El crimen de los tres policías repercute en el escenario electoral

El presidente, Néstor Kirchner, relacionó el hecho con las elecciones. Además culpó a la oposición de frenar el cambio encarado por el Gobierno. La misma criticó la política de seguridad del Gobierno y analizó el suceso como algo completamente policial.


La Plata: Kirchner vinculó las muertes con las elecciones
Infobae
20 de Octubre 2007
El Presidente aseguró que “no es casualidad” lo que ocurrió en La Plata. “Tratan de generar cualquier tipo de situación, cualquier situación turbia”, manifestó el jefe de Estado. Denunció que hay encuestadores que “reciben amenazas de muerte”
El presidente Néstor Kirchner vinculó el asesinato a balazos de tres policías bonaerenses en una planta transmisora del Ministerio de Seguridad provincial a la proximidad de las elecciones y alertó a la ciudadanía sobre este tipo de hechos que responden a quienes “quieren volver a la vieja Argentina”.
Kirchner aprovechó un acto de ayer en Casa de Gobierno, durante el cual anunció obras destinadas a la provincia de Jujuy, para expresar su “conmoción” por el asesinato de los tres policías encontrados esta mañana en el predio de la planta ubicada en las calles 7 y 630 del barrio Aeropuerto, de La Plata.
“Este hecho realmente nos conmociona y nos genera muchísimas incertidumbres”, dijo Kirchner al promediar su discurso, en el que expresó su “profundo repudio” y su “alerta” a los argentinos ante este tipo de episodios “que pasan antes de las elecciones”.
“No es casualidad que cuando vamos llegando a una definición electoral aparezcan cosas que definitivamente queremos dejar atrás. Hay muchos sectores e intereses que indudablemente fueron tocados en esta etapa y se fue terminando la impunidad”, expresó.
Kirchner definió el triple crimen de los policías, a quienes mencionó como “servidores argentinos”, como de un “salvajismo absoluto”, que se cometió de la “forma más inhumana, cruel y bestial que se puede hacer”.
Para el Presidente, el hecho puede deberse a “un ajuste de cuentas, a un accionar mafioso o puede tener que ver con la política que llevamos adelante en materia de derechos humanos”.
Mencionó como probables autores del hecho a “sectores minoritarios que no los tenemos bien identificados” y se refirió también a “sectores retirados que atacan al gobierno porque dicen que tenemos ideales extraños, que son los de la nacionalidad, la argentinidad, justicia social, equidad y la no impunidad a los asesinos”.
Asimismo exhortó a “quienes tienen que investigar este hecho que lo hagan rápidamente, que hagan las pericias rápido” y expresó que este hecho le duele como “la muerte de tantos argentinos en esta lucha por recuperar fuertemente la seguridad”.
En tanto, consideró que “hay algunos que quieren volver a la vieja Argentina, que no quieren ser juzgados, que quieren seguir manteniendo nichos mafiosos y seguir teniendo cuevas del delito” y agregó que “hablan contra la inseguridad y han mentido hasta en sus propios títulos que no tenían”.
“Cuando uno habla contra ciertas cosas tiene que tener la identidad moral para poder hablar de esos temas de propiedad, pero se juntan con sectores que tuvieron mucho que ver con la feroz dictadura que vivió la Argentina”, manifestó.
Según expresó el Presidente, “todos esos nombres que están rondando por allí, desesperados porque la gente no los acompaña, muchas veces tratan de generar todo tipo de situación”.
Kirchner se refirió también a las fuerzas de seguridad, a quienes “le hicieron mucho daño desde hace 30 años tratando de inducirla, trando de hacer cosas que no debieron hacer”.
Finalmente, dijo que su gobierno seguirá “dando todas las batallas que hay que dar” y añadió que “hay intereses que saben que de la única forma que llegaron a los gobiernos fueron como actúan las minorías, que es violando todas las instituciones y capacidades democráticas”.
“Hay que profundizar el cambio con fuerza, coraje y decisión. Y Cristina lo va a hacer con toda la potencia que tiene y con toda la capacidad que tiene para que esta Argentina siga mejorando”, concluyó su discurso en Casa de Gobierno.
El presidente Kirchner vinculó la matanza con el proceso electoral
La Nación
20 de octubre de 2007
Cuando ayer a la mañana le pasaron el informe del asesinato de tres policías en una dependencia del Ministerio de Seguridad bonaerense, el presidente Néstor Kirchner sintió que la muerte y la inseguridad se colaban en la campaña electoral de su esposa con miras a sucederlo en el cargo, la senadora Cristina Kirchner. Por eso, apeló a la estrategia de victimización y a un supuesto complot en su contra: buscó evitar el costo electoral y culpó a sus adversarios políticos de frenar “el proceso de cambio”.
Así, fue el Presidente quien terminó de consolidar el tema de la inseguridad en la campaña para los comicios del 28. El jefe del Estado puso la mira en sectores vinculados con los represores de la dictadura militar que buscan frenar los juicios por violaciones a los derechos humanos e incluso insinuó un ataque de sectores políticos opositores.
“No es casualidad que un hecho lamentable que hoy pasó en La Plata, donde tres policías argentinos fueron terriblemente asesinados y nadie sabe bien por qué, sea a tan pocos días de un proceso electoral”, dijo el Presidente, durante un acto en la Casa Rosada.
“Acá se pueden dar tres variantes: un ajuste de cuentas, un accionar mafioso o puede tener que ver con los juicios que se llevaron a cabo”, agregó, en referencia a las condenas a reclusión perpetua a los ex represores de la policía bonaerense Miguel Etchecolatz y Christian von Wernich.
Se declaró conmovido y reclamó : “Que investiguen rápido”. Según confiaron a LA NACION fuentes vinculadas con servicios de seguridad, el Presidente no tenía información seria al momento de lanzar sus acusaciones.
“Los represores de los años 70 tienen un código de honor y no matan policías”, dijo a LA NACION un experto de un organismo de seguridad oficial que asiste al Gobierno. Agregó que la manera en que fueron asesinados los policías parece más un “mensaje desafiante” de la delincuencia a la policía bonaerense, diezmada por las políticas de seguridad del gobierno de Felipe Solá.
Esas fuentes no pierden de vista que el ministro de Seguridad, León Arslanian, había dicho recientemente que en la Argentina existe más seguridad que en los Estados Unidos.
La reacción de ayer de Kirchner recordó la que tuvo a fines de diciembre de 2006 cuando en la localidad bonaerense de Escobar desapareció el albañil Luis Gerez, un militante del kirchnerista Movimiento Evita, que reapareció dos días después en un descampado de Garín. El Presidente culpó entonces a los sectores vinculados con la última dictadura militar, por entender que buscaban impunidad en juicios sobre violaciones a los derechos humanos. Gerez había atestiguado antes contra el ex comisario Luis Patti.
Tan así fue, que en la Casa Rosada hizo trascender que el diputado electo y suspendido, Patti, tenía responsabilidades en el hecho. Pero tras la reaparición de Gerez sobrevinieron sospechas de que trataba de un autosecuestro. El caso quedó sin resolver.
“Es un episodio [el triple homicidio] que buscó demostrar la inexistencia de la institución policial”, dijeron a LA NACION fuentes del área de seguridad.
“Quienes lo planificaron, lo cometieron en una dependencia policial y contra tres policías. El apuñalamiento, además, indica que los asesinos no fueron policías. Ellos nunca atacan a los propios «polis»”, aseguró.
Ante el desconcierto que había ayer en la Casa Rosada, la candidata presidencial Cristina Kirchner condenó el hecho durante un acto, en Rafaela. “Por más que nos hieran, por más que nos golpeen, no nos van a derrotar”, advirtió la primera dama, que, sin dar más precisiones, adhirió a la teoría del complot esgrimida por Kirchner.
“Hay intereses a los que tal vez les moleste esta decisión de construir un modelo en el que todos podamos vivir un poco mejor, porque lucraron demasiado con las diferencias entre los argentinos y los enfrentamientos estériles”, agregó. Más tarde Kirchner suspendió un viaje proselitista que tenía programado para encabezar un acto en La Rioja.
El Presidente acusó a los autores de los homicidios de “generar una situación turbia y rara” y admitió en parte su desinformación al decir que integraban “grupos minoritarios a los que -según dijo- no [tienen] bien identificados”.
Si bien admitió que ignoraba la identidad de los autores, el Presidente arriesgó: “Hay algunos que quieren volver a la vieja Argentina, que no quieren ser juzgados, que quieren seguir manteniendo los nichos mafiosos y seguir teniendo cuevas del delito”.
Cuestionan la política de seguridad del Gobierno
La Gaceta
20 de Octubre 2007
La mayoría de los candidatos opositores salió ayer a cuestionar la política de seguridad de la Gobernación bonaerense, definió el triple crimen como un hecho policial y atacó al presidente, Néstor Kirchner, a quien acusaron de mirar para otro lado cuando muere un policía.
Sólo la candidata por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, fue cauta en sus declaraciones. “Lo que ocurrió es una injusticia brutal, pero la construcción de la paz se hace ahora desde el silencio. No se puede hacer especulaciones ni usos electorales, ni desde el Gobierno ni desde la oposición”, indicó.
A su vez, el candidato a presidente de UNA, Roberto Lavagna, manifestó su pesar por el crimen, y señaló que la estadística pública indica que hay ocho asesinatos por día y que la situación de inseguridad que se vive es muy preocupante.
Su competidor por el Frejuli, Alberto Rodríguez Saá, afirmó por su parte que el triple crimen tiene un mensaje político: “es para ver quién es el más macho”. A partir de los dichos de Kirchner, que afirmó que no es casualidad que a días de las elecciones ocurran estas cosas, Rodríguez Saá le pidió al Presidente que aclare a qué se refiere.
El también postulante al Ejecutivo nacional por el Movimiento provincias Unidas (MPU), Jorge Sobisch, sostuvo que “cada vez que muere un policía, el presidente Kirchner mira para otro lado”. “Parece que no le importara a nadie. Acá hay tres policías muertos, y ahora el Presidente quiere decir que es un tema político, cuando su deber era que no hubiera ningún policía muerto”, agregó.
El candidato a gobernador bonaerense de Unión-PRO, Francisco de Narváez, dijo que no ve el trasfondo político al triple crímen y lo definió como un hecho terrible que marca el incesante incremento de la delincuencia”.