Se lanzo Cristina

En un Luna Park colmado por 8.500 personas, la Primera Dama, junto a su compañero de formula, el gobernador de Mendoza, Julio Cobos, inicio su campaña oficialmente. Su discurso, apunto enérgicamente a la concertación de los distintos sectores y a evitar una hegemonía excluyente. No hubo referencia a las valijas u otros casos de corrupción, de los cuales el Gobierno de su marido se encuentra implicado.


Cristina se lanzó con Cobos y llamó a “no tentarse con la hegemonía excluyente”
Mariano Pérez de Eulate
Clarín
15 de Agosto 2007
La fórmula apareció en el escenario justo a las 19, tal como se había planeado. Ya esperaban allí arriba el presidente Néstor Kirchner, Daniel Scioli y casi todos los gobernador del país. Cristina Fernández y el radical mendocino Julio Cleto Cobos empezaron anoche a transitar oficialmente juntos la campaña para las elecciones de octubre. La primera dama dedicó casi todo su discurso a explicar el significado de la Concertación, el esquema político impulsado por Kirchner que supone la confluencia de representantes de varios partidos, entre ellos la UCR y el PJ. El binomio kirchnerista vendría a expresar esa lógica.
En el Luna Park, sin embargo, hubo anoche mayoría de justicialistas. En verdad los radicales presentes sintieron esa condición de minoría varias veces. Se escuchó algún silbido cuando mencionaron a referentes históricos de la UCR, algún cántico contra Raúl Alfonsín y hasta apuraron a Cobos para que termine el discurso. “No creo en la generosidad como categoría política. Creo en la responsabilidad que significa no tentarse con la hegemonía excluyente”, aseguró la primera dama, ya en la mitad de su intervención y, probablemente, en la parte más política del mensaje.
Antes de que hablara, la organización pasó un video que, supuestamente, para ella era sorpresa: Teresa Parodi y Mercedes Sosa cantando “El otro país”, un tema con destino de emoción.
Puesta a explicar la Concertación, pues, Cristina destacó tres dimensiones de esa idea: la institucional, la política y la histórica, social y cultural:
Sobre la primera, y reivindicando la esencia sureña del kirchnerismo, aseguró que su marido (“Ese hombre que está sentado allí, el presidente de todos los argentinos”, lo definió) revirtió la tendencia histórica de postergar al “país profundo”. Según ella, ahora las provincias que reciben más planes de vivienda, por ejemplo, no son del mismo color político del Gobierno.
Sobre el segundo ítem, la candidata explicó que la Concertación tiene como fin decodificar la fragmentación política posterior al 2001 y formular una nueva lógica de sistemas partidarios.
Finalmente, haciendo revisionismo, lamentó que desencuentros pasados entre peronismo y radicalismo sirvieron para enfrentar al país. Y por eso propuso que la Concertación se fije el objetivo de “superar antinomias para reconocerse en un proyecto”.
Antes de que hablaran los candidatos, se pasó un video con imágenes y fragmentos de discursos de dirigentes como Alfredo Palacios, Oscar Alende, Perón y Evita, Balbín, Yrigoyen, Alicia Moreau de Justo. Buscó reforzar la idea de la concertación.
“Es necesario construir la Argentina colectiva donde reconozcamos la unión con el otro, donde cada uno ponga lo mejor de si”, dijo Cristina.
No hubo alusiones directas a la seguidilla de episodios de supuesta corrupción que le estallaron al Gobierno justo en la previa de este lanzamiento. Algunos interpretaron una referencia sutil a eso cuando Cristina habló de “asumir equivocaciones para no volver a repetirlas”.
El gabinete estuvo en pleno, salvo la ministra Alicia Kirchner, cuñada de la candidata. Inevitable: la relación difícil entre ellas generó comentarios sobre esa ausencia. También se vio a intendentes del conurbano y del interior provincial, tanto del PJ como de los llamados radicales K.
Cobos habló primero, unos 20 minutos, en un discurso cuidado pero al que tal vez le faltó calor. En rigor, el acto fue muy tranquilo y sin desbordes, salvo algunos empujones cuando la fórmula recorrió unos metros para saludar.
Enérgica defensa de la concertación
Paola Juárez
La Nación
15 de Agosto 2007
Todo el estadio Luna Park la aplaudía. Estaba su marido, el Presidente; los gobernadores peronistas y los aliados radicales, el Gabinete a pleno, intendentes bonaerenses y militantes. “Se siente, se siente, Cristina presidente”. Ella lo disfrutó un segundo y los cortó: “Presidenta, presidenta, acostúmbrense todos”. La volvieron a aplaudir y corrigieron el cantito.
Ella sonrió. Sólo después Cristina Kirchner brindó su discurso en el estreno oficial de la fórmula presidencial que comparte con Julio Cobos, el gobernador de Mendoza y aliado del radicalismo K. Eran las 19. El acto no sólo tuvo puntualidad sino una estética cuidada al extremo y un despliegue técnico aún mayor.
Néstor Kirchner asentía el discurso de su esposa desde el costado del escenario, en una grada que compartió con el vicepresidente Daniel Scioli y los gobernadores del PJ y de la UCR.
“Sé que muchos se preguntaron, el 25 de mayo, qué era eso de la concertación. Es el resultado de una reflexión, de un análisis de cosas que nos han pasado a los argentinos”, dijo Cristina Kirchner y lo miró a Cobos, gesto que repitió en varias oportunidades.
Hubo una sola mención directa al Presidente. Fue cuando le reconoció la idea de armar la alianza con parte de la UCR. “Ese hombre que está sentado allí, cuando comenzó su gestión decidió que la historia debía cambiar, que debían ser convocados todos los hombres y mujeres”, afirmó. Y Néstor Kirchner recibió el festejo de la tribuna, copada por el peronismo.
Con su enérgico tono de voz, Cristina Kirchner ocupó la mayor parte de un discurso que duró 30 minutos en explicar la alianza con parte del radicalismo y otros sectores políticos. “Muchas veces, el desencuentro de las representaciones políticas sirvió para frustrar a los argentinos. Por eso, esta concertación quiere articular representaciones políticas y sociales que superen viejas antinomias”, dijo.
También hizo un repaso de los logros de su esposo en la gestión y dedicó un párrafo a la platea femenina: “Otra vez voy a apelar a mis hermanas de género”, arrancó. Y explicó que las mujeres son “ciudadanas de dos mundos” porque viven en el mundo privado (familia y hogar) y en el público (trabajo). “Por eso vemos cosas que ellos no ven”, dijo casi gritando.
Esta vez eligió un vestido de seda rosa, con un saco color crema. Sus zapatos altísimos también eran rosa.
La senadora se preocupó por destacar el papel del radicalismo. “Yo te escuchaba, Julio, cuando dijiste que el Frente para la Victoria no necesitaba de otros partidos para ganar y que reconocías el lugar en la fórmula como una generosidad. No creo en la generosidad sino en la responsabilidad política de no tentarse con la hegemonía excluyente”, dijo.
“Sumemos los pedazos, unamos las voluntades”, dijo después y casi sobre el final la primera dama, después de citar a Leandro N. Alem, al socialista Juan B. Justo y a Perón. Sólo cuando nombró al líder del PJ hubo una ovación en las tribunas.
Antes del comienzo formal del acto se proyectó un video en el que se mezclaron las imágenes de Juan Perón y de Arturo Illia, de Eva Perón y de Ricardo Balbín. Después hubo otro con imágenes de la candidata, mientras sonaba una canción entonada por Mercedes Sosa y Teresa Parodi.
El acto había empezado con la presentación de Kirchner y de Scioli en el escenario. Cobos llegó después y levantó los brazos. Un segundo después, llegó Cristina Kirchner. Se abrazaron. Ella le deseó suerte.
Cobos planteó que el objetivo del binomio es “conformar un proyecto común porque la hora así lo exige para conformar un futuro mejor para los argentinos”. “Concertación no es amontonar, es buscar ideas comunes y principios dentro de la pertenencia que cada uno tiene”, enfatizó.
“Ha llegado el momento de construir una bisagra y de que la Argentina sea conducida por una mujer capaz. Ha llegado el momento de Cristina Fernández de Kirchner”, agregó.
Después, habló ella. “Adelante Argentina. Este no es el proyecto de Cristina presidenta. Esta es la Concertación Plural”, dijo para terminar. Allí llegaron los papelitos, las fotos, los festejos. “¿Grité mucho?”, fue su última pregunta al oído a Cobos.
Lanzamiento en clave de concertación
Diego Schurman
Página 12
15 de Agosto 2007
Paradojas de la Argentina. En el mismísimo Luna Park, catedral del boxeo y testigo de clásicos enfrentamientos pugilísticos, Cristina Fernández de Kirchner y Julio Cobos lanzaron su fórmula presidencial en clave de concertación. La senadora del PJ y el gobernador radical convocaron a trabajar por un proyecto “colectivo” y se preocuparon por resaltar los aspectos positivos de dirigentes y gobiernos democráticos a los largo de la historia del país.
–Se siente, se siente, Cristina presidente– la recibieron desde los cuatro costados al ingresar al escenario.
–Pre-si-den-ta (con “a”), acostumbrensé –sorprendió la candidata con la corrección de género.
–Alerta, alerta, Cristina presidenta– cambiaron rápidamente sobre la marcha.
La idea de la concertación se impuso desde lo escénico y los discursivo. Como aperitivo, se presentó un video con imágenes de Perón, Yrigoyen, Illia, Balbín, Alende, Frondizi, Moreau de Justo, entre otros.
La mayoría peronista no pudo consigo misma: impuso raudamente la versión a capella de la marcha partidaria. Néstor Kirchner no la entonó, acaso porque rompía con el espíritu impuesto, acaso por su rol de presidente de “todos los argentinos”, como lo introdujo el locutor.
Hubo otro video más. Una canción que Mercedes Sosa y Teresa Parodi le dedicaron a la candidata. Las imágenes de Cristina con madres y abuelas de pañuelos blancos se sucedieron. Los aplausos sobrevinieron con un retazo de la historia contemporánea: la que muestra al jefe del Ejército, Roberto Bendini, descolgando el cuadro de Videla del Colegio Militar.
Después, el discurso. Desde el atril, sin levantar el dedo, ceñida con un atuendo de colores crema y rosado pastel, la senadora recordó aquel 25 de mayo de 2005 en el que se empezó a hablar de la concertación. Le otorgó una dimensión federal, política e histórica. A saber: expuso, a modo de ejemplo federal, que las provincias radicales fueron las más beneficiadas con los planes de viviendas. Llamó a no tentarse, en lo político, con la “hegemonía excluyente”, algo que le achacan a diario desde la oposición. Y trajo a la memoria hechos históricos para asentar su prédica contra los “falsos dilemas y antinomias”
Con ese precepto, echó mano a conquistas radicales, “de Alem e Yrigoyen, como el voto universal, secreto y obligatorio”; a la “incorporación de los trabajadores que hizo Perón”, a “los derechos sociales de Justo y Alicia Morau de Justo”, a “la integridad de Alende” y a “las Madres y Abuelas de la Plaza poniendo dignidad y justicia y memoria”.
Con dedicación se lo vio aplaudiendo a Carlos Bettini, sentado junto a Rafael Bielsa. Se comenta que el embajador en Madrid tendrá un cargo clave si Cristina gana las elecciones.
Bajo un despliegue teconológico fenomenal, con pantallas gigantes, una docena de plasmas, cámaras grúas y gigantografías de los candidatos, el broche fue casi un llamado solidario a la comunión entre peronistas y radicales. “Adelante…argentinos”, bramó la senadora con una palabra insigne de la marcha radical. “Este no es el proyecto Cristina Presidente, es el proyecto de los argentinos.”
Cristina –“simplemente Cristina”, así la presentaron– evitó siquiera orillar por la palabra corrupción. Como un karma, cada uno de sus actos fueron precedidos por episodios comprometedores para el Gobierno. En el Teatro Argentino de La Plata blanqueó su candidatura con el anuncio aún caliente del despido de Felisa Miceli. Anoche, producto del escándalo de la valija del venezolano, llegó al acto con la eyección de Claudio Uberti a cuestas.
Uberti dependía de la cartera de Julio De Vido. El ministro de Planificación llegó sonriente a minutos de que empezar el acto. La contracara fue Luis D’Elía. Se pegó un madrugón en el Luna y recibió un lluvia de indiferencia y mucho calor de los de siempre: Edgardo Depetri, Emilio Pérsico y Humberto Tumini.
Un símbolo del sube y baja kirchnerista: el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, estuvo junto Kirchner y los gobernadores, en una grada armada sobre el escenario. De Vido quedó debajo, con el resto del gabinete. Esa imagen fue explotada por los amantes de la interna oficial.
Cobos, quien abrió los discursos, se mostró tan ajeno a esa pelea como a la disputa tribunera entre la mayoría peronista y la minoría radical.
–Bueno, fuerza –lo alentó Cristina cuando lo convocaron.
Otra vez la palabra concertación atravesó como un rayo el Luna Park. El mandatario mendocino se refirió a los desencuentros entre los argentinos, ensalzó a la candidata y enumeró las cuentas pendientes de la actual administración.
–¡¡¡Echen a los corruptos!!! –aportó una voz perdida entre la gente.
No lo dejaron extenderse demasiado. Las columnas arriadas por los intendentes bonaerenses mostraban cierta impaciencia. Cuando Cobos dijo “y para terminar…” comenzaron a aplaudirlo irónicamente.
“Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta, es radical –metieron el dedo en la llaga la popu del PJ. “Pan y vino, pan y vino, el que no es de Perón para qué carajo vino”, siguieron con su prédica de amor y paz.
A propósito de la concertación, Enrique Albistur no se privó de una ironía. Fue en el alba del acto, mientras miraba las butacas vacías que aún debían completar los radicales. “Siempre llegan tarde y se van temprano”, dijo el secretario de Medios seguro de haber ofrecido una metáfora de la UCR.
Al cierre, la pareja presidencial se zambulló entre la gente, y luego buscó oxígeno en un camarín asignado para la ocasión. “Estoy refeliz ¡cómo voy a estar!”, repetía Kirchner como un chico.
–¿Qué va a hacer el año que viene? –atinó a preguntarle este diario.
–¿Yo? Jefe de Protocolo –dijo, y se rió de su ocurrencia.
Cristina pidió “no tentarse con hegemonías excluyentes”
Infobae
15 de Agosto 2007
Vestida de color rosa, la senadora Fernández tomó la palabra luego del discurso del candidato a vicepresidente, Julio Cobos, y un video introductorio encabezado por Mercedes Sosa y Teresa Parodi.
“Sé que muchos se preguntaron aquel 25 de Mayo qué era eso de la Concertación. Es el resultado de una reflexión, de un análisis de las cosas que nos han pasado a los argentinos”, fue la reflexión inicial de Cristina.
“Creo en la responsabilidad que significa no tentarse con la hegemonía excluyente y tener el ejercicio de profundizar un modelo que le cambia la vida a los argentinos”, agregó.
Así, Cristina Fernández agradeció a los militantes de origen radical que participaron del acto y les dijo: “Muchas veces el desencuentro de las representaciones políticas sirvió para frustar a los argentinos. Por eso, esta Concertación quiere articular representaciones políticas y sociales que superen viejas antinomias”.
También repasó los logros de la administración encabezada por su esposo y, señalando al presidente Kirchner -que se mostró muy emocionado-, dijo: “Ese hombre que está sentado allí cuando comenzó su gestión decidió que la Historia debía cambiar”.
“Por nuestros abuelos. Por nosotros. Por todos. ¡Adelante Argentina! Éste no es el proyecto de Cristina Presidenta. Ésta es la Concertación Plural”, completó la senadora.
La presentación de Cobos
Con traje azul, Julio Cobos tomó la palabra luego de un video clip que repasó imágenes de Juan Domingo Perón, alternadas con históricos discursos de dirigentes radicales y que cerró con la leyenda: “Cristina con Cobos y el Gobierno con la gente”.
El gobernador de Mendoza indicó que el objetivo del binomio es “conformar un proyecto común, porque la hora así lo exige para conformar un futuro mejor para los argentinos”. “Concertación no es amontonar, es buscar ideas comunes y principios dentro de la pertenencia que cada uno tiene”, enfatizó.
“Ha llegado el momento de construir una bisagra y liderar políticamente de una forma distinta, proyectando un país en serio, a largo plazo. Que la Argentina sea conducida por una mujer capaz. Ha llegado el momento de Cristina Fernández Kirchner”, agregó.
Asimismo, Cobos repasó los lineamientos de la plataforma electoral, donde resaltó la necesidad de incluir en el sistema educativo a “todos los chicos del país”. “La articulación de la escuela técnica con el trabajo será fundamental. Vamos a salir a buscar conocimiento como se hizo en otra época”, completó para darle lugar al discurso de la primera dama.
Al presidente Néstor Kirchner y al pleno del gabinete se sumaron los gobernadores justicialistas y radicales K que apoyan la fórmula, como así también dirigentes sindicales, sociales e intendentes nucleados en la Federación Argentina de Municipios y mandatarios comunales bonaerenses del radicalismo que adhieren a la Concertación Plural.
El apoyo general
Minutos previos al acto, las agrupaciones se encontraban dentro del estadio Luna Park cantando la marcha peronista, entre otros cánticos a favor de la candidatura presidencial de la senadora.
Fuera de las instalaciones se encontraban pantallas gigantes para que quienes no lograron ingresar siguieran los discursos de los candidatos.
Con respecto a los políticos que brindaron su apoyo a la senadora Cristina Fernández, el kirchnerista Carlos Kunkel contó en C5N algunos detalles sobre el acto, entre los que se destacó la participación de sectores sindicales y políticos de distintos partidos.
Además de los gobernadores de las provincias lideradas por el bloque Justicialista en su mayoría, estuvieron presentes los sindicalistas Omar Viviani, del gremio de Taxis y Hugo Moyano, en representación de la CGT, entre otros.
Fuerte respaldo a la Primera Dama tras acto oficial
Infobae
15 de Agosto 2007
Funcionarios del Gobierno y dirigentes afines al oficialismo celebraron el lanzamiento de la fórmula presidencial y coincidieron en destacar el proyecto “integrador” que propone la “concertación plural” impulsada por Cristina Fernández
“La verdad es que me parecieron muy buenos los dos discursos, no sólo el de Cristina, sino también el de (el candidato a vicepresidente, Julio) Cobos”, manifestó a la agencia Noticias Argentinas Daniel Scioli, candidato a gobernador bonaerense por el kirchnerismo.
Al finalizar el acto, el actual mandatario de la Provincia, Felipe Solá, destacó que en el discurso de Cristina Kirchner hay un rol de explicar cuál es la base más profunda y filosófica que justifica una acción política que se ha tomado.
“A mí me parece muy importante recuperar ese rol, y que lo retome quien me parece que va a ser la presidenta, me parece muy importante”, completó.
En diálogo con NA, el titular del PJ bonaerense, José María Díaz Bancalari, consideró que el discurso “fue más que importante” porque “hacía falta una explicación más clara y concreta de lo que es la concertación”.
“(Cristina) Enfatizó cómo dos grades partidos (el PJ y la UCR) están confluyendo hacia un objetivo común”, subrayó el dirigente.
Para el ministro de Salud y legislador porteño electo, Ginés González García, se trató de un discurso “muy estratégico y con rumbo, que contiene a todo los argentinos”.
La titular de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, por su parte, recalcó: “Que una mujer como Cristina acceda a la Presidencia con convicciones, calidad, y experiencia, es una satisfacción enorme. Como mujer voy a apoyarla”.
El secretario de Cultura de la Nación, José Nun, destacó que ambos discursos fueron “muy buenos”, puesto que “enfatizaron el mismo punto de la Concertación, que es muy importante de diferenciar de consenso, que es una idea religiosa destinada a que todos abandonen sus creencias en pos de un objetivo común”.
Y completó: “En este caso la distinción se basa en que todos mantengan sus identidades”.
Julio Pereyra, intendente de Florencio Varela, afirmó que lo manifestado por la candidata “profundiza las expectativas” suyas y de sus colegas.