“La boleta única es necesaria”

RGDada su participación en la ley para incorporar la boleta única en las elecciones de la Provincia de Buenos Aires, Argentina Elections entrevistó al Dr. Carlos Ramiro Gutiérrez, Diputado Provincial en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires y Presidente Bloque Unión Celeste y Blanco,


En vistas de la gran repercusión que ha tenido el sistema de boleta única, ¿cuales creen que son los puntos fuertes y los débiles de este método para el sistema electoral Argentino a nivel nacional?
La introducción de la llamada “boleta única” es en extremo necesaria y las ventajas que implica esta modificación son múltiples. Este sistema lo implementó Australia en 1856 y Nueva York en 1898. Hoy, en el año 2009, todos los países de América Latina, a excepción de Brasil que ya tiene voto electrónico, y de Uruguay, que tiene un sistema de Ley de Lemas, tienen incorporada la boleta única, así, el Estado garantizaría la transparencia y no habría trampas electorales.
La iniciativa, si bien no resuelve todos los problemas que presenta nuestro sistema electoral es, sin dudas, un avance muy importante hacia una mayor transparencia y mayor seguridad ya que el Estado sería el garante de que la gente pueda elegir entre todos los candidatos, aunque algún partido no tenga fiscales en esa mesa, impidiendo así el robo de boletas.
Asimismo, las boletas ya no serían impresas por los partidos políticos, como ocurre actualmente, se encargaría el Estado y solo se imprimirían un poco más de la cantidad total de electores, las suficientes para todos los votantes, con la consiguiente baja del gasto electoral.
Otra ventaja indudable es que no habría posibilidad de listas colectoras, puesto que solo puede ir un candidato por partido político o alianza, como establece la Constitución, y como habría una boleta única por cada categoría, tampoco varios candidatos podrían recolectar votos para una categoría superior. Tampoco habría listas espejo, en la que dos partidos diferentes llevan a un mismo candidato.
También se terminaría con la distribución previa de boletas, que generan picardías como el voto cadena o el trabajo de fuerzas políticas que el día anterior entregan el voto a la gente, reduciendo, de este modo, los márgenes del clientelismo político. También se evitarían los efectos de la sábana, es decir cuando el sufragio queda reducido a apoyar o no a un candidato, que arrastra con él a candidatos de otras categorías.
Francisco de Narváez, es un ferviente defensor del sistema de boleta única, y al igual que el, considero que el Gobierno no debería oponerse a este procedimiento que es el mismo que se utiliza en los consulados argentinos en el exterior. La Cancillería provee las boletas porque los partidos no pueden llevar las suyas por todo el mundo.
En cuanto a las desventajas, si es que puede llamarse de este modo, se trataría únicamente de un sustancial cambio en la modalidad de votar ya que en lugar de que cada fuerza política lleve su boleta al cuarto oscuro, se propone que se imprima una sola gran papeleta con todos los candidatos para un mismo cargo de todos los partidos y el presidente de mesa la entregaría a cada votante a fin de que en el cuarto oscuro marque con una cruz el candidato de su preferencia, guarde la boleta en el sobre y lo meta en la urna. Por lo tanto, solo se trata de la adaptación por parte de todos los ciudadanos a un nuevo procedimiento y la responsabilidad del Estado de difundir ampliamente la nueva modalidad para que todos las personas que estén habilitadas para votar puedan hacerlo a través del nuevo sistema sin mayores contratiempos.
¿Que comentarios le merece el proyecto de ley que se esta discutiendo en su cámara? ¿Cual cree que será el futuro del proyecto?
Tenemos conocimiento únicamente del proyecto en el que nosotros estamos trabajando, es una reforma sencilla, pero contundente en sus efectos prácticos para limitar el peso de los grandes aparatos electorales, basado en la legislación cordobesa y latinoamericana, amoldado a la realidad de la Provincia de Buenos Aires.
Nuestro proyecto apunta a transparentar el sistema, fortalecer la decisión ciudadana y eliminar casi todas las distorsiones del sufragio. Claro está, que la reforma política no se limita únicamente a la introducción de la boleta única, es y debe ser más amplia, equivalente a la formulación de nuevas reglas, porque no debemos creer que la problemática de nuestro sistema se resolverá cambiando a quienes detentan el poder y dejando intactas las estructuras de funcionamiento.
Creemos que este sistema ya no puede sostenerse, la gente descree cada vez más de la representación y a pesar de eso cada vez se vulnera más el voto popular, esta situación amerita una discusión seria en el ámbito legislativo y una respuesta acorde por parte del Poder Ejecutivo de la Provincia.
La Cámara Nacional Electoral sostuvo “no pueden dejar de señalarse los inconvenientes con que se enfrentaron muchos votantes, debido principalmente a nuestro sistema de múltiples boletas, es decir, una por cada uno de los partidos o alianzas intervinientes, lo que trae como consecuencia su proliferación y las dificultades que puede tener el elector en el momento de emitir su voto”. Dicho informe concluye: “Creemos que ha llegado el momento de mencionar y reflexionar sobre otro de los sistemas de votación, el de boleta única suministrada por el tribunal electoral, en la cual el votante marca la opción elegida y que, por otra parte, es el que se utiliza en nuestro país para los electores privados de libertad y para los argentinos residentes en el exterior”.
En vistas de las próximas elecciones, ¿Qué otros cambios cree que deban ser tomados en cuenta para hacer los comicios más transparente, más incluyentes y eficientes?
En primer lugar, es imprescindible para mejorar el sistema electoral, la entrega en tiempo y forma del DNI, responsabilidad indelegable del Estado, puesto que la identidad es un derecho elemental del hombre y en este sentido le permite tomar las decisiones políticas de la administración de su país.
Es necesario también, integrar el voluntariado al proceso electoral asistido por un sistema de becas, entendiendo que no se trata de un momento único sino de un proceso que comienza con la posesión del DNI por parte de cada ciudadano y culmina con el control y el asesoramiento.
Asimismo, la Justicia Electoral debe estar dotada de un sistema permanente de gestión en recuento, impugnación, notificación y la logística necesaria para hacerlo operativo.
También debe tenerse en cuenta la necesidad de mejorar el sistema de publicidad para todas las fuerzas políticas que oferten candidatos.
Debemos trabajar en pos de una reforma política vinculada a la participación ciudadana y al control del Gobierno basada en la transparencia y la libertad de elección de los votantes.