La oposición pelea por los votos del agro

Los principales persecutores de la Primera Dama, Cristina Kirchner, proponen reducir o eliminar las retenciones, suprimir las restricciones a las exportaciones de carne y liberar los mercados, entre otras medidas, para seducir a los productores agropecuarios. El 62 por ciento del sector, tal vez el más resistente a la gestión oficial, considera, según un estudio, “mala o muy mala” la gestión actual del Presidente Néstor Kirchner.


Críticas al Gobierno por su políticia hacia el campo
Cristian Mira
La Nación
21 de Octubre
La evaluación mayoritaria de los productores agropecuarios sobre la política del Gobierno hacia el campo es negativa.
Así se desprende de un estudio de opinión realizado por la consultora Sondeo/Jefferson Davis que entrevistó a 1525 productores de la Pampa Húmeda, el NEA y el NOA.
Según el relevamiento, el 62 por ciento de los productores calificó a la política del Gobierno hacia el campo como “mala o muy mala”. De ese porcentaje el 42% dijo que era “mala” y resto la evaluó como “muy mala”. Un año atrás, las opiniones eran levemente más negativas: el 65% las consideraba como “mala o muy mala”.
Un 24% de los entrevistados, respondió que la política de Kirchner hacia el agro no era “ni buena ni mala”. En cambio sólo un 11% cree que es “buena, excelente o muy buena”. Aquí también hay una leve mejora en las evaluaciones. Un año atrás, apenas el 8% tenía las mejores opiniones.
Según los productores consultados, las acciones prioritarias a las que debería dedicarse el Gobierno en relación con el campo son las económicas. En especial, bajar o eliminar las retenciones a las exportaciones y otros impuestos. Otra prioridad señalada por los productores es la de “establecer una política agropecuaria a largo plazo”.
En cuanto a los principales obstáculos que enfrenta hoy el productor agropecuario en su negocio se destacan “el alto costo de insumos esenciales” (un 44% de las menciones) y los “alquileres altos” (con un 19% de las respuestas.
Los entrevistados también señalaron como aspectos negativos las retenciones en maíz y en trigo, “la presión impositiva” y la falta de combustibles.
Pese a las opiniones críticas, la mayoría de los consultados calificó a la situación actual del negocio agropecuario como “excelente, muy buena y buena”. Estos términos se llevaron el 60% de las opiniones favorables. El 35% opinó que no era “ni buena ni mala” y sólo el 5% la consideró como “mala y muy mala”.
Hace un año, la evaluación positiva sobre el negocio del agro alcanzaba el 58 por ciento de las opiniones, en tanto que apenas el 6% decía que era “mala o muy mala”.
En cuanto a las expectativas generales para 2008 el 63% dio respuestas neutras: “ni bien, ni mal”. En el resto, los optimistas superaron a los pesimistas. Mientras los primeros se llevaron el 24% de las respuestas, los segundos tuvieron el 13 por ciento. Eso sí, en 2006 había más optimismo que ahora: el 50 por ciento de los entrevistados creía que 2007 iba a ser mejor.
El estudio también interrogó la visión de los productores agropecuarios como ciudadanos. En el momento de expresar su opinión con el grado de conformidad que tienen con la forma en la que el presidente Kirchner conduce el país, el 69% de los consultados afirmó que estaba “poco o nada conforme”. La calificación “algo conforme” fue elegida por el 28% de los entrevistados y como “muy conformes” sólo el 2% de las respuestas. Un año atrás las opiniones negativas eran menores -62%- y las positivas -34%-, mayores.
Al analizar las respuestas por provincia, el número mayor de rechazo se encuentra en Córdoba, donde el 82% respondió que estaba “poco o nada conforme” con Kirchner contra el 18% respondió que estaba “conforme o muy conforme”. En cambio, en Entre Ríos y en el NEA las opiniones positivas superan a las negativas con el 60 y el 50 por ciento de las calificaciones, respectivamente.
El estudio de Sondeo/Jefferson Davis se efectuó en las provincias de la Pampa Húmeda, el NEA y el NOA con entrevistas directas a productores de más de 100 hectáreas.
Con el agro también se cosechan votos
Roberto Seifert
La Nación
21 de Octubre 2007
El campo quizá no sea el proveedor de votos que cautive a los políticos en campaña, pero es el que aporta más de la mitad de los ingresos de divisas en exportaciones y el generador del 36 por ciento de la mano de obra directa e indirectamente ocupada de la Argentina.
Pero hoy los productores viven con incertidumbre como resultado del hostigamiento que soporta del actual gobierno con intervenciones en los mercados, retenciones a las exportaciones y controles de precios entre otras medidas.
Recientemente, Mario Llambías, tras ser reelegido como presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), dijo que si no había incentivos a la producción de granos, carne y leche, los volúmenes de producción iban a caer y allí sí el aumento de los precios será más grave.
¿Cuál es la respuesta de los partidos políticos y sus candidatos, más en momentos como éstos, cuando las elecciones presidenciales se vienen encima? ¿Harán un lugar en sus plataformas para las propuestas de solución que el agro necesita?
Desde el oficialismo, al menos hasta ahora, no se respondió a la consulta de LA NACION acerca de qué se le ofrecería al sector agropecuario. Queda, además, en un manto de misterio si, como trascendió, ante un eventual triunfo de Cristina Fernández de Kirchner, del Frente para la Victoria, hasta ahora favorita en las encuestas, se aumentarán las retenciones a las exportaciones de granos.
Es que los derechos de exportación son estratégicos para el Gobierno. En la campaña 2006/2007 le aportaron al fisco unos 4000 millones de dólares.
Desde la oposición, en cambio, los principales partidos tuvieron muestras de preocupación por el sector y conciencia de su importancia como motor de toda la economía. En sus diferentes matices, los candidatos incluyeron en sus plataformas políticas un capítulo para el campo. Y dentro de éste, entre las medidas de mayor peso figuran, precisamente, la eliminación o reducción de las retenciones, la apertura total de las exportaciones de las carnes vacunas, la libertad de los mercados; políticas crediticias y atención del endeudamiento de los productores. Mientras la Coalición Cívica, que en cabeza Elisa Carrió, propone la rebaja de las retenciones a las exportaciones para la soja, con un tope máximo del 20 por ciento (actualmente el poroto paga el 27,5% y sus derivados, harina y aceite, el 24%) y del 15 por ciento para los demás productos agrícolas, el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, al frente de Una Nación Avanzada (UNA), propone revisar la estructura de estos derechos de exportación, para eliminarlos en aquellas agroindustrias regionales donde se haya verificado aumentos en los costos que afectan su competitividad. Considera necesario volver a la situación de retenciones y reintegros de comienzos de 2005.
Por su parte, Ricardo López Murphy, líder de Recrear, si bien propone con contundencia la eliminación de las retenciones, es consciente de que hacerlo de golpe “es imposible”.
López Murphy, que también tuvo un paso fugaz por el Ministerio de Economía en 2001, diseñó una reducción gradual del gravamen, de un punto mensual hasta su desaparición.
Otro tema de debate son las restricciones a las exportaciones de carne, que no hace mucho llegaron a ser totales hasta ser flexibilizadas en un 50 por ciento, como rige actualmente.
Carrió y Lavagna, que según el último sondeo de Poliarquía -a punto de actualizarse- cuentan con el 11,7 y 7,9 por ciento, respectivamente, de las preferencias para las elecciones nacionales del 28 de este mes, coinciden en que se deben eliminar totalmente las limitaciones a las exportaciones de carne.
Como complemento y para compatibilizar la exportación con el consumo doméstico, la fundadora del ARI agregó que esta política debe ser acompañada por una ganadería rentable y con una oferta que asegure el mercado interno.
En ese sentido, Lavagna tiene un programa orientado a aumentar la producción para que sea posible satisfacer la mayor demanda de los argentinos y al mismo tiempo aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados de exportación. “Consiste en impulsar un crecimiento equilibrado, que permita atender la exportación de bienes elaborados, al mismo tiempo que el mercado interno, segmento en el cual alienta la comercialización por cortes, reemplazando el actual sistema de media res”, dice en su propuesta.
El efecto Liniers
Todavía está muy fresca en la memoria de quienes operan en el mercado de Liniers la presencia de los hombres de Guillermo Moreno, el secretario de Comercio, para controlar el precio de la hacienda, medidas que finalmente ni mejoraron el precio de la carne en el mostrador, tal cual era su objetivo, pero sí provocaron una grave crisis en la producción ganadera.
Si bien los hombres de Moreno se fueron de Mataderos, en las últimas semanas hubo rumores, no confirmados, de que habría nuevas intervenciones.
Lo cierto es que en coincidencia con la cadena de la carne, los principales partidos opositores no quieren que ello vuelva a ocurrir. La Coalición Cívica aboga por “la supresión de prácticas de intervención abiertas y encubiertas, como las ocurridas en el mercado de Liniers”. Además insta a “dejar que los mercados funcionen y que el Estado sólo intervenga para garantizar la limpieza en el juego y en el pago de las obligaciones tributarias; el resto corresponde a los productores”.
En coincidencia, López Murphy sostiene en ese sentido que no debe haber ninguna restricción al comercio agropecuario.
Créditos
En cuanto a financiación y crédito, además del seguro agrícola, y una nueva ley de emergencia, en Recrear proponen adoptar todos los instrumentos tendientes a mejorar las prendas y ampliar los plazos, impulsar la actualización de la ley de warrants y propiciar otros instrumentos, como las sociedades de garantías recíprocas.
A su vez Lavagna promuve incentivos financieros e impositivos para reestructurar el sector industrial y solucionar los problemas de endeudamiento de origen fiscal y provisional sujetos a compromisos de inversión y expansión productiva.
En la Coalición entienden que deben ampliarse las líneas de créditos para todos los productores, grandes y chicos, y que estén acompañados de los correspondientes proyectos de inversión, y que serán supervisados y asistidos técnicamente y con seguros multiriesgo.
En otro orden, un viejo anhelo de la dirigencia agropecuaria es el de elevar el rango de la Secretaría de Agricultura, al de Ministerio, para tener llegada directa en el Gabinete. La premisa coincide plenamente con las ideas de Carrió. Del mismo modo piensan en Recrear, en donde sostienen que es necesario poner a toda la cadena agroindustrial en el “máximo nivel de decisiones del país Sin embargo, en UNA no creen que eso sea necesario para lograr los cambios que el campo reclama.
Objetivos
En síntesis otros puntos salientes de la oposición son los siguientes.
Para Lavagna, el impacto de un fuerte impulso a las actividades agroindustriales generaría más de un millón de nuevos empleos. El objetivo es aumentar en un 25 % los stocks ganaderos y lecheros y en un 50 % la producción de granos, en ocho años.
La propuesta de López Murphy, apunta a poner en pie de igualdad al sector agropecuario con el resto de la economía. “No es para favorecer al agro, sino para que la economía no se le vuelva en contra. Hay que revalorizar el potencial del campo para que la gente vuelva. El país está desbalanceado, con megaurbes, por un lado, y comunidades rurales abandonadas, por el otro”, dijo la candidata a diputada nacional Susana Merlo.
Carrió, que titula su propuesta “Dejar en paz al campo” sostiene que se debe tener como herramienta estratégica un plan agropecuario a 15 años. “La tecnología y los recursos humanos y naturales están disponibles”, concluyó.
PLATAFORMAS ELECTORALES AGROPECUARIAS, DE LOS CANDIDATOS PRESIDENCIALES
Aldo Norberto Bonaveri
Agro Diario
22 de Octubre 2007
ROBERTO LAVAGNA – GERARDO MORALES “ Una Nación Avanzada”
Impulsar un crecimiento equilibrado, que permita atender la exportación de bienes elaborados, al mismo tiempo que el mercado interno. Para ello, nuestro compromiso es revalorizar al productor primario, y alentar la industrialización de la materia prima, para generar más y mejores empleos.
El impacto de un fuerte impulso a las actividades agroindustriales generaría más de un millón de nuevos empleos (440.000 solamente la industria frigorífica, según estudios independientes), de alto nivel de competitividad. Se generarán asimismo exportaciones y recursos fiscales.
Más específicamente, el objetivo que el país debe perseguir con la continuidad de las políticas sugeridas en este plan es aumentar en 25% los stocks ganaderos y lecheros y en un 50% la producción de granos, en ocho años. Buscamos consolidar a la Argentina entre los principales exportadores de carne, lácteos y vinos de alta calidad.
Recuperar dinamismo y protagonismo en los mercados de frutas, de pollos, de carnes alternativas, de textiles naturales, de yerba, te, café y tabaco. Para lograr estos objetivos el Plan Lavagna prevé consolidar un marco macro que incentive la producción de bienes y servicios en general y que garantice:
• una tasa de cambio competitiva que protege el trabajo de los argentinos sin crear distorsiones;
• bajas tasas de interés que alientan la inversión y la producción vis-a-vis la obtención de rentas financieras;
• baja inflación y estabilidad por oposición a la volatilidad y a las crisis recurrentes que hemos padecido en las últimas décadas.
Estos tres objetivos requieren de un superávit fiscal consistente y mantenido en el tiempo. La respuesta del Plan Lavagna a las condiciones macro es regresar el programa económico a su curso original corrigiendo los desvíos producidos en los últimos dos años.
El Plan Lavagna prevé en el capítulo Empleo-pyme medidas horizontales pero de gran impacto en el sector agroindustrial:
• Deducir del impuesto a las ganancias a pagar todas las inversiones que realicen las Pymes del sector en la medida que mantengan la relación capital/empleo. La eliminación de todo impuesto a las ganancias reinvertidas de las PyMEs que generen empleo es una propuesta del Ministerio de Economía formulada en 2005, que fue aprobada por unanimidad en Diputados y sin embargo permanece cajoneada por decisión del oficialismo en el Senado. Esta decisión, que tiene un costo fiscal accesible, no solamente facilitará la incorporación de maquinaria y tecnología, sino también alentará la formalización de los trabajadores que hoy no están registrados.
• Bajar los impuestos al trabajo a los empleos adicionales que generen las Pymes del sector. Esta rebaja se hará convirtiendo los aportes patronales de las Pymes en una suma fija que permita, además, financiar todos los beneficios sociales de las incorporaciones a la nómina de las pymes.
• Estimular la oferta de más y mejor empleo mediante la desgravación de la inversión en capacitación técnica para trabajadores menores de 25 años.
En una economía de alto crecimiento la estrategia del Plan Lavagna es diseñar planes sectoriales para resolver cuellos de botella limitantes a la oferta y para promover las exportaciones. Esto con el objeto de aprovechar las favorables circunstancias del mercado internacional. Para ello, se requiere concertar con los sectores productivos los objetivos e incentivos para la incorporación tecnológica y la agregación de valor en la actividad agroindustrial.
En materia de políticas específicas para el sector agroindustrial, el Plan Lavagna prevé:
• Convocar a los representantes de las principales agroindustrias a elaborar planes estratégicos a corto y mediano plazo, que tengan como premisa central un considerable aumento de la producción y con mayor valor agregado. El sector público participará como un actor más en la articulación de esfuerzos en ese sentido. Es ilustrativo por exitoso el caso del Plan Estratégico Vitivinícola, implementado por el sector privado, con participación del sector público.
• Revisar la estructura de retenciones a las exportaciones, para eliminarlas en aquellas agroindustrias regionales donde se haya verificado aumentos en los costos que afectan su competitividad.
• Eliminar todas las restricciones a las exportaciones.
• Promover incentivos financieros e impositivos para reestructurar el sector industrial y solucionar los problemas de endeudamiento de origen fiscal y provisional sujetos a compromisos de inversión y expansión productiva.
• Transformar las redes comerciales, para que el esfuerzo del productor no se diluya en la distribución. En materia de carnes, alentaremos la comercialización por cortes, y otorgaremos beneficios fiscales y financieros para fomentar la reconversión de las carnicerías.
• Asegurar la provisión de los productos de primera necesidad a precios accesibles para los más necesitados, independientemente de los avatares de los mercados internacionales con la implementación de subsidios a la demanda, incorporados a nuestro plan de asistencia a los hogares pobres, denominado Plan Proteger. Los productores de alimentos no deben ser los perjudicados por los desaciertos económicos de las últimas décadas que multiplicaron la pobreza en la Argentina.
El plan ganadero prevé:
• Deducir del Impuesto a las Ganancias anual a pagar el valor de todas las hembras preñadas retenidas, destinadas a producción de leche y/o carne.
• Implementar incentivos fiscales y financieros para la siembra de pasturas, verdeos y demás mejoras destinadas a la producción de carne y/o leche.
• Como consecuencia de la caída de producción local, causada por la crisis energética que el Gobierno aún no admite, autorizar la importación sin aranceles de 300.000 T de urea, y 30.000 T de azufre.
• Eliminar todas las restricciones a las exportaciones de carne, y volver a la situación de retenciones y reintegros de comienzos del 2005.
• Acordar con la industria y el comercio, hasta tanto se implemente un subsidio directo al consumo de alimentos básicos, el abastecimiento de los llamados cortes populares a precios reducidos.
• Implementar incentivos fiscales y apoyo crediticio para lograr en un plazo razonable tener un status sanitario único, tanto del rodeo como de la industria y la comercialización. Y así poder avanzar con la comercialización “por cortes”, reemplazando al actual sistema de media res.
• Consecuentemente también lograr un mejor cumplimiento fiscal de toda la cadena, para evitar la competencia desleal que se observa en la actualidad.
• En un contexto de crecimiento del sector, facilitar la reconversión de los frigoríficos con deudas fiscales, provisionales y/o bancarias.
• Proponer en los primeros 100 días de Gobierno, conjuntamente con todos los sectores de la cadena de valor, un Plan a 10 años, que procure aumentar la tasa de extracción, y el peso de faena, para llegar a superar los 5 millones de Tons. de producción de carne, y los 3 millones de Tons de Exportación.
RICARDO LOPEZ MURPHY – ESTEBAN BULLRICH – “Recrear para el Crecimiento”
• Para el logro del crecimiento económico en todos los niveles es prioritario asegurar la competencia en los mercados a los efectos de evitar situaciones que hagan posible el abuso por posición dominante. De lo contrario se producirán necesariamente inequidades.
• La Cadena Agroindustrial tiene el potencial de generar desarrollo y trabajo desde el interior del país, y mejoras en los salarios reales, en forma muy superior a las se logran con la distribución de lo recaudado por retenciones a las exportaciones. Impide también el desarrollo armónico y sustentable de la producción agropecuaria
• La liberación de las exportaciones agroindustriales se practicarán sin obstáculos, en cuanto a las retenciones a las exportaciones estas deben ser totalmente eliminadas, no obstante será menester realizarlas en forma gradual, hasta su total desaparición.
• En materia de financiación y crédito, en Recrear proyectan emplear todos los mecanismos tendientes a mejorar las prendas y ampliar los plazos, promover la actualización de la ley de warrants y aplicar otras herramientas, tales como las sociedades de garantías recíprocas. Además, se propicia el empleo sistemático del seguro agrícola, y el dictado una nueva ley de emergencia
• El campo debe estar equiparado con los demás factores de la economía nacional. Hay que revalorizar el potencial del agro para que la gente vuelva al campo. Es necesario corregir el desequilibrio existente, con grandes ciudades por un lado, y comunidades rurales abandonadas, por el otro.
ELISA CARRIO – RUBEN GIUSTINIANI – “Coalición Cívica”
• Apertura de las Exportaciones de Carne y Lácteos – Retenciones Cero: El horizonte es claro: exportaciones libres e irrestrictas con retenciones cero para carne y lácteos. A esta meta se llegará a través de una transición y de manera gradual, según las condiciones internas y externas.
• Créditos para todos: Para promover la actividad ganadera deben ampliarse las líneas de créditos, no los subsidios manipulados y limitados que hoy tenemos a través de los fondos compensadores.
• Baja Gradual de Retenciones a los granos: Rebaja de retenciones para la soja: tope máximo del 20%; y rebaja de retenciones para los demás productos agrícolas: tope máximo del 15%.
• Reducción de impuestos al consumo (IVA e Ingresos Brutos) de los productos de la canasta básica (carne, leche, pollo, huevos. cerdo, pescado, frutas y verduras).
• Creación del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación para que lleve adelante el Plan Agropecuario y garantice estas Políticas de Estado con el campo.
Profesionalización e independencia de los organismo técnicos, Sistema de Mérito para las designaciones y concursos. Fortalecimiento de las instancias de control, los frenos institucionales a las situaciones de convivencia y el intercambio de favores entre funcionarios y empresarios. Profesionalización y financiamiento para el SENASA.
Cambios en la Comercialización de la Carne: Vamos a adoptar esquemas de comercialización que sostengan la eficiencia productiva: sostenemos que debemos tener un elevado peso mínimo de faena, pero bien aplicado con tiempo para que los productores se adapten y no impuesto desde una oficina de Buenos Aires de un día para el otro.
• Supresión de prácticas de intervención abiertas y encubiertas, como la intervención de facto del Mercado de Liniers, en los mercados de granos, el manejo arbitrario de los permisos de exportación, las listas de precios sugeridos, los acuerdos de precios forzados, etc. Eliminación de Registro de Operaciones de Exportación (ROE).
• Amortización acelerada de inversiones en pasturas, aguadas, equipos, genética y sanidad animal y desgravaciones impositivas al asesoramiento técnico de los productores agropecuarios (zootécnicos, ingenieros agrónomos, veterinarios)
• Exención en el impuesto a las ganancias, renta mínima presunta y bienes personales del aumento neto del stock de vientres, hasta 300 vientres anuales y por un plazo de 5 años.
• Protección de la tierra para los productores argentinos, freno al éxodo rural y al desarraigo; y medidas para reconstrucción del tejido social en torno a redes productivas agropecuarias en el interior del país.
La Coalición Cívica conforma una alternativa de poder, que piensa distinto y pretende actuar distinto. Pensar el mundo productivo de una manera diferente implica salir de viejas trampas, romper antinomias y prejuicios, y a la vez aplicar políticas y acciones diferentes a las conocidas. Hoy en día es obsoleto en Argentina seguir hablando de la distinción entre producción agropecuaria, industrial o de servicios. Las arcaicas antinomias campo-industria o industria-servicios no se condicen más con la realidad.
El mundo productivo argentino tiene una larga historia y un presente signado por la multiplicidad, la pluralidad y la diversidad. Debemos apostar a la interacción y sinergia entre los diferentes sectores productivos como forma de integración inteligente en la economía global.
Desde la Coalición Cívica tenemos como objetivo un país con desarrollo industrial y agropecuario con un claro perfil exportador, sostenido en una vasta red de PYMES y que tenga como guía en todas sus actividades productivas la agregación de valor y la utilización de trabajo altamente capacitado. Entendemos que el valor agregado es hoy imaginación, inteligencia y conocimiento agregados. El valor agregado no depende ya de la cantidad de trabajo manual empleado sino de la cantidad de información, conocimiento e innovación incorporada a los productos y a sus procesos de fabricación. En concreto, este modelo productivo que imaginamos implica los siguientes objetivos o ejes de política:
• Potenciar la competitividad existente en el complejo agroindustrial y aumentar los niveles de encadenamiento, agregación de valor y transformación de materias primas en productos industriales y exportación de servicios y tecnología agropecuarias de alta calidad.
• Vasta red de pequeñas y medianas empresas, competitivas, modernas y capaces tanto de abastecer y defender su posición en el mercado interno como de exportar, asentadas en todo el territorio nacional.
• Complejidad y diversidad industrial, reconociendo la diversidad productiva de la Argentina y potenciando los nichos de alta competitividad que el país ya ha desarrollado.
• Investigación profunda para el desarrollo de nuevos sectores que aún no están explotados y pueden serlo por nuestras características culturales, geográficas o de recursos humanos.
• La Argentina debe construir competitividad externa por productos de calidad, con alto valor agregado y con trabajo de alta capacitación.
• Todo ello garantizado y repotenciado por un entorno macroeconómico estable y previsible, que permita pensar en proyectos de largo plazo y asegure un marco para inversiones y emprendimientos, sin cambios bruscos de modelos que destruyan las capacidades instaladas.
• ALBERTO RODRIGUEZ SAA – HECTOR MAYA “Frente Justicia Unión y Libertad”
Aún cuando no se nos envío la propuesta, conforme a lo solicitado vía e-mail, de sus mensajes publicitarios se pueden rescatar las siguientes aseveraciones:
• Creación del Ministerio del Campo.
• Total liberación de las exportaciones agropecuarias.
• Baja gradual de las retenciones a las exportaciones agropecuarias