La era CFK: Ernesto Calvo

Argentina Elections realiza una encuesta a diversos académicos sobre los recientes comicios nacionales y la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Presentamos hoy la entrevista a Ernesto Calvo.Por Hugo Passarello Luna


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La era CFK
Con el objeto de proveer una perspectiva académica en vistas de los resultados de las elecciones de Octubre de 2007, Argentina Elections envió una encuesta (1) a reconocidos especialistas políticos en Argentina. El cuestionario giró en torno a tres ejes: el sistema electoral y político en vistas de las últimas elecciones, el sistema partidario argentino y la futura gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Participan en esta serie de entrevistas varios expertos de universidades y centros de estudios tanto de Argentina como de otros países. En esta oportunidad les presentamos la entrevista a Ernesto Calvo.
En las próximas semanas compartiremos las respuestas de otros entrevistados.
Serie anterior: Sobre el significado y relevancia historia y política de las elecciones de Octubre de 2004 Argentine Elections realizó una serie similar en el período previo a las elecciones nacionales del 28 de octubre del 2007. Del mismo participaron reconocidos políticos y especialistas en Argentina, tanto del exterior como del país.Puede ver esa serie accediendo a este enlace
(1) Entendemos como encuesta, “un conjunto de preguntas tipificadas dirigidas a una muestra representativa, para averiguar estados de opinión o diversas cuestiones de hecho.” (Real Academia Española)
Ernesto Calvo
Ernesto Calvo es Profesor de Ciencia Política de la Universidad de Houston, USA. Se especializa en temas de política electoral comparada y metodología. Autor del libro “La Nueva Política de Partidos en Argentina” (Prometeo, 2005), junto con Marcelo Escolar, ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas de EEUU y América Latina.
Sistema Electoral y Político
Estas últimas elecciones recibieron el voto del 71.81% del electorado (alrededor de 7 millones de personas no se presentaron a votar). Este es el porcentaje más bajo desde el retorno de la democracia en 1983. Asimismo, hubo una enorme deserción de los ciudadanos llamados a ser autoridades de mesa. Y el día mismo de los comicios demostró ser un desafío logístico obligando a muchos ciudadanos a esperar horas para poder votar.
En vistas de estos sucesos, ¿Qué cambios cree necesita el sistema electoral y político para encarar este nuevo escenario?

En la descripción anterior conviene separar los aspectos que tienen que ver con la representación política y aquellos que tienen que ver con la logística electoral. En principio, los problemas de logística electoral necesitan una respuesta inmediata. Los problemas que tienen que ver con la sociología electoral de los votantes, la representación y participación política, por otro lado, pueden esperar y deberían ser en su mayoría resueltos por los propios partidos políticos antes que mediante reformas electorales.
Empecemos por analizar los problemas que tienen que ver con la logística electoral. Hace aproximadamente 15 años que la administración electoral en Argentina enfrenta serios problemas. En la medida en que se multiplican el número de partidos, alianzas, frentes, lemas, sub-lemas y se fragmenta la estructura institucional del federalismo electoral en la Argentina; el proceso de administración electoral requiere coordinar la distribución de un enorme número de boletas en más de 60,000 mesas electorales. Para el votante, entrar al cuarto obscuro puede ser dantesco, demandando niveles de información muy altos para identificar a los partidos y candidatos. Esto es, niveles de información muy superior a los de la mayoría de las democracias consolidadas. Un votante tiene que identificar dos, tres o más listas entre cientos de boletas distribuidas caóticamente en dos, tres, o más mesas.
Conforme los votantes revuelven las mesas para encontrar sus listas preferidas, la probabilidad de que un votante piense que su boleta no está o que elija la lista equivocada aumenta. En un experimento realizado durante la elección de 2005 (LINK AL ARTICULO), con tan sólo 80 boletas en juego para las elecciones locales de la Ciudad de Buenos Aires, pudimos corroborar con Marcelo Escolar y Julia Pomares, que un alto número de votos en blanco, nulos y corte de boleta son explicados por las dificultades técnicas que los votantes tienen al tratar de identificar las boletas de su opción preferida.
Las dificultades para encontrar las boletas deseadas también extienden el tiempo promedio que cada votante tarda en el cuarto obscuro. Actualmente el tiempo promedio que un votante puede tardar en el cuarto obscuro sin generar colas es de 2 minutos. Con cientos de boletas disponibles, pensar que un votante puede identificar su boleta preferida y meterla en un sobre en dos minutos es poco realista. Si tan sólo un 15% de los votantes registrados tardaran alrededor de 10 minutos para encontrar sus boletas, ocuparían el total del tiempo asignado a una mesa. Si el 71% de los votantes efectivamente vota, el tiempo medio de votación subiría tan sólo a tres minutos. Las dificultades para encontrar la boleta, las colas y los problemas de administración generan a su vez suspicacias sobre el nivel de limpieza de las elecciones y alimentan las sospechas de manipulación.
Estas dificultades administrativas también son anticipadas por los presidentes de mesa y fiscales quienes carecen del entrenamiento para lidiar con los problemas logísticos en sus propias mesas y con el mal humor de los votantes. En efecto, los presidentes y fiscales de mesa tienen muchos incentivos para no cumplir con sus funciones. A su vez, los votantes tienen pocos incentivos para ir temprano a votar debido al miedo de verse forzados a ejercer de presidente de mesa. El resultado es una mayor concentración de votantes en un menor tiempo de votación.
Estas dificultades no sólo afectan al votante. Por ejemplo, en el año 2007, la elección provincial en Tucumán tuvo que ser pospuesta debido a la incapacidad del juzgado federal electoral para administrar la distribución de alrededor de 400 listas. A nivel nacional, una elección unificada para Presidente, Diputados Nacionales, Senadores, Diputados Provinciales y Senadores Provinciales requiere la impresión de miles de papeletas electorales.
La paradoja más interesante que vincula la logística electoral y la participación surge de un análisis del número de votantes en las elecciones desde 1983. Tal y como indica la pregunta, el porcentaje de votantes en la última elección fue de tan sólo un 71%. Sin embargo, un estudio que realizamos con Marcelo Escolar en el 2002 mostraba que un gran porcentaje de no voto es explicado por los problemas de actualización de los padrones electorales. En efecto, cuando un votante se muda a otra provincia muchas veces no se actualizan ambos padrones (la desafiliación del padrón de la provincia de origen y la incorporación en el nuevo padrón). En la Ciudad de Buenos Aires el resultado es que, contrario a todo lo que actualmente sabemos sobre participación e ingreso en las democracias modernas, cuanto mayor el nivel socio-económico de los votantes menor es el niveles de participación electoral. Es un espejismo ligado exclusivamente a la estructura de actualización de los padrones electorales.
Como Resolver los problemas de logística electoral:
A mi juicio existen dos reformas que son urgentes para evitar un colapso de la administración electoral: Primero, la eliminación de las leyes de lemas, actualización de las acreditaciones partidarias y racionalización de la legislación en materia de alianzas y coaliciones. Segundo, una nueva ley electoral y de partidos que permita informatizar y centralizar el padrón nacional, incorporar tecnología de administración electoral y reducir la demanda de recursos humanos (un presidente con urna centralizada cada 3 o 4 cuartos obscuros). La gran tentación que a mi juicio debe ser evitada es la de tratar de resolver los problemas de logística mediante la migración del actual sistema a voto electrónico. Lo ideal es NO tratar de acomodar la fragmentación del sistema político y la descentralización de sus reglas electorales mediante sistemas complejos de votación electrónica. Ello puede dar la estocada de gracia al sistema de partidos, debilitar aun más a la oposición e incentivar el internismo en el PJ. El voto electrónico, en ese sentido, no sólo es extremadamente costoso sino que, a su vez, genera incentivos para acomodar la administración electoral a las demandas de faccionalismo que heredamos de los 90.
Partidos Políticos
Los comicios del 28 de octubre del 2007 mostraron un escenario donde las alianzas partidarias fueron la regla. Ninguno de los dos tradicionales partidos (la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista) se presentaron como tales sino junto a diversas alianzas. ¿Cómo observa el futuro del sistema partidario en Argentina?
La balcanización del sistema de partidos en Argentina es ya una realidad que no debe ser tomada con ligereza. Esta fragmentación no es buena para el PJ ni para la oposición. Esto no es saludable para la oposición la cual cada vez se encuentra más alejada de la administración política, pierde capital burocrático y capacidad para formar a sus cuadros políticos en el Estado. Pero tampoco es bueno para el gobierno, quien no puede validar sus credenciales democráticas ni, a su vez, controlar una interna partidaria que eventualmente deberá crecer en intensidad. Una oposición competitiva, en este sentido, es garantía no sólo de alternancia democrática para los votantes sino, a su vez, una herramienta que le permite a la dirección del peronismo disciplinar a sus propias facciones internas. Para superar el colapso de la oposición no se requieren medidas institucionales sino una renovación de la dirección radical, que sigue controlando el segundo bloque legislativo y varias gobernaciones. A partir de controlar ejecutivos provinciales y competir en futuras elecciones, la oposición pueda constituir una alternativa viable para el votante mediano nacional.
El error más importante de la dirección del Radicalismo en estos últimos años, a mi juicio, ha sido el de marginalizar a los actores del partido con poder político real para realizar una alianza electoralista con el ex ministro de economía de Kirchner. Los partidos políticos se renuevan a partir de jubilar a sus viejas dirigencias quienes pueden tomar a su cargo la responsabilidad por los errores cometidos en el pasado y, por tanto, liberar a las nuevas generaciones de aquellas culpas que les impiden movilizarse políticamente. Mientras que el PJ se renovó tres veces (jubilando a Bittel en el 85, a Menem en el 2002 y a Duhalde en el 2005), la UCR nunca ha podido hacerlo a pesar de las costosas decisiones de su dirigencia. Esa es la razón por la cual cada un gran número de dirigentes emergentes de la UCR, en los últimos cinco años, ha migrado fuera de las estructuras institucionales del partido.
Gestión de CFK
Con la asunción de la nueva presidente y de todo su gabinete ¿Como observa que serán los primeros dos años de la gestión de CFK? Sus desafíos, sus prioridades, etc.
No entiendo muy bien la discusión sobre el perfil propio de Cristina Fernández de Kirchner. Cada presidencia tiene sus eventualidades y el legado de Cristina Fernández se definirá conforme tenga que tomar decisiones para lidiar con los problemas domésticos de su presidencia que son distintos a los que tuvo que enfrentar Néstor Kirchner. A diferencia de otros presidentes que son elegidos por primera vez y necesita definir una agenda o mandato, Cristina fue votada justamente para dar continuidad a la política pública de la anterior administración. Más allá de los rasgos de continuidad, en el 2003 el problema que Néstor Kirchner enfrentaba era el legado de la crisis del 2001 (desempleo, deuda, crecimiento). En el 2007 el problema es la creciente inflación, el todavía elevado desempleo y el efecto negativo que tendrá la volatilidad en los mercados financieros globales del 2008 y 2009. Desde el punto de vista de la gobernabilidad democrática no creo que Cristina Kirchner tenga deudas importantes. La democracia en Argentina está en plena vigencia, hay libertad de expresión, de asociación, un corte suprema relativamente independiente y un congreso que tiene tasas decentes de productividad legislativa. Mejorar la calidad de las instituciones de gobierno, reducir el gasto clientelar y resolver la situación del INDEC es a mi juicio importante.