Lavagna cierra la campaña con actos solidarios

El candidato a presidente por la coalición UNA decidió llegar al final de la campaña electoral, recorriendo el conourbano bonaerense y llevando a cabo actos solidarios. Lo hizo el anteultimo día de la campaña y estuvo en La Plata, Lomas de Zamora, Morón y La Matanza.


Lavagna recorrió el conurbano y hoy cierra vestido de albañil
Marcelo Helfgot
Clarin
25 de Octubre

Ayer encabezó cinco actos temáticos. Y terminará haciendo tareas comunitarias.
Una cuota de educación, otra de empleo basada en el apoyo a las pequeñas empresas y una superdosis de seguridad. Ese fue el cóctel electoral que exhibió ayer Roberto Lavagna durante una cadena de miniactos que hilvanó en diferentes localidades bonaerenses, como parte del cierre de campaña.
Escoltado por el “Lavagnamóvil” -un ómnibus multicolor con una gigantografía del ex ministro-, el candidato presidencial de UNA comenzó el raid en una escuela de La Plata y con cluyó en la Universidad de La Matanza. En el medio pasó por la UOCRA de Lomas de Zamora y el parque industrial de Morón.
Con todo, el plato fuerte fue el encuentro, en un pequeño local de San Justo, con la Asociación de Madres contra la Impunidad de La Matanza. El gesto de Lavagna apuntó a una señal de doble vía: demostrar que es el candidato presidencial más preocupado por la inseguridad -tema que marcha al tope de las inquietudes sociales, según las encuestas- y la necesidad que tiene de apuntalar su imagen en el conurbano.
“El Gobierno ignora que hay ocho muertos por homicidio diariamente”, afirmó allí el candidato de UNA, que fue acompañado en todo el recorrido por su compañero de fórmula, el radical Gerardo Morales.
La reunión con las madres tuvo un condimento particular. En la mayoría de los casos, sus hijos fueron víctimas del “gatillo fácil” policial. El día anterior, Lavagna entregó en las comisarías porteñas una carta de apoyo a la tarea de la Policía. En uno y otro caso, el ex ministro se comprometió a aplicar el rigor de la ley, en contraste con la “mano blanda” que atribuye al Gobierno.
“Wanted” se leía en un cartel pegado en el local, prestado por la Asociación Permanente de los Derechos Humanos (APDH). Al estilo de las películas del Oeste, debajo aparecían los retratos de cinco policías bonaerenses buscados por asesinar a menores.
Desde la pared de enfrente, la imagen del revolucionario Ernesto Che Guevara fumándose un puro (posiblemente un Cohiba) era testigo de la charla entre el ex ministro y las madres.
Lavagna volverá hoy al mediodía al conurbano para hacer su última apuesta electoral de manera atípica: encabezará una brigada de obreros voluntarios que realizará trabajos solidarios en un barrio humilde de Lomas de Zamora. Dicen que calzará mameluco, brocha de pintor y cuchara de albañil.
No todos fueron gestos simbólicos los que emitió ayer la fórmula de UNA. Lavagna se encargó además de pegarle duro a la candidata oficialista, Cristina Kirchner, al aconsejarle que “deje de engañar a la gente con los índices falsos del INDEC”.
Morales descalificó a la competidora por el voto opositor, Elisa Carrió. “Ella no garantiza gobernabilidad y Lavagna sí”, aseguró.

“Hay que pedirle a la señora que no nos engañe”
Pagina 12
25 de Octubre

Roberto Lavagna criticó al Gobierno y a la candidata oficial. En diversas actividades en el conurbano bonaerense, enunció proyectos para la educación y las pequeñas y medianas empresas.
Una larga serie de actividades marcó el final de la campaña de la Coalición UNA. Antes de comenzar con el tour que lo llevó por distintos puntos del Gran Buenos Aires, Roberto Lavagna marcó distancia con el gobierno nacional y cargó contra Cristina Fernández de Kirchner. “Hay que pedirle a la señora candidata que no nos engañe, todos sabemos que los índices del Indec son falsos”, dijo minutos después que la primera dama respaldara las mediciones del organismo oficial.
El anteúltimo día de campaña, el lavagnismo recorrió cuatro puntos del conurbano bonaerense. En la escuela República de Chile, en La Plata, el candidato fue recibido por un centenar de padres, autoridades y miembros de la cooperadora. Luego de los saludos de rigor y de las fotos de campaña, se dirigió hacia una radio abierta conducida por los estudiantes. Entrevistado por ellos, repitió que se comprometerá “en poner más recursos para las escuelas más pobres del país, garantizar que tengan los mejores maestros y poner en marcha una ley de coparticipación que permita a todas las provincias contar con más recursos presupuestarios”. Hablando de sus propuestas educativas, aseguró que construirá “2400 nuevas escuelas para cumplir con la premisa de la jornada completa”. También insistió con su premisa de garantizar “180 días de clase”.
La parada siguiente fue Lomas de Zamora. Lo esperaban sindicalistas de la Uocra y cerca de 800 trabajadores de la construcción. La inesperada concentración de operarios motivó que el lavagnismo improvisara un estrado desde el que Lavagna condenó el trabajo en negro. Afirmó que había que proteger a la mujer, principal afectada por la precarización laboral. En el entorno del candidato destacan que ésa fue la única actividad que tuvo las características tradicionales de un acto político. El formato del atril y el discurso clásico no volvió a repetirse durante toda la jornada.
A esa altura, ya se había sumado el candidato a vicepresidente, el radical Gerardo Morales. El Lavagnamóvil, un micro de media distancia que la coalición acondicionó para la campaña, los trasladó hasta la próxima actividad. El Parque Industrial instalado en Morón, donde supo funcionar La Cantábrica, fue el siguiente destino. Ahí se sumó el economista Javier González Fraga, sobre quien Lavagna repite que podría ser su ministro de Economía. Frente a la comisión directiva de la Unión Industrial del Oeste, Lavagna recordó que “hace más de dos años enviamos al Congreso un proyecto para que todas las pequeñas y medianas empresas queden exentas de pagar impuesto a las Ganancias, si reinvierten y cuidan el empleo”. El candidato suele recordar que firmó esa iniciativa en el Salón Blanco de la Rosada, junto a Néstor Kirchner. Tras destacar que la propuesta es “imprescindible para apuntalar el proceso de crecimiento y frenar la inflación”, Lavagna afirmó que “el proyecto hoy duerme en el cajón de una senadora candidata que se niega a tratarla”.
El Lavagnamóvil partió con su comitiva para La Matanza. Allí se reunió con miembros de la asociación de Madres de La Matanza contra la impunidad, que se reúnen en el predio de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en San Justo. Frente a ellas se pronunció por una política de seguridad efectiva. Condenó por igual al gatillo fácil y la mano dura, como al garantismo. Insistió con la creación de un registro de violadores y repitió que en la Argentina “mueren ocho personas por día”. Lavagna repite aquí y allá que, como con la inflación, el Gobierno niega la insistencia de la inseguridad ciudadana. La Universidad Nacional de La Matanza fue el último destino. Frente a un grupo numeroso de estudiantes y luego de recorrer las instalaciones, el candidato y ex ministro se comprometió a “defender la universidad pública”. Algo que suele reiterar cuando recuerda que es egresado de una universidad nacional. Una actividad solidaria en el barrio Juan Manuel de Rosas, en Lomas de Zamora, será lo último que hará el lavagnismo antes del comienzo de la veda electoral.