Las izquierda tras la elecciones

Los acercamientos que se venían dando entre los distintos partidos políticos, tras el bajo desempeño de las elecciones presidenciales de 2007, volvieron a quedar truncos debido a las distintas posturas con respecto al lock-out del campo. Antes del mismo, partidos políticos, organizaciones sociales, piqueteros y dirigentes gremiales habian unificado esfuerzos para celebrar juntos el 1º de Mayo, ahora en cambio veremos actos separados por el día del trabajador.


Radiografía de la dispersión de la izquierda y los sectores sindicales combativos
Prensa de Frente
30 de Abril 2008
Con los posicionamientos respecto del lock-out de los productores rurales como una última expresión de diferencias crecientes y profundas, los sectores gremiales combativos y las nuevas expresiones de organización de trabajadores ocupados, las organizaciones sociales y los partidos y agrupaciones de izquierda llegan a este 1° de Mayo con la más absoluta incapacidad de encontrar acuerdos para converger en un acto unitario que rescate la realidad y las reivindicaciones de la clase obrera por afuera de las políticas de las burocracias sindicales.
Aunque en los últimos años, a partir de 2005, se había logrado, con muchos esfuerzos y discusiones previas, concretar concentraciones unitarias en la Plaza de Mayo, la atomización que evidencia este 1° de Mayo tal vez no resulte tan sorprendente entre las organizaciones partidarias tradicionales de la izquierda, cuyas dificultades para superar anquilosadas concepciones de “dirección revolucionaria” de los trabajadores, siempre autorreferenciales, constituye ya un clásico de la realidad política.
Es más doloroso, y en alguna medida sorprendente, la dispersión consecuente de los mínimos, balbuceantes núcleos de expresión de una referencia surgida desde la propia clase obrera con intenciones de construir un proyecto autónomo. Esta característica vale puntualmente para ensayos con pretensiones más abarcativas, como el Movimiento Intersindical Clasista, cuya realidad de creciente heterogeneidad y profundización de las contradicciones internas encuentra el 1° una oportunidad de reproducción.
Pero vale también para espacios más particulares, relacionados con luchas concretas y de los que, por eso mismo, podrían haber surgido posiciones más homogéneas. Es que, por lo menos según las informaciones de los organizadores, en varios de los distintos actos convocados para el jueves se anuncia la participación de integrantes del cuerpo de delegados del subte, de trabajadores de Mafissa, del Casino, de aeronáuticos, de agrupaciones docentes, de IMPA…
Un panorama seguramente incompleto de la dispersión, en la Capital, contempla: acto en la Plaza de Mayo, a las 15, convocado por el Partido Obrero, Convergencia Socialista, el PRT Santucho, la Asamblea de San Telmo y otras organizaciones que coincidieron en apoyar a sectores de productores rurales. No está entre estos el MST, que hace su propio acto en el Congreso. Tampoco Izquierda Socialista, cuyo encuentro tendrá lugar en el barrio de Almagro. El PTS y el MAS, con una convocatoria en la que lo reivindican como “el único independiente del gobierno y las entidades que impulsaron el lock-out agropecuario”, se reúnen a las 15.30 en el Obelisco. Parque Lezama será el escenario de la concentración organizada por el Bloque Piquetero Nacional. Y la Unión de Trabajadores Costureros y el Movimiento de Trabajadores Excluídos hará la suya en el teatro Verdi, de La Boca.
La izquierda prepara un “acto unificado” para el 1º de Mayo
Página 12
17 Marzo 2008
Por Miguel Jorquera
Después de varias y “trabajosas” reuniones, partidos políticos de izquierda, delegados de gremios en lucha y agrupaciones piqueteras acordaron la realización de un “acto unitario” en la Plaza de Mayo para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores. Bajo la consigna “contra el Gobierno y el imperialismo” las organizaciones convocantes impulsan un plan de lucha por un sueldo de 1700 pesos, aumento a 350 pesos de los subsidios para desocupados, la universalización de los planes sociales, la reducción de la jornada laboral a seis horas y la aplicación del 82 por ciento móvil para los jubilados.
La iniciativa de los trabajadores de subterráneos de organizar una manifestación “unitaria” el primero de mayo tuvo rápida aceptación en todas las fuerzas de izquierda, pero las negociaciones no fueron fáciles. Tras seis reuniones, plantones, enojos, desaires y regresos a la mesa de negociación, la mayoría de los participantes refrendó el documento, redactado ayer, que se leerá en el escenario que se montará de espaldas a la Casa Rosada.
Así, el Partido Comunista, el Movimiento Socialista de los Trabajadores, el Partido Obrero, el Partido Comunista Revolucionario, el Movimiento de Trabajadores por el Socialismo; delegados de Subtes, de Líneas Aéreas Federales (Lafsa), Zanon y del hospital Garrahan; organizaciones piqueteras como la Corriente Clasista y Combativa, el Polo Obrero, el Movimiento Territorial de Liberación, Teresa Vive, el Frente de Trabjadores Combativos y el Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón; además de otras agrupaciones sociales y estudiantiles marcharán el próximo domingo a partir de las 15 horas sobre Plaza de Mayo.
La primera de las discusiones se planteó alrededor de si lograrían consensuar todos los puntos esgrimidos por las distintas organizaciones, o si cada una de ellas dispondría de un tiempo limitado para expresar su postura desde un escenario en Plaza de Mayo. Finalmente, lograron sintetizar todas las aspiraciones en un documento que lleva como consigna central “contra el Gobierno y el imperialismo” y que encabeza una serie de reivindicaciones laborales: “aumento de salario acorde a la canasta familiar de 1700 pesos; aumento a 350 pesos para los desocupados y universalización de los planes sociales; y 82 por ciento móvil”.
La presencia de distintas comisiones internas y delegados de gremios que mantienen conflictos salariales también dejó constancia, en una de las consignas del documento, porque muchas de estas luchas se dieron al margen de sus propias estructuras sindicales: “fuera los burócratas traidores de las organizaciones del movimiento obrero”. Los trabajadores de Subterráneos incluyeron la reducción de la jornada laboral a seis horas, una de las reivindicaciones que le arrancaron a la empresa Metrovías “generando una importante cantidad de nuevas fuentes laborales”. Convocando incluso, a un todavía incipiente movimiento que estudia su implementación y su repercusión en el mercado laboral que “bajaría notablemente la tasa de desocupación”.
La convocatoria también denuncia la “represión” a distintas luchas sociales y reclama la “libertad de los presos políticos”, para quienes solicita la implementación de una “amnistía” y el “desprocesamiento” de los que afrontan causas penales por participar de esos movimientos reivindicativos. El “castigo a los responsables políticos y materiales de los asesinatos de (Maximiliano) Kosteki y (Darío) Santillán”, es uno de los puntos que incorporó el movimiento piquetero que ya ha sumado numerosos mártires desde su irrupción en la vida política argentina. Tampoco faltaron en el documento los reclamos políticos. Las consignas dejan en claro la férrea negativa de los convocantes al pago de la deuda externa y al posible acuerdo entre el presidente Néstor Kirchner y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que “sometería” al país a los designios del organismo de crédito. Otro de los puntos abarca la políticainternacional del gobierno nacional, exigiéndole el “retiro de las tropas argentinas de Haití” (donde forman parte de una misión de Cascos Azules de la ONU) y repudia la futura presencia en nuestro país del presidente estadounidense George W. Bush, que llegará en noviembre para participar de la Cumbre de las Américas en la ciudad de Mar del Plata.
Para algunos de los convocantes, la movilización es auspiciosa con vistas a la unidad de la izquierda en las elecciones de octubre. Para otros, en cambio, sólo es un paso en “la unidad de acción”. Lo cierto es que ésta es la primera vez en muchos años, que la izquierda coincide mayoritariamente en un solo acto por el primero de mayo.