Las elecciones argentinas en los diarios de América

A pocos días para las elecciones presidenciales, distintos medios gráficos de todo el continente centran sus miradas en la Argentina. La mayoría, tomando en cuenta los sondeos provisorios, ve como vencedora a la primera dama, Cristina Kirchner, en primera vuelta. Analizan a la división de la oposición como factor determinante.


Oposición dividida favorece a la primera dama
La República – Perú
20 de Octubre 2007
Faltando pocos días para las elecciones presidenciales en Argentina, la oposición parece no ser un obstáculo en la carrera de la primera dama a la presidencia. Mientras Cristina Fernández descansa tranquila en la amplia ventaja que le otorgan las encuestas y los candidatos opositores se preguntan ¿qué habremos hecho mal?
La mayoría de los sondeos otorga a la esposa del presidente Néstor Kirchner una intención de voto de entre 40% y 45% para las elecciones del 28 de octubre, mientras que la diputada Elisa Carrió y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna no superan el 15% de adhesiones en promedio.
“El voto hacia Cristina Kirchner es hoy en día lo suficientemente compacto como para suponer que su aspiración no corre riesgos visibles”, escribió el analista político Jorge Giaccobe recientemente.
Ni los últimos escándalos de corrupción –la bolsa con dinero hallada en la oficina de la entonces ministra de Economía o la valija con 800,000 dólares que un empresario venezolano intentó ingresar al país en un avión rentado por un funcionario argentino– parecen haber menguado la ventaja de Fernández.
No hay oposición
Pese a que estos casos han afectado la credibilidad del gobierno, la incapacidad de la oposición para capitalizarlos no ha logrado que se traduzcan en un costo electoral relevante.
“Yo creo que va a ganar Cristina pero por un margen más estrecho del que se piensa. Están infladas todas las encuestas”, dijo el periodista y analista Jorge Lanata.
“Pero no hay una fuerza opositora que congregue un segundo partido nacional, o sea que en un ballottage (segunda ronda) ella ganaría de todos modos”, añadió Lanata.
Herencia peronista
El Partido Justicialista, creado por el caudillo Juan Domingo Perón en los años 40, llega a las elecciones dividido en “disidente” y “kirchnerista”. La disidencia reúne a los peronistas de derecha, en su mayoría viejos líderes partidarios que perdieron peso político durante la actual gestión de Néstor Kirchner.
Alberto Rodríguez Saá, el actual gobernador de la provincia de San Luis, es el candidato de los peronistas enemistados con Kirchner.
Otro candidato del peronismo disidente es el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, lo que revela que ni en su seno la “disidencia” se halla unida.
La izquierda peronista, en tanto, se alinea en la “concertación plural” promovida por Kirchner y de la que también participan partidos menores de izquierda y algunos representantes de la histórica Unión Cívica Radical bajo el nombre de “Frente para la Victoria”. De hecho, el candidato a vicepresidente de Fernández es el gobernador radical de Mendoza, Julio Cobos.
El secreto de Cristina
1) Según la ley electoral, para ser elegido presidente en primera vuelta el candidato más votado debe obtener el 45% de los votos, o más del 40% y una diferencia de 10 o más puntos porcentuales sobre el segundo más votado.
2) En el éxito de Cristina también influye la tendencia a votar por la continuidad en tiempos de relativa bonanza económica. Aunque la inflación es una piedra en el zapato “kirchnerista”, Fernández capitaliza para sí la recuperación de la economía lograda durante la gestión de su marido. Sólo Lavagna, ex ministro de Economía de Kirchner y arquitecto de esa recuperación, podría presentarle pelea en el terreno económico.
Sondeos vaticinan que una mujer será la presidenta
La Nación – Paraguay
20 de Octubre 2007
Las encuestas pronostican que en los próximos comicios los argentinos consagrarán con su voto a una presidenta, bien en una primera instancia, el próximo día 28, o bien en un “duelo de mujeres” en una segunda vuelta electoral. Los sondeos son unánimes en situar como favorita a la candidata del oficialista Frente para la Victoria, la primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien cosechará un 36,8 por ciento de los votos de acuerdo a los pronósticos más conservadores y hasta un 46,4 por ciento para los más optimistas.
Las mayoría de los sondeos ubican en un segundo puesto a la dirigente de centroizquierda Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, con un apoyo del 14,9 al 17,7 por ciento de los votos. Los hombres vienen a la zaga, con el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, de Una Nación Avanzada, en tercer lugar, seguido por el también ex ministro Ricardo López Murphy (Recrear) y el gobernador de la provincia de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá (Frejuli). Con estos números, la posibilidad de que una mujer sea por primera vez elegida presidenta de Argentina es casi segura y la mayoría de los analistas vaticinan que esto ocurrirá el próximo día 28, con un arrollador triunfo de la primera dama.
Otros, los menos, creen que habrá una segunda vuelta (25 de noviembre) en la que se medirán Fernández y Carrió. La legislación argentina estipula que el candidato ganador debe alcanzar los 45 puntos, o los 40 con diez puntos de diferencia sobre el segundo, para convertirse en mandatario y evitar que la elección se defina en una segunda vuelta.
“Vivimos por primera vez en la historia una confrontación entre dos mujeres como protagonistas y una será la presidenta”, dijo a EFE el consultor y analista político Jorge Giacobbe, quien señaló que hay un 30 por ciento del electorado que nunca votaría a una mujer.
Aún así, invitó a ver el “vaso medio lleno” en el restante 70 por ciento que dice no tener contrariedades con la idea de una presidenta y en el hecho de que hace quince años la resistencia a votar a una mujer era del 75 por ciento. “Argentina tiene un nivel de machismo más bajo que otros países de Latinoamérica, pero el que existe -que no es poco- está enormemente encubierto por un discurso políticamente correcto”, dijo a Efe Orlando D’adamo, director del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (Copub).
Un estudio elaborado por ese centro reveló que la mayor parte de los argentinos admite que las candidatas mujeres deben lidiar con ciertos prejuicios y el principal es su supuesta falta de autonomía para tomar decisiones.
Cristina, la que más gasta
Buenos Aires, Argentina. EFE.- La primera dama argentina y candidata por el oficialismo, Cristina Fernández de Kirchner, es la postulante a la presidencia que más invierte en la campaña para los comicios del próximo día 28, según informa hoy la prensa argentina. La candidata del Frente por la Victoria prevé gastar en la campaña un total de 14,2 millones de pesos (4,4 millones de dólares), de los cuales ya ha invertido unos 5,1 millones de pesos (1,6 millones de dólares), informó el diario La Nación, de Buenos Aires.
Con base en datos aportados por las fuerzas políticas a la Justicia electoral, el periódico precisó que Fernández de Kirchner recibió aportes para su campaña por 2,8 millones de pesos (unos 900.000 dólares) de parte de empresarios. La ley de financiación de los partidos políticos de Argentina obliga a las fuerzas a informar de sus gastos de campaña y las fuentes de los recursos.
En gastos de campaña, a Fernández –favorita en los sondeos pre-electorales– le sigue la líder de centroizquierda Elisa Carrió, candidata por la Coalición Cívica, que ya desembolsó 2,5 millones de pesos (unos 786.000 dólares) de un total previsto de 3,8 millones de pesos (1,2 millones de dólares), aunque la postulante dijo rechazar aportes empresarios.
En tanto, el ex ministro de Economía y candidato por Una Nación Avanzada (Una), Roberto Lavagna, informó gastos totales previstos por 1,2 millones de pesos (unos 379,000 dólares), de los que, según los datos aportados, solo utilizó 419 pesos (131 dólares).
Crimen de policías enrarece clima electoral
Buenos Aires, Argentina. DPA.- El presidente argentino, Néstor Kirchner, su esposa y candidata presidencial, Cristina Fernández, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, expresaron hoy su preocupación por el asesinato a balazos de tres policías en la ciudad de La Plata.
Todos apuntaron inmediatamente a grupos opositores y nostálgicos de la dictadura (1976-1983), a quienes acusaron de querer perturbar el clima en el país y, sin identificarlos, dijeron que son aquellos a los que ha afectado la política de la actual administración. Los tres policías fueron asesinados esta madrugada en una planta transmisora del Ministerio de Seguridad bonaerense, en las afueras de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Los hombres, de entre 19 y 25 años, estaban asignados a la custodia de la planta y los asesinos huyeron en un móvil policial que fue encontrado horas después a varios kilómetros del lugar del crimen.
Cristina Fernández, firme candidata a ganar las elecciones nacionales del domingo 28 de este mes, responsabilizó hoy a “grupos minoritarios a los que quizás les moleste el gobierno”. “Nos herirán, nos golpearán, pero no nos van a derrotar”, advirtió la mujer durante un visita que realizó a la provincia de Santa Fe, en el marco de la campaña electoral.
Para el presidente Kirchner “no es casualidad un hecho lamentable” como éste, que aparece como “algo turbio, sucio” y que enrarece el clima electoral, a poco más de una semana de los comicios en los que también se renovará parcialmente el Congreso nacional y la gobernación de ocho provincias.
El mandatario apuntó a “sectores minoritarios” que no están bien identificados. “Esperamos poder identificarlos, esperamos que quienes tienen que investigar este hecho rápidamente lo hagan. Pero son hechos que sería muy raro pasen por casualidad, segar la vida de tres servidores argentinos, de la forma más cruel, inhumana y bestial que se pueda hacer.”
Oposición dividida favorece a primera dama argentina
El Universal – Venezuela
20 de Otubre 2007
Las encuestas pronostican que en los próximos comicios los argentinos consagrarán con su voto a una presidenta, bien en una primera instancia, el próximo día 28, o bien en un “duelo de mujeres” en una segunda vuelta electoral.
Los sondeos son unánimes en situar como favorita a la candidata del oficialista Frente para la Victoria, la primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien cosechará 36,8% de los votos de acuerdo con los pronósticos más conservadores y hasta 46,4% para los más optimistas, informó Efe.
Las mayoría de los sondeos ubican en un segundo puesto a la dirigente de centroizquierda Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, con un apoyo de 14,9 a 17,7% de los votos.
Los hombres vienen a la zaga, con el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, de Una Nación Avanzada, en tercer lugar, seguido por el también ex ministro Ricardo López Murphy (Recrear) y el gobernador de la provincia de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá (Frejuli).
Según la Ley Electoral, para ser elegido presidente en primera vuelta, el candidato más votado debe obtener 45% de los votos, o más de 40% y una diferencia de 10 o más puntos sobre el segundo más votado.
Ni los últimos escándalos de corrupción, la bolsa con dinero hallada en la oficina de la entonces ministra de Economía o la valija con 800.000 dólares que un empresario venezolano intentó ingresar al país en un avión rentado por un funcionario argentino, parecen haber menguado la ventaja de Fernández.
Mientras tanto, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, se siente “David” frente a la primera dama argentina, con quien disputará la presidencia del país en los comicios.
“Somos dos mujeres con proyectos políticos distintos. Una expresa un modelo de concentración de poder, de hegemonía. El otro es un liderazgo claramente republicano. Somos David y Goliat. Y Argentina tendrá que elegir si es autoritaria o republicana”, dijo Carrió.
Por su parte, Lavagna rechaza el “populismo” del mandatario argentino, Néstor Kirchner, y sus lazos con el presidente de Venezuela Hugo Chávez, a quien acusa de “alterar” la marcha del Mercosur y de “dividir” a América Latina.
“Chávez ha dividido América Latina en dos: de un lado Brasil, Uruguay, Chile, México y Colombia y del otro Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina. Yo quiero estar del otro lado, del de los socios estratégicos, no con Chávez”, afirmó.
Lavagna fue ministro de Economía en el gobierno de Eduardo Duhalde (2002-2003) y fue confirmado en el cargo por Kirchner, quien le pidió la renuncia en 2005, al concluir una negociación que sacó al país del mayor cese de pagos de la historia argentina.
Fernández admira a Eva Perón y a Hillary Clinton.
Argentina: Oposición dividida favorece a primera dama
MAYRA PERTOSSI
AZ Central – Estados Unidos
19 de Octubre 2007
A pocos días para las elecciones presidenciales en Argentina, la oposición parece no ser un obstáculo en la carrera de la primera dama a la presidencia. Mientras Cristina Fernández descansa tranquila en la amplia ventaja que le otorgan las encuestas y los candidatos opositores se preguntan ¿qué habremos hecho mal?.
La mayoría de los sondeos otorga a la esposa del presidente Néstor Kirchner una intención de voto de entre 40% y 45% para las elecciones del 28 de octubre, mientras que la diputada Elisa Carrió y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna no superan el 15% de adhesiones en promedio.
Según la ley electoral, para ser elegido presidente en primera vuelta el candidato más votado debe obtener el 45% de los votos, o más del 40%, y una diferencia de 10 o más puntos porcentuales sobre el segundo más votado.
“El voto hacia Cristina Kirchner es hoy en día lo suficientemente compacto como para suponer que su aspiración no corre riesgos visibles”, escribió el analista político Jorge Giaccobe recientemente.
Ni los últimos escándalos de corrupción –la bolsa con dinero hallada en la oficina de la entonces ministra de Economía o la valija con 800.000 dólares que un empresario venezolano intentó ingresar al país en un avión rentado por un funcionario argentino– parecen haber menguado la ventaja de Fernández.
Pese a que estos casos han afectado la credibilidad del gobierno, la incapacidad de la oposición para capitalizarlos no ha logrado que se traduzcan en un costo electoral relevante. Como ejemplo alcanza con recordar el de otro presidente latinoamericano, el brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, reelecto en 2006 con el 60% de los votos luego de una seguidilla de denuncias de corrupción.
“Yo creo que va a ganar Cristina pero por un margen más estrecho del que se piensa. Están infladas todas las encuestas”, dijo a la AP el periodista y analista Jorge Lanata.
“Pero no hay una fuerza opositora que congregue un segundo partido nacional, o sea que en un ballottage (segunda ronda) ella ganaría de todos modos”, añadió.
El Partido Justicialista, creado por el caudillo Juan Domingo Perón en los años 40, llega a las elecciones dividido en “disidente” y “kirchnerista”.
La disidencia reúne a los peronistas de derecha, en su mayoría viejos líderes partidarios que perdieron peso político durante la actual gestión de Néstor Kirchner.
Alberto Rodríguez Saá, el actual gobernador de la provincia de San Luis, es el candidato de los peronistas enemistados con Kirchner.
Otro candidato del peronismo disidente es el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, lo que revela que ni en su seno la “disidencia” se halla unida.
La izquierda peronista, en tanto, se alinea en la “concertación plural” promovida por Kirchner y de la que también participan partidos menores de izquierda y algunos representantes de la histórica Unión Cívica Radical bajo el nombre de “Frente para la Victoria”. De hecho, el candidato a vicepresidente de Fernández es el gobernador radical de Mendoza, Julio Cobos.
El resto de la UCR, que luego de dos fracasados gobiernos –el de Raúl Alfonsín (1983-1989) y el de Fernando De la Rúa (1999-2001)– no presentará un candidato de signo propio, dividirá su escuálida fuerza entre el apoyo al ex ministro Lavagna, al también ex ministro de Economía de De la Rúa, Ricardo López Murphy, y a Carrió.
Y para hacer aún mas complejo el ya confuso panorama, la Coalición para Una Nación Avanzada (UNA) de Lavagna también cuenta en sus filas con algunos peronistas.
Para el analista Rosendo Fraga, la ventaja de Fernández también se sustenta en el apoyo de las bases populares “que mantienen su lealtad al peronismo, sobre todo cuando está en el poder”.
En la misma sintonía, su colega Ricardo Rouvier sostuvo que “los sectores medios hacia abajo es en donde el oficialismo es más popular. Y la victoria electoral que se promete hasta hoy es fundada en los sectores populares”.
También influye la tendencia del electorado a votar por la continuidad en tiempos de relativa bonanza económica. Aunque la inflación es una piedra en el zapato “kirchnerista”, Fernández capitaliza para sí la recuperación de la economía lograda durante la gestión de su marido. Sólo Lavagna, ex ministro de Economía de Kirchner y arquitecto de esa recuperación, podría presentarle pelea en el terreno económico.
Habrá presidenta argentina en primera vuelta, según encuestas
El Universal – México
19 de octubre de 2007
Las encuestas pronostican que en los próximos comicios los argentinos consagrarán con su voto a una presidenta, bien en una primera instancia, el próximo día 28, o bien en un “duelo de mujeres” en una segunda vuelta electoral.
Los sondeos son unánimes en situar como favorita a la candidata del oficialista Frente para la Victoria, la primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien cosechará un 36.8 por ciento de los votos de acuerdo a los pronósticos más conservadores y hasta un 46.4 por ciento para los más optimistas.
Las mayoría de los sondeos ubican en un segundo puesto a la dirigente de centroizquierda Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, con un apoyo del 14.9 al 17.7 por ciento de los votos.
Los hombres vienen a la zaga, con el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, de Una Nación Avanzada, en tercer lugar, seguido por el también ex ministro Ricardo López Murphy (Recrear) y el gobernador de la provincia de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá (Frejuli).
Con estos números, la posibilidad de que una mujer sea por primera vez elegida presidenta de Argentina es casi segura y la mayoría de los analistas vaticinan que esto ocurrirá el próximo día 28, con un arrollador triunfo de la primera dama.
Otros, los menos, creen que habrá una segunda vuelta (25 de noviembre) en la que se medirán Fernández y Carrió.
La legislación argentina estipula que el candidato ganador debe alcanzar los 45 puntos, o los 40 con diez puntos de diferencia sobre el segundo, para convertirse en mandatario y evitar que la elección se defina en una segunda vuelta.
“Vivimos por primera vez en la historia una confrontación entre dos mujeres como protagonistas y una será la presidenta” , dijo a Efe el consultor y analista político Jorge Giacobbe, quien señaló que hay un 30 por ciento del electorado que nunca votaría a una mujer.
Aún así, invitó a ver el “vaso medio lleno” en el restante 70 por ciento que dice no tener contrariedades con la idea de una presidenta y en el hecho de que hace quince años la resistencia a votar a una mujer era del 75 por ciento.
“Argentina tiene un nivel de machismo más bajo que otros países de Latinoamérica, pero el que existe -que no es poco- está enormemente encubierto por un discurso políticamente correcto” , dijo a Efe Orlando D’adamo, director del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (Copub).
Un estudio elaborado por ese centro reveló que la mayor parte de los argentinos admite que las candidatas mujeres deben lidiar con ciertos prejuicios y el principal es su supuesta falta de autonomía para tomar decisiones.
D’adamo señaló que en este punto aparecieron dos “sombras” . Una es el “mal recuerdo” de la gestión de María Estela Martínez de Perón (“Isabelita”) , que asumió la presidencia argentina en 1974 a la muerte de su esposo, Juan Domingo Perón, y su débil gestión feneció con el golpe militar de 1976.
Giacobbe coincide en que la memoria de la presidencia de “Isabelita” es un factor importante especialmente entre los mayores de 55 años, que en un 40 por ciento son reacios a votar a una mujer.
Entre los jóvenes esa resistencia baja al 9 por ciento, pero aún así algunos hacen notar “cierto deterioro en la imagen de la presidenta chilena, Michelle Bachelet, por algunos problemas de gestión en el último año” , apuntó D’adamo, quien señaló que en el caso específico de Cristina Fernández muchos se cuestionan si va a ser autónoma de su esposo a la hora de gobernar.
El experto dijo que otro factor llamativo “es que la gente tiene en su cabeza expectativas de lo que una candidata mujer va a hacer”.
“Por ejemplo, creen que una candidata va a reivindicar temas de la mujer en su campaña o si llega al poder y la verdad es que ni Fernández ni Carrió hicieron una bandera de los temas feministas” , indicó.
Pero así como enfrentan prejuicios, las postulantes también tienen puntos a su favor. Según el estudio del Copub, los electores destacan de las mujeres su capacidad negociadora, su astucia para manejarse en conflictos y el ser “más éticas” que los hombres.
Estos son factores no ignorados por las candidatas.
En una entrevista reciente con la revista estadounidense Time, Fernández dijo además que “las mujeres ponen una nueva cara a la manera de hacer política” , pues ven “la situación geopolítica, pero también los detalles pequeños y diarios de las vidas de los ciudadanos”.
“Cada candidata, a su manera, capitaliza estos valores. Habrá mucha gente a la cual no le gusta ni Cristina ni Carrió, pero muy pocos se atreverían a decir que son personas carentes de inteligencia. En el caso específico de Carrió, ella sí hizo de la ética una bandera de su gestión opositora” , dijo D’adamo.
“Somos dos mujeres como David y Goliat, opuestas como modelos políticos. La Argentina es mujer porque es femenina y tendrá que elegir si es republicana o autoritaria” , dijo Carrió en una entrevista con Efe.
Se viene Cristina
Danilo Arbilla
El Carabobeno – Venezuela
20 de Octubre 2007
No habrá sorpresas en las elecciones argentinas del próximo domingo 28. El kirchnerismo seguirá en el poder: la senadora Cristina Fernández, hoy primera dama, pasará a ser la primera ciudadana como presidenta de la nación, sustituyendo en la Casa Rosada a su esposo, Néstor Kirchner.
Así lo auguran prácticamente todas las encuestas de opinión, que dan casi por hecho que la candidata oficialista, tras una campaña desigual respecto a sus contrincantes, en la que contó con todo el respaldo del Estado, el indisimulado favor de los medios de comunicación oficiales y utilizando el dinero de los contribuyentes, obtendrá más del 40% de los votos con una ventaja mayor de 10 puntos porcentuales sobre su inmediato seguidor, lo que le asegurará el triunfo sin la necesidad de ir a una segunda vuelta.
Sería una gran sorpresa que no llegara al 40%. Si se diera, el susto del kirchnerismo no tendría límites; seguramente perdería los estribos, utilizaría cualquier recurso, se saldría de madre mucho más que ahora. Ello, sin dudas, incidiría negativamente en el ánimo de los votantes y le haría más difícil la carrera en el “ballotage” y bastante más incierto el resultado final. Pero eso es muy improbable que ocurra; es casi de ciencia ficción.
Las dudas y las especulaciones para los argentinos y observadores están centradas no en el resultado del domingo, que dan como un hecho, sino en lo que vendrá después. En lo que hará la presidenta.
No parecería que vaya a seguir la misma línea que su esposo; el país no resistiría por mucho tiempo ese estado de cosas con precios reprimidos, tarifas congeladas, presiones y prepotencia con el comercio, manejo arbitrario y poco transparente de los recursos públicos, mercados financieros complicados y semicerrados, desestímulo al sector ganadero. Cristina Fernández no tiene por qué asumir las apuestas y pulseadas, una especie de infantilismo caprichoso, de su antecesor, aunque este sea su marido. En lo único en que lo imitaría, dado su desprecio por la prensa y el derecho a informarse de los ciudadanos, es en los ataques a los medios de comunicación independientes. Pero ella no puede ignorar que los voluntarismos se pagan y se están pagando: por más que se maquillen los números, la inflación no ceja, el problema de la energía es serio y va más allá de los apagones que habrán de repetirse por lo menos cuando llegue el próximo invierno; las reservas se achican, el rodeo se achica y las dificultades con los acreedores externos y los inversores se agrandan, y cada vez son más los que creen que lo que más se agranda es la corrupción.
Muchos esperan, confían y desean que la nueva presidenta asuma los cambios, tome el toro por los cuernos y reencamine las cosas. Carácter tiene, en esto coinciden todos, y casi todos sueñan con que lo use en ese sentido y no para insistir en la línea anterior.
Tan por hecho se da su presidencia, que los pronósticos apuntan y se ocupan de los nombres para el nuevo gabinete ministerial más que de cualquier otro tema. Y es natural, todo depende de quién salta y quién queda. En función de cada vaticinio se especula si habrá cambios o si todo seguirá como está.
Hay por último quienes temen que la influencia de Kirchner en su esposa sea decisiva y ello favorezca el continuismo. Son más, empero, los que aseguran que no es así, que ella es la que predomina en la sociedad y que gobernará con ideas propias y encaminará el gobierno en otra dirección. Y Kirchner no se meterá, se mantendrá apartado e indiferente, y quizás hasta no se dé cuenta de lo que esté pasando.
A ocho días de las elecciones, Cristina Fernández es la favorita
El Comercio – Ecuador
20 de OCtubre 2007
En un país donde el 30% del electorado nunca votaría por una mujer, los sondeos revelan que habrá Presidenta en la primera vuelta. Los comicios serán el 28.
A pocos días para las elecciones presidenciales, la oposición parece no ser un obstáculo para la primera dama, Cristina Fernández.
La mayoría de los sondeos otorga a la esposa del presidente Néstor Kirchner una intención de voto entre el 40% y 45%. Esta es una ventaja abismal que mantiene contra sus inmediatos contrincantes. La diputada Elisa Carrió y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna no superan el 15% de adhesiones en promedio.
Así, la imagen de Fernández se consolida cada vez más en Argentina, y sus aspiraciones parecen no tener mayores riesgos, a pesar de que la presidenciable ha tenido que afrontar una serie de puntos desfavorables. Los últimos escándalos de corrupción en el Gobierno de su marido, su cuestionada campaña, que ha sido criticada por los viajes al exterior, el proselitismo en actos oficiales y su negativa a dar entrevistas a la prensa local son los puntos débiles que la candidata peronista tiene que lidiar a diario en su país.
Por su parte, la candidata Elisa Carrió declaró que se siente ‘David’ frente a la Primera Dama argentina. Sin embargo, cree que su plan de Gobierno es mucho más adecuado para su país que el de su contendora. “Argentina tendrá que elegir si es autoritaria o republicana”, declaró la líder de la Coalición Cívica. Pese a que Carrió ha presentado propuestas realistas y rebosantes de liderazgo, las encuestas le otorgan entre el 14,9 y 17% de los votos.
El tercer candidato más votado es el economista Roberto Lavagna, quien se considera “centro- progresista” y pertenece al partido opositor Una Nación Avanzada. El ex ministro de Economía de Néstor Kirchner propone un pare a la inseguridad y a la exclusión. Sin embargo los sondeos lo ubican entre el 11 y 14%.
A pesar de la posible victoria de Fernández, el periodista Jorge Lanata cree que los resultados del 28 de octubre no serán arrolladores. “Creo que va a ganar Cristina, pero por un margen más estrecho del que se piensa. Están infladas todas las encuestas”, declaró.
La regla electoral
Según la Ley Electoral, para ser elegido Presidente en primera vuelta, el candidato más votado debe obtener el 45% de los votos. O más del 40%, y una diferencia de 10 o más puntos porcentuales, sobre el segundo más votado.
Jorge Giacobbe, analista, señaló que hay un 30 % del electorado que nunca votaría por una mujer, pese a que es uno de los países menos machistas de la región.
El 81% de los jóvenes argentinos de entre 13 y 17 años considera que tiene poco o nada de conocimiento acerca de los acontecimientos políticos y sociales.
Tres policías fueron asesinados ayer en Aeropuerto de La Plata. El presidente Kirchner considera que con los crímenes se pretende boicotear las elecciones.