Lilita pasó por Rosario y hoy cierra su campaña en la Costanera

En un esfuerzo final de campaña, se mostró acompañada de Ruben Giustiniani, su candidato a Vice y del Intendente en ejercicio y reelecto Miguel Lifschitz. De esta manera, sacó a relucir el apoyo del Partido Socialista, en momentos en que Hermes Binner brillara por su ausencia. Garantizó que en las carteras de Interior y de Trabajo, los Ministros serán peronistas, y ya tiene confirmado a Conte Grand para la Jefatura de Gabinete. El acto de cierre sera hoy en la Costanera


Carrió prometió que, si llega a ganar, tendrá “dos ministros peronistas”
Horacio Aizpeolea
25 de Octubre 2007
Clarin (Edicion Impresa)
Conforme con la recepción que dice tener entre los sectores medios de los grandes centros urbanos, Elisa Carrió está convencida de que la llave que le abrirá la puerta al ballottage, está en los indecisos, pero también en votos “del norte argentino y el conurbano bonaerense”. Acaso por eso, en las últimas horas, la candidata presidencial de la Coalición Cívica ha dirigido mensajes a un histórico votante peronista. “En mi gobierno, los ministerios del Interior y de Trabajo, serán ocupados por hombres o mujeres peronistas”, dijo Carrió a Clarín.
La candidata recorrió ayer las calles de Rosario, junto a su compañero de fórmula, el senador Rubén Giustiniani, y el intendente local, Miguel Lifschitz, ambos del Partido Socialista. “El domingo existe la posibilidad de hacer una revolución en paz. Todos debemos ir juntos al ballottage”, dijo en la conferencia de prensa realizada en el bar El Cairo, el mismo que frecuentaba Roberto Fontanarrosa. “Somos la única fuerza que puede garantizar una gobernabilidad alternativa en un país que se está haciendo plural y que elige gobernadores de distintos signo político”, agregó. También dijo que cultivará una buena relación con los gobernadores peronistas, y hasta con Mauricio Macri, el jefe de Gobierno porteño.
Ya en los comienzos de la campaña, uno de los primeros pronunciamientos de Carrió fue anunciar que su jefe de Gabinete sería Gerardo Conte Grand, “un hombre del peronismo”. Conte Grand, inclusive, estuvo a punto de ser el candidato a vice. Anteayer, frente a los hombres de negocios de la Asociación Empresaria Argentina, se definió como “una republicana con decisión peronista”. “En mi gobierno, los ministros o ministras del Interior y de Trabajo serán peronistas”, agregó ayer. Carrió evitó decir a quiénes se refería.
La candidata caminó un tramo de la tradicional peatonal Córdoba. Posó para las fotos, repartió besos, firmó autógrafos y hasta se metió en una antigua perfumería. “Yo amo a Rosario y Rosario me ama”, dijo Carrió.
“Ya somos la segunda fuerza política en el país pero si recibimos el apoyo de los que aún están indecisos el domingo, seremos la primera fuerza política que llega al poder sin usar los recursos públicos, respetando las instituciones y ofreciendo propuestas a la sociedad”, afirmó.
Cuando se le preguntó por el electo gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner -ausente ayer en Rosario-, se limitó a responder: “Manifestó que nos vota y eso es importante”. Como cierre de la actividad, Carrió repitió la frase que viene acuñando para este final de campaña: “Sería bueno para la República que haya ballottage”.
Informe: Mauro Aguilar
En un acto en Rosario, Carrió ratificó el apoyo del socialismo y
Dijo que la Coalición Cívica es la segunda fuerza del país y que llegará al ballottage
Jaime Rosemberg
La Nación
25 de Octubre 2007

ROSARIO.- Horas antes del cierre de la campaña, Elisa Carrió paseó en esta floreciente ciudad su confianza en arribar a una segunda vuelta que la enfrente mano a mano con Cristina Fernández de Kirchner.
Entre caminatas, cafés y encuentros con la prensa local, la candidata presidencial de la Coalición Cívica buscó mostrar aquí la fuerza de su alianza con el socialismo, una unidad que las recientes declaraciones de Hermes Binner -que gobernará la provincia a partir del 10 de diciembre- pusieron en entredicho.
“Ya somos la segunda fuerza nacional, y vamos por más”, afirmó una Carrió distendida en el céntrico bar El Cairo, luego de compartir una bulliciosa caminata por la peatonal Córdoba con el intendente local, Miguel Lifchitz, y su compañero de fórmula, el también socialista Rubén Giustiniani.
El abrazo y la foto con el intendente sirvieron para despejar rumores de disenso, luego de que el lunes Hermes Binner declarara que Cristina Kirchner “gana en primera vuelta”. Un día después, Binner aclaró que sus declaraciones habían sido sacadas de contexto y reafirmó que su voto será para la fórmula de la coalición.
“Estoy acá para dejar claro mi apoyo por esta, nuestra fórmula presidencial”, dijo Lifchitz a LA NACION, mientras señoras mayores, jóvenes y simpatizantes empujaban por una instantánea, un beso o un autógrafo de la candidata. Según Lifchitz, Binner fue “víctima de una jugada desleal” del periodista que publicó sus declaraciones, aunque es cierto que el gobernador electo de Santa Fe -de buenas relaciones con el kirchnerismo- no apareció en ningún acto de la campaña proselitista que termina hoy.
Más allá de la ausencia de Binner -que Carrió disculpó por la necesidad del socialista por mantener vínculos con el gobierno central-, el socialismo fue protagonista de las actividades de Carrió ayer. Además de Giustiniani y Lifchitz, dirigentes que responden a Binner -como sus ex ministros Antonio Bonfatti y Mónica Fein- estuvieron cerca de la candidata, además de los jóvenes socialistas que compartieron los cánticos en contra del ministro Julio De Vido con sus pares de la Coalición Cívica.
“Esta es la fórmula que representará a millones de argentinos que buscan más democracia, más justicia, más transparencia”, dijo Lifchitz (recientemente reelegido en su cargo) durante la conferencia, sin abandonar el traje y la corbata a pesar del calor.
Cambiar el destino
“No sabemos si el esfuerzo será suficiente para cambiar el destino, pero va a servir para construir una Argentina distinta a partir del lunes”, dijo el jefe comunal, tal vez anticipando una derrota.
Un rato más tarde, Carrió fue más optimista. “Tenemos una posibilidad cierta de ir al ballottage, y tenemos que llegar por el bien de la República”, se entusiasmó la candidata, y afirmó que la coalición “ya es segunda fuerza nacional, pero vamos por más”.
Ante una consulta de LA NACION, Carrió volvió a diferenciarse ayer aquí de la candidata oficialista, Cristina Fernández de Kirchner, que durante los últimos días apareció junto a destacados artistas y deportistas como el conductor televisivo Marcelo Tinelli y el seleccionado de los Pumas, sumados a los apoyos recibidos del tenista David Nalbandian y de Diego Maradona.
“Necesitamos la voluntad de millones de argentinos, no una cara”, castigó la candidata, aunque consintió con el “derecho” de esos deportistas de encontrarse con el Presidente.
“Tenemos que ser la primera fuerza, pero sin atropellar las instituciones, con dignidad, conducta y consistencia”, dijo Carrió, para volver a entusiasmar a la platea.
Cuando le preguntaron por Binner, Carrió sonrió y le cedió el micrófono a Giustiniani. “Sufrimos varias emboscadas, pero está claro que la gobernación de Santa Fe era un objetivo y la campaña la hicimos los candidatos”, lo disculpó el senador y candidato a vicepresidente.
Carrió, que llegó aquí en un avión alquilado junto a su vocero Matías Méndez y otros colaboradores, aprovechó la tarde para dormir la siesta y luego emprendió regreso a Buenos Aires. Feliz por su paso “por esta ciudad a la que amo”, concentrará sus últimas energías en el acto de cierre de hoy, en Costa Salguero. La clave: convencer a los indecisos e insistir en que el ballottage -con ella como protagonista- aún es posible.

“Somos la segunda fuerza”
Página/12
25 de Octubre 2007

Con socialisas y sin Binner, en Rosario
La candidata presidencial por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, cerró en Rosario su gira por el interior del país. La líder eligió la ciudad santafesina para buscar los votantes que le permitan ir “juntos al ballottage, con una Coalición Cívica moderna, plural, amplia, que sea la segunda fuerza política del país”. En la caminata con los socialistas, Rubén Giustiniani –su compañero de fórmula– y Miguel Lifschitz –intendente de Rosario–, el que dejó huella fue el gobernador electo Hermes Binner, al ausentarse de la caravana. En los últimos días de campaña había provocado un cortocircuito con la chaqueña al afirmar que Cristina Fernández de Kirchner ganará las elecciones en primera vuelta. Inmediatamente salió a ratificar que votará a Carrió, pero de todos modos ayer no compartió el acto.
La peatonal Córdoba vio pasar a lo largo de cinco cuadras a la fórmula de la CC, mientras se les tomaban fotos, les pedían autógrafos y hasta les regalaban un perfume. “Ya estamos haciendo una elección histórica”, anticipó la candidata rumbo al popular bar El Cairo, donde ofreció una conferencia de prensa. “Somos la segunda fuerza política en el país, pero si recibimos el apoyo de los que aún están indecisos seremos la primera fuerza política que llega al poder sin usar los recursos públicos, respetando las instituciones y ofreciendo propuestas a la sociedad”, dijo en el café que solía frecuentar el escritor y dibujante Roberto Fontanarrosa.
El titular del socialismo, Rubén Giustiniani, abrió su intervención en el encuentro con un halago para el dirigente local: “Tenemos el mejor anfitrión que podríamos tener, el intendente y compañero socialista Miguel Lifschitz”. Consultado por los dichos de Binner, publicados por medios locales el domingo pasado, Giustiniani indicó que “al socialismo ya le han hecho muchas emboscadas y ésta ha sido una más”.
Carrió evitó referirse a la situación con el futuro gobernador de Santa Fe, aunque él ya pidió que “no tengan dudas” de que contará con su voto. “Yo no estoy peleado con Lilita”, insistió después de conocer el enojo por sus declaraciones. La fundadora del ARI pronosticó que “el domingo existe la posibilidad cierta y real de una revolución en paz”, y convocó a “ir al ballottage por los valores éticos, la república y la justicia social”.
El tradicional bar de Sarmiento y Santa Fe se convirtió en el último lugar que la fórmula visitó antes de su cierre de campaña, que realizará hoy en el complejo Costa Salguero de la ciudad de Buenos Aires. Pero además fue el último acto de Carrió como aspirante a la Casa Rosada fuera de la Capital Federal: “Rosario es una ciudad a la que amo profundamente, y que me ha acompañado desde hace muchísimo tiempo, desde el inicio de mi carrera política en la Convención Constituyente hasta ésta, mi última candidatura a presidenta de la Nación”.
Con encuestas que la ubican en el segundo lugar, Carrió redobló la apuesta “más allá de esta victoria contundente que vamos a obtener a lo largo y a lo ancho del país. Ya somos millones de argentinos y argentinas y tenemos que ser el domingo la primera fuerza política del país”.

Carrió intenta seducir al sector indeciso
La Gaceta de Tucuman
25 de Octubre 2007
Afirma que con ese apoyo no sólo se evitará la segunda vuelta sino que la Coalición ganará el domingo.
BUENOS AIRES.- La candidata de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, instó ayer al votante de Cristina de Kirchner a no votar por el oficialismo por miedo al cambio, y reflexionó que si todos los indecisos que hay se trasladan a la segunda opción, que es votarla a ella, el domingo no sólo no habrá ballottage sino que su alianza política ganará en la primera vuelta.
Por otra parte, Carrió criticó al ex presidente Raúl Alfonsín por su manejo del sindicalismo cuando ejerció el poder en los 80 (“primero boxeaba y después se retiraba”, reprochó), y se manifestó dolida por los calificativos de hipócrita y desleal, que en los últimos días le lanzó el ex mandatario radical.
Carrió, en declaraciones a una radio porteña, se jactó de que millones de radicales van a votarla a ella, al responder indirectamente a la pregunta sobre quién había cambiado en los últimos tiempos, si ella -proveniente de la UCR- o Alfonsín. Pero se negó a responder los duros cuestionamientos del político.
“Lo conozco de la infancia, era íntimo amigo de la infancia, fue a mi casamiento, prefiero esa foto”, señaló. Luego reflexionó: “a uno no le gusta ver a las personas así, porque estas personas forman parte entrañable de las vidas de uno”.
La fundadora del ARI vaticinó que la Coalición Cívica estará en el ballottage y atacó a los funcionarios de la Casa Rosada al sostener: “están vendiendo un triunfo que no se sabe”. Y también insistió en definirse como una “republicana con decisión peronista”. (DyN)

Sin el apoyo de Binner, Carrió recorrió Rosario
El Tribuno (Salta)
25 de Octubre 2007
La candidata presidencial por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, visitó ayer Rosario, bastión socialista del país, donde buscó consolidar su figura con su compañero de fórmula y presidente de ese partido, Rubén Giustiniani, aunque sin el gobernador electo Hermes Binner.
En ese marco, Carrió aseguró que lidera “la única fuerza que puede garantizar una gobernabilidad alternativa” y reiteró que “el domingo existe la posibilidad cierta y real de una “revolución en paz”.
“Estamos haciendo una elección histórica porque formamos una Coalición Cívica moderna, plural, amplia, y ya hoy podemos decir que somos la segunda fuerza política nacional de este país”, afirmó Carrió a cuatro días de los comicios presidenciales.
Junto a Giustiniani, y al intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, la candidata recorrió cinco cuadras de la peatonal Córdoba sin poder ocultar la notable ausencia del gobernador electo y máxima figura del PS, Hermes Binner.
Luego brindó una conferencia de prensa junto a Giustiniani y al intendente Lifschitz, quien afirmó que la fórmula de la Coalición Cívica “representa a una Argentina que quiere más justicia, más democracia y un país distinto”.
Lilita pasó el micrófono a su compañero de fórmula Giustiniani, encargándole a él la respuesta, al ser consultada sobre la ausencia de Binner en la campaña y sus dichos acerca de no se lleva bien con Carrió y que Cristina Fernández de Kirchner ganará en primera vuelta.
“Sufrimos varias emboscadas y la última fue a Hermes”, dijo Giustiniani repitiendo las palabras de Binner del día anterior, quien había dicho que sus declaraciones respecto de Carrió fueron mal tomadas por un vespertino de la ciudad de Santa Fe.
Por otra parte, la candidata de la Coalición Cívica cerrará hoy su campaña electoral con una fuerte apelación a los indecisos y a los “hermanos pobres” para poder llegar al ballottage, donde intentará desbancar al oficialismo.
Carrió se presentará junto a Giustiniani y centrará su mensaje en la posibilidad de disputar con el Frente para la Victoria, que llevará a Cristina Fernández de Kirchner al frente de la lista.
“Estamos bien en los centros urbanos y comenzamos a mejorar en varias provincias, la única dificultad la estamos teniendo en el NOA y también hacia allí se dirigirá el mensaje”, indicó un colaborador de Carrió a la prensa.