Se amplía la cantidad de candidatos ‘reciclados’

En este artículo del periódico La Nación se analiza un fenómeno creciente que afecta las candidaturas de todo el país: los cambios de lealtades políticas.


Se extiende en las listas el fenómeno “Borocotó”
La Nación
Sebastián Iñurrieta
16 de Octubre de 2007

Hay decenas de candidatos que cambiaron de partido
Cuando Eduardo Lorenzo, “Borocotó”, protagonizó su polémico traspaso al oficialismo después de haber ganado una banca en la Legislatura porteña por el partido de Mauricio Macri (Pro), no sabía que estaba dándole nombre a un fenómeno que, lejos de ser excepcional, se extendió masivamente. Los cambios de camiseta política de estas elecciones no son tan escandalosos, pero sí abruptos o muy llamativos.
Un ejemplo es el del músico “Chango” Farías Gómez: fue peronista, después legislador porteño por Pro y ahora es candidato a diputado por el kirchnerismo. Otro es el del ex carapintada Aldo Rico, que hoy tambien hace campaña en favor del oficialismo, al igual que ex funcionarios de Luis Patti.
Este fenómeno, en el que el interés parece desplazar a las convicciones, es común en todo el país. Un caso curioso ocurre en Tierra del Fuego: un ex socialista hoy es macrista.
Los analistas políticos consultados por LA NACION atribuyeron esta tendencia a “la crisis de los partidos”, que llevó a debilitar las tradicionales lealtades.
Néstor Kirchner habló de “reciclados” cuando criticó al actual aspirante a senador nacional por Pro, Carlos Melconian. “Al que pudo ser ministro de Economía de Menem: miren cómo se reciclan”, renegó el mandatario. Pero evita hablar de las metamorfosis de sus filas.
La Democracia Cristiana porteña coincidió en respaldar la candidatura oficial de Cristina Kirchner aunque sus postulantes tienen orígenes muy heterogéneos. Algunos casos son: Patricia Siracusano, candidata a diputada por la Capital, fue una de las fundadoras de la Ucedé; Raúl Rabanaque Caballero, que aspira a una banca de senador porteño, militó en el Partido Intransigente y en el menemismo, y el músico “Chango” Farías Gómez, un peronista de alma que logró una banca porteña por Pro, ahora es postulante a diputado nacional por los demócratas cristianos.
Con la denominada concertación plural, el kirchnerismo captó radicales y socialistas, pero también ganó adhesiones inimaginables. Una es la del ex carapintada Aldo Rico, que se sumó en estos días a la campaña para apoyar al diputado oficialista Carlos Kunkel, que busca renovar su banca. Así, el ex diputado del Modin acompaña a su pareja, Marisa Guilanea, candidata a concejal de San Miguel, y a su ex mano derecha en ese municipio, el intendente Oscar Zilocchi, que busca la reelección; ambos de la mano del Frente para la Victoria.
En Escobar, dos de los candidatos a intendente por el Frente para la Victoria tienen un pasado ligado a Luis Patti: el ex concejal Luis Carranza y Raúl Baggioni (“Larry de Clay”), ex subdirector de Cultura de Patti.
Un ejemplo extremo de cambios de colores políticos es el de Patricia Bullrich, que buscará una banca de diputada por la Coalición Cívica. Con un pasado en la Juventud Peronista, Bullrich fue diputada menemista. Cuando abandonó el PJ se alió a Gustavo Beliz. Tuvo un acercamiento a Domingo Cavallo y en 2001, asumió como ministra de Trabajo de la Alianza. Y en 2003 fue candidata a jefa de gobierno porteño, aliada con Ricardo López Murphy.
De un lado a otro
La Coalición Cívica también reclutó a María Eugenia Estenssoro, otra compañera de ruta de López Murphy (en 2003, con Recrear, logró una banca en la Legislatura porteña), pero en 1997 había integrado la lista de candidatos a diputados nacionales de Acción por la República, el partido de Domingo Cavallo. Hoy aspira a ser senadora por la Capital de la mano de Carrió, una firme enemiga del cavallismo.
El ex diputado porteño Jorge Giorno, del Partido de la Ciudad, fue un aliado del destituido jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra. Ahora se unió al neuquino Jorge Sobisch para intentar obtener una banca de diputado nacional.
Un reciclaje masivo ocurrió con los ex duhaldistas de la provincia de Buenos Aires que hoy abrazan al presidente Kirchner, a pesar de que en las elecciones legislativas de 2005 eran férreos opositores del Gobierno. Incluso, la mayoría de ellos ya habrá quemado las fotos con Menem que exhibían hace 10 años.
No obstante, los casos se multiplican por todas las provincias.
En Córdoba, Orlando Enrique Sella militó con José Bordón en el Frepaso. Y ahora encabeza por lo menos seis listas afines a Jorge Sobisch, como candidato a diputado nacional.
El entrerriano Juan Domingo Zacarías asumió en 1997 como diputado nacional por el PJ y comenzó una fluida relación política con Carrió. Fue el inicio de su extendida carrera como dirigente de ARI. Este año, logró la renovación de su mandato como diputado provincial que había ganado por ARI. Pero asumirá el 10 de diciembre como peronista: volvió al PJ en los últimos comicios.En Corrientes, el ex gobernador Ricardo Colombi rompió con la alianza oficialista para declararle la guerra a su primo y sucesor, Arturo Colombi, y saltó del kirchnerismo al lavagnismo para las elecciones parlamentarias provinciales de septiembre. Pero la suerte no lo acompañó. Con los guarismos desfavorables, Colombi se acercó a Carrió y decidió que la boleta de su Frente no adhiera a la candidatura de Lavagna.
En Tierra del Fuego, Luis Augsburger, ex dirigente del Partido Socialista Auténtico (que a nivel nacional apoya a Pino Solanas), lidera la lista de candidatos a senador nacional por Compromiso para el Cambio, fundado por Macri.
Son algunos ejemplos de los que se cuentan por decenas en las listas que competirán el próximo 28.
Por Sebastián Iñurrieta
De la Redacción de LA NACION
Con la colaboración de nuestros corresponsales