Corradi: El gobierno ensilló antes que llegue el aguazón

El Dr. Corradi de la Universidad de Nueva York analizó que el adelantamiento de las elecciones logrará que el kirchnerismo mantenga el apoyo necesario para seguir gobernando antes que la crisis económica mundial golpee más fuerte al país. “La disminución de recursos acota la disponibilidad de recursos redistributivos. Al fin de cuentas, no hay cosa mas triste que un populismo con pocos recursos, porque se vuelve un populismo con poco pueblo. Por Hugo Passarello Luna


Juan Eugenio Corradi. Profesor titular de sociología en la New York University, donde también fue decano de la Escuela de Posgrado. Docente e investigador en varios países (Argentina, EE.UU., Canadá, Francia e Italia). Autor de numerosos artículos y libros en varios idiomas, sobre política, cultura y desarrollo. Actual presidente de South-North Development Initiative de Nueva York y co-editor de la revista virtual Opinión Sur en Buenos Aires. Su último libro en español se titula Los hilos del desorden. Primeras trayectorias geopolíticas del siglo XXI. Su deporte principal es la navegación a vela oceánica. Website personal www.juancorradi.com.ar
1. Luego de dos años de presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, el conflicto con el campo y con la derrota electoral en Catamarca en marzo de 2009 ¿Cree usted que el panorama electoral ha cambiado desde las elecciones presidenciales de 2007 siendo ahora desfavorable al kirchnerismo? Si es así ¿Cuál cree usted que fueron las principales causas que llevaron a esta situación? De no ser así, ¿Cuál cree usted son las razones de la fortaleza del movimiento kirchnerista?
El binomio que gobierna a la Argentina se enfrenta a un triple dilema. Se esta quedando sin dinero; se esta quedando sin tiempo, y se esta quedando sin suficientes votos. Esta triple escasez pone en peligro el principal proyecto político de los Kirchner, que es quedarse en el poder sine die, por medio de alternancias sucesivas –primero el, luego ella, luego el, y así indefinidamente, hasta que, como en los votos matrimoniales, “la muerte nos separe.”
Para analizar este programa político tan peculiar, su ejecución presente y sus perspectivas futuras habría que recurrir a términos que rayan en el oximoron. Por ejemplo, Néstor Kirchner es indiscutiblemente el poder detrás del sillón presidencial de su esposa, la presidenta, y oficia al mismo tiempo de ministro de finanzas. De no ser por las elecciones periódicas que son de rigor en democracia, el régimen seria una regencia. Tal como están las cosas, hay que utilizar calificativos como “ex-presidente en pleno ejercicio.” Nos recuerda al dúo Putin/Mevdevev. Con disminución de recursos, necesitan afirmarse en el poder con medidas cada vez mas audaces.
2. En las últimas elecciones nacionales la oposición no pudo brindar una alternativa que convenciera a la ciudadanía ante la propuesta kirchnerista y se mostró desunida formando alianzas que duraban lo que dura una campaña ¿Cuáles han sido, —a su juicio— las claves para entender la imposibilidad de formar una oposición fuerte? ¿Cree que en estas elecciones el escenario opositor será diferente?
No será diferente. Las perspectivas de una acción coordinada por parte de la oposición se ven disminuidas por la movida sorpresiva del adelanto de las elecciones. Los Kirchners siguen manejando a su antojo el juego electoral. Seria injusto atribuir la responsabilidad exclusive de semejante concentración de poder a la casa presidencial de los Kirchner. En realidad, una de las razones principales de su poder reside en una oposición invertebrada, que no logra salir de su condición de puchero de partiditos, sin una visión alternativa para el desarrollo del país, en esta época aciaga. Las claves de esta debilidad son el personalismo, la mediocridad intelectual y la distancia ideológica de los partidos de oposición. Mientras continúe el impasse, los Kirchner tendrán buena chance de mantenerse al mando del país.
3. La última elección nacional estuvo signada por varias alianzas partidarias (Frente para la Victoria, Coalición Cívica, Una Nación Avanzada) compuestas ellas por varios miembros de partidos políticos tradicionales. ¿Cree que esta elección presentará el mismo escenario partidario? ¿Cuál cree que será el futuro de los partidos políticos tradicionales (PJ, UCR)?
Los partidos tradicionales no juegan bien sus cartas. No lograran unirse y menos aun con plazos acortados. Les daré un ejemplo. Ni Néstor ni Cristina Kiechner son verdaderos estadistas. Son, eso si, astutos tácticos de la política electoral. Juegan con la oposición como, en la letra del tango Mano a Mano, “juega el gato maula con el mísero ratón.” Uno de sus principales opositores es el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, don Mauricio Macri. Es un político de centro derecha, vástago de una familia italo-argentina de negocios, fue presidente de uno de los 2 clubes de fútbol principales, y es un hombre con buenas relaciones en el sector no-oficialista del justicialismo. Se trata de una versión joven, no comprometida financieramente, y mas suave, del primer ministro de Italia, don Silvio Berlusconi. Tiene apoyos significativos en las clases medias, en particular la clase media porteña. Por razones de su propia conveniencia, Macri decidió adelantar las elecciones municipales de octubre a junio. Fue una movida táctica que no suscito demasiadas criticas (menos que las criticas suscitadas por las maniobras del alcalde de Nueva York para hacerse reelegir en un tercer mandato). Pero fue una movida miope. Sus acciones se volvieron contra el, en una especie de boomerang político. El binomio Kirchner aprovecho para copiar la medida, y mando sorpresivamente un proyecto de ley para adelantar las elecciones legislativas nacionales, del 25 de octubre al 28 de junio.
4. Luego de las dificultades para votar que se tuvo en la ultima elección nacional, con electores votando hasta dos horas después del cierre, se discutió a nivel nacional y provincial la necesidad de hacer una reforma electoral (en el caso de la provincia de Córdoba efectivamente se realizó) en la que se incorporen, entre otras cosas, la boleta única, el voto electrónico, el voto no obligatorio, y la creación de un ente electoral que no dependiera del Poder Ejecutivo. ¿Considera usted factible y necesario la posibilidad de una reforma electoral? ¿Cuáles serian a su juicio los principales elementos que debieran ser debatidos en una posible reforma?
Me limito a comentar la tan mentada boleta única como elemento importante de la reforma. La implementación de la boleta única seria una extensión a nivel nacional de la reforma ya aprobada en Córdoba. No es original. Yo soy votante en Nueva York, y aquí utilizamos desde 1898 el sistema de boleta única, solo que lo hacemos con una maquina en el cuarto oscuro, ya que en Nueva York no hay todavía voto electrónico. Se usa en muchos países sin mayores inconvenientes. La boleta única debera reemplazar a la boleta partidaria que imprime cada agrupación política. La boleta única será impresa por la Justicia Electoral y entregada a cada elector, el día de la votación, por el presidente de mesa. Tendrá un casillero en blanco al lado de cada postulante para que el elector pueda marcar con una lapicera al que prefiere. En Nueva York en vez de lapicera se usa una palanquita mecánica en el cuarto oscuro. Con respecto al voto obligatorio, la tendencia internacional es de hacerlo optativo y no obligatorio. Nuestra obligatoriedad es un tributo a la influencia francesa, de corte rousseauniano, es decir democrático pero totalitario.
5. En líneas generales ¿Cuáles cree serán los principales desafíos de esta administración luego de las elecciones legislativas?
Parecen pensar que la situación económica en octubre será mucho peor que la situación económica en junio, con lo que corren el riesgo de perder gran cantidad de votos, sobre todo en el conurbano de Buenos Aires, base tradicional y ultimo reducto de su fuerza electoral. Ya con anterioridad, la disminución de recursos a la caja fiscal del gobierno central los había obligado a echar mano a los fondos de pensión, contando en buena medida con la aquiescencia de quienes se verán, pero solo en un futuro lejano, afectados por esa medida. El conflicto con el campo los tenia maltrechos, y la perdida reciente de las elecciones en Catamarca fueron todos signos de mal agüero. Gastar lo que queda y lo antes posible para conseguir votos se volvieron las piezas claves de una estrategia que no podía vacilar frente a algunos escrúpulos institucionales.
Los Kirchner calculan que las elecciones anticipadas les darán una mayor probabilidad de mantener sus apoyos y seguir gobernando, en condiciones de deterioro económico y posibles protestas sociales, que ya se hacen sentir en otras latitudes. La disminución de recursos no afecta por el momento, el pago de la deuda, pero si acota la disponibilidad de recursos redistributivos. Al fin de cuentas, no hay cosa mas triste que un populismo con pocos recursos, porque se vuelve un populismo con poco pueblo. No se trata aquí, como dicen los gauchos, de “desensillar hasta que aclare,” sino de ensillar lo antes posible antes de que llegue el aguazon.
Cuentan, por añadidura, con una ventaja de naturaleza táctica: no dejan a la oposición un margen de tiempo suficiente como para coordinar sus acciones. Se trata de un perfecto juego de truco.
Los Kirchner juegan bien sus cartas, en particular las 3 principales en esta partida de truco electoralista: el naipe del tiempo, el naipe de los recursos, y el naipe de la sorpresa, es decir, el comodín. Desde la perspectiva de quienes se sientan en el poder, el juego es brillante. Pero la movida le hace pagar –como casi todas las movidas del ejecutivo—un fuerte precio al país, a las instituciones, a los plazos pactados, al sistema de partidos, a la transparencia y responsabilidad frente al electorado, y a la posición eventual del país en el nuevo mundo geopolítico que se avecina. Este mundo por venir vera un Brasil a gran distancia de la Argentina, y nuestros vecinos mas chicos (Uruguay y Chile) en mejor salud política, economía y social. El sistema de partidos en Argentina quedara con un solo jugador hegemónico pero maltrecho, y una serie de otras fuerzas fragmentadas.
El estilo Kirchner de gobierno, sobre todo en condiciones de debilidad partidaria, se alimenta de tensiones y del fomento de conflictos: conflictos con países vecinos, conflictos con sectores productivos, conflictos con las clases medias urbanas –en fin, conflictos con casi todos los actores principales. El resultado es paradójico: Los Kirchner pueden mantenerse en el poder, pero a costa de medidas cada vez mas arbitrarias y en un terreno social cada vez mas hostil. El país merece mejor destino.
Si la crisis mundial empeora significativamente, y en ausencia de un buen sistema político partidista, los Kirchner pueden sucumbir frente a la protesta inorgánica por un lado, y a la conspiración de barones justicialistas y gobernadores por el otro. Hasta hoy, el binomio gobernante ha tenido la barra del timón con vientos francos. ¿Serán capaces de transformarse en buenos pilotos de tormenta?