Lavagna Vs. Inflación

El candidato a presidente por Una Nación Avanzada (UNA) criticó la política antiinflacionario del Gobierno. El ex ministro de economía, el jueves, había tenido que cancelar un acto de campaña en la ex línea Roca por un inesperado piquete sindicalista.


Lavagna en campaña contra la inflación
El Distrital
23 de septiembre de 2007
El candidato presidencial por Una Nación Avanzada (UNA), Roberto Lavagna, inició una recorrida por supermercados porteños y del conurbano para criticar el aumento de precios.
Lavagna alertó que “la estabilidad de los precios se consigue con aumento de la producción, del empleo y de la inversión” y consideró que “hay que parar la inflación porque el flagelo se come los salarios, las jubilaciones y también el valor del dólar”. En esta recorrida participó el candidato desarrollista por UNA, el piguense Juan Pablo Carrique Candidato a Dip Nacional por el distrito de la Capital Federal-foto-
El líder de UNA se manifestó así en el inicio de la campaña que llevan adelante en todos los supermercados del país militantes de su espacio bajo la consigna “Pare la inflación, vote a Lavagna”.
Lanzada en simultáneo en todos los supermercados del país por otros candidatos del sector, se implementó además un juego denominado “Encontrá los precios del INDEC y llevate un premio” en el que se invitó a los ciudadanos a comprobar si los precios que indica el organismo estadístico coincidían con los precios reales.
En una amplia recorrida, Lavagna comprobó que “la papa oficial del Gobierno se parece a un carboncito, es chiquita y negra, mientras que el kilo de papa buena cuesta casi tres veces, alrededor de tres pesos con noventa”.
Lavagna lanzó su campaña “Pare la inflación, vote a Lavagna”
Impulso Baires
23 de Septiembre
El líder de la Concertación UNA se manifestó así junto a su compañero de fórmula Gerardo Morales en el inicio de la campaña que llevan adelante en todos los supermercados del país militantes de UNA bajo la consigna “Pare la inflación, vote a Lavagna”.
Lavagna alertó también que “la estabilidad de los precios se consigue con aumento de la producción, del empleo y de la inversión” ya que “ese es el camino que urgentemente debe tomar la economía argentina”, y añadió que “hay que parar la inflación porque el flagelo se come los salarios, las jubilaciones y también el valor del dólar”.
“La campaña tiene como objetivo hacer evidente la mentira del Gobierno y la importancia de ocuparse de un problema que se niega: la aceleración de la inflación” explicaron desde UNA.
Lanzada en simultáneo en todos los supermercados del país por otros candidatos de UNA, se implementó además un juego denominado “Encontrá los precios del INDEC y lleváte un premio” en el que se invitó a los ciudadanos a comprobar si los precios que indica el organismo estadístico coincidían con los precios reales de los supermercados, “para dejar en evidencia el engaño que realiza el Gobierno nacional falseando los índices de precios al consumidor”.
En la recorrida que emprendió la fórmula presidencial por los supermercados de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, Lavagna comprobó que “la papa oficial del Gobierno se parece a un carboncito, es chiquita y negra, mientras que el kilo de papa buena cuesta casi tres veces, alrededor de tres pesos con noventa”.
Por su parte, el candidato a vicepresidente Gerardo Morales señaló que “los precios están por los nubes y la plata no alcanza” a raíz de que “el Gobierno nacional perdió el rumbo y su respuesta es falsear los índices del INDEC y negar la realidad”.
Asimismo, recordó que “cuando Roberto Lavagna se hizo cargo de la economía en abril de 2002 la inflación anual proyectada era de 300 por ciento y los economistas hablaban de un dólar a 10 pesos” y subrayó que “en un año, Lavagna bajó la inflación a 7 por ciento y puso el dólar a tres pesos”.
Trabajadores ferroviarios boicotearon un acto de Lavagna y Alfonsín
Info Región
21 de Septiembre 2007
Un imprevisto repudio de trabajadores ferroviarios le impidió al hijo del ex presidente y candidato a Gobernador por UNA-UCR realizar un acto de campaña en la estación de trenes de Avellandeda, en donde también se esperaba al candidato presidencial Roberto Lavagna, que suspendió su visita por los incidentes. Alfonsín acusó al Gobierno de “no querer discutir temas de transporte”. “La gente que estaba en la puerta y que no nos dejaba tomar el tren es gente de Cacho Álvarez”, señalaron a Info Región dirigentes del radicalismo local presentes en el lugar.
El candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por la alianza UNA-UCR, Ricardo Alfonsín, acusó a “algunos empresarios y dirigentes que nos les conviene que se hable del tema” del transporte público de pasajeros luego de que un grupo de trabajadores ferroviarios impidiera ayer que se realizara un acto de campaña junto al candidato presidencial Roberto Lavagna en la estación de trenes de Avellaneda.
“No sé hasta que punto este grupo de personas se debe a una manifestación espontánea o responde a intereses que no quieren que se discutan estas cosas. Detrás de esto están involucrados el Gobierno o los propios empresarios que no quieren que se discuta”, advirtió Alfonsín en la entrada del lugar.
El disgusto por la presentación frustrada en la estación ferroviaria también se hizo sentir en el lavagnismo y su vocero político, Alejandro Rodríguez, aseguró que se vieron “forzados” a suspender la actividad porque “el Gobierno nacional envió a un grupo de 200 manifestantes que de manera explícita informaron a la Policía que estaban allí para impedir la presencia de Lavagna”.
Alfonsín y Lavagna tenían previsto concurrir a la estación, realizar una breve conferencia de prensa y desde allí partir en un convoy hacia la terminal de Constitución, en la Capital Federal. Estaba anunciado además que los candidatos harían encuestas a los pasajeros y que se colocarían urnas para que los viajantes vuelquen sus críticas al sistema de transporte.
Sin embargo, poco antes de las 15.30, cuando se aguardaba la llegada de Lavagna, un grupo de trabajadores ferroviarios alineados, según dijeron, a la “Confraternidad Ferroviaria” se hizo presente entonando la Marcha Peronista y criticando a los candidatos opositores, por lo que el ex ministro desistió de su visita a Avellaneda.
“Este grupo aseguró que no vamos a subir al tren a hacer política”, reveló Alfonsín, al tiempo que remarcó: “No nos dejan expresar y como no queremos generar incidentes nos vamos a retirar, aunque sigo sin saber quiénes son los que organizaron todo esto”.
“Venimos a defender también a los trabajadores y a los que viajan en el sistema ferroviario porque se invierten y de destinan millones de pesos en los trenes, pero la calidad y las condiciones son desastrosas. No hay un control acerca de la seguridad y es inadmisible, estamos peor que en la época de (el ex presidente, Carlos) Menem”.
Fuentes del radicalismo acusaron también al oficialismo local por el impedimento del acto. “La gente que estaba en la puerta y que no nos dejaba tomar el tren es gente de Cacho Álvarez”, señalaron a Info Región.
Uno de los delegados de los gremialistas, Jorge Pais, remarcó que fue “un repudio a los políticos que hoy están queriendo hacer campaña electoral arriba de los trenes cuando en su momento los vendieron”.
“No lo vamos a permitir, Lavagna preparó el subsidio a las empresas y la extensión por veinte años a las privatizaciones. No nos manda nadie, somos ferroviarios y sólo representantes de los trabajadores”, detalló.
Luego de un breve intercambio de insultos y ante la atenta mirada de efectivos policiales, Alfonsín y su comitiva decidieron retirarse mientras que de fondo los trabajadores entonaban la marcha peronista.
Una protesta impidió un acto de Lavagna
La Nación
21 de Setiembre de 2007
El ómnibus “Lavagna Presidente” llegó puntual, pero sin su principal pasajero. Roberto Lavagna, candidato a presidente de UNA, prefirió permanecer en sus oficinas de la Capital luego de enterarse de que no sería bien recibido en la estación Avellaneda de ferrocarriles, donde tenía previsto treparse a un tren para denunciar el mal servicio del transporte. Medio centenar de sindicalistas de La Fraternidad lo estaba esperando. No precisamente para aplaudirlo.
“¡Borombombón, borombombón, los ferrocarriles son de Perón!”, bramaban los sindicalistas en la estación. En la vereda, el candidato a la gobernación bonaerense del radicalismo, Ricardo Alfonsín, exclamaba que la situación era “una vergüenza, peor que en la época de Menem”.
Minutos después, el vocero político de Lavagna, Alejandro Rodríguez, responsabilizaba al Gobierno de lo ocurrido: “Con su acostumbrada intolerancia, el Gobierno mandó un grupo de choque a impedir que Lavagna presentara sus propuestas para el transporte público”.
La respuesta sindical fue tajante:”Que los candidatos vayan a hacer campaña en ómnibus, que no se metan con los trenes”, advertía, con tono de amenaza, uno de los manifestantes. Estas palabras, casi calcadas, eran repetidas después por el secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano: “No queremos que vengan a hacer política con la industria ferroviaria. Estamos cansados de que a la hora de las elecciones se suban a los trenes y después, cuando están en el Gobierno, destruyan el ferrocarril”, enfatizó, consultado por LA NACION. Cuando se le preguntó si actuarían igual con la candidata oficial Cristina Kirchner fue claro: “No es lo mismo. El Presidente hizo una política a favor de los trenes como no ocurría desde la época de Perón”.
El lavagnismo no tiene dudas de que fue el Gobierno el que envió a este grupo de sindicalistas a entorpecerles el acto. “La vaguedad e imprecisión sobre supuestas posiciones de nuestros candidatos en materia de política ferroviaria demuestran que se trató de excusas para impedirnos expresar, enviados por un Gobierno que sueña con trenes bala pero no puede garantizar que se viaje con dignidad”, cuestionó Rodríguez.
El altercado no pasó a mayores. Los sindicalistas y los simpatizantes radicales enfrentados en la estación se cruzaron algunos insultos, pero se retiraron en calma. Lavagna se quedó sin acto, aunque, en cierta manera, el episodio fue funcional para su propósito electoral.

1 comments

este gobierno se caracteriza por no dejar ningun espacio para el dialogo: son varios los ejemplos que tenemos desde el 2003, pero este ultimo es el mas llamativo… no dejar hablar a Lavagna en la etacion, es un acto de patoterismo que no tenemos por que aceptar.
Pr otro lado creo que la opcion por Lavagna es la mas seria para nuesro pais. Su plan economico nos saco de la crisis… y en materia politica esta abierto al dialogo.

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