El balance de Cristina en Brasil y una nueva polémica

El paso por Brasil de la candidata por el FPV afianzó la relación con el presidente Lula Da Silva. Sin embargo, en una presentación ante empresarios, el tema de la inflación causó desacuerdos.
Surgen acusaciones a raíz de la publicación en el portal Presidencial de discursos desgrabados de Cristina Fernández.


“Hay muy buena relación entre nosotros”
Página 12
4 de Octubre

“Hay una muy buena relación entre nosotros con el presidente Kirchner, el presidente Lula y Marisa.” Si el acercamiento entre los países depende de la sintonía personal entre sus presidentes, el futuro de la relación entre Argentina y Brasil está asegurado en caso de que triunfe el oficialismo. Por lo menos eso se desprende de lo que dijo Cristina Fernández de Kirchner. Lo mismo prometía el gesto que había preparado Luiz Inácio Lula da Silva. Tras confesar que quería que CFK ganara las elecciones, la recibió en Brasilia a menos de un mes de los comicios. Hasta allí el cruce de elogios, el intercambio de apoyos mutuos dirigido a los medios. Pero el viaje relámpago que hizo ayer Cristina Kirchner a Brasil reflejó mucho más: desnudó el rumbo general que la primera dama imagina para el 10 de diciembre y dejó al descubierto las expectativas que tiene la administración de Lula para con la política exterior del futuro gobierno argentino.
La visita de CFK había sido consignada con grandes espacios en los principales medios de Brasil. En la delegación argentina prestaron atención sobre todo a la nota de la Folha de San Pablo, donde se mencionaba que Lula pensaba proponerse como “puente” entre el futuro gobierno y el Fondo Monetario Internacional. En los últimos tiempos, Lula estableció una buena relación con su par francés, Nicolas Sarkozy. La empatía se logró a partir del decidido apoyo de Brasil a la candidatura del francés Dominique Strauss-Kahn como nuevo titular del FMI, cargo que finalmente logró, y el respaldo de Francia a que Brasil ocupe un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Con esos antecedentes, Lula pensaba ofrecerse ante CFK para interceder ante el FMI.
Apenas el Tango 03 aterrizó en Brasilia –eran las 13.20–, la delegación argentina se dirigió hacia el Palacio de la Alvorada. Junto a Cristina Kirchner iban el canciller Jorge Taiana; el ministro de Economía, Miguel Peirano, y el vocero Miguel Núñez; en tierra los esperaba el embajador argentino en Brasil, Juan Pablo Lohlé. Lula y su esposa recibieron a la candidata en los jardines de la sede del gobierno brasileño. La imagen fue reproducida en vivo por varias cámaras. Lo que siguió fue un almuerzo “a agenda abierta” que duró dos horas. Aunque en ese momento no se hicieron declaraciones a la prensa, la charla sobrevoló sobre la renegociación de la deuda con el Club de París y las inversiones brasileñas en la Argentina. CFK se explayaría luego sobre estos temas.
A juzgar por sus declaraciones, la candidata hizo todo lo posible por manejarse con equilibrio ante las ofertas del gobierno brasileño. Según la nota que había aparecido en la Folha de San Pablo, la administración de Lula aspira a que CFK lleve adelante una política exterior “más moderada”. Eso significa que tenga una relación menos intransigente con los organismos financieros y que se despegue un poco del venezolano Hugo Chávez. La respuesta de Cristina Kirchner llegó a través del estudiado discurso que dio ante los principales empresarios brasileños con intereres en la Argentina. Allí subrayó la necesidad de “profundizar la asociación estratégica” y pidió a los hombres de negocios un mayor nivel de inversiones. “Ustedes tienen un rol importante”, les dijo (ver aparte).
En cuanto a la relación con Chávez, CFK usó el mismo argumento que ha venido usando su esposo desde 2003: la necesidad de una integración energética. “Somos los dos países en la región más grandes productores de alimentos y tenemos otros dos, productores de energía: Bolivia y Venezuela”, argumentó. Esa reunión fue en el Palacio de Itamaraty. Allí la escucharon los empresarios y el anfitrión, el ministro Celso Amorim. Atentos, los caciques de la industria de San Pablo comprobaron cómo CFK limitaba el alcance de una eventual negociación con el Fondo. “Queremos negociar esta deuda (con el Club de París) pero sin las condiciones de un plan del FMI. No por una cuestión dogmática sino por una cuestión pragmática. No nos parece lógico adoptar planes que ya fracasaron”, dijo.
Inflación: Contrapunto de Cristina con empresarios de Brasil
Clarín
4 de Octubre

La senadora Cristina Fernández no pudo evitar seducir a diplomáticos, funcionarios y empresarios que la fueron a escuchar en el Palacio de Itamaraty, la sede de la Cancillería de Brasil. Pero no por eso los top ten de la industria brasileña, que según ellos mismos informaron representan más del 50% del producto bruto, le ahorraron interrogantes incómodos. Sin ambages, aludieron a la inflación en Argentina al decir que sus cálculos indican que este año llegaría a 17%. La candidata por poco no los fulmina. Replicó: “Están equivocados. Las estimaciones oficiales señalan que el índice estará por debajo de 10%”.
Quien contó esta parte de la cita entre la senadora y lo más granado de la clase empresarial brasileña fue Marco Aurelio García, asesor en asuntos internacionales del presidente Lula. Según las palabras de este funcionario y dirigente del Partido de los Trabajadores, Cristina precisó: “Las correcciones de los problemas se harán de forma gradual”. También se refirió a los eventuales ajustes de tarifas de servicios públicos: “No se puede pedir que controlemos la inflación y al mismo tiempo que doblemos o tripliquemos las tarifas. En esto hay que ser muy equilibrados, porque un aumento desmesurado desencadenaría una demanda por salarios”.
La candidata aterrizó ayer en el Tango 02 pasado el mediodía, fue recibida en el aeropuerto por los embajadores de Argentina, Juan Pablo Lohlé, y de Brasil en Buenos Aires, Mauro Vieira. La acompañaron el canciller Jorge Taiana, el portavoz presidencial Miguel Núñez y el ministro Miguel Peirano. Del otro lado, estaban sentados a la mesa además de Amorim y García, el ministro de Desarrollo e Industria, Miguel Jorge. Quienes estuvieron en el Palacio de la Alvorada, la residencia oficial donde Lula ofició de anfitrión, dijeron que Cristina mostró especial interés en reforzar el Mercosur y subrayaron que hizo especial hincapié en la urgencia de la integración energética. De acuerdo con los brasileños, “ésa es una visión compartida por Lula da Silva”.
Hubo otros hechos originales en el paso de la candidata. Fue su amplia disposición a hablar con la prensa que la aguardaba a la salida de su encuentro con empresarios. Secundada por el canciller Amorim, Cristina precisó: “Con Lula no sólo tenemos una relación de carácter institucional sino también un gran afecto, tanto el presidente Kirchner como yo. El mismo sentimiento tenemos hacia Marisa. Y en política lo que hemos hecho aquí es reafirmar la fina sintonía de los últimos tiempos que marca una aproximación histórica entre Argentina y Brasil”.
Para Marco Aurelio García, el hombre que cuidó de los más mínimos detalles de la agenda de la candidata en Brasilia, “lo interesante es que ella planteó la continuidad de las políticas esenciales”. La propia senadora había señalado ante los empresarios, que “las elecciones en la Argentina eran siempre una ruleta rusa. No se sabía qué podía hacer el sucesor con las políticas del gobierno anterior. Ahora habrá continuidad de las cuestiones básicas: mantendremos el equilibrio macroeconómico, con superávit comercial, con superávit primario y con crecientes niveles de reservas de divisas. Su propuesta representa no introducir modificaciones en la política cambiaria que, según se encargó de subrayar, mantendrá su carácter de “moderada” intervención.
-¿Esta recepción del gobierno brasileño puede ser entendida como un apoyo explícito a la candidata?, se le preguntó al asesor internacional de Lula.
-No se debe entender así. Fue una evaluación intelectual y política.
Por último, se le preguntó si otro candidato presidencial había pedido audiencia a Lula. García dijo: “Hasta ahora, no hubo ningún otro pedido”.
Los discursos de la candidata, en el portal de la Presidencia
Francisco Jueguen
La Nación
4 de Octubre

Con la venia de su esposo, el presidente Néstor Kirchner, Cristina Fernández atrajo, hace ya unas semanas, el protagonismo político del oficialismo.
En la página web de la Presidencia de la Nación Argentina, más precisamente en la solapa Discursos, pueden encontrarse, desde siempre, todos los discursos desgrabados que ofrece el presidente Néstor Kirchner en los múltiples actos en los que participa.
Sin embargo, el último martes, los asesores presidenciales eligieron “colgar” un discurso en el que la protagonista es la candidata oficialista. En ese acto realizado en Chivilicoy, el Presidente sólo fue el presentador para que Cristina se dirigiera a su público.
“Estoy muy feliz, muy contento, pero creo que en este caso –sé que se va a enojar- voy a hacer de presentador. Creo que es muy importante hoy más que me escuchen a mí que la escuchen a Cristina que va a ser la presidenta de todos los argentinos”, dijo en ese entonces Kirchner.
De allí en más, son todas palabras de la candidata kirchnerista para las elecciones de octubre. “Quiero volver a tener más años felices para todos los argentinos y les pido a todos y a todas que me ayuden”, dijo la senadora en un tramo de su discurso proselitista.
Y, sin dejar dudas del motivo del mismo, siguió: “En eso, quiero comprometerme con todos ustedes, a que vamos a profundizar ese cambio con más trabajo, más educación, más salud, con más Argentina, porque en definitiva de eso se trata, del lugar que todos y cada uno de nosotros ocupamos”.
No es habitual que a todos los invitados a los actos presidenciales se los sume al sitio oficial, ya que el último 19 de septiembre, el presidente ecuatoriano, Rafeal Correa, compartió la escena con Kirchner en Merlo, se dirigió al públlico, pero sus palabras no forman parte de la página web de Presidencia.
Este hecho se conoce en momentos en que la oposición critica a la senadora por el uso electoral de fondos públicos. Por esto, el candidato a senador por el radicalismo Ricardo Gil Lavedra, y los juristas András D´ Alessio y Julio Strassera presentarán una denuncia.
Los cuestionamiento llegaron ayer, el mismo día en que Fernández de Kirchner viajó a Brasil en el avión de la Presidencia, el Tango 02, para visitar al jefe de Estado Lula da Silva.
Otro escándalo. No es la primera vez que se acusa a Cristina Fernández de utilizar herramientas públicas, a los que tiene perfecto acceso por ser la primera dama, para promocionar su campaña electoral.
Hace unos meses, LA NACION reveló que los asesores de la senadora violaron un reglamento de la Cancillería y registraron a su nombre una dirección de Internet que es exclusiva de organismos gubernamentales.
El dominio cristina.gov.ar había sido registrado el 9 de mayo por el vocero presidencial, Miguel Núñez, según la información que figuraba en el sitio del Network Information Center Argentina (NIC), el organismo de la Cancillería que regula todas las direcciones de Internet que terminan con “.ar” (la extensión correspondiente al país).
Sin embargo, la reglamentación oficial limita los dominios terminados en “.gov.ar” a “dependencias estatales, sean éstas de carácter nacional, provincial o municipal”. No se permite su utilización para los sitios de personas particulares.
Igualmente, lo más llamativo fue que la senadora Fernández había conseguido otro dominio todavía más exclusivo: cristina.ar. Las direcciones terminadas en “.ar” que carecen de sufijos como “.com”, “.gov”, “.org” o “.net” son conocidas como dominios de primer nivel.
Aunque en otros países son muy comunes, en la Argentina se otorgaron a muy pocas entidades (alrededor de una decena), o bien porque eran preexistentes al momento de crearse el NIC o bien porque responden a proyectos estatales que superan lo gubernamental.
Primera en la escena. Hace ya unos meses, y con buenos números en las encuestas, la senadora comenzó a tomar el protagonismo en detrimento de su esposo, cuyo mandato terminará en diciembre.
Las críticas de la oposición llovieron cuando la primera dama viajó a París en una visita digna de un presidente. Su equipo incluía siete personas del servicio de prensa de la Presidencia de la Nación; dos fotógrafos, una cámara de televisión, tres técnicos y dos directivos.
Designada por el presidente Kirchner en controvertida decisión, le tocó a Cristina representar allí a la Argentina, promotora junto con Francia del acuerdo que, por primera vez en la historia, consideró delito de lesa humanidad la desaparición de personas.
Pero, en los últimos meses, la candidata presidencial se subió a cada avión al que pudo, como partícipe de la delegación oficial, con la intención de mostrar sus cartas políticas a diferentes figuras internacionales.
Estuvo así con la máximas autoridades de España, Alemania, Austria, México, Brasil, Venezuela y dio discursos como presidenta electa en los Estados Unidos y ante empresarios nacionales en el precoloquio de Idea. Mientras permanece en la Argentina, encabeza los actos oficiales para reforzar su campaña.