Elisa Carrió confirmó que el vice será un hombre

Durante la presentación de un libro, quedó claro que Giustiniani, en primer término, Conte Grand y Gustavo Gutierrez son los principales candidatos a ser vice de la ex diputada.
Asimismo, criticó duramente a Cristina Fernandez, sin nombrarla, al recordar la Convención Constituyente de 1994.
En otro orden de cosas, se mostró en total desacuerdo con la política de derechos humanos del gobierno al afirmar que “Nadie tiene autoridad moral para decir que nos corrimos hacia la derecha… los que se corrieron son otros que llegaron a manipular, a usar”, concluyó la líder de la Coalición Cívica en la presentación del libro Derechos Humanos, legalidad y jurisdicción nacional, en el instituto Hannah Arendt.


1 de Agosto 2007
Diario Clarín
LA PELEA ELECTORAL | DEFINICIONES DE LA LIDER DE LA COALICION CIVICA
Carrió dijo que la acompañará un hombre y suena Giustiniani
Es el presidente del socialismo. Las variantes: un peronista o un demócrata.
Santiago Fioriti
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Hay varios candidatos y todos son hombres. El vice va a ser un hombre”, dijo ayer Elisa Carrió, con ese aire misterioso que suele caracterizarla cuando no abundan las certezas. “No me preocupa quién puede ser. Lo va a elegir la Coalición Cívica, no yo”, añadió, como desentendida. Sin embargo, la candidata a presidenta está ansiosa -según confiaron en su entorno- por poder cerrar trato con Rubén Giustiniani, el presidente del Partido Socialista.
Giustiniani fue una pieza clave en el Congreso Nacional Extraordinario de los socialistas, que por abrumadora mayoría decidió recientemente su apoyo a la ex diputada con vistas a las presidenciales de octubre. “El tema ya fue abordado, pero no es un camino sencillo. El PS es muy orgánico, tiene sus formas y sus tiempos y hay que respetarlos”, comentaron fuentes de la Coalición.
Carrió, que hace bastante tiempo comprometió su respaldo a la candidatura a gobernador de Santa Fe de Hermes Binner, se ilusiona con un resonante triunfo del socialista frente al delfín del kirchnerismo, Rafael Bielsa. Esa victoria, razona, podría generar un clima de euforia opositora y ella asomaría como la más beneficiada. Es que las elecciones santafesinas están previstas para el 2 de setiembre, de modo que luego faltará poco más de un mes para la contienda principal.
Por si falla la apuesta por Giustiniani, en la Coalición evalúan otros dos nombres. El del peronista Gerardo Conte Grand y el del demócrata mendocino Gustavo Gutiérrez. El primero está hoy en contacto permanente con la líder del espacio (entre otras cosas colabora con su discurso de campaña) y el otro es un viejo conocido de la candidata: ya fue su compañero de fórmula en 2003.
En plena construcción de la Coalición, hay quienes fogoneaban para el puesto de vice al economista Alfonso Prat-Gay, con la idea de que Carrió se mostrara junto con un dirigente que pudiera exhibir gestión pública sin manchas de corrupción en su currículum. Pero Prat-Gay (en palabras de la propia candidata) sería el ministro de Economía de un eventual gobierno suyo.
“No estoy desesperada por la caza de votos, por esa burda desesperación electoral. No mendigamos votos, nunca lo hicimos y no lo vamos a hacer ahora”, sostuvo Carrió en declaraciones formulada durante la presentación de un libro (ver Críticas…).
De buen ánimo, sólo se mostró filosa cuando un periodista le indicó que las encuestas la dan segunda, pero muy lejos de Cristina Fernández. “Eso en las encuestas que paga el Gobierno. Hoy nadie llega al 40 por ciento. Nosotros estamos en el ballottage”, insistió. Luego, reiteró que el único rol que ocupará en el futuro “será el de presidenta”.
Críticas al pasado de Cristina
Con la mira puesta en Cristina Fernández, Elisa Carrió defendió ayer su trabajo en la Convención Constituyente de 1994 y resaltó los aportes en derechos humanos.
“Algunos nos miraban despectivamente y llegaron a decir que éramos una ‘orga’ bancada por capitales. Hoy una es candidata a presidente”, dijo durante la presentación del libro “Derechos humanos. Legalidad y jurisdicción supranacional”.
“A una le causa risa cuando ve la apropiación política partidaria de quienes quieren quedarse prepotentemente con ese pasado. Son los que no estaban y no entendían la historia. Y me río cuando dicen que me corrí a la derecha. Fuimos los que hicimos una apertura a la verdad”, agregó.
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Diario La Nación
Carrió criticó la política de derechos humanos
Habló de una manipulación oficialista
“Hoy asumen como propio un discurso por el que nunca lucharon y un lugar en el que nunca estuvieron. Después sí, cuando fue negocio aparecieron para manipular y apropiarse.”
Sin dar nombres, pero en evidente alusión al matrimonio presidencial, la líder de la Coalición Cívica y candidata a presidente Elisa Carrió descargó ayer munición gruesa sobre uno de los principales caballitos de batalla del Gobierno: su política de derechos humanos.
“Nadie tiene autoridad moral para decir que nos corrimos hacia la derecha… los que se corrieron son otros que llegaron a manipular, a usar”, fustigó la fundadora de ARI en la presentación del libro Derechos Humanos, legalidad y jurisdicción nacional, en el instituto Hannah Arendt.
La mención pareció destinada de manera clara hacia los kirchneristas que la acusan de haber girado a posiciones de centroderecha.
Acompañada por el peronista Gerardo Conte Grand, la legisladora electa Diana Maffía y Juan Carlos Vega, compilador del libro, Carrió repasó con nostalgia su tarea legislativa para incorporar en 1994 a la Constitución nacional distintas convenciones sobre derechos humanos.
En todo lo demás, la candidata se mantuvo fiel a su nuevo libreto: no responder agresiones ni hablar (bien o mal) de otros candidatos a presidente. Aseguró que el acuerdo con Margarita Stolbizer en la provincia de Buenos Aires está casi cerrado”, afirmó que llegará al ballottage (“aunque hoy estamos lejos” de ganar) y dejó abierta una puerta para el final de su carrera política luego de los comicios.
“No me queda otro rol, para siempre, que el de candidata presidencial. Si no hay presidencia, no hay rol”, contestó a LA NACION.
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Diario Página/12
“Senadoras que hablan de derechos humanos nos miran despectivamente”
La candidata a presidenta por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, criticó a su contrincante por el oficialismo Cristina Fernández de Kirchner. Hizo un repaso de la Convención Constituyente del ’94 y elogió a Pierri.
Por Werner Pertot
La candidata a presidente de ARI, Elisa Carrió, presentó ayer un libro sobre derechos humanos.Con su habitual verba dinamitera, la candidata a presidenta de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, salió a disputarle el discurso sobre derechos humanos a Cristina Fernández de Kirchner. Lo hizo en la presentación de un libro de Juan Carlos Vega, jefe de asesores del PJ en la comisión de tratados internacionales de la Convención Constituyente de 1994. La líder de la CC recordó que, desde esa comisión, impulsó la jerarquía constitucional de los tratados de derechos humanos y aprovechó para apuntarle a la primera dama: “Senadoras que hoy hablan de derechos humanos miraban despectivamente y nos llegaron a decir que éramos una orga bancada por capitales transnacionales. Y que no sabíamos dónde estaba el poder. Hoy son candidatas a presidente”.
“Parte de los derechos humanos es el juzgar los crímenes de lesa humanidad, pero no pertenecer a una izquierda iluminada y violenta”, advirtió Carrió en el aula magna del Instituto Hannah Arendt, en la presentación del libro Derechos humanos. Legalidad y jurisdicción supranacional, de Juan Carlos Vega. Ex abogado de presos políticos de la dictadura, es actualmente quien representa al gobernador entrerriano Jorge Busti por el conflicto de las papeleras. “No pertenezco al club de admiradores de Lilita. Por ahora”, aclaró. Sin embargo, la endulzó al asegurar que la incorporación de los tratados de derechos humanos se debió “en un 70 por ciento” a ella.
Lo flanqueaban la legisladora electa Diana Maffía y el ex grupo Talcahuano Gerardo Conte Grand, que elogió una parte del libro en la que se plantea que se pueden anular los contratos públicos en los que se haya probado corrupción.
–O sea que vamos a anular muchísssssimos –se divirtió Lilita.
Maffía encaró la perspectiva semiótica del libro –filósofa al fin, no pudo evitar cita a Husserl, cuyos “títulos dejan siempre sin respiración”– y destacó que “se ha transformado la memoria en un espacio de disputa de poder. Un ejemplo es la periodización: ¿la violación de derechos humanos empezó el 24 de marzo de 1976? Es decir, por decreto la Triple A queda fuera”. También criticó el “construirse un pasado heroico, porque no resulta muy heroico contar que uno hizo negocios inmobiliarios durante la dictadura”. Otra bomba dirigida al Presidente.
Carrió recordó su paso por la Constituyente. Dijo que había sido excluida de la negociación del núcleo de coincidencias básicas (“allí estaba el ABC de la política: los Rolex, los anillos, el dinero”) y que formó parte de la comisión de tratados internacionales. Relató la disputa para darles jerarquía a las convenciones de derechos humanos: “(El ministro de Justicia, Rodolfo) Barra dijo: ‘Esto no pasa’. A lo que se sumó Adepa, con el lobby de Clarín y La Nación, porque no querían que se incorporase el derecho a réplica”, planteó. “Uno les citaba los tratados y nos miraban como si les leyéramos poemas de Borges”, recordó.
La candidata tuvo entonces un inesperado elogio al ex presidente de la Cámara baja durante el menemismo, Alberto Pierri. Relató que permitió la aprobación de los tratados, mientras estaba ausente Eduardo Menem. “Por ahí Dios lo puso ahí para un servicio especial. Yo creo que no entendió”, comentó, entre las risas del público.
“Por eso me río cuando te dicen que te corriste a la derecha, cuando lo que no hicimos fue apropiarnos los derechos humanos. Uno ve la apropiación político-partidaria de los derechos humanos, de quienes en ese momento nos rechazaban”, lanzó. Y las alusiones a la primera dama –a la que nunca mencionó– se hicieron más visibles. “Los que hoy asumen como propio y único el pasado de los derechos humanos, durante diez años no estuvieron. Y no estaban entre los que bajaban todos los miércoles. No estuvieron en la gestación de la nulidad de las leyes. Pero cuando la política de derechos humanos fue negocio, sí estuvieron todos”, sentenció.