La Hillary latina

Así titulo el New York Time la entrevista realizada a la candidata oficialista, Cristina Fernández de Kirchner.
La primera dama, en su último día en Nueva York, se reunió con la canciller de Israel, banqueros y Henry Kissinger.


La revista Time llamó a Cristina Kirchner “la Hillary latina”
Cristina Fernández de Kirchner tuvo su momento de gloria mediática en su visita a Nueva York cuando ayer temprano, los estadounidenses encontraron su foto en el último número del influyente semanario Time, que desplegó una extenso y elogioso reportaje con la candidata, bajo el título “La Hillary latina”.
Una obvia, aunque recurrente comparación con la senadora Hillary Clinton, fuerte candidata por el Partido Demócrata a la presidencia de los Estados Unidos y en quien la legisladora argentina gusta reflejarse.
En un extenso artículo, Time, cuyos editores entrevistaron en exclusiva a Cristina (que a su vez le dedicó dos horas pero ni minutos a la prensa argentina), destaca que “la glamorosa y vivaz primera dama (…) está calificada para el trabajo” de presidente y, aunque considera inevitable referirse a ella como “la nueva Evita” por su “pasión y combatividad”, dice que “se parece más a una generadora contemporánea de titulares de prensa: Hillary Clinton”.
Según Time, ambas mujeres comparten el hecho de ser senadoras y que basaron sus carreras presidenciales en sus propios currículos políticos, y señala una salvedad: Cristina tiene una cómoda ventaja en la intención de voto en las encuestas que ya quisiera Hillary.
Con salpicados pero breves entrecomillados de los dichos de Fernández, Time dice que ella mezcla términos como “justicia social” y “soberanía popular”, sin menospreciar por ello un vocabulario más del gusto de Washington, que incluye llamamientos a la “responsabilidad fiscal y a la “racionalidad capitalista”.
Según dijo Cristina a la revista “las mujeres le dan un perfil diferente a la política”, porque -afirmó- “vemos el gran cuadro geopolítico pero también el más pequeño, los detalles de la vida diaria de los ciudadanos.
Un cierre de gira a agenda completa
Luis Bruschtein
Página 12
29 de Septiembre 2007
En el último raid de una gira agotadora, Cristina Fernández de Kirchner recibió ayer en su alojamiento en el hotel Four Season a la canciller israelí Tzipi Livi, participó como invitada en un almuerzo en la sede del Banco de la Reserva Federal de Nueva York –donde mantuvo un picante cruce con Henry Kissinger sobre Venezuela– y finalmente vio a Mercedes Doretti, del Equipo Argentino de Antropología Forense, que acaba de recibir un premio de la Fundación McArthur. Por su parte, el canciller Jorge Taiana se reunió con la secretaria del Departamento de Estado, Condoleezza Rice. Anoche, el presidente Néstor Kirchner y su esposa, Cristina Kirchner, abordaron el avión de regreso a Buenos Aires tras siete días de intensa actividad en Nueva York.
La canciller israelí, que había solicitado la entrevista, arribó al mediodía al hotel Four Seasons y elogió el discurso de Kirchner en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde reclamó por la falta de colaboración del gobierno iraní en la investigación del atentado a la AMIA. “Fue claro y preciso, ni retórico, ni concesivo”, expresó. En la conversación, la senadora indicó que “Argentina condena todos los actos de terrorismo internacional porque violan a los derechos humanos, pero también condenamos las acciones unilaterales que llevan a la violación de los derechos humanos”.
La canciller israelí le expresó el apoyo de su país al pedido de captura presentado ante Interpol de las personas sindicadas como organizadoras y autoras del atentado y le preguntó sobre la situación de la colectividad judía en América latina. Cristina Kirchner, que estaba acompañada por el cónsul en Nueva York, Héctor Timerman, le respondió que no tiene por qué haber preocupación por el antisemitismo en América latina, “porque los nuevos liderazgos que han surgido en la región han tomado como bandera la reivindicación de los pueblos originarios, la defensa de la mujer y de minorías étnicas, sociales y culturales y que consideraban a las colectividades judías dentro de esa condición”.
La senadora preguntó entonces por las conversaciones de paz en Medio Oriente y Livni le respondió que “hay que buscar objetivos realistas, porque en Medio Oriente las frustraciones se pagan caro”. Y expresó que el camino sería el de “dos estados democráticos viviendo en paz”. Casi al finalizar la reunión se incorporaron familiares de los soldados israelíes que permanecen en poder de fuerzas libanesas y palestinas que entregaron un documento pidiendo a Kirchner “que su liderazgo alcance” a esta situación. “Espero poder llamarte en unos días para felicitarte”, se despidió la canciller, que conoce de reuniones anteriores a la senadora Kirchner.
Desde el Four Seasons, Cristina Kirchner partió hacia el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, cuyo titular, Timothy Geithner, la había invitado a participar en un almuerzo de trabajo. Fue acompañada por la directora de la Agencia de Inversiones para el Desarrollo, Beatriz Nofal, y el titular del Banco Central, Martín Redrado. Además de Geithner se encontraban en la sede del banco, uno de los depósitos de reservas en oro más grandes de los Estados Unidos, Henry Ki-ssinger y banqueros y representantes de fondos de inversión, como Nicolas Agusin, presidente de JP Morgan para América latina; Sonia Duran, de Merryl Linch y Nick Rogerti, que encabeza un fondo de inversión de dos mil millones de dólares.
Aquí, la senadora repitió la cifras macro de la economía argentina que se han convertido en un leit motiv de esta gira. Hizo un panorama económico y social y habló de las inversiones que realizó el gobierno en el plano energético. Kissinger sacó entonces el tema de Venezuela y Bolivia como procesos “preocupantes”.
“Hay que entender a una América latina integrada –respondió Cristina Kirchner– y esa integración no se puede hacer sin el aporte energético de Venezuela y Bolivia. Gracias a Dios, en este momento América latina tiene todos gobiernos democráticos surgidos de elecciones”. Kissinger entonces aludió a “la gestualidad agresiva” de Venezuela hacia Estados Unidos y la senadora indicó que hay gestualidad de Venezuela hacia Estados Unidos y de Bush hacia Venezuela.
También se habló de la inflación y de los índices, pero aquí los empresarios fueron contemplativos con la senadora haciendo bromas acerca de que en todo el mundo los índices están en discusión. La conversación giró entonces hacia la última crisis de los mercados y allí Geithner aseguró que si bien existe cierto grado de incertidumbre, el sistema tiene más recursos que en otros momentos y que los mercados emergentes están más fuertes. La deuda con el Club de París fue un tema de la reunión. Cristina Kirchner insistió en que hay voluntad de Argentina para solucionarla, pero sin aplicar programas ni controles del Fondo Monetario Internacional y expresó que la reciente asunción de Strauss-Khan ayudaría a resolver este tema.
De regreso en el hotel, le tocó el turno a Mercedes Doretti, del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que reside aquí en Estados Unidos y trabaja con un grupo del equipo en la identificación de cuerpos de mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez, en la frontera entre Estados Unidos y México. Doretti acaba de recibir un premio de la Fundación McArthur que destinará al EAAF y le planteó a la senadora la posibilidad de crear un programa nacional en Argentina para la identificación de desaparecidos utilizando tecnología de punta de análisis de ADN. Indicó que esta tecnología fue desarrollada en Estados Unidos tras los atentados a las Torres Gemelas cuando tuvieron que identificar miles de cuerpos destrozados.
Cristina analizó la inflación como un fenómeno mundial
Infobae
29 de Septiembre 2007
La candidata presidencial habló del incremento de los precios en la Argentina frente al grupo de financistas de Wall Street, que la recibió en el banco de la Reserva Federal de Nueva Cork
Para ello, Fernández de Kirchner aludió a artículos periodísticos publicados en los Estados Unidos que dieron cuenta sobre la distancia entre la percepción de los consumidores norteamericano y el índice oficial.
La mención, breve y sin que generara mayores preguntas, buscó llenar la falta de alusiones al problema inflacionario que dejó su exposición en el Consejo de las Américas, que reúne a ejecutivos de firmas norteamericanas.
La candidata se preocupó por dar garantías de la continuidad del rumbo económico y subrayar la atención que pondrá una eventual gestión suya en las acciones destinadas a robustecer el suministro de energía para evitar futuras crisis.
Fernández de Kirchner fue recibida por el titular del banco de la Reserva Federal de Nueva York, Timothy Geithner, donde estuvieron presentes el banquero Bill Rhodes; el ex canciller de Estados Unidos Henry Kissinger, y la titular del Consejo de las Américas, Susan Segal; Nick Rohatin del Rohatin Group; Robert Barry de Goldman Sachs y Nicolás Aguzin, del JP Morgan, entre otros representantes de entidades financieras y grupos de inversión.
La delegación argentina la integraron el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el Secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini; y el titular del Banco Central, Martín Redrado. Fernández y Redrado, en diálogo con los periodistas argentinos en Nueva York, reconstruyeron luego los tramos centrales del almuerzo, que transcurrió a puertas cerradas en la sede del banco.