Provincia a Provincia frente al posible adelanto

Tras la inesperada decisión del Gobierno de anticipar de octubre a junio los comicios nacionales de renovación parlamentaria, argumentando que ante la crisis internacional no se puede “embarcar a la sociedad en una discusión permanente”, aclaramos como se desarrollarian las elecciones en cada provincia argentina.


El mapa de las provincias elección por elección
Página 12
14 de Marzo 2009
Buenos Aires: El gobernador Daniel Scioli decidió seguir la estrategia delineada por la presidenta Cristina Fernández y anunció que las elecciones legislativas bonaerenses serán también el 28 de junio. Evaluó la medida como “una sana decisión para la democracia del gobierno nacional”.
– Ciudad de Buenos Aires: Tal como anunció Mauricio Macri anteayer, las elecciones legislativas porteñas serán el 28 de junio. La movida de la Casa Rosada dejó trunca su intención de desdoblar los comicios porteños respecto de los nacionales y, finalmente, los porteños votarán legisladores locales y nacionales de una sola vez.
– Santa Fe: En la provincia gobernada por el socialista Hermes Binner se realizarán internas abiertas el 28 de junio, en coincidencia con los comicios nacionales. El 30 de agosto tendrá lugar la elección de cargos provinciales.
– Córdoba: Los cordobeses sólo concurrirán a las urnas el día de la elección a nivel nacional porque este año no se realizarán elecciones legislativas provinciales. El gobernador Juan Schiaretti admitió que el “adelantamiento de las elecciones legislativas sorprenden al PJ de Córdoba sin sus candidatos instalados”.
– Mendoza: El gobernador peronista Celso Jaque se mostró de acuerdo con el adelantamiento de las elecciones nacionales, al tiempo que el ministro de Gobierno provincial, Mario Adaro, garantizó que los comicios “no se desdoblarán”.
– Salta: El gobernador kirchnerista Juan Manuel Urtubey respaldó la decisión de la presidenta Cristina Fernández, pero aclaró que “la legislación provincial nos obliga a elegir en internas abiertas y simultáneas a los candidatos provinciales y los tiempos no nos dan para votar todo junto en junio”. La idea es que las internas coincidan con la votación nacional.
– Jujuy: El mandatario oficialista Walter Barrionuevo anunció que unificará los comicios de esa provincia con los nacionales.
– Santiago del Estero: No tiene comicios locales este año y sólo elegirá legisladores nacionales el 28 de junio.
– San Juan: El gobernador José Luis Gioja explicó que “este año elegimos tres diputados nacionales, no tenemos elecciones locales. Vamos con la fecha que fije la Nación”.
– Corrientes: Es la única provincia que debe elegir gobernador durante 2009. El cobista Arturo Colombi no tomó una determinación frente al cambio de escenario determinado por la anticipación de las nacionales.
– Chaco: Jorge Capitanich calificó la decisión de Cristina Fernández como una “medida adecuada”. Aclaró, de todos modos, que primero se debe dar un debate en la Cámara de Diputados chaqueña, donde el PJ tiene minoría.
– La Rioja: El gobernador Luis Beder Herrera confirmó que unificará la fecha de comicios.
– Tucumán: El gobernador José Alperovich anuncio que seguirá el mismo camino que el Ejecutivo nacional.
– Santa Cruz: El gobernador Daniel Peralta adelantará las elecciones provinciales al 28 de junio.
– Tierra del Fuego: En la provincia gobernada por Fabiana Ríos tenían pautadas para el 17 de mayo las internas para definir a los candidatos para cargos provinciales. Ahora empezaron a evaluar una posible modificación del calendario electoral.
“Sería casi suicida seguir de campaña”
Daniel Miguez
Página 12
14 de Marzo 2009
Sorpresivamente, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer que enviará al Congreso un proyecto para adelantar al 28 de junio las elecciones legislativas nacionales que estaban previstas para el 25 de octubre. Lo justificó con el argumento de que ante la crisis mundial que amenaza a la Argentina “sería casi suicida embarcar a la sociedad en una discusión permanente de acá octubre”. La decisión se anunció un día después de que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, fijara para la misma fecha los comicios en la ciudad de Buenos Aires, con la intención de separar las elecciones de legisladores locales y nacionales. Los dirigentes de la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica reaccionaron en contra, mientras que agudizó las diferencias en el peronismo disidente y en el PRO sembró dudas. Esto le permite al oficialismo augurar que reunirá los votos suficientes para que la ley sea aprobada, según estiman, en menos de dos semanas.
Según pudo saber Página/12, la posibilidad la venían evaluando en secreto la Presidenta y su esposo Néstor Kirchner, pero el anuncio de Macri de adelantar los comicios en Capital los precipitó a tomar la decisión, que les fue comunicada el jueves por la noche a algunos funcionarios en la quinta de Olivos. Desde las 9 a las 10.30 de la noche la Presidenta y el titular del Partido Justicialista estuvieron desgranando el tema con el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; los jefes de bloque en el Senado, Miguel Pichetto, y en Diputados, Agustín Rossi, y el experimentado operador peronista Juan Carlos “Chueco” Mazzón.
La conclusión a la que habría arribado la Presidenta fue que la crisis comenzará a sentirse fuerte en 2009 y eso le ocasionará al Gobierno un desgaste natural que sería potenciado al máximo por la oposición y la fuerte alianza mediática que se constituyó en su apoyo.
“Esperar hasta octubre sería una sangría inútil porque los ‘muchachos’ (en referencia a algunos medios de comunicación) nos van a ir horadando. Cristina vio que era el momento de jugarse a suerte o verdad, con los riesgos electorales que esto también implica”, especularon.
Hasta hace pocos días muchos funcionarios y dirigentes del PJ consideraban que el pronóstico electoral les era favorable y que hasta octubre podía aumentar o disminuir sus chances si el Gobierno lograba o no atenuar los efectos de la crisis. Hoy por hoy, según las encuestas que manejan en la Casa Rosada, el oficialismo está duplicando al principal candidato de la oposición, ya sea Felipe Solá o Francisco de Narváez.
Pero también en el Gobierno juran que no se trata de una mera especulación electoral, sino que la decisión de adelantar las elecciones “sinceramente tiene que ver con lo que dijo Cristina: una campaña electoral en medio de esta crisis sería muy malo para el país”.
La Presidenta durante un acto en Rawson, Chubut, lo dijo así: “He decidido enviar este lunes un proyecto para convocar a elecciones el 28 de junio para todos los argentinos. No reniego de la contienda electoral. Pero lo cierto es que los argentinos no podemos tener una serie de elecciones de acá a octubre, teniendo en cuenta la crisis”.
Al hacer el anuncio la Presidenta estaba acompañada por Kirchner y los gobernadores patagónicos Mario Das Neves (Chubut), Jorge Sapag (Neuquén), Miguel Saiz (Río Negro), Fabiana Ríos (Tierra del Fuego) y Daniel Peralta (Santa Cruz) y el salteño Juan Manuel Urtubey.
Allí la Presidenta llamó a “superar el escollo electoral”, porque “hay que tirar todos para el mismo lado y para eso se necesita un clima tranquilo, no de elecciones”, en un momento de crisis internacional, la cual, dijo, es “más grave de lo que aparece en los medios”.
También invitó a las provincias a fijar el 28 de junio como fecha para las elecciones locales. “Invito a todas las provincias argentinas, en la medida en que sus Constituciones lo permitan, a hacer las elecciones el mismo día. No se puede estar en medio de este desastre en una feria y maratones de elecciones”.
Al abundar en los motivos de su decisión afirmó que “sería casi suicida embarcar a la sociedad en una discusión permanente de acá a octubre”. Y agregó: “Es necesario que todos sepamos que tenemos que hacer un esfuerzo para superar diferencias estériles”.
No pasó por alto el dato de que Macri había decidido el día anterior adelantar los comicios locales en la Capital Federal, como ya lo había hecho antes el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, con los de su provincia, o Eduardo Brizuela del Moral en Catamarca. “Necesitamos tranquilidad, apertura, diálogo alejado de los intereses sectoriales, que demanda de una actitud diferente. No podemos tener una permanencia de elecciones de acá al 28 de octubre, en el marco de la crisis fenomenal, en el marco de que ya hubo distritos que la adelantaron”, señaló.
“Lo que está pasando en el mundo –agregó la Presidenta– es mucho más grave de lo que aparece en la televisión o en los medios. Miles de personas se quedan sin trabajo todos los días, se pierden casas, los bancos no saben cuánto van a durar, nadie puede predecir dónde termina esto.”
Luego Kirchner aportó un elemento, en el que quizás pueda entreverse un eje de la campaña electoral, cuando sostuvo que “aquí, lo importante es la gobernabilidad de la Argentina”.
Por su parte, Rossi, en diálogo con Página/12, les restó validez a los argumentos de quienes decían que la ley para que puedan cumplirse los nuevos plazos electorales debe aprobarse antes del 28 de marzo. El proyecto ingresará el lunes próximo y el oficialismo espera tratarlo dos días después. “No hay plazo máximo, por lo tanto cuando tenga despacho de Comisión, vamos a pedir una sesión especial. Espero que el miércoles lo tratemos en el recinto”, dijo el diputado.
Rossi considera que en Diputados el proyecto tendrá los votos suficientes para su aprobación. Desde el oficialismo aseguran que, aún con críticas, ya adelantaron que votarán favorablemente o al menos darán quórum, los bloques del PRO y el peronismo disidente, más el SI.
De ser así, el proyecto pasará rápidamente al Senado, donde Pichetto también cree que podrá reunir mayoría. La senadora Hilda “Chiche” Duhalde ya dijo que votará afirmativamente, y desde el kirchnerismo dicen que su colega Carlos Reutemann también avisó su voto positivo.
Además de todas las manifestaciones a favor, cosechadas en gobernadores y legisladores oficialistas, desde la oposición Chiche Duhalde dijo: “Yo votaría el proyecto”. Y De Narváez sostuvo: “Cuanto antes se apruebe, mejor”. Es que el peronismo disidente había escuchado con desazón que Macri adelantaba las elecciones locales privándolos de hacer campaña junto a la figura mejor posicionada de ese espacio, Gabriela Michetti. Ayer se reanimaron con el anuncio de la Presidenta. También Macri dio su visto bueno, ya que la nueva situación lo hizo zafar de las inevitables presiones que iba a tener del peronismo disidente.
Por el contrario, el presidente de la UCR, Gerardo Morales, y los dirigentes de la Coalición Cívica, Margarita Stolbizer, Patricia Bullrich y Adrián Pérez, salieron a fustigar la decisión, que le resta posibilidades a su espacio, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires, ya que Elisa Carrió, después de un día de gracia, volverá a tener a Michetti protagonizando la misma campaña desde la vereda de enfrente.
La mejor defensa es un buen adelanto
Mario Wainfeld
Página 12
14 de Marzo 2009
La movida, aseguran confidentes del primer nivel del gabinete, se venía cocinando a fuego lento desde hace semanas, pero la decisión (como de costumbre) se tomó de improviso, desconcertando a propios y extraños. El jueves a la tarde, en Olivos, la Presidenta la comentó y compartió con Néstor Kirchner, Carlos Zannini, Florencio Randazzo, Agustín Rossi, Miguel Pichetto y Juan Carlos Mazzón. Los restantes ministros se desayunaron ayer, a la hora adecuada: Randazzo los fue anoticiando en la mañana.
La sorpresa, el control de la iniciativa es una obsesión de los Kirchner, practicaron su juego favorito. Adelantar las elecciones, en un momento trabado de su trayectoria, es tomar varios riesgos, incluido el de un rechazo (o una demora) en el Parlamento. Salen hacia adelante, en una apuesta a todo o nada que tiende a confirmar la hipótesis de que Kirchner será cabeza de lista en Buenos Aires, en junio si todo les resulta bien.
El detonador final fue el desdoblamiento de los comicios en Capital. “Los dos gobernadores opositores de distritos más grandes adelantan, eso nos determina (y justifica) a nosotros”, describen por separado dos de los que estuvieron en Olivos. Como diría Borges, sus discursos son tan similares que dan la idea de que lo discurrieron antes.
Cristina Fernández de Kirchner adujo la necesidad de acortar el período de campaña electoral en medio de la crisis y aludió a los desgajamientos provinciales. El argumento es atendible, aunque obviamente no es la única motivación. En el oficialismo piensan que la oposición llegará más desarmada a junio que el Frente para la Victoria (FpV), “ellos tienen que resolver todas sus internas, nosotros ya mandamos a imprimir las boletas”, exagera un paladín kirchnerista, pero cree no mentir.
En el Gobierno se calcula que los efectos del colapso capitalista mundial se acentuarán andando los meses y prefieren competir con la foto de hoy. No es su mejor foto desde 2003, más bien al contrario, pero acaso supongan que en octubre el horizonte será más oscuro.
– – –
Como corresponde. La oposición reaccionó previsiblemente, cada cual atendiendo a su propio juego. La Coalición Cívica y la UCR a su rastra, cuestionando todo lo que mociona el Gobierno, convencido de que su andarivel es el de mayor polaridad.
Mauricio Macri reprochándole falta de seriedad al oficialismo, pero sin ponerse de punta con la nueva fecha, acaso acotado por su jugada del jueves. Francisco de Narváez alardeó de querer salir al ring. Felipe Solá fue el más severo con el Gobierno, hasta atizó la amenaza de fraude que un socio reciente del oficialismo no debería manejar con tanto desparpajo. Detalle digno de mención: los tres mosqueteros del Properonismo aparecieron cada uno por su lado y se expresaron diferente. Tal vez sus posicionamientos internos expliquen sus diferentes posturas: De Narváez puntea en las encuestas y reclama apelar a ellas para fijar cabeza de lista. Solá apuntaba a ir creciendo mediáticamente, instalando su figura en otras ligas. Macri quiere amurallar su territorio, por encima de todo, como sinceró anteayer,
– – –
Lo que fuera, si breve… La ley enviada al Congreso podrá ser valorada como buena o como mala, nadie podrá negar que será breve. Tendrá dos artículos de fondo, uno suspendiendo “por esta única vez” el cronograma fijado en la vigente normativa electoral (artículo 53), otro fijando la fecha del convite.
En el oficialismo, claro, se confía en juntar los votos necesarios, aunque de modo ajustado. Además de los del “palo” (el adelantamiento era pedido por los gobernadores más cercanos) computan al peronismo disidente, incluido a Carlos Reutemann. “Mide bien ahora, el conflicto con el campo no lo lastima, cuanto antes se vote, mejor para Lole”, tabula un comprovinciano que conoce el paño. El ARI de Tierra del Fuego, el Movimiento Popular Neuquino se incluyen en el optimista poroteo oficial. Y se descuenta que en el Senado no han de volver los desgajamientos padecidos cuando se debatieron las retenciones móviles: el pampeano Rubén Marín, los cordobeses entre otros, tienen intereses propios compatibles con los del gobierno nacional.
A primera vista, da la impresión de que hay altas posibilidades para que la ley se apruebe. Luce más peliagudo que se consiga en el tiempo record necesario para que se confirme la fecha del 28 de junio. Imposible is nothing, aventuran los operadores parlamentarios kirchneristas mientras fatigan las pilas de sus bonitos celulares.
– – –
Memorias del pasado. El manejo de los calendarios y leyes electorales no es un invento actual. Los gobernadores, de cualquier pelaje o color partidario, se valen de las fechas del mismo modo inconsulto que eligió la presidenta Cristina. Mal de muchos no es consuelo de nadie, pero sí una referencia insalvable sobre la cultura política compartida.
Hay varios precedentes relevantes de cambios en las reglas de juego y de discrecional uso de las fechas. Raúl Alfonsín adelantó al máximo posible la elección presidencial en la que Carlos Menem venció a Eduardo Angeloz. La idea era mitigar el peso de la pérdida de gobernabilidad y la crisis económica. La UCR perdió cómoda, hubo anomia social e hiperinflación, debió anticiparse la transmisión del mando, firmando un cheque en blanco a favor del riojano. El costo político e histórico de la movida fue enorme, pero el cataclismo institucional se evitó, por haber un presidente legitimado para reemplazar al gobierno que se caía a pedazos.
El régimen de neolemas acuñado por el duhaldismo fue seguramente inconstitucional, pero significó un aporte en la emergencia política y un freno a los afanes de Carlos Menem. Todo el resto del arco político y los votantes la convalidaron. El cronista no quiere expresar nada enfático respecto del Via Crucis de los fines y los medios pero, en su modesto ver, ése fue un ejemplo de un instrumento opaco si no nulo pero virtuoso en sus efectos.
El proyecto que nos distrae es más “chiquito” que esos antecedentes de mayor porte. Será legal si el Congreso lo valida pero jamás un dechado de calidad institucional ni de construcción de consensos. Los opositores que gobiernan o gobernaron, que cometieron “picardías” similares, no tienen el CV limpio para despotricar. Más vale que no se privarán, anyway.
– – –
Horizontes fugitivos. Los competidores, de tan vivarachos, hacen mutar el escenario en cuestión de horas. Da pereza consignar datos ostensibles que un nuevo golpe de dados puede desbaratar.
El jueves, la Capital proponía un paseo para Elisa Carrió, ahora da la impresión de ponérsele cuesta arriba. En espejo, queda el macrismo. Las observaciones son lógicas pero coyunturales. Por ejemplo, queda por verse la real talla de Gabriela Michetti como candidata, su garra para disputar el liderazgo con Lilita, una adversaria con espolones en campaña.
Vayan algunas referencias menos patentes, antes de llegar al consabido final abierto. La primera es que el oficialismo renuncia tácitamente a mejorar su reputación y su intención de voto antes de las elecciones. La obra pública, supuesto motor de la economía y de las adhesiones, no obrará beneficios palpables en el breve lapso que antecede a la votación. Ni puede suponerse que un Congreso en plena cinchada pueda parir medidas sociales sensibles con repercusión social inmediata. Sería lógico que tampoco alcanzara tratamiento parlamentario antes de junio la Ley de Radiodifusión, que se presentará con pompa y circunstancia el miércoles próximo. La modificación exige un debate social previo y huele a inoportuno agregar una batalla en la ardiente fragua de la campaña.
Las encuestas le dan bien a Kirchner, dicen en su torno. El hombre no dice “sí” pero se comporta como candidato, leen quienes los conocen a él y a los barros del conurbano. También opinan que salvar la ropa en Santa Fe (léase reconstituir vaya a saberse cómo y cuánto con Lole) sobredetermina el anuncio de ayer.
Mucha prosa e indignación darán contexto al trámite parlamentario. Presagiar resultados o beneficios comparativos es un disparate. Lo real es que ese humo se disipará y a la hora de la hora, los ciudadanos decidirán. Hablarán las urnas, vox Dei.