el tablero.
Julio Aurelio no integra ningún comité de campaña. En los últimos meses, trabajó para los gobiernos de Capital, Buenos Aires, Chaco, Chubut y Córdoba y para diferentes empresas.