Dura derrota electoral del gobierno nacional

El gobierno nacional de Cristina Fernández de Kirchner sufrió una derrota en la primer elección del país en un año signado por la renovación legislativa nacional. El partido gobernante y sus aliados perdieron por casi 10 puntos porcentuales. Su partido, el Frente Justicialista para la Victoria (FJPV), obtuvo 31,52 por ciento mientras que el oficialista Frente Cívico logró 43,64 por ciento, con una clara diferencia de 12 puntos porcentuales. En un año de elecciones nacionales, ya que se renueva una parte del poder legislativo nacional, y que es una prueba de fuego para la gobernabilidad de esta presidencia, las elecciones en Catamarca se presentaron como una muestra de fuerza.


Un frente opositor vence a los Kirchner en la primera prueba de año electoral
Terra
9 de Marzo 2009
En los primeros comicios de un año de elecciones legislativas, el Frente Cívico y Social, que gobierna Catamarca, reunió el 42,8 por ciento de los votos contra el 33 por ciento a favor del Frente Para la Victoria del matrimonio Kirchner, una vez computado el 95 por ciento de los sufragios, indicó.
Con este resultado, el frente opositor se quedó con 12 de los 21 escaños de legisladores provinciales en juego en estos comicios, con lo que el Frente para la Victoria perdió tres bancas.
En el Senado catamarqueño, ambas fuerzas mantenían sus escaños, mientras que el frente opositor retuvo la alcaldía de la localidad de Los Altos, también en juego en estas elecciones provinciales.
Los comicios de Catamarca, de 239.000 habitantes, cobraron relevancia por tratarse de la primera vez que candidatos que responden a Kirchner se medían con aliados al vicepresidente del país, Julio Cobos, enfrentado con el Ejecutivo desde julio pasado.
Kirchner, líder del Partido Justicialista (peronista), hizo grandes esfuerzos proselitistas por derrotar al Frente Cívico y Social, que gobierna a Catamarca desde hace dos décadas y es una coalición encabezada por sectores que responden a Cobos en las filas de la Unión Cívica Radical, segunda fuerza parlamentaria del país.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, sostuvo hoy que no corresponde ‘nacionalizar’ la elección de Catamarca, a 1.100 kilómetros de Buenos Aires y una de las provincias más pobres del país.
Consideró que ‘es equivocado creer que este fue un test electoral que puede marcar el año’, a pesar de los esfuerzos que hizo el ex presidente Kirchner (2003-2007) por apuntalar a sus candidatos en estas elecciones.
Randazzo recordó que el peronismo ‘nunca ganó una elección provincial en Catamarca desde 1991 hasta la fecha’ y defendió la alta exposición que tuvo Kirchner, que el jueves pasado había viajado a la provincia para cerrar la campaña de su partido.
El gobernador de Catamarca, el radical Eduardo Brizuela del Moral, fue uno de los primeros dirigentes políticos que se alineó a la concertación que Kirchner impulsó en 2005 y que a finales de 2007 llevó a la Presidencia del país a su esposa, Cristina Fernández, acompañada por el también radical Cobos.
Pero esa alianza se quebró en julio pasado, cuando Cobos, en su condición de titular del Senado, desempató la votación sobre un polémico esquema impositivo a las exportaciones de granos que era fuertemente cuestionado por el sector agropecuario y que finalmente fue rechazado.
Aquel voto en contra de la iniciativa gubernamental le valió a Cobos duras críticas del oficialismo y supuso la primera gran crisis de la administración de Fernández, que rompió relaciones con su vicepresidente.
Los comicios en Catamarca inauguraron un ciclo que concluirá el 28 de octubre con las elecciones legislativas a nivel nacional, instancia en la que se renovará la mitad de los 257 escaños de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, que tiene 72 miembros.
Duro golpe al kirchnerismo: ganó el Frente Cívico en Catamarca
Alfredo Gutiérrez
Clarín
9 de marzo 2009

Una densa lluvia coronó anoche en Catamarca la dura derrota con que Néstor Kirchner abrió el año electoral. Con una frágil alianza junto a la gente de Luis Barrionuevo y de Ramón Saadi, intentaba ganarle las elecciones locales al gobernador Eduardo Brizuela del Moral, un ex “radical K” que se acercó a Julio Cobos. Pero la derrota fue contundente.
“Le dedico el triunfo a todos los argentinos”, dijo anoche Brizuela desde el balcón de la casa de Gobierno, mientras un puñado de militantes gritaban desde abajo “Y ya lo vé/ es para Kirchner que lo mira por tevé”. Dijo que él “no dio dádivas de ningún tipo” (una verdad a medias: por ejemplo, la Secretaría de Cultura local entregó un sandwich y una gaseosa a todos los que fueron a presenciar el desfile de modelos que organizó con fondos provinciales). Y se mostró “orgulloso” por la “dignidad de los catamarqueños”.
Además, les habló “a los que quisieron nacionalizar esta elección, a los que trajeron a todo el gabinete nacional” y al propio Kirchner -aunque sin nombrarlo- le señaló: “No tenemos que abrir ninguna tranquera, entren por la puerta grande”.
El triunfo del Frente Cívico, que gobierna la provincia desde hace 18 años, fue mayor de lo esperado. Los datos dados por el propio Brizuela hablaban de una diferencia final de “entre 18 y 20 puntos” (recuperó la Cámara de Diputados que estaba en manos del PJ), y a falta de movilización por la lluvia los militantes comenzaron los festejos en autos a puro bocinazo. Más tarde algunos se reunieron frente a la casa de Gobierno para escuchar al gobernador. “Un minuto de silencio/para Kirchner que está muerto”, cantaron.
El ex presidente abrió así el año electoral con la peor noticia: había jugado fuerte en la provincia, a la que llegaron decenas de funcionarios, ayuda económica para los intendentes del PJ, con la visita de la presidenta Cristina Kirchner y el cierre de campaña a cargo del propio Kirchner, quien buscó nacionalizar el comicio.
Anoche, sin embargo, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideró “injusto” asociar el resultado a una tendencia nacional y minimizó los resultados (ver pág. 4). Pareció una respuesta a los referentes nacionales de la UCR que se acercaron a los festejos. El jefe partidario Gerardo Morales había asegurado, en medio de la algarabía, que “así les va a ir en octubre”. Junto a él vinieron, entre otros, el senador santiagueño Emilio Rached (autor del voto que sentenció el empate en el Senado en la resolución 125), y los diputados Miguel Giubergia y Alejandro Nieva.
El vicepresidente Julio Cobos prefirió quedarse en Mendoza y no azuzar con más declaraciones las consecuencias de la debacle electoral kirchnerista. Sólo llamó al gobernador para felicitarlo y quedaron en verse en un par de semanas. Brizuela se había alejado del kirchnerismo, con el que fue aliado en 2007 para lograr sus reelección, cuando criticó las retenciones móviles igual que Cobos.
Kirchner no lo perdonó e impulsó una alianza con los hombres de Barrionuevo y de Saadi para enfrentar al gobernador cobista. Fue el “PJ unido”, un frente que reveló rápidamente su fragilidad: Saadi y Barrionuevo (que logró colocar a la mayoría de los candidatos que entraron) comenzaron a alejarse horas antes vaticinando la derrota y la alianza se fracturó (ver pág.5).
“Esto tiene nombre y apellido, Néstor Kirchner”, castigó el gastronómico, quien aseguró que “no tuve nada que ver con este frente trucho” aunque resultó el único ganador en medio de la debacle: cinco de los nueve diputados que entraron son de su sector (contra tres kirchneristas y un saadista), y tenía posibilidades de que ingrese también su hermana Liliana, al frente de una lista apoyada por Alberto Rodríguez Saá.
Saadi, por su parte, dijo ayer al votar que “este frente no tenía contenidos”. El ex gobernador logró meter solo un candidato entre los 76 cargos en juego.
La pata kirchnerista del PJ unido tampoco mostró demasiado entusiasmo. “No hagamos de esto una tragedia, las elecciones se gana y se pierden”, buscó suavizar la vicegobernadora Lucía Corpacci, quien se alejó del gobernador y ni siquiera se hablan. Igual que Cobos respecto de Cristina.
El Gobierno minimizó la derrota y dijo que tiene sólo perfil provincial
Guido Braslavsky
Clarín
9 de marzo 2009

El Gobierno nacional buscó minimizar ayer la dura derrota del “PJ unido” en Catamarca, al que Néstor Kirchner apostó todas sus fichas –desde recursos económicos a un desfile de funcionarios nacionales– para intentar desbarrancar del poder al ex radical “K” Eduardo Brizuela del Moral, hoy cercano al vicepresidente Julio Cobos.
Anticipándose a las lecturas que pondrían a Kirchner como el rostro de la derrota, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, sostuvo que no corresponde “nacionalizar” la elección de ayer y afirmó que “es equivocado creer que este fue un test electoral que puede marcar el año”.
Randazzo recordó que el peronismo “nunca ganó una elección provincial en Catamarca desde 1991 hasta la fecha” y defendió la alta exposición que tuvo Kirchner, que viajó incluso para cerrar la campaña del PJ.
–¿Fue un error de Kirchner haber ido a la provincia?, le preguntó Clarín a Randazzo.
–Para nada. En política siempre se juega, aún sabiendo que hace años que allí no se gana ninguna elección.
Randazzo también despegó al Gobierno y buscó poner el asunto en términos partidarios: “Una cosa es el Presidente (por Cristina Kirchner) y otra Kirchner, le correspondía ir como presidente del PJ”. El ministro recordó además que un aliado del Gobierno, el gobernador radical “K” Gerardo Zamora, arrasó en noviembre en las elecciones de Santiago del Estero con más del 80 por ciento de los votos, y sostuvo que “no se puede traspolar un resultado de características provinciales a una realidad nacional en un año electoral. Quienes lo hacen tiene mala intención”.
Los Kirchner siguieron los resultados de Catamarca desde Olivos y allí afilaron el discurso oficial frente a la derrota: “provincializar” los resultados y que no se hable de un triunfo de Cobos sobre Kirchner. Randazzo monitoreó todo el día el desarrollo de los comicios, mantuvo informados a los Kirchner y fue vocero de la interpretación oficial.
Lo cierto es que la presencia de Kirchner en Catamarca le dio alcance nacional a la elección. El ex presidente impulsó una alianza frágil entre los distintos sectores del PJ –que responden a Luis Barrionuevo, Luis Saadi y a su ex cuñado Armando “Bombón” Mercado– para darle batalla al oficialismo. El PJ basó buena parte de su campaña en el apoyo y el aporte de fondos de la Nación.
Ante el desembarco de Kirchner, la estrategia del gobernante Frente Cívico y Social fue “provincializar” la elección y echaron atrás una invitación a Cobos, que iba a viajar a dar su apoyo al gobernador.
Duro traspié electoral del kirchnerismo en Catamarca
Juan Pablo Morales
Enviado especial
La Nación
9 de marzo 2009

SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- Un centenar de seguidores del Frente Cívico le dedicaban en la calle el triunfo a Néstor Kirchner. Se abrazaban bajo la lluvia mientras Eduardo Brizuela del Moral saludaba desde el balcón de la gobernación. “¡Les dedico el triunfo a todos los argentinos!”, gritó el mandatario provincial. A sólo unas cuadras, los líderes del Frente Justicialista para la Victoria repasaban los resultados en silencio. Hablaron apenas para admitir la derrota.
El kirchnerismo, aliado con el sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo y el senador nacional Ramón Saadi, sufrió ayer un duro revés en los comicios legislativos catamarqueños, el primer test electoral del año. Al cierre de esta edición, escrutado el 70,8% de las mesas, caía por más de 12 puntos a manos de los candidatos de Brizuela del Moral, un ex radical K hoy aliado del vicepresidente Julio Cobos.
En una elección polarizada, el oficialista Frente Cívico sumaba 43,64% para diputados provinciales, ante el 31,52% del Frente Justicialista para la Victoria, socio del kirchnerismo.
La diferencia resultaba un fuerte golpe para la debilitada coalición justicialista, en una disputa que adquirió un alto valor simbólico: el kirchnerismo enfrentó por primera vez en las urnas a un aliado de Cobos, en una elección que el ex presidente Kirchner buscó nacionalizar. “A todos los que quisieron nacionalizar la elección les pido que no entren por la tranquera. ¡Entren por la puerta grande a trabajar por el país!”, desafió Brizuela anoche en la Gobernación. Un minuto después contó que Cobos lo había llamado para felicitarlo.
Desde Mendoza, el vicepresidente elogió el triunfo, pero insistió en restarle trascendencia a su apoyo (“si hay un triunfo es de Brizuela del Moral y de toda Catamarca, no de Cobos”, repitió). Cuando hablaron, Cobos y Brizuela acordaron encontrarse en 15 días.
El gobernador festejaba en la gobernación con su gente. Cerca estaban el senador Emilio Rached y el líder nacional de la UCR, Gerardo Morales, que ayer pidió la unidad del radicalismo. “Aquí los radicales ahora están todos juntos. Es una señal para el radicalismo de todo el país”. Después criticó a Kirchner: “Si no cambia, así le va a ir en octubre”.
En la gobernación todos hablaban de “los errores” de Kirchner. Era una respuesta a su involucramiento en la campaña. Obsesionado con transformar la pelea provincial en “el laboratorio” de las elecciones nacionales, el líder del PJ le había pedido al peronismo ganarles “como sea” a los candidatos del gobernador. Se involucró personalmente en la campaña, ordenó unir el partido, formó la insólita alianza con barrionuevistas y saadistas y envió una nutrida tropa de funcionarios nacionales para entregar fondos especiales. La semana última encabezó el acto de cierre y respaldó a los candidatos. Ayer, emisarios nacionales y el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, desplegaron temprano el operativo para movilizar votantes. Pretendían achicar con “logística” las diferencias.
No alcanzó. La estructura del Frente Cívico, que gobierna la provincia desde hace 18 años, se impuso con comodidad. Recuperó así su poderío en la Legislatura provincial.
La derrota hizo estallar la alianza peronista. Barrionuevo se despegó de la coalición y responsabilizó a jefe del peronismo por el resultado. “Se perdió por el avasallamiento de Kirchner. No sabe nada de política”, lo criticó ayer. Y añadió: “Nunca estuve de acuerdo con esta unidad. Esta unión fue una decisión del PJ provincial”.
Sin embargo, sin el acuerdo de Barrionuevo el PJ no hubiera participado. El jefe sindical controla con mano férrea la estructura local del partido. Su presidente, Dalmacio Mera, viajó en diciembre pasado a la quinta de Olivos porque él lo ordenó. Allí se ultimaron detalles de la alianza en una reunión con Kirchner, el kirchnerista catamarqueño Armando “Bombón” Mercado y Juan Carlos Mazzón, el operador político preferido de la Casa Rosada.
“Barrionuevo hizo su propio juego”, repetían anoche hombres de confianza de Barrionuevo, mientras hacían cuentas sobre el resultado electoral. Estaban contentos. El sindicalista negoció los mejores lugares en las listas. Además, apoyó en reserva a su hermana, que encabezó una nómina peronista paralela por Otro País Autonomista es posible, el sello del gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá.
Ahora, el líder sindical tiene un solo objetivo: desplazar al kirchnerismo de Catamarca, adueñarse por entero del PJ y ser candidato a senador nacional en octubre. Ayer, culpó a Kirchner de la derrota.
RESULTADO PARCIAL
Mesas escrutadas: 461 de 652
MARITA COLOMBO
Frente Cívico y Social
43,64%
La lista del oficialismo, liderado por el gobernador Eduardo Brizuela del Moral, ganó los comicios con el apoyo de los radicales y del cobismo. El mandatario catamarqueño agradeció el apoyo del Frente Cívico.
HUGO ARGERICH
Frente Justicialista para la Victoria
31,52%
El candidato a diputado provincial por el PJ era un aliado de Luis Barrionuevo. Lo apoyaron Ramón Saadi, desde el peronismo local, y el ex presidente Néstor Kirchner, desde el Frente para la Victoria.