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Entrevistas-Interviews

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Noviembre 6, 2007

¿Quién elige a nuestros políticos?

El Sr. Alejandro Paggi colabora con este artículo sobre la problemática de la selección de candidatos en la política argentina. En un sistema partidario en crisis y desmoronándose, la falta de claridad a la hora de elegir candidatos es esencial para entender la realidad política de las últimas elecciones. Por Alejandro Paggi

Alejandro Paggi*
De Opinión Sur Joven para Argentina Elections

Hoy los candidatos se eligen a dedo en la Argentina. Los partidos políticos están en crisis y pareciera que la única forma de acceder a un cargo público es la buena voluntad del líder. ¿Qué otros modelos existen? Internas abiertas, como en Estados Unidos, internas cerradas y obligatorias, dejar libertad de acción a los partidos… distintas opciones para resolver un mismo problema: la falta de inclusión de los jóvenes en la política. Opinan los politólogos Miguel de Luca y Ana María Mustapic, y el Director General Electoral de Buenos Aires, Darío Ruiz.

Diciembre de 2001: renuncia el entonces presidente argentino, Fernando de la Rúa.
Marzo de 2006: el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra es sometido a un juicio político.
Los partidos políticos desaparecen, se hacen agua y las instituciones argentinas fueron sintiendo el impacto. Para revertirlo, distintos sectores están pensando medidas. ¿Se podrá revertir la mala relación entre la ciudadanía y los partidos? Una de ellas podría ser mejorar y transparentar la selección de candidatos dentro de las organizaciones políticas.
El que gana conduce, el que pierde acompaña
En pocos países existen regulaciones para elegir candidatos: en Europa, por ejemplo, dicen que esto es parte de la vida privada de los partidos y que cada organización debe decidir de qué modo elige a quienes los representarán en las urnas.

En Estados Unidos, rige el sistema denominado “primarias” presidenciales, que son internas abiertas de las que puede participar todo ciudadano. Actualmente, en Argentina la selección de candidatos también se considera como un proceso perteneciente al ámbito privado, aunque el contexto social, económico y político difiere de los países de Europa. También los partidos son muy distintos a los de los Estados Unidos.

¿Pero qué entendemos por selección de candidatos? Consultado por Opinión Sur Joven, Miguel De Luca, investigador del CONICET y profesor de la Carrera de Ciencia Política de la UBA, aseguró que éste “Es uno de los procesos más importantes a la hora de ver cómo está distribuido el poder dentro de los partidos. Hay una relación de influencia entre quienes deciden y la conducta posterior de los elegidos a la hora de poner a prueba la disciplina partidaria.”
Darío Ruiz, director General Electoral de la Ciudad de Buenos Aires, también dio su visión del tema: “Es el proceso previo que se realiza con carácter obligatorio en los países democráticos, a través de las internas o dejando en libertad a las estructuras políticas para elegir a sus candidatos. Actualmente, en Argentina funciona de la última forma, lo que elimina la figura del precandidato: es un signo importante del debilitamiento del sistema de partidos.”

La calidad de las instituciones sufre un constante deterioro. Si bien en todo el mundo hay crisis de representatividad, la historia política argentina y las eternas sospechas sobre el financiamiento de los partidos acrecientan el problema.

¿Cuáles son los mecanismos de selección existentes? Básicamente existen dos. “Una es por medio de las internas, donde los afiliados son llamados a votar por alguna de las listas que compiten entre sí [1]; la otra utilizando la lista única o lista de unidad”, explica la politóloga Ana María Mustapic [2], especialista en el tema.
Pero en otros lugares la selección es distinta.“En algunos países los procesos son muy centralizados, salvo algunas excepciones, como los EEUU con el sistema de primarias”, explica Miguel De Luca “La Argentina está en una posición intermedia con la aplicación de las internas”.
Idas y Vueltas
Dos años después del retorno a la democracia, en la Argentina se sancionó la Ley Nº 23.298 de partidos políticos. El marco legal le otorgaba autonomía a los partidos con respecto al llamado a internas y la selección de sus candidatos. Pero después de la grave crisis institucional de fines del 2001, se promulgó otra Ley (Nº 25.611) que obligaba a efectuar internas abiertas, simultáneas y obligatorias, dentro de un contexto donde la sociedad reclamaba una reforma política.
Esta ley tuvo muchas resistencias por parte de distintos actores del sistema: fue modificada varias veces hasta que finalmente fue derogada.

Los entrevistados coinciden en que lo mejor es que los partidos decidan cómo elegir a sus candidatos. “Cada partido debe ser soberano porque no todos las organizaciones políticas son iguales. Cada una tiene su propia idiosincrasia” afirma Miguel De Luca. Ana María Mustapic también es concluyente en este punto: “Ellos deben decidir si llaman a internas o no, porque a veces estos procesos alimentan faccionalismos o premian a los denominados aparatos electorales. Por ejemplo, si un candidato gana por medio de internas abiertas, puede suceder que posteriormente sienta que no le debe nada al partido que lo eligió.”

En algunas estructuras las internas son tradición. En otros -como el Partido Justicialista (PJ)- las listas de unidad son parte de su liturgia. Sin embargo, este mapa político fue cambiando en los últimos quince años. “Hoy afloran otro tipo de expresiones de distinta composición: frentes, alianzas, etc., que tienen una mezcla ideológica amplia, pero fundamentalmente contienen a radicales y peronistas” asegura Darío Ruiz. Y agrega: “Esta fragmentación es un problema globalizado del sistema político, consecuencia de una gran crisis que no vislumbra solución en el corto o mediano plazo.” Un peronista va en la lista radical; un radical va como vice de la candidata peronista… ¿Transversales o eclécticos?

Habría que buscar la respuesta en el personalismo de la política, donde las ideologías quedan relegadas a un segundo plano. El ciudadano vota a Carrió, no a la Coalición Cívica; vota a Lavagna, no a la UCR; vota a Kirchner, no al Frente para la Victoria. Hoy votamos personas, no ideas.
¿Posible solución?
El problema está definido. El tema es cómo se revierte la crisis. Las propuestas son diversas. “Habría que subir el umbral de tolerancia para poder presentarse como partido, porque existen tantos que alimentan la creciente fragmentación del sistema político”, opina Ana María Mustapic. En Argentina existen actualmente unos 700 partidos; los dos partidos con proyección nacional más importantes, la UCR y el PJ, se encuentran desde hace años en un proceso de gradual descomposición, lo que permite que cualquiera se vaya de su partido de origen y arme el propio. “La política actual parece una agencia de colocaciones, de microemprendimientos políticos”, dice Mustapic.

Ante un diagnóstico tan pesimista, quizás sea la hora de comenzar a tomar iniciativas que generen un cambio cultural, que conduzcan a un fortalecimiento de nuestras instituciones, implementando una metodología más clara de selección de candidatos.

La obligatoriedad de las internas legitimaría procesos decisorios, más allá del parámetro utilizado para proponer un candidato (amistad, vínculo familiar, etc.) y de la existencia de una lista única. Se descentralizaría la toma de decisiones y se jerarquizaría la figura del afiliado como protagonista de la vida partidaria.
La selección de candidatos a través de internas cerradas y simultáneas permitiría prescindir de órganos colegiados que se encuentran en manos de las elites partidarias que muchas veces tienen una conducta oligárquica y no favorecen un recambio.

Con respecto a la renovación, Ana María Mustapic explica que tampoco las internas abiertas son un mecanismo del todo eficiente: “En los Estados Unidos para hacer una campaña decente en las primarias se necesita como mínimo un millón de dólares. Entonces, cuando llegan al poder se quedan durante años, debido al alto costo de la política” Y agrega: “A esto hay que sumarle el hecho de que un porcentaje muy bajo de la población participa en la política.”
¿Y por casa como andamos? La violencia política de la década del 70 en la región se cobró la vida de muchas personas comprometidas con el cambio social, y esto hizo que con la primavera democrática el promedio de edad de la dirigencia política fuera mucho menor que en otros lugares. “Hoy en la Argentina existe un recambio generacional que bajó bastante la edad promedio de las figuras con poder de decisión”, opina Miguel De Luca. Y mirando hacia el continente, afirma: “Si nos vamos al panorama latinoamericano, aquí hay una mayor participación juvenil en comparación con Chile o Uruguay.” Sin embargo, hoy se está lejos del nivel de movilización que supo tener la juventud argentina, durante el levantamiento obrero conocido como “El cordobazo” o las luchas que dieron las juventudes radicales y peronistas en las universidades durante las décadas de los 60 y 70, por ejemplo.

Darío Ruiz también opina: “Darle protagonismo a los jóvenes depende de la inteligencia de los partidos ya que la renovación es necesaria, y para eso deben tener un política direccionada para ellos.”

El problema es que hoy las ideologías no consiguen enamorar a los jóvenes y las estructuras partidarias no seducen a quienes serán la clase dirigente del mañana: la política no es vista como una herramienta transformadora de la realidad, sino como un lugar que cobija a clases dirigentes disociadas de la gente que los vota. Quizás sea la hora de empezar a pensar en una política más solidaria, que incluya a los jóvenes y las mujeres en un proyecto colectivo común.

+Info

Mujeres al poder: ¿Cómo influyó la legislación en el ascenso de las mujeres al poder en la Argentina?

Cavarozzi, Marcelo y Abal Medina, Juan Manuel (compiladores) “El asedio a la política. Los partidos latinoamericanos en la era neoliberal”, (Rosario, Homo Sapiens Ediciones, 2003). Excelente libro para introducirse en el universo de los partidos políticos en Latinoamérica.

De Luca, Miguel “Desventajas y riesgos de las “internas” abiertas, simultáneas y obligatorias” en Tula, María Inés (compiladora) “Aportes para la discusión de la Reforma Política bonaerense”, (Buenos Aires, Prometeo libros, 2005). Muy buen artículo sobre la selección de candidatos en la Argentina.

Una película: “Todos los hombres del rey”, (EEUU, Drama, 2006). Una apasionante historia acerca del ascenso de un humilde hombre al poder político. Basada en la novela homónima de Robert Penn Warren, quien se inspiró en la vida de Huey Long: gobernador, senador y candidato a presidente asesinado en un oscuro episodio durante la década de 1930.

[1] Cuando son cargos legislativos, la lista ganadora se lleva el 75% de los lugares de la lista y la segunda el 25 %. En el caso de elecciones ejecutivas el que gana se lleva todo

[2] investigadora del CONICET y profesora de la Carrera de Ciencia Política de la Universidad Torcuato Di Tella

Mujeres al poder
Noviembre de 2007, por Alejandro Paggi

Ninguna de las fórmulas presidenciales en la Argentina fue decidida por medio de internas partidarias. A pesar de esto, las dos listas con mayor intención de voto están encabezadas por mujeres: Cristina Fernández (Frente para la Victoria) y Elisa Carrió (Coalición Cívica). La ley de cupos tuvo mucho que ver en esto.

A las dificultades que aparecen a la hora de decidir quién ocupa cada cargo aparece un “problema” adicional, al menos en la Argentina. El Código Electoral establece la obligatoriedad de incluir al menos un piso del 30 % de lugares para las mujeres en las listas, y en proporciones con posibilidad de resultar electas. Esto agrega una variable más al tener que decidir quiénes integran una lista. Pero por supuesto, tuvo consecuencias muy favorables.

“El cupo femenino ha cambiado positivamente la política argentina. En este sentido, estamos ubicados en los niveles de los países con democracias consolidadas como los escandinavos”, explica De Luca. Ana Maria Mustapic coincide con esta visión, aunque advierte: “Queda mucho más por hacer cuando hablamos de mejorar la calidad de nuestras instituciones.”

Darío Ruiz acuerda con esta opinión: “Desde que existe el cupo femenino hay más predisposición a la participación por parte de las mujeres. Fue una medida positiva porque la política es machista, ya que genera un contexto en donde los hombres se sienten naturalmente más cómodos que las mujeres para ejercerla.” Y haciendo un poco de historia, agrega: “Además, teniendo en cuenta los avances que tuvieron en el último siglo con el voto femenino, por ejemplo, es impensable no hablar hoy de una igualdad de género en el campo electoral.”

* Alejandro Paggi: nacio en Buenos Aires, Argentina. Es periodista, y actualmente esta terminando la carrera de Ciencia Politica en la UBA. Trabaja como asesor en reforma politica en la Direccion General Electoral de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires.

Coalición Cívica: en el ARI bonaerense no quieren dedocracia

Eduardo Macaluse, María América González y otros Diputados bonaerenses del ARI salieron a cuestionan a Carrió el personalismo con el que toma las decisiones. Los lilitos, por su parte, responden que son desagradecidos porque renovaron sus bancas pegados a su candidatura presidencial. Es probable que hoy se reunan. Mientras tanto, Carrió y Olivera sin negociando con la UCR un acercamiento.

Diputados del ARI tensaron la interna de la Coalición Cívica

Salieron a criticar la estrategia de Elisa Carrió y su "liderazgo personalista".

Horacio Aizpeolea
Clarin
6 de Noviembre 2007

Un grupo de diputados nacionales del ARI confirmó ayer su malestar por la "falta de debate interno de la fuerza" y ratificó su preocupación por "la orientación ideológica que está tomando la Coalición Cívica". Además, se confirmó el acercamiento entre dirigentes radicales de la CC y la conducción porteña de la Unión Cívica Radical. El liderazgo nacional opositor de Elisa Carrió continúa así con sus sumas y restas.

"No nos sentimos representados por la mesa nacional de la Coalición Cívica", dijo ayer Eduardo Macaluse, diputado nacional reelecto del ARI bonaerense. De la reunión participaron él y otros siete diputados con próximo mandato, más otros dirigentes de peso, como la también diputada nacional Marta Maffei. "No queremos un bloque de diputados manejado a control remoto", agregó Macaluse, en clara crítica al personalismo, que según este grupo, ejerce Elisa Carrió en la Coalición Cívica.

En la reunión estuvieron los diputados Emilio García Méndez, Verónica Benas, María América González, Lidia Naim, Delia Bisutti y Leornardo Gorbacz. Todas estas bancas son contabilizadas como propias por la Coalición Cívica. "No nos oponemos a integrar un interbloque, siempre que haya debate interno y que el ARI mantenga su autonomía", explicó Macaluse. Los diputados reunidos provienen de la provincia de Buenos Aires, la Capital Federal, Santa Fe y Tierra del Fuego. ¿La electa gobernadora, Fabiana Ríos, apaña este grupo? "No queremos meter a Ríos en esta disputa", se limitó a decir Macaluse en charla con Clarín.

Este grupo de diputados entiende que en nombre del ARI, se han tomado decisiones dentro de la CC -como la organización de espacios de trabajo- sin que mediara un debate dentro de la fuerza. "Ya lanzó una terna de presidenciables 2011 y nunca pudimos discutir eso", dicen los rebeldes, en relación a las menciones hechas por Carrió sobre el empresario Santiago del Sel, el economista Alfonso Prat Gay y el diputado nacional reelecto, Adrián Pérez. "Se está promoviendo una discusión política peligrosa, como es hablar del voto gorila, unos, o del voto culto y pensante, los otros; no queremos que se avance en dividir a la sociedad en dos bandos antagónicos", se escuchó ayer. Este grupo ratificó su pertenencia al ARI.

"No voy a discutir con Macaluse a través de los diarios; me parece de muy mal gusto. Creo que son temas a discutir orgánicamente", fue la opinión de Elsa Quiróz, diputada y titular nacional del ARI. Quiróz es una incondicional de Carrió. Hoy podría haber una reunión entre los grupos en pugna.

Casi en respuesta a la reunión de los rebeldes, ayer trascendió una declaración de dirigentes del ARI bonaerense, leales a Carrió. En la carta se le pide la renuncia a Carlos Raimudi de la presidencia del distrito.

Otro diputado nacional, muy cercano a Carrió, dijo a Clarín: "Aquí hay mucha ingratitud. Todos renovaron o ganaron sus bancas colgados de Carrió".

También ayer, en un plenario del comité capital de la UCR se discutió el acercamiento de este distrito con la Coalición Cívica. De las conversaciones han participado Ricardo Gil Lavedra y Carlos Más Vélez por la UCR y el también radical, Enrique Olivera, por la CC. "Hay coincidencias doctrinarias", afirmó Olivera.


Los rebeldes del ARI contra “las decisiones inconsultas de Carrió”

Miguel Jorquera
Página/12
6 de Noviembre 2007

Con críticas a “la dedocracia”, varios diputados de la fuerza que fundó Elisa Carrió resolvieron no sumarse al interbloque de la Coalición Cívica. El partido podría decidir expulsarlos.
Por Miguel Jorquera

Lilita fue cuestionada por Macaluse, Bisutti, Raimundi, Maffei, Naim, Gorbacz y otros.La rebelión de varios diputados del ARI contra la política de alianzas trazada por Elisa Carrió no se detiene. Los ocho legisladores díscolos volvieron a reunirse ayer y ratificaron su cuestionamiento oponiéndose a otras decisiones de Lilita. Resolvieron mantener el bloque del ARI y su independencia política, no integrar un interbloque con el resto de las fuerzas de la Coalición Cívica y rechazar la designación de Adrián Pérez como presidente de la bancada partidaria. Hoy, la discusión se trasladará al pleno de los diputados aristas, donde los rebeldes propondrán una reunión con todos los legisladores electos el 30 de octubre para adoptar una determinación conjunta. “No nos queremos ir, pero tampoco enterarnos de las decisiones partidarias por los diarios. Queremos un ámbito de discusión más amplio”, dijo a Página/12 el jefe del bloque del ARI, Eduardo Macaluse. El congreso partidario, controlado por los incondicionales de Carrió, podría resolver la expulsión de los disidentes.

Por la tarde, todos los diputados disidentes se recluyeron para darle forma a su resistencia a las “decisiones inconsultas de Carrió”. Apagaron sus celulares y hasta sus colaboradores más directos desconocían el lugar de la reunión, que en principio iba a ser en el hotel Bauen. Del encuentro, que finalmente se produjo en la sede de la Federación Judicial, participaron Macaluse, María América González, Delia Bisutti, Carlos Raimundi, Lidia Naim, Leonardo Gorbacz, Emilio García Méndez, Marta Maffei (que termina su mandato) y Verónica Benas (electa por el ARI santafesino).

“Pretendemos para el ARI la misma autonomía que tendrán los socialistas que participaron de la Coalición Cívica (CC) y que formarán su propio bloque”, resumió Macaluse ante este diario, al término de la reunión. Pero los reclamos van más allá del intento de ratificar la identidad partidaria. Tampoco comparten “el rumbo que Carrió le imprimó a la CC” y demandan “una mayor discusión interna y democrática” a la hora de tomar decisiones. “No queremos recibir más órdenes, vengan de donde vengan”, concluyó Macaluse.

El descontento creció con la decisión de Lilita de armar un bloque de la CC y poner al frente a Adrián Pérez. Los disidentes no comulgan con las ideas de muchos de los integrantes de la CC que llegarán en diciembre a la Cámara de Diputados y consideran que “Pérez es Carrió, por lo tanto las directivas las seguirá impartiendo Lilita”. La rebelión terminó de estallar cuando Carrió le puso nombres y apellidos a la línea sucesoria de los posibles candidatos presidenciales en 2011: el propio Pérez, el economista Alfonso Prat Gay y Santiago Del Sel.

Los disidentes expresaron su malestar porque Carrió dejó afuera del listado a dos candidatos que ratificarían el “rumbo histórico que dio origen al ARI”: la arista Fabiana Ríos, que gobernará Tierra del Fuego desde el 17 de diciembre (se adelantó la asunción prevista para enero), y al socialista Hermes Binner, que asumirá la gobernación de Santa Fe también en diciembre. Por ahora, los díscolos quieren preservar a Ríos de la disputa interna “porque tiene que gobernar”, aunque tampoco dejaron pasar por alto que los dos senadores fueguinos del ARI no compartirán la bancada con los porteños María Eugenia Estenssoro y Samuel Cabanchik.

María América González –que se había rebelado contra Carrió acompañando a Claudio Lozano en la elección para jefe de Gobierno porteño– asoció los candidatos de Lilita al “lobby de grupos económicos”. “Prat Gay es la Banca Morgan y Del Sel es el Vaticano y Zurich” (por su vínculo con la Iglesia y la compañía en la que trabajó), dijo González. “Para Carrió, nosotros somos sus herederos, sus hijos. Yo le pido que no mate a sus hijos”, repitió María América, para afirmar que los disidentes “hacemos lo que ella nos enseñó: oponernos a la dedocracia”.

La embestida contra los disidentes ya tomó forma en territorio bonaerense. Un grupo de legisladores, con Horacio Piemonte al frente, pidió la renuncia de Raimundi como presidente del ARI de Buenos Aires. Para analizar el tema, esta semana también se reunirá la Mesa Nacional del ARI, compuesta en su mayoría por incondicionales de Carrió. La propia Lilita apuraría una decisión para terminar con la rebelión, que podría fracturar la fuerza que fundó.