Los Kirchner en Río Gallegos

Néstor y Cristina Kirchner continuaron la campaña en la capital de Santa Cruz, la cual no visitaban desde hace 4 meses, luego de las protestas docentes. La candidata oficialista volvió a convocar a la “concertación plural” y repasó los logros de la gestión K. No sólo estuvo acompañada por el Presidente, sino también por el gobernador de la provincia, Daniel Peralta; la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; y otros dirigentes oficialistas de todo el país.


Cristina: “Comenzó la transformación del país”
Infobae
18 de Agosto 2007
“Hace 20 años íbamos a proponerles a los vecinos un proyecto de ciudad e iniciabamos, sin intuirlo, una larga marcha de abrazar los ideales. En Río gallegos comenzó la transformación de la provincia, para luego empezarla en el país”, enfatizó la senadora, ante más de 10 mil personas que llegaron hasta la sede del Polideportivo Boxing Club.
Cristina Fernández repasó los logros de la gestión kirchnerista en la provincia de Santa Cruz y explicó que “no era el proyecto de un sector, sino el de construir una provincia. Ésta es la forma en que nosotros concebimos la política: agrupar el esfuerzo; aunar capacidades”, agregó.
Además, dijo que las personas que están dispuestas a participar de la construcción de un nuevo país “son millones” y que “siempre son más visibles los que rompen todo que los que construyen”.
“Esta transformación que estamos logrando se va a profundizar. Pongo mi vida en esto. Creo en los argentinos, creo en las mujeres, en los jóvenes, en los abuelos, en los trabajadores, a eso los convoco, a la construcción de un país para todos y por todos”, fue el llamado final de la senadora.
“Que no nos domine la intolerancia”
Página 12
18 de Agosto 2007
Con su mano en alto hizo callar a quienes coreaban su nombre. “Por favor enrollen las banderas, quiero verles las caras a todos”, dijo antes de comenzar el segundo discurso de campaña desde de que se presentó oficialmente la fórmula que integra con Julio Cobos. Del Luna Park al Boxing Club de Río Gallegos fue el trayecto que dominó la semana de campaña de Cristina Fernández de Kirchner. Desde un atril ubicado al costado del escenario, con un tono en enérgico, la primera dama aseguró: “Demostraremos que la política es algo diferente a eso que nos quieren hacer crecer”. La mención vino luego de que la candidata criticara a quienes especulan con que les vaya bien a partir de que al Gobierno le vaya mal. Su discurso cuestionó, sin mencionarla, a la concentración opositora que recibió a los Kirchner en su retorno a Río Gallegos luego del paro docente de meses atrás en la que se produjeron incidentes con el ex diputado Daniel Varizat (ver aparte). El acto fue un abrazo al gobernador Daniel Peralta, al que todos señalan como el posible candidato del oficialismo en octubre.
El clima de tensión que dominó el regreso del matrimonio Kirchner a Río Gallegos se percibió dentro del Boxing Club. Repitiendo la escenografía del Luna Park, Néstor Kirchner siguió las palabras de la candidata desde un costado del escenario. Vestido informalmente con una camisa a cuadros, Kirchner se sentó al lado del gobernador Daniel Peralta. En ese ramillete de dirigentes se pudo ver al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. Fue el primer viaje desde los primeros días de marzo cuando se inició el conflicto docente cuatro meses atrás y que amenaza con recomenzar el 31 de agosto.
Vestida con un conjunto color uva y blandiendo el índice de su mano izquierda para subrayar sus palabras, Fernández de Kirchner destacó que “no puede ser que la política esté dominada por la intolerancia, la agresión y la violencia. Porque no es ésa la Santa Cruz que conocemos”. Para que no quedaran dudas que estaba hablando de los opositores al kirchnerismo, advirtió: “Que no nos quieran imponer otra fuerza”.
La candidata definió la trayectoria de Néstor Kirchner como una “larga marcha”. No estaba hablando de la gesta que popularizó a Mao Tsé Tung entre 1934 y 1935 cuando recorrió el interior de China, sino de la llegada del kirchnerismo a la presidencia. “El 6 de septiembre de 1987 iniciábamos una larga marcha. Comenzó la transformación de la ciudad, luego fue la de la provincia y ahora la del país”, puntualizó para destacar el camino recorrido por Kirchner. Luego de subrayar las obras públicas realizadas en la provincia, destacó que ellas fueron posibles porque en Santa Cruz “hubo un proyecto político”. Sobre ese proyecto destacó la construcción de un frente político que agrupó a la Democracia Cristiana, el PI y el MID en el Frente para la Victoria. La mención vino a respaldar a la Concertación Plural.
Las banderas argentinas y los estandartes con el nombre de Peralta no dejaron de moverse. A pesar de los gestos de apoyo, el oficialismo no entregó ninguna definición concreta sobre su candidatura. Antes de terminar abrazada al Presidente en el centro del escenario, Fernández de Kirchner se despidió del público entregando su credo. “Creo en el país. Creo en los argentinos. Creo en las mujeres. Creo en los jóvenes. Creo en los abuelos. Creo en nosotros mismos.”
Cristina Kirchner cuestionó la violencia
La Nación
18 de Agosto
Cristina Fernández de Kirchner no habrá pensado en la tropa propia kirchnerista cuando lanzó la frase: “No puede ser que la intolerancia y la violencia ganen las calles de Santa Cruz”. La candidata presidencial hablaba en ese momento en el Boxing Club local, en el acto estaba todo el oficialismo de la provincia que vio crecer políticamente a los Kirchner.
Los destinatarios de la advertencia de la senadora nacional fueron los manifestantes que protestaban en las cercanías, donde se produjo un serio incidente con heridos y un ex funcionario implicado (de lo que se informa por separado).
La primera dama y el presidente Néstor Kirchner llegaron a esta ciudad a bordo del Tango 01, a las 18.30, dos horas antes del acto proselitista. La pareja presidencial había evitado pasar por Río Gallegos, donde tienen su casa, en los últimos cinco meses. En ese período se derrumbó el gobierno de Carlos Sancho, aplastado por protestas de docentes y estatales, y la agresión a la hermana del Presidente, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. A esos sucesos se refirió Cristina Kirchner al pedir que la violencia no triunfe en las calles.
“La política es una cosa diferente, diferente que la pelea, la agresión, que a otro le vaya mal, estamos convencidos de que hay otra forma de hacer las cosas”, dijo la senadora nacional por Buenos Aires.
Y agregó: “Esta no es la Santa Cruz que construimos entre todos” para luego criticar a sus opositores locales: “No nos quieran imponer por la fuerza, no quieran enfrentarnos entre nosotros, entre argentinos”.
La candidata presidencial también aseguró: “Son muchos más visibles los que rompen todo que los que construyen. Algunos pensaron que si al Gobierno le va mal a ellos les podía ir mejor: eso nunca es así”.
“No nos distraigan los frustrados, los que solamente tienen odio, nosotros vamos por la positiva, para adelante porque vamos a poder. Pudimos en Río Gallegos, pudimos en Santa Cruz, pudimos en Buenos Aires y vamos a poder con todos los argentinos”, aseguró en la tribuna partidaria.
Aunque se esperaban las palabras del presidente Kirchner, éste, como lo hizo en los últimos actos de campaña, dejó que su esposa sea la oradora central. Cristina Kirchner, por su parte, convocó a sus adherentes: “Vamos a construir un país para todos. Les puedo asegurar que esta transformación la vamos a profundizar aún más y pienso poner mi vida en eso”.
La senadora, además, afirmó: “Creo en mi país, en los argentinos, en los jóvenes, en nuestros empresarios, en nuestros trabajadores. Los convoco a la construcción de un país para todos”.
Junto a la pareja presidencial se ubicó el gobernador Daniel Peralta, que es uno de los posibles candidatos a presentarse en las elecciones de octubre próximo por el Frente para la Victoria, aunque ayer no se escucharon definiciones sobre su eventual candidatura.
El acto fue armado para tener una figura central, la senadora Cristina Fernández de Kirchner. Y ella fue la que expuso sus opiniones. “Tenemos que seguir trabajando como siempre lo hemos hecho, con aciertos y errores. Somos un país mirado y admirado y lo hemos hecho con esfuerzo, contra la adversidad”, manifestó.
Con esa visión, se puso en línea con el slogan publicitario de su campaña, que afirma que “el cambio recién comienza”. La senadora dijo, entonces: “Si pudimos cuando tuvimos todo en contra cómo no vamos a poder ahora que tenemos todo a favor”.